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Matones campando por la Universidad

jueves 10 de noviembre de 2011

Matones campando por la Universidad

Nos pasan este mensaje desde la organización del congreso anual de los anglistas españoles, este año en la Universidad Autónoma de Barcelona—es sabido que en las universidades de Barcelona, como en las de Madrid, o del País Vasco, hay un alto nivel de concienciados activistas:

Estimados compañeros:
 
Dado que la asamblea de estudiantes de nuestra Facultat de Filosofia i Lletres en la UAB mantiene su convocatoria de huelga para los días 16 y 17 nos ha parecido prudente trasladar los actos del 16 al mismo centro en Barcelona que los del 17, COACBC. En principio el viernes 18 se mantiene en la UAB.
 
La razón de tanta prudencia, para los que me habéis preguntado, son los piquetes informativos, que pueden fácilmente interrumpir de muy malos modos cualquier actividad como sabemos, desgraciadamente, por experiencia propia.


Esto ya se da por supuesto en nuestro país, y se toma como parte del paisaje ambiente. Que venga una panda de matones y, porque ellos están de huelga, te ponen a tí de huelga sin preguntar ni pedir permiso, por sus democráticos cojones. Y si no, como me dijo a mí un piquete de Comisiones Obreras, en caso similar, "igual te forramos a hostias". Entre todo el piquete, claro, que cuando van de uno en uno nunca emplean ese tono tan decidido.

it's not fascismDe lo peorcito, vamos, es lo que se suele apuntar al piquete "informativo".

Como lo aceptamos como parte inevitable del clima, tenemos lo que nos merecemos. Que en la universidad manda, a la hora de la verdad, el de la matraca. Esto ahora, y si cuela, a por más. Y a las autoridades, que no les pidan responsabilidades. En la misma huelga que digo yo, le habían echado el candado unos espontáneos a la entrada del campus universitario. Se lo hice notar a los guardas de seguridad, que estaban ahí delante, y me dijeron que no lo podían abrir, "que había huelga" (aunque ellos no estaban de huelga).
Claro, que,  si lo hacen los nuestros, no es fascismo. Sino algo muy enrollado, supongo.

Es previsible que ahora que conviene jorobar al PP y hacerle la vida difícil, y ahora que hay que "movilizarse en defensa de la enseñanza pública", veamos cada vez más comportamientos abusivos e intimidatorios, cuando no abiertamente violentos, orquestados por diversas periferias contestatarias, plataformas, y agentes provocadores de otros partidos—todo por el bien de la enseñanza, claro, y luciendo un embudo de tamaño natural como emblema. Tolerancia y derechos, para mí, que los de los demás me sobran y no van con el proyecto que tengo ahora entre ceja y ceja.

No estaría de más que los universitarios fuésemos más críticos con este matonismo cotidiano y estos ejercicios de intolerancia, tan frecuentes en algunas universidades—además de escribir artículos sobre lejanos contextos postcoloniales o sobre la opresión de algún colectivo en el siglo XVI. Pero ay, eso es más complicado, y nos podría traer líos, sobre todo es mucho significarse...  Mejor concentrémonos en evitar nuestro propio contexto. Es más satisfactorio pensar que si la banda de la porra nos obliga a hacer huelga, debe ser por nuestro bien.

Que vienen los fachas


La mentira pública e invisible

Mentira ocasional y mentira sistemática—lies white and black. La mentira es ambiental, y en absoluto excepcional, en todo tipo de circunstancias. Sin olvidarnos, por otra parte, de la falsedad y el error— que son casi el medio líquido por el que nadamos y el que nos sustenta, a los humanos. Seres que creen que la verdad los hará libres, pero qué es la verdad, como dijo el otro. Si la vieran, no la conocerían.





Lie Lady Lie


Proxémica postural del cigarrillo y el móvil

Proxémica postural del cigarrillo y el móvil

Una observación de William Gibson en Zero History, o de su protagonista Hollis Henry, mientras habla por el móvil:femme qui fume

Colgó antes de que él pudiera decir adiós. Ahí de pie, con el brazo doblado en alto, el teléfono a la altura de la oreja, se dio cuenta de repente de la naturaleza icónica de su pose inconsciente. Un parte muy considerable del lenguaje gestual de los lugares públicos, que en tiempo había pertenecido a los cigarrillos, pertenecía ahora a los teléfonos. Unas siluetas humanas, una manzana calle abajo, en posturas totalmente familiares, ya no estaban fumando.
 

Aún hay quien fuma, claro. Pero casi se puede predecir que, en la selección natural y la lucha por la vida, el móvil ganará a los cigarrillos. Me extraña, me extraña, que en esta fase transicional no vendan móviles con formas divertidas, de paquete de cigarrillos especialmente. Señal quizá de lo poco que piensan coexistir ambos adminículos.

¿Pero qué suplirá al pedir fuego, o tabaco? Pues nadie pide prestado el móvil del vecino. ¿Pasarse fotos por bluetooth, quizá? Eso puede conectar mucho.

Retrovisor interiorizado


Uncut & Unread

martes 6 de septiembre de 2011

Uncut & Unread

Ni Darwin, ni FitzRoy by JoseAngelGarciaLanda
Ni Darwin, ni FitzRoy, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr.

Charles Darwin emprendió el viaje del Beagle, que le llevaría a dar la vuelta al mundo y a desarrollar su teoría de la evolución, como gentilhombre compañero para el capitán del navío, Robert FitzRoy. Por aquello de que el capitán de un barco no podía mezclarse con la tripulación. De hecho, el anterior capitán del Beagle se había suicidado; FitzRoy mismo sufría de accesos de depresión violenta (y terminaría él mismo suicidándose años más tarde). La relación con Darwin no fue tan bien como era de desear, pues los dos hombres tenían intereses, prioridades y creencias muy diferentes, aunque se soportaron tolerablemente durante los años que duró el viaje.  La historia de FitzRoy (y Darwin) está contada en una memorable novela, excelentemente documentada, de Harry Thompson: This Thing of Darkness (2005), en español Hacia los confines del mundo. Es la única del autor, que murió justo después de publicarla, y no hay que perdérsela. Me ha llamado la atención este detalle de la nota final de Thompson, donde comenta sus fuentes. Es, casi, estremecedor.

Están, claro, las propias obras de Fitzroy y de Darwin. El viaje del Beagle de Darwin y El origen de las especies están disponibles en muchas ediciones. En contraste, el Libro del tiempo atmosférico, las Observaciones sobre Nueva Zelanda y la Narración del viaje del HMS Beagle son difíciles de encontrar fuera de la biblioteca Bodleiana (los ejemplares de la biblioteca de estos últimos volúmenes todavía tenían sus páginas sin cortar—nadie se había molestado en leerlos en 165 años). 

A saber cuántos libros pasarán de la imprenta al reciclaje sin nadie que los lea... Muchos de los nuestros, sin duda. Y también hay personas a las que nadie lee, en toda su vida.


Pagar dos veces

Pagar dos veces


De una conversación en Facebook. Digo yo, en un diálogo donde se criticaba a los autores de éxito fácil:

—Yo creo que todo escritor aspira al éxito y al reconocimiento, de los pocos y si es posible de los muchos pocos. Si no, no escribiría.

Contesta Sergio:
—Discrepo, compañero José Angel. Decir "todo escritor" es crear una limitación. No puedo hablar por los otros, evidentemente, pero mi experiencia personal me dice que se escribe porque hay algo que necesita expresarse y unos lo hacemos por m...edio de la palabra, igual que otros lo hacen por medio de la música o la pintura. Otra cosa es publicar. Ahí sí podría entrar el factor búsqueda de reconocimiento. En cuanto a los escritores profesionales/comerciales, ni lo uno ni lo otro: Escriben porque eso constituye para ellos una fuente notable de ingresos (quizá haya excepciones, he oído que un camello pasó una vez por el ojo de una aguja...
aunque puede que lo leyera en un cuento de Arreola, que fue un cachondo). Un saludo.

Y replico, o repico:
—Es cierto, Sergio, debería haber dicho "todo publicador", jeje... Aunque tiene su lado diabólico, lo cierto es que la combinación de mercado más escritura es de lo más satisfactorio para el ego, cuando se produce con éxito. Que alguien te preste atención, ya te está pagando en tiempo. Pero tener montones de gente pagando por leer tus palabras, en tiempo y en dinero, eso es muy halagador para el ego. No es de extrañar que se intente, y que se celebre cuando se consigue. Me extraña que no sea un éxito más escaso, de hecho.


O sea, que la literatura gratuita también la pagamos—en atención, un bien bien escaso. Pero al menos no la pagamos dos veces.

Publicaciones académicas y atención 


Elogio del riesgo

Elogio del riesgo

Arriesgarse a amar, cuando todo nos empuja a temer el horror de la dependencia; arriesgarse a romper el silencio, cuando hablar parece haberse hecho imposible; arriesgarse a romper, para no tener que morir en vida como tantos otros; arriesgarse a reír también, cuando la victoria íntima propia de la auténtica insolencia es lo que ningún poder podrá jamás aceptar.

Aude Lancelin, reseñando Éloge du risque de Anne Dufourmantelle. 
 


Ataques de parrhesia


Sin hablar con nadie

Sin hablar con nadie


Leía en un número de Mujer Hoy de julio
 una columna de Carme Chaparro, "Solos sin estarlo", donde describe a una mujer que vive sola, y que en el trabajo día tras día sólo intercambia frases cortas y estereotipadas con sus colegas, o las palabras necesarias para tratar con los clientes. Luego a casa sola, sin quedar con amistades, a ver la tele y a dormir, día tras día:claustrophobia larafairie

"Decenas, quizá cientos de personas han pasado ese día por la vida de Marta. Pero está sola. No ha tenido una conversación real—una más allá de la educación o el intercambio cortés—en toda la jornada. Y pasará días sin tenerla. En España no hay cifras, aunque la alarma acaba de saltar en Francia, donde han nombrado a la soledad Gran Causa Nacional para este año. Las autoridades calculan que cuatro millones de franceses—uno de cada 16—solo mantienen tres conversaciones de verdad al año. Tres. Una cada 121 días. En las zonas rurales, la tele ha reemplazado a las conversaciones en las calles y bares. Y en las ciudades se registra un inquietante aumento de incomunicación en el colectivo de personas de entre 30 y 50 años: mujeres que viven solas, viuos o jóvenes en el paro que han hecho del ordenador su único contacto con el mundo.
    Pero también en familia se puede estar solo. Y llegar a casa y cruzar sólo las palabras básicas sobre los hijos, la cena o el ruido que están haciendo otra vez los vecinos. Por eso los divorcios aumentan tras el verano y las Navidades, cuando tanto tiempo nos vemos obligados a pasar con los nuestros. A fuerza de dejar de estar en contacto con los demás, en la persona crece la sensación de que no es alguien interesante y deja de hacer esfuerzos por socializarse."


La muerte en soledad o el suicidio son, dice la periodista, con mucha frecuencia el resultado de esta soledad a veces en compañía, donde las personas nos sentimos aisladas y llevamos la vida procurando no reconocer, como si fuese algo vergonzante, que necesitamos contacto humano.

Lo curioso es que la periodista propone como "parte de la solución" un sistema informático de "ayuda virtual emocional", un ordenador que detecte el estado de ánimo de la persona y le mande ánimos y actividades. Lo que nos faltaba, quizá...

En cuanto a mí, observo que me he vuelto comodón o incomunicado con los años. Rara vez inicio una conversación o contacto con mis conocidos—y a los desconocidos en general los ignoro, lo cierto es que no entra en mis costumbres dirigir la palabra para nada a nadie que no conozca, a menos que lo requiera la cortesía o sea absolutamente necesario. Supongo que ayudo a crear ambiente. Creo que me debieron marcar algunas experiencias de hace veinte años, cuando lo hacía más, y con frecuencia el resultado de dirigirle la palabra a alguien que no conocía era que la persona se asustaba, o incluso (en un par de ocasiones) salía huyendo.

Pero lo cierto es que el problema es aún más extraño o preocupante. No distingo claramente ya entre lo que aquí se llama una "conversación auténtica" y el mero intercambio de frases rituales en sociedad.  No sé si es consecuencia de una visión demasiado clara de lo que es la conversación, o si es síntoma de que he perdido de vista la comunicación auténtica. Y, por cierto, en los ordenadores ni está ni se la espera.


A photo on Flickr

The Body Artist

On welcoming a small occasional earthquake

jueves 25 de agosto de 2011

On welcoming a small occasional earthquake


terremoto

(a commentary in BreakingThrough—)
 
Yes, what would we become if our expectations were not shaken a bit now and then. But, anyway, there is little point in expecting the unexpected. It will take care of itself. And well, welcoming it is a positive attitude, only I think it’s only fair to say that a) it rarely has our well-being in mind, and b) sometimes it is totally unacceptable and unlovable. At worst, it does away with all our plans and with the planner as well, and clears the ground for something new. Someone else's development. Yes, new and better things may come, but we won’t be there as part of the landscape. And if it is only our world that disappears, and we remain to see what’s new after the catastrophe, it’s not even the older self that is left to watch the rebuilders or give a helping hand. The old yesterdays will stay under the rubble. 

And the old tomorrows too...


 Things That Might Have Been