Blogia

Vanity Fea

Conferencia de D. Antonio Garcia-Trevijano en Guadix

martes, 31 de enero de 2017

Conferencia de D. Antonio Garcia-Trevijano en Guadix





Retropost (2007): No a la negociación con bandas terroristas

 

MANIFESTACIÓN EN MADRID EL 3 DE FEBRERO a las 17:00h en la Plaza de Colón.
En solidaridad con las víctimas Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

POR LA LIBERTAD. DERROTEMOS JUNTOS A ETA.

NO A LA NEGOCIACIÓN

Convoca el Foro Ermua
 

Manifiesto que se leerá en la manifestación del 3 de febrero (comunicado de prensa del Foro Ermua):


POR LA LIBERTAD, DERROTEMOS JUNTOS A ETA: NO A LA NEGOCIACIÓN



 Si me matan, no quiero que digan en mi epitafio que moría por la paz, sino que luché por la libertad  
 Mario Onaindia.


Es una obligación moral comenzar mostrando nuestra solidaridad con Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, asesinados por ETA en la T4 de Barajas el 30 de diciembre, y con sus familiares y amigos, así como con el resto de los casi mil asesinados, los heridos y mutilados, los extorsionados, los amenazados, los desterrados, aquéllos a quienes el terrorismo ha dejado una marca indeleble en sus vidas.

Con el brutal atentado de Barajas ETA ha puesto de manifiesto, una vez más, su naturaleza criminal y fascista. No es nada nuevo: desde hace decenas de años la banda ha venido ejerciendo la violencia con el único objetivo de obligar a los representantes políticos a sentarse a negociar bajo amenaza y chantaje e impedir que los ciudadanos podamos pensar, expresarnos y comportarnos libremente. Por eso el proyecto terrorista ataca directamente a la libertad, al Estado de Derecho y a la Constitución que pretende violar y por eso son la Constitución, el Estado de Derecho y la libertad los que requieren una defensa activa y comprometida de toda la sociedad.

Ése es el motivo de que esta manifestación sea algo más que la expresión de la solidaridad con Carlos Alonso, Diego Armando y el resto de las víctimas: es también la expresión pública de la coincidencia y unidad de todos los presentes en el rechazo frontal del terrorismo y de cualquier negociación con los terroristas. No es una convocatoria ni de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, es una convocatoria para todos los ciudadanos que quieran defender la libertad, confíen en el Estado de Derecho, en la derrota de ETA y que se opongan a la negociación con los asesinos. En un asunto de tan vital trascendencia no debe haber otro objetivo que la disolución total de ETA y la entrega de las armas: ésta es una cuestión de principios democráticos irrenunciable. Y para conseguirlo es necesario sacar las enseñanzas adecuadas de las equivocaciones cometidas a lo largo de tantos años de existencia de la banda.

No queremos mirar atrás para reprochar nada a nadie, sino para aprender de los errores y no volver a incurrir en ellos:

1.      Debemos aprender de nuestro pasado que ETA no pone en riesgo la paz, sino la libertad y que cuando se ha hablado de  "proceso de paz"   para referirse al diálogo con los asesinos, se ha utilizado un término engañoso; España no está en guerra: no volvamos a repetir este error.

Pedimos que no se hable de paz, cuando lo que se requiere es un proceso de libertad y de aplicación de la ley, para que haya justicia.

2.      Debemos aprender de nuestro pasado que las víctimas del terrorismo que dicen no a la negociación   no hacen partidismo, sino que defienden los principios y valores por los que muchos de ellos se han convertido en víctimas. No se han politizado como víctimas, sino que precisamente los han convertido en víctimas, en su mayoría, por sus posturas políticas o personales frente a ETA o frente al nacionalismo o por su entrega en defensa del Estado de Derecho. Por eso ha sido una equivocación establecer diferencias entre las víctimas y olvidar las peticiones de las asociaciones que mayoritariamente las representan. No volvamos a repetir este error.

Pedimos que se respete y escuche la opinión de las víctimas, sin estigmatizarlas y sin acusaciones de politización que sólo vienen a hacer más profunda la herida que les ha dejado el terrorismo, ya que se les supone incapaces de mantener opiniones o tomar decisiones al margen de los intereses de los partidos políticos. Seamos solidarios con todas las víctimas de ETA, hoy especialmente con Carlos y Diego, por la cercanía de su asesinato, pero con todas las anteriores también

3.      Debemos aprender de nuestro pasado que las mal llamadas treguas de los terroristas no son más que una parte de su estrategia terrorista, una pieza lógica y esencial de su proyecto para imponer su voluntad por medio del terror y obligar al Estado a sentarse a negociar bajo amenaza. Ha sido una equivocación responder a esa estrategia con ofertas de diálogo o modificaciones de la política antiterrorista: no volvamos a repetir este error.

Pedimos el compromiso firme para no volver a modificar jamás la actitud y las medidas contra ETA porque ésta decida declarar una tregua. Sólo el anuncio incondicional del abandono inmediato y definitivo de las armas y de toda la actividad terrorista, acompañado de hechos que lo acrediten con absoluta seguridad, deberá valer para los demócratas

4.      Debemos aprender de nuestro pasado que no hay nada que negociar con ETA. En primer lugar porque no hay espacios legítimos entre la Democracia y el proyecto liberticida de la banda. Y en segundo lugar porque los intentos de diálogo no son gratuitos: sirven para legitimar a los terroristas, para hacerles concebir esperanzas y para que puedan recomponer sus fuerzas y animar a sus bases; la política de hacer, prometer o insinuar concesiones no logra, como se ha visto, más que fortalecer a los terroristas. Por eso la negativa a cualquier diálogo o negociación es el único camino para que pierdan toda esperanza de conseguir ninguno de sus objetivos y se extienda así entre sus filas y simpatizantes la desmoralización. Una desmoralización que acelere la degeneración y consiguiente derrota de ETA y la conquista de la  libertad. Frente al fascismo de ETA no cabe más alternativa que la firmeza democrática, la movilización ciudadana y la persecución judicial y policial. Por eso, cuando se han abierto escenarios de negociación con la banda, se ha tomado el camino equivocado: no volvamos a repetir este error.

Pedimos que se rechace cualquier tipo de diálogo o negociación con ETA y que se apueste por su derrota con todos los instrumentos del Estado de Derecho.

5.         Debemos aprender de nuestro pasado que la unión de las principales fuerzas políticas de España en una política antiterrorista sustentada sobre bases claras y de firmeza, apostando por la derrota de ETA y contra la negociación, es el mejor camino para reducir a los terroristas a la incapacidad y marginalidad y conseguir, finalmente, su derrota y el triunfo de la libertad. La ruptura del Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo fue una equivocación: no volvamos a repetir este error.

Pedimos la recuperación del Pacto de Estado por las Libertades y contra el Terrorismo en toda su integridad. Pedimos unidad en la lucha antiterrorista basada en unos principios conocidos y claros que eliminen del horizonte cualquier posibilidad de negociación o final dialogado con la banda.

Precisión en los términos, solidaridad y respeto a las víctimas, unidad en la firmeza y en la defensa de la libertad y la Constitución, rechazo explícito y contundente de toda negociación,  abandono de cualquier horizonte de final dialogado de ETA y compromiso para obtener su derrota con todos los medios del Estado de Derecho. Ésas son nuestras peticiones y nuestras democráticas exigencias.

El criminal atentado de ETA en la T4 de Barajas exige una respuesta ciudadana y popular masiva, como la que ejemplarmente protagonizó la sociedad española tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Como entonces se puso de manifiesto, sólo una multitudinaria respuesta social de este tipo, capaz de desbordar y superar las divisiones y los recelos partidistas, tiene la fuerza necesaria para combatir a los terroristas, sus cómplices y quienes los amparan, los financian o los justifican. Exigimos a todas las fuerzas políticas democráticas que se unan a la inmensa mayoría de los españoles para llevar a cabo esta urgente tarea. Quienes se opongan a este camino de unidad y firmeza asumirán una gravísima responsabilidad ante la sociedad española.
_________________________________

NOTA: El Foro Ermua comunica que esta declaración ha sido enviada por correo certificado al Presidente del Gobierno, Consejo de Ministros, principales directores de informativos, secretarios generales de los principales sindicatos, así como a líderes de los distintos partidos con representación en el Parlamento.

___________
 


Yo me manifestaré por esta superficie, aunque comprendo que más mérito tendría mi aparición por Madrid. Pero no es broma: No a la negociación con terroristas. Por la paz también, hombre: que aunque guerra no hay, sí hay mucha gente a la que atropellan sus derechos constitucionales—no los subjetivos, o los de su clá–y no la dejan en paz. Pero sobre todo, por la libertad. Y por la justicia.

No nos consta la autorización de ETA
 
 

 

Retroposts
—oOo—

 

César Vidal: ¿Trump es una amenaza?

unes, 30 de enero de 2017

César Vidal: ¿Trump es una amenaza? (audio de La Voz)

 

—oOo—

Barrio de cables 2

lunes, 30 de enero de 2017

Barrio de cables 2

 

Barrio de cables 2

Retropost (2007): Lectura lacaniana del 11-M


Adoptemos la teoría de la conspiración como hipótesis de trabajo. Una conspiración (que la ha habido) cuyo detalle queda, como el contenido de "La carta robada" de Edgar Allan Poe, sin especificar plenamente. Siguiendo el análisis de Lacan, nos centraremos más bien en la trayectoria del significante, y en cómo los conspiradores caen presa de sus propias artes.  


A la manera de un retorno de lo reprimido, un mensaje siempre llega a su destino. El emisor, nos dice Lacan, recibe del receptor su propio mensaje en forma invertida. En "La carta robada" de Poe, diversos personajes ocupan sucesivamente el punto ciego desde el cual nada se ve, y caen víctimas de una persona con una comprensión más global de lo que sucede, que a su vez se confía y finge ceguera, sólo para volverse realmente ciega y caer víctima de un tercero más avispado, que pronto sin embargo ocupará el mismo puesto de su víctima y repetirá la maniobra.
 


Llama la atención en este relato que para recuperar y ocultar las pruebas de un posible complot que podría conllevar traición de Estado, se acuda nada menos que a la Policía. Lacan explica así este curioso paralelismo y complicidad culpable entre la Autoridad—ciega por definición a las intrigas y complots de su cara mitad y partícipe en el más alto puesto—y la Policía, que no ve o prefiere no ver lo que se trae entre manos. 


Rex et augur: la cualidad legendaria, arcaica, de estas palabras, parece resonar sólo para mejor sugerirnos el absurdo de aplicarlas a un hombre. Y las figuras de la historia, de un tiempo a esta parte, no nos estimulan precisamente a hacerlo. No es natural para el hombre llevar él solo el peso del más alto de los significantes. Y el símbolo del lugar que ocupa, tan pronto como se toca uno con él, puede con igual propiedad convertirse en el símbolo de la imbecilidad más pasmosa.
Digamos que el Rey aquí viene investido con el equívoco que es connatural a lo sagrado, con la imbecilidad que no aprecia otra cosa que el Sujeto.
Eso es lo que dará su significado a los personajes que lo sucederán en su posición. No es que haya que considerar a la Policía constitucionalmente iletrada, y conocemos el papel de las picas plantadas en el campus en el nacimiento del Estado. Pero la policía que ejerce sus funciones aquí está claramente marcada por los modos del liberalismo, es decir, por los que le imponen unos amos poco preocupados por eliminar sus tendencias a la indiscreción. Por eso de cuando en cuando y sin morderse la lengua se les recuerdan las atribuciones reservadas a ellos: "Sutor ne ultra crepidam [el zapatero a sus zapatos]: vosotros ocupaos de vuestros cacos. Llegaremos incluso a proporcionaros, para hacer eso, medios científicos. Eso os ayudará a no pensar en las verdades que más vale dejar a oscuras."
Se sabe que el alivio resultante de principios tan prudentes habrá durado en la historia sólo el intervalo de una mañana, y que ya la marcha del destino vuelve a traer por todas partes (secuela de la justa aspiración al reino de la libertad) un interés hacia aquellos que la perturban con sus crímenes, interés que a veces llega hasta el punto de falsificar pruebas. Hasta puede verse que esta práctica, que fue siempre bien recibida en la medida en que se ejercía a favor de la mayoría, llega a autentificarse en públicas confesiones de falsificación, hechas por los mismos que en teoría podrían tener las mayores objeciones a ello: es la manifestación más reciente de la preeminencia del significante sobre el sujeto.


Hay cegueras reales, y otras fingidas: pero una vez han tenido éxito temporal las conspiraciones y ocultaciones, se coge confianza, y van al traste inevitablemente. Por la tendencia fatídica a creer que los secretos inconfesables, y la alta traición, pueden pasar desapercibidos por el procedimiento de exhibirlos tranquilamente en la vía pública.


Ciegos guiando ciegos






Retroposts
—oOo—

Los enemigos del comercio

 






Alta torre mudéjar

domingo, 29 de enero de 2017

Alta torre mudéjar

Alta torre mudéjar

Retropost (2007): La Visión del Templo




El año pasado se publicó por primera vez El Evangelio de Judas, un importante texto gnóstico que llevaba muchos siglos perdido, y sólo se conocía por la mención que de él hizo Ireneo de Lyon, uno de los padres de la Iglesia. Es un texto interesantísimo para los historiadores de las religiones. Y muy molesto, sin duda, para la Iglesia, tanto hoy como en los tiempos del Imperio Romano. Claro que, qué se iba a esperar del Evangelio de Judas (Iscariote)...  nada bueno para el cristianismo.

En la primera escena del Evangelio de Judas, Jesús se ríe de los discípulos cuando los ve rezando y bendiciendo la mesa:

Los discípulos [le] dijeron: "Maestro, ¿por qué te ríes de [nuestra] oración de agradecimiento? Hacemos lo correcto".
    Él respondió diciéndoles: "No me río de vosotros. no hacéis esto por vuestra voluntad, sino porque ésta es la forma en que vuestro dios [debe ser] alabado". Ellos dijeron: "Maestro, tú eres [...] el hijo de nuestro dios". Jesús les respondió: "¿Cómo me conocéis? En verdad, [yo] os digo que ningún descendiente de los que están entre vosotros me conocerá".


En efecto, el dios en el que creen los discípulos, el dios del Antiguo Testamento, es según los gnósticos un impostor, un dios de segunda, imperfecto, que ha creado un mundo imperfecto como él. El Dios de la Iglesia será su continuación, y los "cristianos" a lo largo de la historia no conocerán al verdadero Maestro. Jesús participa de una realidad superior, "otra estirpe grande y santa", una realidad suprema más allá de esta realidad y de su dios. De entre los discípulos, sólo Judas lo adivina:

Judas le dijo: "Sé quién eres y de dónde vienes. Tú perteneces al reino inmortal de Barbelo. Y yo no soy digno de pronunciar el nombre de quien te ha enviado".


En esta teología hay dioses y diosas, principios femeninos y masculinos, alternativos a la teología tan viril del Antiguo y Nuevo Testamento (antes de la llegada de la Virgen María como nueva Diosa Madre). Judas será el único que comprende que Jesús no viene a ofrecerles la teología que esperaban, sino otra más incómoda.

En otra escena, los discípulos ven un Templo con sus sacerdotes haciendo sacrificios infames y pecaminosos mientras se alaban unos a otros, todos invocando el nombre de Jesús. Piden a Jesucristo que les explique esta visión, que les ha dejado preocupados:

Jesús les dijo: "¿Por qué os atribuláis? En verdad os digo que todos los sacerdotes que están frente al altar invocan mi nombre. (...) [Y ellos] han plantado árboles sin fruto en mi nombre, de manera vergonzosa". Jesús les dijo: "Aquellos a quienes habéis visto recibiendo las ofrendas en el altar , ésos sois vosotros. Ése es el dios a quien servís, y vosotros sois esos doce hombres que habéis visto. El ganado que habéis visto que llevaban al sacrificio son todas las personas a las que vosotros descarriasteis frente a aquel altar. [...] resistirá y se servirá de mi nombre de esta manera, y generaciones de gentes piadosas se mantendrán leales a él. Después habrá allí otro hombre que será de [los fornicadores], y otro ha[brá] de los infanticidas, y de los que yacen con otros hombres, y de los que se abstienen, y el resto de las gentes entregadas a la corrupción, la ilegalidad y el error, y aquellos que dicen: 'Somos como ángeles'; ellos son las estrellas que provocan la extinción de todas las cosas. Porque durante generaciones los hombres han dicho: 'Mira, Dios ha recibido vuestro sacrificio de las manos de un sacerdote'; es decir, de un ministro del error. Pero es el Señor, el Señor del Universo, quien gobierna; 'En el último día ellos serán humillados'.".


Es alarmante para los discípulos saber que esta visión de un Establishment religioso corrompido amalgama en uno tanto el Templo de los fariseos como la nueva iglesia que está en sus comienzos y que va a nacer de las predicaciones cristianas, o más bien cristianistas. El Jesús del Evangelio de Judas no funda ninguna iglesia; a la manera de un iluminado revolucionario, enfatiza en su lugar el destino espiritual individual de cada alma, y su relación directa con la divinidad: "Dejad de luchar contra mí", les dice: "Cada uno de vosotros tiene su propia estrella". Recuerdan los editores el paralelismo aquí con la doctrina platónica del Timeo, que parece haber influido mucho a los gnósticos (en combinación con antiguos mitos de creación de Oriente Medio, en los que tienen un papel preponderante los principios femeninos además de los masculinos). La teología de este Evangelio, en suma, poco tiene que ver con la familiar teología cristiana. Muchas almas no son inmortales, hay toda una jerarquía de dioses y no es el mejor el que nos ha tocado; el Infierno brilla por su ausencia, y la Salvación es algo más impersonal y abstracto y menos ligado a una moral pública y una actitud ortodoxa.

Sólo Judas escucha realmente a Jesús, porque ha tenido una visión en la que los doce discípulos lo lapidaban y acosaban. También le pide una explicación:

Jesús respondió y le dijo: "Te convertirás en el decimotercero, y serás maldecido por las otras estirpes, y llegarás a prevalecer sobre ellas. En los últimos días maldecirán tu ascenso a la [estirpe] santa".


Acto seguido, pasa a exponerle "secretos que nadie ha visto", y le narra la historia de la Creación y del origen de los dioses inferiores que han dado lugar a este mundo. También narra el fin de este mundo y sus creencias, y la muerte de todas las almas menos las que, según las creencias gnósticas, están destinadas a ser admitidas a la "gran estirpe" (un cielo más exclusivo, menos democrático por tanto que el de los evangelios canónicos). Judas, como Jesús, es uno de ellos, pues es el único discípulo digno de recibir esta revelación. También es el elegido para entregar a Jesús a la muerte, una muerte que no es sino el cumplimiento de su misión en este mundo. También Judas acepta así cumplir su misión, aunque ésta acarrea necesariamente la infamia, en lugar del aplauso, a los ojos de quienes comprenden imperfectamente. Así le dice Jesús en la penúltima escena:

Mira, ya se te ha dicho todo. Levanta tus ojos y mira la nube y la luz que hay en ella y las estrellas que la rodean. La estrella que marca el camino es tu estrella.


El Evangelio de Judas termina en un tono un tanto offbeat con la escena de la "traición". Los sacerdotes buscan cómo arrestar a Jesús sin despertar la ira del pueblo. Judas les dirá cómo hacerlo.

Se acercaron a Judas y le dijeron: "¿Qué haces aquí? Tú eres un discípulo de Jesús".
    Judas les respondió como ellos querían. Y él recibió algún dinero y les entregó a su maestro.

EL EVANGELIO DE JUDAS 
 
 
Así termina el texto, con el título, según era costumbre en los códices antiguos (—obsérvese que es el evangelio sobre Judas, no el evangelio escrito por Judas: el narrador o autor permanece anónimo). Este es el Códice Tchacos, encontrado en el desierto egipcio en 1970, vendido de marchante en marchante desde entonces, y reconstruido y editado cuidadosamente en el siglo XXI. Se ha datado hacia el año 220-240, y contiene textos de círculos gnósticos similares a los encontrados en 1945 en Nag Hammadi. Se han encontrado otros evangelios gnósticos, entre los declarados apócrifos y heréticos ya en los tiempos de los Padres de la Iglesia: el Evangelio de Tomás, la Revelación de Santiago, el Evangelio de María Magdalena, etc.

Está claro que el Evangelio de Judas se escribió en el seno de un grupo religioso "alternativo", que contestaba la incipiente oficialización y jerarquización de la Iglesia, su paso de reciente perseguida a futura perseguidora. Tiene algunos elementos en común con los textos escritos en tiempos de reformas y guerras de religión, como los de las sectas de no conformistas frente a la Iglesia de Inglaterra, o los textos de los místicos frente a los funcionarios e inquisidores de la Iglesia Católica. En el acto final de Judas vemos cómo se sitúa la verdadera espiritualidad más allá de todo gesto o acción que vayan a ser capaces de comprender los comisarios políticos eclesiásticos. Fariseos u obispos, todos son lo mismo para el Evangelio de Judas. Como dijo Milton con su soneto "contra los nuevos forzadores de conciencias", "New Presbyter is but Old Priest writ large". El Sacerdote, con su ortodoxia, sus formulismos, su monopolio de lo sobrenatural, y su apego a la Autoridad, es una constante de la historia; también, en consecuencia, lo es el anticlericalismo. Menos extendida está la espiritualidad anticlerical: los gnósticos, como Milton, eran profundamente religiosos y (quizá por eso mismo) profundamente anticlericales.

Fariseos, obispos, sacerdotes y presbíteros, a la vez que desautoricen y prohíban el evangelio de Judas, escucharán sin duda el relato de la Visión del Templo como los Apóstoles: con una irritación mezclada de inquietud.
 


Very Gnostic Matrix
 




Retroposts






—oOo—