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Vanity Fea

Retropost: Progres y pasivos

domingo, 20 de marzo de 2016

Retropost #760 (12 de febrero de 2006): Progres y pasivos


De mi correo electrónico, supongo que en respuesta a mi última circular sobre la supresión de la Filología Inglesa. Me escribe X:

Querido amigo:
    Sigo encontrándome con tu nombre como uno de los pocos que parecen continuar alarmados por la eliminación de Filología Inglesa. Mis respetos, máxime intuyendo que simpatizas con el actual gobierno o la opción más general que representa, antes que con sus alternativas.
    Sea como fuere, creo que la falta de resistencia por parte nuestra tiene que ver exactamente con esto. Si el discurso del PP fuera como el de antaño, es decir, anti-anglosajón y pro-árabe, autarquista y anti-cosmopolita, románticamente anti-occidental y marginalizante, no habría problema. Imagínate que fuera un gobierno suyo quien nos birlara nuestro título. Ya habríamos quemado sus sedes y pateado a sus militantes, presos de justiciera indignación.
    Como resulta ser el PSOE/IU quien asume esa posición, y el 90% de los universitarios es de obediencia progresista (pongamos que el 80% en Filología Inglesa, por aquello del contagio por vía cutánea en quienes estén menos dotados de anticuerpos), la cosa no tiene discusión, al menos entre el funcionariado, que rapea disciplinadamente, qué remedio, eso de "antes progre que anglista". ¿O te explicas lo que sucede de otra forma?
    Un abrazo,
LlÁMALO X.



 
Querido X:


Gracias por tu atención al responderme. Lo cierto es que a veces pienso que me preocupo demasiado por este asunto, y que si la profesión está en general tan tranquila, pues razones habrá. Funcionarios somos muchos, o sea que no nos peligran las judías, espero; más me extraña ciertamente ver la indiferencia de los colegas más jóvenes que van a ver sus carreras interrumpidas o postpuestas indefinidamente.


La interpretación que das lo cierto es que no la comparto, bueno, si viese que ésa es la explicación la encontraría muy deprimente. Primero por lo que tendría de autodestructiva: elementos de autodestrucción pasiva sí que se ven, pero bueno, creo que la gente no se siente culpable de ser anglista por las políticas de EE.UU. o del Reino Unido. Tampoco han cambiado tanto éstas, y creo que los anglistas "progres" tienen abundantes tradiciones críticas en esos países con las que entroncar o comulgar, o que pueden intentar potenciar, al margen de las políticas que lleven los gobiernos británico y estadounidense. O sea que no creo que exista mala conciencia de ser anglista. Segundo porque la defensa de la importancia del inglés no se habría de basar hoy en la influencia de la cultura anglosajona (aunque sea un elemento obvio): el inglés es importante porque es la lengua internacional de facto en este planeta: la única que hay, por mucho que otras quieran imaginar que le disputan ese puesto. Sí que hay un poquito de ceguera todavía en cuanto a este punto: por ejemplo, en los manifiestos en defensa del "grado en Estudios Ingleses" no se aportaba este argumento (el más fuerte y único decisivo) para apoyar la necesidad de una titulación propia. Quizá los anglistas no nos lo tengamos suficientemente creído en este sentido.


Y tercero por lo que tendría de partidismo furibundo, que si bien lo hay entre políticos, creo que está más atenuado en la universidad. Sobre las posibles razones partidistas que señalas... pues yo es que no creo que los universitarios sean en general tan PSOE ni tan "progres" como dices (o muy equivocado estoy). Igual sí en abstracto son progres, en teoría; en la práctica somos, en tanto que funcionarios, bastante más conservadores en nuestras acciones efectivas, y desde luego gente de orden, al margen de ideologías específicas. Sólo así se explica, creo, la disposición a aplicar lo que nos viene "de arriba" sin chistar, y sin ni siquiera ejercer nuestro derecho a protestar por los cauces administrativos que corresponderían. No creo que ningún departamento de inglés, por ejemplo, haya intentado que el Consejo de Gobierno de su universidad se pronuncie en contra de la supresión de esta carrera, y que hiciese llegar esta oposición al Consejo de Coordinación Universitaria. Habría quedado en evidencia que la supuesta representación de las Universidades en ese Consejo no es tal representación, sino una selecta burocracia orgánica de Rectores que para nada consultan a las áreas correspondientes de sus universidades sobre cuál habría de ser la organización de los estudios, sino que siguen criterios muy otros a la hora de tomar sus decisiones supuestamente representativas. Al menos así ha sido en el caso de las carreras de Humanidades. Así que cabe esperar mucha progresía en el interior de los artículos académicos, donde es bastante segura, pero menos a la hora de levantar la voz para protestar por alguna injusticia que se vea en el departamento de uno.


Hay que decir por otra parte que la progresía estilo Zapatero, como queda claro con el asunto de los terrorismos o de las caricaturas de Mahoma, prefiere la paz y la buena armonía con mamelucos de todo tipo antes que la verdad o que la justicia. Tampoco me parece eso muy progresista. Como verás igual presupones mucho cuando dices que simpatizo con el actual gobierno. Sí que simpatizo en algunas cuestiones (como también con los del gobierno anterior), pero la lista de los asuntos en los que no simpatizo también sería larga (y lo mismo me pasaba con el anterior). Por otra parte, no hay que olvidar que esta reforma drástica de las Humanidades ya empezó con el gobierno anterior (me acuerdo de un artículo sonado en El País, "Las Filologías, en el punto de mira"), y ha seguido su rumbo sin inmutarse, o inmutándose poco, por el cambio de gobierno. Es uno de esos "trabajos sucios" que hace un gobierno de una orientación y el otro no deshace, sino que, tras haber protestado mucho en su día, corre un tupido velo y mantiene. Como mantuvo el PP la ley del aborto, o mantendría el matrimonio homosexual si llegase al poder. O sea que tranquilo, me parece que en ningún caso los anglistas hubieran reaccionado furibundamente como dices asaltando sedes etc.; quienes hacen esas cosas no son funcionarios, generalmente. Creo que la actitud hubiera sido básicamente la que es ahora. En todo caso, si anti-"anglicanismo" que diría la ministra hay, se traduciría en que un PSOE en la oposición no estaría interesado en sacarle punta partidista a la supresión de la Filología Inglesa.


En realidad no creo que la pasividad tenga una única explicación; nada tiene una sola causa. La pasividad de los jóvenes me la explico en parte por un importante ingrediente que hemos visto cambiar en el panorama en los últimos años: la organización de los investigadores en grupos financiados, normalmente alrededor de un catedrático o catedraticable. Tal como lo veo, y al margen de los resultados que haya producido en cuanto a investigación, esta política ha potenciado el conformismo y el espíritu de sumisión entre los funcionarios, obsesionándolos con asuntos como conseguir sus sexenios, competir con el de al lado y ponerse en fila a esperar turno sin abrir la boca a menos que se me pida opinión (o ni aun en ese caso). También la duplicación de obstáculos en la carrera por los requisitos burocráticos de acreditaciones, habilitaciones y oposiciones tiende a fomentar la "discreción" y la tendencia al punto en boca y Vicente-donde-va-la-gente.


En fin, que más allá de las políticas PP y PSOE, creo que hay una dinámica común que están llevando a cabo indiferentemente los gobiernos de ambos signos, y que ha sido perniciosa para la independencia intelectual y el espíritu crítico de los universitarios, y pienso en concreto en el caso de las Humanidades, donde la estructuración por equipos de investigación aporta a mi entender más daños que bienes. Y pasividad, mucha pasividad... como si anduviésemos escasos de ella antes. Y te lo dice un ente que se considera bastante pasivo y conservador, pero que por lo que veo lo debo ser menos que la generalidad.
En cualquier caso, saludos, y nos seguiremos viendo en el ámbito de "Lenguas y Literaturas Modernas" supongo...
(I remain, &C...).



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Retropost: Migacle

Retropost #759 (11 de febrero de 2006): Migacle


dion 

Me estoy oyendo el disco de Céline Dion que me autorregalé como si fuera una madre recién parida, ese de las fotos pastelosillas de Anne Geddes. Bueno, pues igual que las fotos son la perfección de su género, aunque el género sea criticable, lo mismo Céline Dion, con el agravante de que tengo una debilidad por Céline Dion y en especial cuando canta en francés o mezclando francés e inglés como aquí (el título está en franglais). Si tenéis una amiga premamá o recien mamá, pues no dejéis de regalarle este disco. Y para otros casos, tampoco hay fallo posible con cualquier otro de Céline Dion: D’eux, Dion chante Plamondon (Des mots qui sonnent), Falling into You, The Color of My Love, These Are Special Times, S’il suffisait d’aimer... a cuál más im-presionante. O la reciente recopilación en francés: On ne change pas. Bueno, a veces parece que cambia para mejor, y que hasta en eso de superarse es excelente, pero realmente no es posible mejorar lo que siempre ha sido la perfección. Hombre, supongo que AC/DC deben ser la perfección del rock duro, pero qué queréis que os diga, hay perfecciones y perfecciones.


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Un sueño dentro de un sueño

sábado, 19 de marzo de 2016

Un sueño dentro de un sueño


En este libro sobre la poesía de Edgar Allan Poe, de José Manuel Benítez Ariza, UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO, se citan un par de artículos míos sobre aspectos diferentes de la obra de Poe, uno sobre perspectiva e interpretación, y otro sobre filosofía evolucionista.






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Helen Merrill Sings for You (1988)

Helen Merrill Sings for You (1988)







Retropost: The Man that Was Friday

Retropost #758 (viernes 10 de febrero de 2006): The Man that Was Friday



Pues trasteando trasteando he conseguido por fin ponerle a Vanity Fea su medallita, el histórico IBSN número uno (si recuerdan, fue asignado ese número antes que el cero, jeje...). Quiero decir que he conseguido con mis limitados recursos htmlémicos ponerle un código de barras con ese 0-000-0000-1 y hasta enlace explicativo incluido en la sección de información. Por cierto, ya van más de 600 blogs que se han clavado un numerito; es especialmente divertida la tendencia a personalizarlos como placas de matrícula americanas; en ese sentido el mío, el numberguán, también está personalizado ("vanity fea..."). Por no decir nada del de fernand0, Mr. 0. Hasta ha inventado JarFil, el artífice de los códigos de barras, un programilla que, introduciendo una palabra, por ejemplo tu nick, te asigna algorítmicamente un IBSN que es el equivalente numérico de esa palabra "en ASCII concatenado y pasado a decimal". Vaya, ¡si es que hasta está en portada de los borjamaris (para ponerlo a caldo, como no podía ser menos)! Aunque-- veo con desagrado que no le han puesto IBNS a borjamari.

Otras cosas que hemos hecho hoy es mantener una sesión de doctorado con mínima asistencia (sigh), discutiendo el "constructivismo radical" en la versión de Siegfried J. Schmidt. La idea básica es que cada cerebro construye su propio mundo, con lo cual posibilidad de la objetividad queda muy en entredicho; maravilla es que nos entendamos en algo puesto así el asunto. Al menos me queda el consuelo de que no es sólo mi cerebro el que genera estas ideas cuasi-solipsistas (o igual sí, porque de la paradoja no salimos).


También he enviado un escrito al director de mi departamento, solicitándole que en el próximo Consejo se hable de nuestra postura sobre la reforma o exterminación de nuestros estudios, como nos han solicitado los colegas de Murcia. Y he enviado este artículo de abajo, "La ’propuesta’ del Ministerio", a la lista de distribución de AEDEAN. Bueno, en realidad he enviado un enlace a Fírgoa, el blog sobre universidad pública que tuvo la amabilidad de republicarlo como hace a veces con mis escritos sobre la universidad y sus reformas. A continuación he recibido algunos mensajes de respuesta por correo electrónico (de apoyo y acuerdo, alguno bastante informativo sobre la manera manipuladora en que se han llevado las comisiones; supongo que también habrá reacciones negativas pero esas de momento no me han llegado.

Y por la tarde, lejos de estudiar, me he ido a ver la última versión de Pride and Prejudice, muy bonita, dirigida por Joe Wright. (Al igual que el profesor Brain no pudo evitar formular la teoría constructivista del cerbero, supongo que la historia de Mr. Darcy la tenía que contar Mr. Wright). Un pelín pastelosa, con la parejita llovida encima (no hay tanta falacia patética en Jane Austen, claro), pero en conjunto un buen pedazo de heritage film, para quien le guste el cine literario (mayormente señoras mayores en el público). La ambientación, pasable con aspiraciones a excelente, y la actuación un poquito teatral de más, como corresponde a este género, que no acaba de cinematografiarse con todas las consecuencias. Apenas algún plano subjetivo o un pelín desmandado. Más arriesgada, dentro de esta línea de cine, me pareció la anterior adaptación de Jane Austen que había visto, el Mansfield Park de Patricia Rozema. Hasta tenía a Harold Pinter de paterfamilias; aunque no me quejo, Donald Sutherland está realmente bien en esta otra.


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Il Sacrario Militare Italiano

Il Sacrario Militare Italiano

 

 

Il Sacrario Militare Italiano

Retropost: Blog en pasta

Retropost #757 (9 de febrero de 2006): Blog en pasta



Bueno, pues aquí está en primicia un visionado de mi blog de notas para los años 2004-05 encuadernado en pasta, muy cuca de color bronce/plateado rugoso. Recién recogido de la encuadernadora, y en edición limitada de un ejemplar. Aunque eso sí, he tenido que hacer dos volúmenes, por exceso de producción, ya me dicen que hago los posts demasiado largos. 622 páginas en conjunto, para catorce meses... me salen cuarenta y cuatro páginas por mes, poco más de una por día. Tampoco es tanto, ahora que lo pienso. Tendré que escribir más.

Hoy me decía una compañera que acababa de toparse con mi blog y que le había gustado, pero que ella no se animaría a hacer uno, que era como desvelar la intimidad...

Le he dicho que a mi intimidad aún le quedaban muchas entretelas (igual menos de las que me pienso, je, resulta que uno empieza a analizarse y al final somos muy poquita cosa, un puñado de recuerdos, hábitos y reflejos condicionados... ). Pero me he quedado pensando por qué parece un blog más revelación de la intimidad que la publicación de un libro de poemas, por ejemplo (actividad muy loable y loada) o una novela (autobiografía en clave del novelista) o una obra de teatro (psicomaquia del dramaturgo).

Creo que es en parte por su carencia de forma definida. Bueno, de mí ya va sabiendo uno qué esperarse, pero aun con todo la escritura improvisada, en plan proceso, sin atenerse a las normas de un género sino yéndolas improvisando sobre la marcha, puede parecer más desvelamiento de la intimidad que una escritura atrincherada en las convenciones protectoras y reconocibles de un género. Se pierde también, claro: elaboración, y forma, y hasta el buen gusto seguramente.

El blog ataca, y te ataca, por muchos lados, es una masa informe, the blob, una pasta blanda y moldeable, al menos mientras está la cosa en caliente. Te presenta muchas perspectivas posibles, y así queda quizá de manifiesto lo que hay en común entre todas ellas. O sea, nada. La nada agazapada "como un gusano" en el centro del ser, que decía Sartre, la conciencia de uno mismo como posibilidad perpetua, o como cambio permanente de tema y de manera de enfocarlo.

Todo esto idealmente, claro. Luego todos tenemos nuestros carácteres impresos; nos repetimos y andamos en círculos; todo cuestión de grados. El blog también puede acabar encuadernándote en pasta.
en pasta

Qué rabia por cierto que al haberlos llevado a encuadernar hace unos días se les ha quedado sin poner a los libros el iBSN , con lo bonito que les iba a quedar...





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Retropost: La 'propuesta' del Ministerio

Retropost #756 (9 de febrero de 2006): La "propuesta" del Ministerio

 

Nos han dado a concer a través de la Universidad las "propuestas de fichas de directrices generales propias de los títulos de grado" que se presentan en las Subcomisiones de Humanidades, Ciencias Experimentales y de la Salud y Sociales y Jurídicas que diseñan las nuevas titulaciones. Entre ellas está la titulación de "Licenciado/a en Lenguas y Literaturas Modernas". También se han dado a conocer, junto con las "Directrices Generales Propias de los Estudios de Grado" a través de la web de AEDEAN. También pueden leerse allí los acuerdos suscritos por representantes de los 40 departamentos que imparten Filología Inglesa, oponiéndose a la supresión de la licenciatura en Filología Inglesa. Tanto da. La opinión de las universidades no ha contado nunca en este proceso para nada; primero supuestamente "representadas" en el Consejo de Coordinación Universitaria por unos Rectores que súbitamente se convirtieron en expertos autodesignados en sus áreas de conocimiento; y ahora son nuevamente puenteadas por esta "propuesta" del Ministerio que, presentada humildemente y con grandes declaraciones a la prensa de lo dialogada que es, sencillamente ignora la oposición en bloque de todos los especialistas en estos estudios que hay en el país, representados por sus departamentos. Ya he comentado mucho sobre esto antes.

No es que la oposición a la supresión de la Filología Inglesa haya sido muy contundente, la verdad. Alguna manifestación, alguna nota a la prensa, un breve texto consensuado en un congreso nacional de la especialidad.... Hasta la página web que se abrió en tiempos en la Universidad de Granada para reunir noticias al respecto ha desaparecido sin comentario por parte de nadie. Mis llamadas desesperadas a través de la lista de distribución profesional a que los Departamentos llevasen a cabo acciones contra esta medida por cauces institucionales han sido ignoradas (las mías, y las pocas otras que hubo secundándome). Ningún Director de departamento hizo nada en ese sentido, ni ofreció información a los demás departamentos a través de la lista de distribución o de aquella página web. La profesión, en suma, está más que dispuesta a dejarse reformar los estudios, como borregos yendo al matadero, y quizá con menos conciencia aún, porque los borregos ignoran sin más: aquí se ha ignorado y silenciado activamente lo que no se ignoraba, negándose los responsables a reconocer lo que se tenía delante, y negándose a emprender las acciones coordinadas (o individuales) necesarias para impedirlo.

Y ahora, ya con el papel de deshaucio encima de la mesa, hemos visto una reacción, una circular del Departamento de Filología Inglesa de la Universidad de Murcia, pidiendo adhesiones de los demás departamentos para replantear al Ministerio la necesidad de una titulación propia de grado en "estudios ingleses". Por no cambiar mucho la tónica, de momento en mi departamento se nos ha convocado a un Consejo, tras haber recibido el escrito del Departamento de Murcia, y no aparece en el orden del día ningún tipo de toma de acuerdo sobre si nos adherimos o no. Y aunque todos volvieran a adherirse en bloque, me temo que a la Subcomisión correspondiente como si le cantan misa: están allí para hacer su trabajito, y no se van a dejar inmutar. Así gustan los expertos al ministerio: nombrados a dígito, y con instrucciones de acción bien claritas. (Qué me viene usted con cuarenta universidades... como si son doscientas. Yo tengo mis instrucciones. Eso sí, con mucho diálogo).

En esta circular del Departamento de Murcia se denuncia claramente las insuficiencias que tendría un título como el propuesto para formar a un "licenciado" no ya en una sino en dos lenguas modernas:

Los 24 créditos que se asignan en la Ficha Técnica al Estudio Lingüístico de la Lengua Moderna son muy exiguos para adquirir un conocimiento declarativo del sistema (Fonología, Morfosintaxis y Semántica) y, además, un conocimiento procedimental o instrumental como es hablar inglés con soltura. Cierto que hay que contar con 60 créditos más en la Formación Básica para totalizar los 180 y otros 60 en la Formación Adicional, pero estos han de distribuirse entre todas las materias; y en el caso de la Formación Adicional, 30 van destinados al Proyecto fin de carrera. De esto modo, lo que es aprendizaje real del inglés no rebasa las 300 horas de exposición al idioma -a todas luces insuficientes para conseguir la supuesta excelencia oral.

Por supuesto no dice ni media la ficha esa de Licenciatura en Lenguas Modernas sobre la lengua instrumental en la que se tengan que cursar estos estudios. Se entiende que es el español en España, el catalán en Cataluña, el gallego en Galicia y el euskera en el País Vasco. (De esas lenguas, por cierto, sí que va a haber licenciatura propia, de acuerdo con criterios estrictamente científicos). Pues si este proyecto sale adelante, desde luego yo dejaré de impartir mis clases de Filología Inglesa en inglés, como vengo haciendo desde los años ochenta, e impartiré clases de Lenguas y Literaturas Modernas en español. Regreso a los años cincuenta en toda la ley. Porque querré que mis estudiantes entiendan algo en clase, y con la formación que van a recibir desde luego no les va a dar ni para decir que su sastre es rico, cuánto menos para lograr un nivel avanzado. ¿Que esta titulación permite "conseguir un elevado grado de competencia en la práctica oral y escrita de las lenguas" y "al mismo tiempo" desarrollo de "capacidad analítica", "capacidad de comunicación" y "un buen conocimiento de diferentes formas y manifestaciones de cultura y civilización a través del tiempo"? Esto es una tomadura de pelo, sin duda. Por decirlo con el lenguaje de este documento, "desde un punto de vista estrictamente científico" esta titulación es un atentado contra el estudio de las Humanidades en España. (Payasos. Atreverse a especificar, como si hubiese necesidad de hacerlo, que "desde un punto de vista estrictamente científico" es preciso el estudio de las lenguas y culturas. Lo que hay que oír. Pero es lo que hay que oir cuando hay iluminados que replantean la reorganización del conocimiento y sus estructuras a partir de cero, amparándose en razones administrativas).

Quede claro que yo no tengo nada contra una titulación que combine diversas lenguas; servirá para lo que sirva y dará de sí lo que dé de sí. Ahora, que se pretenda suprimir a las diversas Filologías de un plumazo y dejar sólo esa titulación, eso es la diferencia entre una propuesta razonable y una que es ni más ni menos que infame, si hemos de creer que son humanistas los que han aceptado ayudar a elaborarla.

Pero en realidad son comisarios políticos. Léanse a Julien Benda, La Trahison des clercs. Qué les voy a explicar yo.



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