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Filología Inglesa

Comentar un texto

martes 2 de marzo de 2010

Comentar un texto

Algunas notas volanderas sobre lo que supone comentar un texto, ahora que estoy comenzando una vez más la asignatura de Comentario de Textos Literarios Ingleses.

Podríamos distinguir, en la actividad del comentario, entre
1) cosas que le hacemos al texto,
2) cosas que le hacemos a nuestro interlocutor / interlocutores,
3) cosas que nos hacemos a nosotros mismos, los comentadores.
Quevedo espía
El comentario sigue varias direcciones contrapuestas a la vez.

Por una parte generaliza, mostrando cómo el texto es un caso específico de fenómenos más generales que lo constituyen, generan, o explican. Un idioma, un estilo, unas convenciones, unos fenómenos históricos - la civilización, la individualidad moderna, la globalización, la evolución, etc.

Por otra parte, el comentario debería identificar los aspectos más individuales e irreductibles del texto, y profundizar en ellos: ayudarnos a ver el texto (o incluso nuestra lectura de él) como un fenómeno único e irrepetible. Explicable, sí; constituido por procesos más generales, quizá. Pero en una confluencia única y contingente. Hay que moverse en las dos direcciones a la vez, explorando tanto la generalidad como la individualidad del texto.

En lo referente al lenguaje también por una parte simplificaremos y normalizaremos: explicando puntos oscuros, palabras o expresiones difíciles, etc., reducimos el texto al lenguaje corriente. Establecemos alusiones literarias o referencias históricas, fijamos sentidos. Cerramos el sentido del texto, en un sentido.

En otro, la dirección contraria: abrimos posibilidades, identificamos ambigüedades donde todo parecía estar claro, hallamos dobles sentidos o actitudes complejas donde parecía haber sólo un sentido o una simple actitud. Exploramos potencialidades, o las creamos.

Contextualizamos el texto: histórica, ideológicamente. Pero a la vez nuestra idea de ese contexto puede resultar transformada por nuestra comprensión del texto como un fenómeno complejo. "El Renacimiento" como contexto se vuelve más complejo cuando le incorporamos algunos análisis en profundidad de obras de Shakespeare.

Identificamos y establecemos lazos intertextuales, de muy diverso tipo. La intertextualidad puede ir desde estructuras literarias compartidas, o el uso de géneros, hasta citas y referencias, alusiones muy específicas, ya sean explícitas o implícitas. Relacionar un texto con una galaxia intertextual ayuda a contextualizarlo intelectualmente: y no sólo hemos de relacionarlo con sus fuentes o predecesores, ni con otros textos "hermanos", del mismo autor o de la misma época o cultura o género -- sino también con textos posteriores, que el autor no conocía pero nosotros sí, y que nos permiten darle una perspectiva prospectiva a toda esta exploración.

Lo mismo podemos decir de los lazos del texto con la biografía del autor. El texto es explicado por la biografía, pero sólo en parte. También ayuda (también sólo en parte) a explicar la biografía. Y quizá no sólo la que precede al texto, sino la que siguió al texto y no era aún conocida (por no vivida) por el autor cuando escribió esta obra.

Analizaremos relaciones formales, y qué instrumentos se usan para crear forma. Es útil la noción de "marco": qué marcos se usan para estructurar el texto internamente, en secciones que se utilizan como elementos de montaje para configurar la estructura global. Y cuál es la sustancia, o cuáles los protocolos, que constituyen esos marcos. Cómo se consigue trazar una línea (imaginaria) alrededor de ciertos sectores textuales para que todos los signos que quedan dentro de ella formen parte de esa sección o marco. (Por ejemplo el uso de un marco narrativo o perspectivístico será un caso posible).

Análisis retórico: analizar el texto como discurso, como acto de habla o fenómeno comunicativo. Quizá destacando un aspecto especialmente interesante del texto: el "momento lingüístico" del mismo, por utilizar un término de Hillis Miller. O sea, la manera en que el texto reflexiona sobre su propias condiciones como acto comunicativo, literario, etc., y se problematiza a sí mismo, por así decirlo, como fenómeno representacional o semiótico. (Así, por ejemplo, en este poema de Sidney, el momento lingüístico es el que lleva al texto a generarse a sí mismo, a contar la historia de su propia autogénesis, tras enfrentarse al fracaso expresivo que se produce inicialmente, al intentar el poeta seguir modelos para la expresión de los sentimientos. Reciclando ese fracaso y haciendo de él materia literaria, tenemos soneto reflexivo).

De ahí pasaremos al análisis crítico-teórico: el texto puede contemplarse desde muchos ángulos críticos distintos, siguiendo los protocolos de lectura de las diversas escuelas críticas (formalistas, fenomenológicas, materialistas, feministas, historicistas, etc.).

Luego está la dimensión interactiva. Cómo se ha usado este texto para la comunicación social, en la tradición crítica, o cómo se está usando.

Esto nos lleva a la manera en que el texto que estamos comentando puede proporcionarnos conocimiento sobre el proceso mismo del comentario de texto. En qué consiste comentar (usar, leer, explicar) un texto. La actividad de comentario habría de reflexionar sobre sí misma a la par que sobre el texto comentado.

Y clarificar nuestras ideas mutuamente, puesto que el comentario se hace con alguien y para alguien, en un contexto determinado que se presta a la colaboración y al intercambio de ideas. A la negociación entre interpretaciones, pensando de modo interactivo, pues todo comentario es una intervención sobre el texto, sobre nosotros mismos y sobre las ideas que puedan tener nuestros interlocutores (oyentes, lectores, estudiantes, profesores) sobre el texto. También es una intervención sobre las ideas de estos interlocutores sobre qué es comentar un texto, sobre sus ideas sobre nosotros mismos y quizá hasta sobre sí mismos.



Docencia e investigación en Filología

Todas las lenguas NO son iguales

lunes 1 de marzo de 2010

Todas las lenguas NO son iguales

De hecho igual no lo es ninguna, ni consigo misma. Ni todas las lenguas son iguales, en categoría y consideración, ni lo son todas las hablas dentro de una misma lengua. En todas partes hay clases y categorías. Y al margen de su riqueza gramatical o léxica, las lenguas (y las hablas) están permeadas de esos valores simbólicos que decía Bourdieu, material delicado.

El jueves pasado estuve en una conferencia que daba una catedrática de Lingüística General e Hispánica de mi facultad, Mª Antonia Martín Zorraquino, "La determinación de la lengua ejemplar: sobre el problema de la corrección idiomática en las lenguas humanas." La Dra. Zorraquino repasó los pronunciamientos de algunos ilustres normativistas y pulidores de la lengua española, en especial R. J. Cuervo, Lázaro Carreter y Mariano de Cavia. Recordó, con L. Trask, que la fijación de una lengua estándar va ligada a una norma escrita, que no siempre se extiende a la pronunciación, y que es algo que requiere un desarrollo: no todas las lenguas desarrollan un estándar culto o lengua ejemplar (de hecho muchas lenguas no tienen forma escrita).

Veamos algunos criterios y pronunciamientos sobre el estándar lingüístico allí citados. Cuervo prescribe, como criterios esenciales y jerarquizados para determinar la corrección idiomática (que se plasmará en la lengua ejemplar) el uso general y respetable de la lengua— es decir,

"lo que de todos y donde quiera es usado y entendido es parte integrante de la lengua; puesto en contradicción el uso general de hoy con el de épocas pasadas, hay que sujetarse al de hoy; cuando discrepan el común de la gente culta y el vulgo, la práctica de aquélla da la ley".


Criterios éstos que son a un nivel sensatos y comprensibles, no lo negaré. Pero se les pueden también buscar las cosquillas rápidamente. Por ejemplo, aceptando que lo que de todos y donde quiera es usado y comprendido es parte integrante de la lengua (ejemplar), queda la pregunta de si únicamente eso es parte de la lengua ejemplar. Si algo no es usado y entendido de todos, ¿entonces ya no será estándar o ejemplar? Porque se nos va a quedar la lengua en muy poco, visto que hay poco realmente que todos conozcan y, aún menos, usen. Quitando las mil palabras básicas y los rudimentos de la gramática—y aún me quedo largo.

Por otra parte, también hay una dinámica más compleja con el pasado de lo que sugeriría la definición de Cuervo. A veces necesitamos usar una forma desusada. Otras veces se nos planteará el dilema siguiente: si somos gente culta, ¿debemos seguir la norma de la gente culta? ¿O sólo la de los demás, quitándonos a nosotros? ¿Hasta dónde llevar la independencia de nuestro propio criterio? Si sólo vamos a decir lo que dicen los demás cultos, muchas veces tendremos que callarnos, también. El normativismo no se lleva bien con la creatividad verbal, desde luego. Ésta nunca es normativista y se salta lo gramático cuando lo estima.

A mí siempre me ha llamado la atención cómo la preocupación por la corrección lingüística va unida casi infaliblemente a una rigidez mental preocupante y a una voluntad de hacer corregirse a los demás, insistiendo en la incorrección de su expresión en lugar de atender a las circunstancias o voluntad expresiva que dan lugar a esa incorrección. Sirva de ejemplo el vocablo ostentóreo acuñado creo que por aquel Jesús Gil al que retrataba. Evidentemente, ni ostentoso ni estentóreo ni separadas ni juntas expresan al discurso del personaje en sus dimensiones adecuadas. Otras veces, el señalar la incorrección es un mero congratularse en la norma marcada como prestigiosa, de una manera un tanto arbitraria. En español se dice tanto, o más, habían fiestas en el pueblo como había fiestas en el pueblo; la principal diferencia es que el primero nos gana un abucheo, y nos caracteriza como de floja educación—y sin embargo a veces lo importante son las fiestas, y no que las haya o las haiga. Lo mismo con el relativo deque, intolerable para muchos, que al parecer no creen en su existencia y lo confunden con una preposición antepuesta innecesariamente al relativo que (variante libre suya en muchos casos). En fin, que nos ponemos etiquetillas todo el rato unos a otros, endeque abrimos la boca. Y esa es al parecer una de las funciones más importantes del lenguaje en una sociedad compleja: ponernos en el brete de demostrar que somos capaces de sonar completamente convincentes escribiendo o hablando en su caso el estándar culto y correcto. Es un examen permanente, y estamos sometidos a vigilancia propia y ajena.

Tenía lo suyo el programa de Radio Cinco "Hablando en Plata", en su formato antiguo. Allí, dos presentadores se dividían los papeles. Él iniciaba el programa en broma o informalmente, usando incorrectamente alguna forma o aludiendo de manera graciosa a esa incorrección, o yéndose por los cerros de Utebo. Ella, a modo de bibliotecaria con moño y gafas, explicaba a continuación la norma más estricta de la corrección. Y terminaba el programa él, con una pulla lanzada al uso correcto, con un juego de palabras, o con una puesta entre comillas de lo dicho por la bibliotecaria. Es curioso que en su formato reciente (más soso y rígido) nos hemos quedado sólo con la parte normativa.

Y es una tendencia universal pero casi una obsesión española—el usuario de a pie acude siempre a la Real Academia para darle en la cresta a alguien con el diccionario, o con la gramática—¡Habla bien! —y la Academia no se limita a observar lo que se dice, como si fueran gramáticos ingleses sin academia, sino que reglamenta lo que es correcto y no decir. Somos realmente aficionados a separar el lenguaje bueno del mediano y del malo, por difícil que esté la cosa a veces y por contradicciones en que incurramos con estas operaciones.

El más destacado y popular normativista reciente fue Fernando Lázaro Carreter, con sus obras sobre El dardo en la palabra, despotricando contra todos los que atentasen contra el genio y usos de la lengua. El uso ejemplar del idioma según Lázaro surge, cito según Martín Zorraquino, de

"un sentido profundo de los recursos de la propia lengua, que sólo se logra con la lectura abundante de quienes antes la han empleado, combinada con un sentimiento claro de sus deficiencias y necesidades, y también con algo tan indefinible como es el buen gusto idiomático, la capacidad para discernir si la novedad casa bien con lo llamado antiguamente 'genio de la lengua'."


Muchos normativistas se indignan con el uso de extranjerismos inútiles, pero todos cuidan de subrayar que aceptan la evolución del idioma y el neologismo necesario, cuando realmente lo es. Así, Mariano de Cavia decía,

"Suponer (...) que yo soy un enemigo en seco y sin discernimiento de toda clase de neologismos, echándomelas de purista intolerante y arcaico, es lo mismo que suponerme enemigo del petróleo, del gas y de la luz eléctrica, porque Cervantes escribía a la luz de un velón o de un candil."


Recomienda Cavia desarrollar los neologismos a partir de los clásicos, del griego y del latín, y mantener un equilibrio razonable entre corrección y modernidad:

"¡Pero mucho cuidado con abusar de la lengua madre y del idioma abuelo! Sería lamentable (...) que en el punto mismo de haber alcanzado el castellano su plena soltura (...) tornásemos a encadenarlo (...) con las rigideces de una lengua muerta. (....). Todo es cuestión de pulso, de buen gusto y (...) de verdadero amor a nuestra lengua. El mejor estilo es el que Juan de Valdés, adelantándose a Cervantes, recomendaba con su propio ejemplo: "(...) Escribo como hablo." (1922)


Aunque se me ocurre a mí que si escribiésemos como hablamos, sin cuidar a la vez de hablar como escribimos, se iba a acelerar bastante la depravación evolutiva ésta del idioma. Otros normativistas clásicos aconsejan: No seas el primero en utilizar una palabra, ni el último en hacerlo—excelente consejo para la áurea mediócritas, aunque yo tengo tentaciones irrefrenables de ser el primero en utilizar tal vocablo, y el último en utilizar tal otro—y a veces las dos cosas a la vez con tal o cual hapax que no cuajará ni conmigo.

En la sesión de preguntas, observé que en este apego a la lengua unificada y modélica y a la norma había no sólo actitudes lingüísticas y gramaticales, sino cuestiones ideológicas y políticas de mucho calado que los normativistas muchas veces no reconocen. Las usan implícitamente, pero pocas veces teorizan de modo explícito la dimensión ideológico-política de sus políticas y policías lingüísticas. Sería útil acudir al concepto de comunidad imaginada, o de utopía incluso, para explicar esta voluntad de unidad, de regulación y de regularización. Las cosas que la gente dice de dos o más maneras, ¿por qué habría que decirlas de una sólo? En muchos casos es ésta la dinámica a que conduce a la gramática normativista, o la que la conduce a ella más bien. Unificar, y si es preciso movilizar los recursos de la ignominia y la vergüenza para que una de las dos formas sea inaceptable. Claro que a veces es un problema saber cuál ganará la batalla. Una asistente observó que ella era la única persona que conocía que usaba los imperativos plurales en -d, en lugar de la forma pseudoinfinitiva en -r: y admitía la Dra. Zorraquino que puede existir simultáneamente el estigma de incultura asociado a la segunda forma, y el estigma de pedantería o desuso asociado a la primera. Son casos en movimiento, al parecer.

A mí me parecen especialmente interesantes como objeto de estudio las instituciones concretas, y los actos de discurso concreto, en los que se invoca, requiere o impone el estándar. Y su relación con el ejercicio del poder, con los actos de dominación, con los grupos étnicos, políticos o sociales dominantes, etc.—cosas que normalmente evitan tratar los normativistas, o no les interesa mucho fijar su mirada en ellas.

Otra cuestión que surgió en el debate fue el caso práctico del catalanoaragonés de la Franja (algo que había estudiado la Dra. Zorraquino en tiempos). Yo observé el caso práctico de intervención legislativa que se ha producido: donde había unas variedades mal definidas, unas hablas sin nombre ni gramática aparte del "chapurriao", ahora había no una lengua, sino una variedad mal hablada del catalán, por decreto. Vendrían los educadores catalanoparlantes ahora a enseñar a los de la Franja a hablar buen catalán. He de decir que la Dra. Zorraquino no aceptó este planteamiento de la cuestión, y señaló que hay muchas variedades en el catalán, más allá de la franja, y que con buena voluntad se puede aceptar la ventaja que suponga para los hablantes del "chapurriao" sumarse a una comunidad lingüística más numerosa que también contiene otras variedades. Y también para los aragoneses aceptar el catalán como lengua propia de Aragón. (En fin, a mí me sigue pareciendo una cuestión de normativización muy polémica).

Otra intervención más tuve: la comparación entre idiomas y carreteras. Esta gusta de hacerla mi padre, para quien las lenguas son como vías de comunicación. Son, de hecho, vías de comunicación, literalmente. Unas lenguas son autopistas de muchos carriles, para comunicaciones internacionales con alta capacidad y alto tráfico—como el inglés. Otras, siendo también autopistas internacionales, son más modestas, como el español. Hay lenguas que son como carreteras nacionales (el catalán pongamos)—o regionales. Y hay lenguas que son caminos de cabras. Para transportar determinado volumen de mercancía, o determinado tipo de mercancía, no es adecuado el camino de cabras. Esta es una noción que algunos asistentes calificaron de "peligrosa", pues supone una desigualdad de las lenguas, y el mito (o dogma) de la igualdad de todas las lenguas es particularmente característico de la lingüística moderna (estructural). No de la clásica, naturalmente, que tenía muy claro que hay lenguas mejores que otras. Pero la gramática estructuralista, y quizá especialmente la superestructuralista de los chomskianos, ha llevado a apreciar desmedidamente la "igualdad" de las lenguas, una igualdad basada (paradójicamente quizá) precisamente en su diferencia: cada lengua es por definición estructuralmente disimilar (si no no sería otra lengua) pero esas estructuraciones son en cierto modo "gratuitas" o irrelevantes: tan buena es una como otra.

Esto es así, claro está, si sólo nos fijamos en aquellos aspectos de la lengua favorecidos por los estructuralistas o generativistas. O por los "lingüistas" en sentido estricto. Pero los filólogos (o sea, lo que solían ser los lingüistas) tienen una noción diferente, en la que se incluyen la historia, vida y avatares de la lengua, y también la literatura aneja a la misma y que la constituye. También los analistas del discurso y los sociolingüistas. Y bien harán los filólogos en fijarse también en la capacidad de una lengua dada para crear discursos especializados, capaces de adaptarse a las diferentes necesidades expresivas y contextuales de las disciplinas, de las ciencias, de las profesiones, de las subculturas... Sólo las lenguas relativamente potentes desarrollan una gama apreciable de estas variedades. Volviendo a nuestra analogía de la carretera, si hay que transportar una mercancía muy voluminosa o que requiere un vehículo adaptado, el camino de cabras no será buena opción.

Lo de que todas las lenguas son igual de buenas, o igual de dignas, a mí me suena tan buenista y tan realista como la frase parecida de que todos los seres humanos son iguales o que todos los seres humanos son igualmente dignos. Algo que sin duda gusta oír a muchos, y decir también y repetir, pero que tiene poco sentido si se contrasta con la realidad. Tampoco es sólo que unas lenguas sean más afortunadas de modo puramente cuantitativo, porque tienen muchos hablantes, más masa digamos—no. El número de hablantes va relacionado con una mayor potencia discursiva. Una lengua poderosa arrastra consigo gran cantidad de textos y discursos, y eso la hace más rica cualitativamente, no sólo cuantitativamente. Le da más plasticidad, variedad y potencia de expresión, más precisión. Al margen de que, siendo que ningún hablante domina toda la lengua, sino una pequeña parte de ella, una lengua con muchos hablantes es una lengua muy trajinada, muy explorada y activa, mucho más dinámica. Comparar según qué lengua con según qué otra es equiparar, como decía el tango Cambalache, a un burro con un gran profesor. Los dos igualmente dignos, sí, a un cierto nivel. Pero sólo a un cierto.

A quienes crean que todas las lenguas son iguales, no puedo sino remitirles a las bibliotecas: ¿en qué lenguas están los libros allí contenidos? ¿En qué lenguas están las revistas científicas, especializadas, etc.? En muchas, naturalmente. Pero no en todas. Y allí donde no se aprecian muchas diferencias cualitativas a simple vista (pues podemos aceptar en principio que en húngaro se pueden decir tantas cosas como en español) sí se apreciarán las cuantitativas. El inglés, naturalmente, domina y arrasa, como lengua mundial que es—no sólo lengua de los angloparlantes.

Es extraño que la lengua mundial no tenga una consideración más especial dentro del sistema educativo, y que se la eche en el saco de las "segundas lenguas". Otra ficción conveniente, u otro piadoso mito contemporáneo. Pero es que, donde hay clases, la lengua poderosa y privilegiada despierta tanto deseo como hostilidad.

 

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El monopolio del inglés

El discurso científico como traducción cultural

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El discurso científico como traducción cultural

Cuarta parte de la reseña del libro New Trends in Translation and Cultural Identity, — (I. Cultural Identity, Ideology, and Translation; II. Popular culture, literature and translation; III. Translating the Media: Translating the Culture; IV. Scientific Discourse as Cultural Translation). Ed. Micaela Muñoz-Calvo, Carmen Buesa-Gómez, y M. Ángeles Ruiz-Moneva (Cambridge Scholars Publishing, 2008).

La cuarta y última parte del libro versa sobre el discurso científico entendido como traducción cultural. La abre Elena González Pastor (de la universidad de Zaragoza), con un artículo sobre la semántica metafórica del término "Célula madre" ("From 'Stem Cell' to 'Célula madre': What Metaphors Reveal about the Culture", 385-96).

Este trabajo se sitúa en la línea de la investigación sobre la metáfora en lingüística cognitiva, siguiendo los análisis de Lakoff, Johnson, Turner, Fauconnier y otros sobre la estructuración de representaciones y operaciones cognitivas complejas en base a analogías con procesos y esquemas básicos. (Hay por cierto una errata en la referencia a fecha del libro de Turner Death is the mother of beauty, que es de 1987 según nos dice el propio Mark Turner http://markturner.org/publications.html). En concreto se analizan aquí los diferentes esquemas cognitivos que el español y el inglés aplican para designar las células madre. Observa Elena González que a pesar de sus diferencias (morfología vegetal, maternidad) los dos esquemas comparten un ámbito de experiencia común (vida, origen, procedencia) ya relacionados mediante otras muchas representaciones conceptuales (p. ej. "árbol genealógico"). Se analizan y clasifican distintas expresiones y conceptualizaciones relativas a las células madre, observando su génesis dentro de los campos mencionados (a los que se añaden otras representaciones de las mismas como objetos tecnológicos, o como animales). Es probable por otra parte, observa la autora, que el término "madre" elegido por el español proceda no sólo directamente de la maternidad sino de expresiones ya metaforizadas como "la madre del vino" o "solución madre" que enfatizan no tanto la descendencia efectiva como la potencialidad de producción. Es comprensible que la mayoría de los ejemplos consistan en personificaciones de las células madre, ya sea como médicos, como héroes salvadores, como depositarias de conocimientos o intenciones, etc. También se comentan algunas diferencias potencialmente significativas entre las áreas de experiencia activadas para las analogías. Por ejemplo, es significativa la práctica ausencia de metáforas de maternidad en el discurso inglés sobre las células madre, y la mayor presencia de conceptualización religiosa en las imágenes procedentes del español. Observa la autora, además, que las asociaciones "maternales" del término usado en español son emotivamente más fuertes que las del inglés "stem cell", y pueden haber favorecido en cierto modo la controversia sobre los usos éticamente admisibles de estas células (en especial en círculos católicos), al humanizar en exceso a su referente: un ejemplo interesante de cómo las metáforas pueden crear realidades sociales. "Las metáforas", dice, "no se limitan a 'poner de manifiesto' modelos culturales e intelectuales subyacentes, sino que de hecho constituyen esos modelos" (394). Ello sucede además en base a dominios de pensamiento organizados y sistemáticamente relacionados, no en base a analogías o categorías aisladas. Termina González apuntando reflexiones sobre lo relativo del "rigor" de las definiciones científicas, así como sobre la problemática separación entre el vocabulario científico especializado y el léxico general.

Sigue un artículo sobre el discurso de la cata de vinos, de Gloria Martínez Lanzán (también de la Universidad de Zaragoza): "The Language of Wine Tasting: Specialised Language?" (397-411). Tras comentar el desarrollo en años recientes de una "cultura del vino" y un discurso unido a ella, se pregunta la autora sobre en qué sentido el lenguaje de la cata responde a las características de "lenguaje especializado" en relación a la conceptualización de éstos según Cabré (1993), Sager et al. (1980) o Pitch y Daskau (1985) y subraya la conveniencia de distinguir entre grados de especialización en el lenguaje de una disciplina o área temática según el discurso se dirija a expertos, a estudiantes formándose en el área, o al público en general. Enfatiza la importancia de la metáfora en el lenguaje de la cata de vinos, como modo de expresar analógicamente la especificidad de cada olor o sabor, dada la dificultad de expresar con precisión estas cuestiones—lo que lleva también al problema de la subjetividad de las asociaciones. Se usan en este discurso palabras del lenguaje común, pero que han de entenderse en el contexto específico y especializado de la cata para adquirir sentido; es fácil que al profano o a quien no se implica en este contexto parezcan florituras verbales gratuitas estos intentos de precisar las cualidades de un sabor—o de un aspecto visual o de un olor, etapas de la cata que preceden al acto de saborear un vino. Las notas de cata se redactan distinguiendo estos tres pasos, y en realidad están basadas en un lenguaje especializado bastante menos arbitrario de lo que supone el profano. Estudia la autora aspectos de la traducción de estas notas, traducción con frecuencia un tanto precaria ya que está hecha de modo improvisado en la propia bodega o realizada por traductores profesionales pero no especializados en la cata. El análisis de algunos ejemplos observa la simplificación, abreviación o menor precisión de las notas traducidas—a veces con alteraciones de sentido apreciables. Es observable también una menor especialización del lenguaje utilizado en las traducciones, mucho más cercano a la lengua común y menos definible como un lenguaje especializado. La autora observa que las bodegas españolas, tan atentas hoy a la exportación, deberían cuidar mucho más este aspecto de su promoción y presentación pública, y contratar traductores especializados.

Ian A Williams, de la Universidad de Cantabria, realiza un estudio, basado en un corpus, sobre "Estrategias de traducción y rasgos de estilo discursivo en artículos de investigación en medicina" ("Translation Strategies and Features of Discourse Style in Medical Research Articles: A Corpus-Based Study", 413-32). El corpus de 64 artículos traducidos se eligió al azar entre revistas existentes en edición inglesa y española, y se estableció como término de comparación otro corpus de 64 artículos escritos originalmente en español, en las mismas especialidades. De ello surgen aspectos discursivos idiosincráticos de las traducciones. (Quizá podría apuntarse la pregunta de en qué medida sería interesante determinar si se trata de aspectos idiosincráticos de las traducciones médicas, aunqu aquí no se establece un término ulterior de comparación, en la forma de un estudios sobre textos traducidos en otra disciplina diferente o en una miscelánea de disciplinas y géneros diversos). El análisis comparativo se realizó con WordSmith, una herramienta que permite realizar concordancias, listas de frecuencias y extracción de palabras clave. La herramienta genera un índice comparativo de keyness o "grado de clavidad" entre corpora, es decir, la determinación numérica de en qué medida las palabras clave extraídas presentan mayor índice de diferencia relativa entre un corpus y otro. Comenta también el autor sobre algunas dificultades o paradojas relativas al análisis computerizado de corpus, visto que el criterio mismo de selección de los corpus (el objeto de estudio) está en contradicción con el análisis no sesgado que han de permitir precisamente las herramientas automáticas. El uso de un procedimiento estadístico como es el test de Mann-Whitney (para análisis de datos con distribuciones que no se atienen a la campana de Gauss) permite solventar en parte esta paradoja. Surgen de la comparación de distribuciones (entre textos originales y traducidos) amplias diferencias para la mayoría de los términos gramaticales más usuales. (Así por ejemplo el español tiende a usar más el pretérito perfecto en lugar del indefinido, y eso hace aparecer más formas de presente en un corpus; también es esperable quizá el uso de formas pasivas en "se" en los textos procedentes del inglés, frente a formas en primera persona, "hemos" etc, en los textos originales españoles). El artículo analiza frecuencias significativamente diferentes en algunas áreas: a) la presencia o ausencia de artículo en el objeto de algunos verbos: realizar + (una) tomografía, por ej.; b) los pronombres esto o ello usados como sujeto con referencia anafórica indefinida; c) el se impersonal frente a los verbos en primera persona del plural (con la aludida hiperabundancia de pasiva refleja en las traducciones, por transferencia directa); d) el uso divergente de tiempos verbales en textos originales o traducidos (las traducciones al español usan menos tiempos perfectos y más pluscuamperfectos que los textos originalmente españoles). Aquí apunta el autor una posible causa: en los artículos españoles se conciben las fases de preparación del experimento, realización y redacción del artículo de modo unitario; mientras que en los ingleses hay una visión "separatista" de la investigación: "Así, la visión unitaria es prospectiva con un salto inicial hacia atrás al principio del estudio y avanzando luego para volver al momento de la escritura, mientras que la visión separatista es retrospectiva, moviéndose hacia atrás para localizar aspectos del presente estudio y de otros estudios en un marco temporal específico, con muchos menos acontecimientos y situaciones actuando como mediación entre el pasado y el momento del informe" (425). Otros puntos de diferencias tratados son: e) las preposiciones (e.g. tras es más frecuente en los originales y después en las traducciones). La transferencia, ya sea positiva o negativa, de estructuras del original es la explicación más inmediatamente plausible de estas diferencias. Se analiza en detalle un texto de ejemplo, examinando el tipo de transferencias que tienen lugar típicamente, sus orígenes, y las estrategias correctivas que deberían aplicarse, manteniendo una estrategia discursiva global que vaya más allá del detalle de cada expresión a traducir, para que no sea tan apreciable la diferencia entre un texto traducido y los redactados originalmente en un idioma (tomando éstos como la norma de aceptabilidad lingüística).

Cierra esta sección sobre el discurso científico, y el libro, otro artículo de lingüística de corpus, "Aplicación de un corpus paralelo (inglés-español) a la enseñanza de la traducción (proyecto ENTRAD)", de Celia Florén Serrano y Rosa Lorés Sanz, ambas de la Universidad de Zaragoza —"The Application of a Parallel Corpus (English-Spanish) to the Teaching of Translation (ENTRAD Project)", 433-43.


An Essay towards a Real Character, and a Universal Translator

Censura en AEDEAN

Envié hace un par de días un mensaje a la lista de la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos, AEDEAN, sobre "prácticas mafiosas en la Universidad". Denunciando la conjura que se ha producido en mi departamento con el fin de certificar que mi investigación vale un CERO, y excluirme así del Máster. Una cuestión que es mobbing pero de manual, sobre todo habida cuenta de los antecedentes. Pero como sucede en estos casos, muchos eligen tomar partido por los acosadores, sin examinar los datos.

Hay cruces frenéticos de llamadas, peticiones de socorro, manejo de hilos para controlar la situación: ¡ojo, que se nos desmanda uno! —A ver si entre todos lo atamos corto. El administrador de la lista se desentendía de mi mensaje, diciendo que no hay "filtrado previo", o sea, que no hay censura. Aunque sugería que mi mensaje podía caer en la categoría de "spam"— concepto que me parece que no tiene muy centrado. Me ha parecido que la cuestión merecía un comentario y explicación adicionales, y he enviado este correo a la asociación... pero ya había empezado a actuar la censura, contra lo que acababa de decir el administrador. Maniobra ya sospechosísima de por sí....


Estimados compañeros de AEDEAN:

Como se echa de ver por el mensaje aclaratorio del administrador de la lista, hubo "algunas personas" alarmadas o indignadas por mi anterior mensaje sobre las prácticas mafiosas en mi departamento de la Universidad de Zaragoza. Es conocida la tesis de que los trapos sucios hay que lavarlos en casa; también se apreciarán fácilmente las limitaciones de esta tesis, según quién sea el responsable de la lavadora.

En mi comentario sobre la cuestión he dado datos, y he ofrecido pruebas. A eso se ha respondido con un telefonazo al administrador de la lista, con sorpresa de que éste sea un foro de discusión libre ---insuficientemente utilizado, eso sí--- en lugar de disfrutar de una censura previa al gusto de quienes así bareman. Otra respuesta más ilustrativa para todos podría ser que que los responsables del Máster de Zaragoza, y los de esta baremación, explicasen sus criterios de Calidad, y los razonamientos que les han permitido valorar en CERO puntos mi investigación en mi campo, contabilizando publicaciones según baremo. La política, impulsada por los Dres. Susana Onega, Francisco Collado, Celestino Deleyto e Ignacio Vázquez, es muy clara desde hace años: se intenta reservar el terreno (de estudios oficiales) exclusivamente a los miembros de los propios grupos de investigación. No creo que tengan ningún empacho en reconocerlo públicamente, pues lo vienen haciendo como su política declarada. Ahora bien, es un criterio excluyente ilegal que ha sido anulado repetidamente por el Rectorado y por los tribunales de justicia.

Faltando esa apoyatura legal, se ha optado por pasar a la falsificación de valoraciones: las publicaciones de quienes no pertenecen al equipo valen CERO---o dos, o lo que sea, en todo caso se cuidará de que, con un simulacro de criterio objetivo o ya sin simulacro alguno, queden por debajo de las de los miembros del equipo. Esto se ha llevado a cabo con un seguidismo vergonzoso por parte del consejo de mi departamento. Todo con el fin de reservar el máster como un coto cerrado para un grupito de apoyo mutuo, independientemente de los méritos o categoría académica del profesorado. En mi departamento, que yo sepa, es en el único en el que tras elegir las asignaturas los profesores por orden jerárquico, puede un profesor más "reciente" pedir la asignatura que ya ha solicitado otro profesor, y exigir la aplicación de un baremo---con la objetividad en la valoración que aquí se ha visto.

Así pues, aclaro que mi mensaje a la lista no es uno de los mensajes de "spam" a que alude el administrador, sino un mensaje de una persona que lleva más de veinte años inscrito en esta asociación, y que informa sobre unas cuestiones de cierta trascendencia, por irrelevante que sea mi caso particular. Unas cuestiones que atañen a nuestra profesión en la Universidad. Se trata de establecer quién tiene derecho a impartir la docencia oficial, y con qué criterios. De establecer (inventando la rueda) qué es un baremo, y qué es baremar, y dónde están los límites a la hora de poner cero por la vía rápida, para obtener el resultado deseado. Se trata de si se pueden conocer y detener las prácticas mafiosas. Y se trata también de saber si se pueden denunciar públicamente en esta lista, o si la denuncia de las prácticas mafiosas causa más escándalo que las prácticas mafiosas mismas. Mal síntoma sería.

Un saludo,

José Angel García Landa
Universidad de Zaragoza
http://firgoa.usc.es/drupal/node/44042


Este mensaje lo envío y lo reenvío, sin éxito. Así que le pido una aclaración al administrador de la lista, Javier Pérez Guerra, de la Universidad de Vigo, también sin éxito. No me contesta.


Estimado compañero:

Soy el autor del mensaje "controvertido" que dio lugar a tu aclaración como moderador en la lista de AEDEAN, recordando que no hay un filtrado previo de los mensajes---es decir, que los miembros de la asociación pueden hablar en la lista sin censura previa.

Envié un mensaje al hilo del anterior, comentando sobre esta cuestión de la libertad de opinión y la censura. No se ha distribuido, a pesar de que según decías la distribución de los mensajes es automática. Lo he reenviado, y tampoco esta vez se ha distribuido.

Antes de volver a intentarlo, quería llamar tu atención sobre esta circunstancia. Te ruego me aclares si se trata de un fallo técnico, o si por alguna razón ha habido un cambio hoy en el sistema de moderación de la lista, a consecuencia de estos mensajes. En este último caso, y si te parece oportuno, también te agradecería que me comunicases si has recibido presiones o instrucciones a este respecto por parte de la directiva de la asociación, o de otras instancias.

Un cordial saludo,

José Angel García Landa
Universidad de Zaragoza


Hay que recordar que el 16 de febrero pasado el administrador nos comunicaba, y cito, que "Tal y como fue acordado en su momento por la Junta Directiva, el sistema distribuirá los mensajes de los socios/as automáticamente, sin moderación alguna. Los mensajes recibidos desde direcciones no suscritas a la lista serán retenidos para su aprobación por el administrador, labor que se efectúa a diario." ¿Se estarán vulnerando por iniciativa propia los acuerdos de la junta directiva?

No lo sabemos. El administrador guarda silencio hiperprudente. No me contesta ni por educación [PS - Corrección. Por la noche me llega un breve mensaje remitiéndose a la respuesta de la presidenta—]. La que sí responde es la presidenta de la asociación, a la que también han llegado los telefonazos correspondientes. Hay que ver con qué vocación, y qué innecesariamente, se apunta este país a la censura. Esto dice la presidenta de AEDEAN, Socorro Suárez, de la Universidad de Oviedo:

Mensaje enviado a través de la lista de correo electrónico de AEDEAN ========

A todos los socios y socias de AEDEAN:

En relación al mensaje enviado por el profesor García Landa el pasado sábado, la Junta Directiva de AEDEAN manifiesta su total desacuerdo con que haya sido distribuido a través de la Lista de la Asociación, que no puede ser un foro de descalificaciones ni un espacio para airear los problemas puntuales que surgen en el Área de Filología Inglesa en la convivencia cotidiana de los Departamentos. El propósito de la Lista es servir de espacio de INTERCAMBIO DE INFORMACIÓN ACADÉMICA y de discusión de aquellos problemas estructurales que nos afectan a todo el Área.

Queremos, y debemos, añadir también, que poner en duda el honor académico y personal de cualquiera de las personas que conformamos AEDEAN no puede ser nunca un tema de nuestra Lista, en ningún caso ni bajo ningún concepto.

Al crear la Lista de distribución se decidió que no se cribaran los mensajes, debido a lo cual, siempre hemos dependido del buen criterio de quienes los envían. Se pidió al profesor Pérez Guerra que mantuviera la Lista, sin controlar el contenido de los mensajes, por lo que lo sucedido no es responsabilidad suya. Teniendo en cuenta que en todos estos años nadie había abusado de la libertad de expresión, y que la Lista ha sido y es de gran utilidad para diseminar información importante, creemos que debemos seguir adelante con ella, en la confianza de que un suceso semejante no vuelva a suceder. En caso contrario se cancelaría su uso.

Puesto que este mensaje llegará a quienes han recibido aquel en que se ponía en duda la rectitud de nuestros compañeros, sirvan estas líneas para apoyarles y restaurar el entendimiento y la cortesía debida entre todas las personas de nuestra Asociación.

Socorro Suárez Lafuente
Presidenta


Bien, más claro agua: los censores cabalgan de nuevo. Le contesto a Socorro Suárez este mensaje personal—ya que, aunque no lo dice, han pasado a censurar mis mensajes en la lista:


Estimada compañera:

He leído con preocupación tu mensaje a la lista. En él se presupone que mis afirmaciones son difamatorias, sin que realmente conozcáis el alcance del agravio que se me ha hecho. Me ha parecido inapropiado tomar partido en la cuestión de fondo, que no entras a valorar, sólo porque quizá te haya molestado mi tono. Más preocupante es el anuncio que se nos hace de censura en la lista. Mis opiniones son responsabilidad mía, no de la lista, y no se tiene por qué interferir en ellas, sino en todo caso comentarlas.

- ¿Habéis recibido presiones al respecto? Yo por mi parte me he sentido y me siento muy presionado para silenciar muchas cuestiones en este departamento, que por supuesto son de gran relevancia académica y centrales para la actividad de nuestra profesión. No me gustaría verme presionado, o manipulado, en esta asociación a la que pertenezco desde hace veinticinco años. Y ese es el sentido de mi mensaje a la lista—informar a mis compañeros de profesión y especialidad de lo que no se puede hacer a un profesor con suficiente experiencia y trayectoria. Cuya opinión viene avalada por sentencia judicial, entre otras cosas.

- La próxima vez ajustaré mi tono a las expectativas de la lista, ya que no es mi naturaleza molestar por molestar. No estaría de más que especificáseis normas de estilo (que no de opinión) en la página de AEDEAN, en lugar improvisarlas ad hoc para este caso. Ahora bien, ¿se me autoriza a seguir usando la lista, pues veo que no habéis distribuido mis últimos mensajes? ¿O se va a censurar sistemáticamente todo lo que envíe? Creo que esto es algo que excede las atribuciones de la presidencia, y que merecería una seria reflexión por parte del conjunto de los miembros de la Asociación.

Un saludo,

José Angel García Landa



A la lista de AEDEAN le envío a la vez, como despedida me temo, este mensaje de prueba:

¿Puedo seguir utilizando esta lista, o no se van a distribuir mis mensajes "automáticamente"?

José Angel García Landa
Universidad de Zaragoza


—Con la ambigüedad sintáctica en el "automáticamente". En efecto, no se distribuye el mensaje, y me doy por respondido: se censuran automáticamente aun las preguntas sobre el funcionamiento de la lista. Con una voluntad abusiva de silenciar y ocultar que no tiene justificación alguna, y menos en la Universidad.

¿Es tolerable este tratamiento en una asociación a la que uno pertenece? ¿Es posible semejante afición a la censura, con un listón más bajo, infinitamente más bajo, que el que se tolera en cualquier periódico? Imaginen dónde estaría la libertad de prensa si no se pudiesen criticar las políticas y manipulaciones de Zapatero, o de Rajoy, me da igual. Aquí no se ha entendido por otra parte, me temo, el nuevo régimen de comunicaciones que supone Internet.

Del mensaje/circular enviado por la presidenta de AEDEAN, Dra. Socorro Suárez, se pueden colegir varias valoraciones y presuposiciones que hace la presidenta de la asociación, y que paso a comentar:

- Mi mensaje, dice la Presidenta, descalifica a ciertas personas. No especifica si es una descalificación con razón o sin razón: pero de todas maneras les apoya. Es más, se presupone que mi descalificación es, por ser ellos quienes son, difamatoria. Eso sin examinar las pruebas ni ofrecer una contraargumentación.

- Dice Socorro Suárez que lo que yo he intercambiado no es información académica. Sin embargo, he denunciado una cuestión central a la actividad de la universidad y de los departamentos de Filología Inglesa, sobre todo en este período de implantación de nuevos estudios. ¿No es relevante acaso conocer hasta qué punto pueden ser reservados para los grupos de investigación financiados? Es algo que debería importar a la Asociación. Es más: las personas a las que la presidenta apoya han visto cómo su postura es declarada ilegal por los tribunales; la mía, en cambio, se atiene a la ley pero no merece la defensa o consideración de la presidenta. La violación de los derechos académicos y docentes de un miembro de la Asociación se ve respondida por un apoyo ciego a los grupos de presión.

- ¿Ha habido presiones sobre la presidenta, o parte esta iniciativa de su propio criterio? ¿Quién ha "culpabilizado" al Sr. Pérez Guerra, o lo ha "responsabilizado" de algo perfectamente tolerado, y esperable, en la normativa de uso de la lista?

- Presupone la Presidenta que he faltado a las normas de uso de la lista, que he abusado de la libertad de expresión, etc. Sin embargo, nada en los estatutos de la asociación limita la libertad de expresión de los miembros de AEDEAN en este foro, ni lo subordina al criterio de su presidenta.

- Dice la Presidenta que "se decidió que no se cribaran los mensajes", y amenaza con que si vuelvo a escribir un mensaje que no sea de su gusto, cancelará no ya mi cuenta, sino el uso de la lista en su conjunto. ¿No sería esto un abuso de sus atribuciones? Nada en los estatutos de la Asociación hace pensar que la presidenta pueda convertirse en censora oficial de la palabra de los asociados. Tampoco la página de AEDEAN dice nada sobre limitación a la palabra de los socios.

- No especifica la Sra. Suárez que ya ha censurado mi cuenta, por decir la verdad sin tapujos; sin encomendarse a ninguna normativa previamente establecida que le permita hacerlo.

- En suma, hay en el mensaje de la Sra. Suárez una serie de presuposiciones y de criterios que deberían ser muy preocupantes para quienes defendemos la libertad de pensamiento y de expresión. Y para quienes nos lo pensamos dos veces antes de apoyar prácticas mafiosas en la Universidad.

Sería muy grave que los socios de AEDEAN permitiesen que se les privase del uso de la palabra y de los instrumentos de comunicación, al arbitrio de quien resulte estar en la presidencia en un momento dado, y de sus opiniones particulares sobre la corrección política. Debería ser materia de debate—y de análisis crítico del discurso.


Quedamos a la espera de su respuesta. Aprovecho para señalar que mi mensaje enviado a la lista no especificaba quiénes eran sinvergüenzas—eso lo ponía en un post en mi blog. Claro que al parecer la censura se hace extensiva a lo que se enlaza en la lista. O sea, que también pretenden quizá controlar lo que escribimos en nuestro blog, o quién sabe, en nuestros libros citados en la lista... ¡que quizá contengan información indeseable, Sra. Socorro!

Bien, a mí se me ha expulsado, por decretazo presidencial, de la lista de distribución de AEDEAN. Ruego que si algún socio de AEDEAN lee esto y está en contra de semejantes prácticas censoras, que opine en la lista a este respecto. O que, si lo estima oportuno, incluya un enlace a este mismo post,

http://vanityfea.blogspot.com/2009/11/censura-en-aedean.html

—y lo envíe a la lista de correo, aedean@uvigo.es —Sabiendo, claro, a lo que se expone. Creíamos algunos que era una asociación donde se respetaban las libertades, y mira lo que tenemos. Un encubrimiento automático e irreflexivo a prácticas falsarias e indecentes con los currícula, y una vocación desmesurada por la censura y el control, la rarefacción del discurso que decía Foucault. Como esto no tome otro curso, y alguien plantee como mínimo un debate en la asociación sobre estos temas, para mí desde luego va a ser el final de mis veinticinco años en AEDEAN.


____________________


—Contesta la presidenta de AEDEAN en mensaje personal:

Estimado Jose Angel:
La única razón de mi escrito a la Lista es la que expongo en él: que la Lista es únicamente para intercambios de información académica o para dilucidar problemas estructurales de la especialidad.
Comprende que todos tenemos problemas puntuales en nuestros departamentos, porque somos muchos y con criterios muy diferentes, y a cada cual nos parece que nuestros desacuerdos son los más importantes. Pero no podemos darnos el lujo de desahogarnos en la Lista, porque siempre hay terceras personas, conocidas, que van a salir mal paradas de nuestro desahogo. Y en pocos meses acabaríamos teniendo un auténtico programa amarillo en vez de una Lista académica.
Siguiendo estos criterios, esa será la única censura que aplicaremos. Le he pedido a Javier Pérez Guerra que no admita mensajes de explicaciones ni de exculpaciones sobre el tema que tu has suscitado. Quizás esa sea la razón de que no se distribuya tu mensaje, si va en esa dirección. Le preguntaré esta noche.
En todo caso, te agradecería que te atuvieras a los dos supuestos del primer párrafo.
Yo no entro en el contenido ni en el fondo de la cuestión que suscitas, ni pongo en duda tu profesionalidad ni la de las personas que mencionas, como Presidenta sólo quiero que reine la cordura y las buenas formas, Jose Ángel. También porque se que hay varias generaciones ya en AEDEAN, que unas no saben de otras, y creo que no debemos predisponer a nadie contra nadie.
Espero que entiendas nuestras razones y que no tengamos más malentendidos en el futuro.
Un saludo cordial,


María Socorro Suárez Lafuente
Presidenta de AEDEAN

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Estimada Socorro:

Gracias por la respuesta, y por la intención de la misma. Se agradece una palabra amable. Por otra parte me gustaría que supieras que comprendo tu criterio, si bien no lo comparto (---no puedo compartirlo cuando da lugar a una actuación censora no prevista por las normas de uso de la lista---que en ningún caso mencionan la censura ni habilitan para ella al Administrador ni al Presidente de la asociación).

Además, creo que la cuestión que planteo es de interés general, y no de mero desahogo; sí tiene que ver, y muy directamente, con la puesta en práctica (y con la teoría también) de la organización de los nuevos estudios de Filología Inglesa, con los criterios de selección de personal permitidos en los másteres OFICIALES, con los límites de la actuación de sus coordinadores, con las buenas prácticas entre colegas, etc. Me temo que silenciar el debate es sencillamente una manera de descafeinar la lista, y de limitar su alcance e interés. Yo creo que las nuevas generaciones de nuestra profesión tienen derecho a saber dónde están los auténticos debates y conflictos en nuestra especialidad---no sólo a conocer de la organización de congresos en Polonia. Pero tú eres la presidenta, y administradora en jefe, y yo no, y es una interpretación respetable.

Por otra parte, sospecho que lo que ha podido causar más revuelo no es lo que escribí en la lista, sino lo que ponía en mi blog, al que se llegaba por medio de un enlace. Hay que considerar que en muchos casos llegan a la lista mensajes que remiten a publicaciones, libros, sitios web, etc., que quizá contengan opiniones con las que no estés de acuerdo. No veo motivo para censurar esos mensajes, ni tampoco el mío.

También me doy cuenta de que has podido recibir mensajes posteriores, de terceras personas, y quizá de tono más subido, a los que les has aplicado la misma norma. Gracias por la intención, si es éste el caso. En cuanto a mí, soy más partidario de una discusión abierta, donde aportar argumentos y contraargumentos, porque cada uno demuestra quién es en sus escritos y en sus actuaciones. Por desgracia no tengo razones para retractarme de lo que escribí. Y allí en mi página personal sigue, para quien quiera debatir al respecto, pues por suerte en el nuevo espacio digital de comunicación no han de faltar foros de expresión libre.

Un cordial saludo,

José Angel García Landa





Censura y libertad de expresión en la Universidad

Prácticas mafiosas en la Universidad de Zaragoza


Correo enviado hoy a la lista de distribución de la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos, AEDEAN, de la que soy miembro desde hace veinticinco años:

Estimados compañeros de AEDEAN:

Os remito un enlace a un artículo que puede ser de vuestro interés, sobre la manipulación que venimos sufriendo desde hace años en el proceso de implantación de los nuevos postgrados en nuestro departamento de la Universidad de Zaragoza. Comento aquí uno de sus últimos episodios de castigo, especialmente abyecto. El feudalismo, desdichadamente, es una de las realidades de nuestra profesión, y a veces tiene manifestaciones tan burdas como la que aquí comento.

http://vanityfea.blogspot.com/2009/11/expertos-sinverguenzas.html

Conviene no ignorarlas.

Un saludo,
José Angel García Landa

Aunque supongo que como (según arguye nuestro subdirector) no existe la objetividad, y todo depende de quién lo valora, esta protesta mía puede hacer subir en muchos puntos la consideración hacia las "políticas de Calidad" de nuestro departamento. Qué gente, cómo aseguran la calidad, exigen un nivelazo, etc. Cuanto menos, hay que suponer que los profesores de mi departamento, que votaron por ponerme un CERO en publicaciones de mi campo, no se avergüenzan para nada de esa valoración, y la sostendrían aquí y en Tombuctú. Pues hala, que se conozca bien su criterio—en lo que valga para cada cual. Si es motivo de orgullo, aún me deben una. Y si es motivo de vergüenza y sonrojo, que cada palo aguante su vela.

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Tras unas 800 lecturas de este mensaje en la lista de correo de AEDEAN, se encienden las alarmas,
hay revuelo de telefonazos, y le consultan algunos "interesados" al moderador cómo es que ha dejado pasar sin censurar semejante mensaje. Porque claro, quieren hincar la pala del cristiano con patente de corso—sin que nadie se entere ni les pida cuentas, y estos trapos sucios querrían lavarlos en casa, o mejor dejarlos sucios....  Así que el administrador pasa este mensaje aclarando que en la lista no hay censura previa.

Mensaje enviado a través de la lista de correo electrónico de AEDEAN
Estimados suscriptores/as de la lista de AEDEAN:
Como gestor de la lista y tras varias consultas recibidas, una vez más os comento cuál es la política de moderación de la lista, acordada hace unos 15 años con la Junta Directiva de la Asociación:
- Los mensajes enviados por aquellos socios/as de la Asociación cuyas direcciones de correo electrónico están suscritas a la lista son transmitidos automáticamente por el sistema, sin mediación alguna del moderador. Por ello, la lista se actualiza prácticamente a diario, tras las correspondientes comunicaciones de altas y bajas realizadas por nuestro eficaz tesorero. Me gustaría insistir en el hecho de que no recibo, para su aprobación, ninguno de los mensajes escritos desde direcciones suscritas pues estos son distribuidos de un modo automático por el software del sistema.
- El moderador filtra únicamente los mensajes enviados desde direcciones de correo que no están suscritas a la lista. A pesar de los varios filtros anti-basura activados, la lista recibe unos 20 mensajes diarios, los cuales en su mayoría son "spam".
Un saludo,


Parece que si de algunos dependiese ya habría censura. Como canta un poco la cosa, eso de haber pedido censura por vía telefonazo, ahora sí que esperamos un email autojustificativo, explicando las políticas de Calidad aplicadas. Aunque igual no lo hay, si siguen esperando los Hombres y mujeres de Calidad que los receptores de la lista deduzcan que si se hacen oídos sordos debe ser que las palabras son necias... pero ojo, que hay ahí una falacia lógica que no todos cometen.

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PS: Como consecuencia de este mensaje, se implanta la censura en la lista de AEDEAN. O, quizá, se pone de manifiesto la censura latente que allí había. En AEDEAN, como en muchos otros ámbitos bienpensantes, escandaliza más la denuncia del delito que el hecho de que se cometa, mientras tenga lugar la cosa entre "homines honesti".

Abyectos episodios, Part II

Respuesta a la Respuesta

Añadimos al Google Sidewiki de la página de Verificación de Memorias de Grado este enlace donde se comenta la respuesta de la coordinadora del Grado de Estudios Ingleses a las alegaciones presentadas:
http://vanityfea.blogspot.com/2009/09/alegaciones-al-grado-de-estudios.html
Aunque por el diseño del proceso está claro que la última palabra la tiene de entrada la instancia nombrada por la Universidad.

con referencia a: planes de estudio. Información pública (ver en Google Sidewiki)

La Teoría Literaria en los estudios de Filología Inglesa

A photo on Flickr

 

Ese era el título de una mesa redonda que organicé para un congreso de AEDEAN hace años; hoy cuelgo el resumen que redacté. Dos observaciones se me ocurren releyendo este trozo:

"En la enseñanza, el paso gradual a un modelo de aprendizaje basado en los métodos y manejo de la información puede hacer necesario un énfasis todavía mayor en la teoría literaria en un futuro. Se observó la necesidad de separar, sin embargo, los objetivos de la enseñanza y de la investigación, debido a la especialización del discurso a un nivel avanzado. Si bien la experiencia investigadora y docente del profesor se alimentan recíprocamente, hay que identificar las necesidades docentes de los alumnos como un problema bien diferenciado de los proyectos de investigación personales."

—Este curso retomo la asignatura de teoría literaria que he impartido durante veinte años en el departamento, con diferentes títulos, actualmente "Crítica literaria inglesa y norteamericana." Supongo que me despediré con ella del plan de estudios de Filología Inglesa, pues desaparece esta titulación y desaparece esta materia en el nuevo Grado en Estudios Ingleses. Si bien es cierto que la teoría sí se ha expandido por otras asignaturas literarias/culturales, que se han vuelto más "teóricas"; y también hay una asignatura semestral de Teoría de la Literatura, del área del mismo nombre, en español. También hay algo de teoría literaria en segundo ciclo, en el Máster, pero ahí tenemos vetada la entrada de momento, aunque los tribunales de justicia hayan ordenado lo contrario.

—Sobre la diferenciación entre docencia e investigación.... qué poco me podía suponer yo, cuando escribí esto en 1995, el mal y la matraca que me iban a dar en un futuro, con la interferencia de los Proyectos de Investigación metidos a criterios de organización docente. Esto es lo que ha ido a los tribunales. Mi tesis: que los proyectos de investigación no pueden ser el criterio determinante para la organización docente. La tesis de nuestros catedráticos, y nuestro Departamento en fila india detrás, es la contraria: que pueden y deben serlo, y que, para Asegurar la Calidad, la docencia de postgrado se debe reservar para quienes participen en proyectos de investigación subvencionados, independientemente de otras consideraciones. Es el criterio que viene vendiendo o imponiendo desde hace años la Dra. Onega, con gran aceptación en nuestro departamento. Con sólo dos o tres disidentes que no paramos de criticar este uso abusivo de la subvención oficial como criterio único para determinar la Calidad de las Cosas. Que ya hace falta, eh....

Los tribunales me han dado la razón—como no debía ser menos (diría como no podía ser menos, pero lo cierto es que de los tribunales españoles se puede esperar cualquier cosa). En fin, que (como sabe todo el mundo en la Universidad, menos los catedráticos de nuestro departamento y sus grupos), la docencia es una cosa y la investigación es otra, y no conviene llevar a extremos absurdos la "coordinación" entre ellas.

De momento, sin embargo, nuestro Departamento y nuestros cátedros siguen sin reaccionar ante esta orden judicial. Sólo nos han manifestado que no tienen conocimiento de ella. Pero claro, esto tiene un recorrido limitado.

Que consto en Acta




Alegaciones al Grado de Estudios Ingleses

Hemos presentado algunas alegaciones a la propuesta de Grado de Estudios Ingleses sometida a información pública. Otras cosas no nos gustan—empezando por el nombre. Pero lo dejaremos en lo que sigue.


Destinatario: Sr. Vicerrector de Política Académica
Remitentes:  José Angel García Landa y Beatriz Penas Ibáñez (Facultad de Filosofía y Letras)
Fecha: 03/09/09
Asunto: Alegaciones a la memoria de Grado de Estudios Ingleses



Sr. Vicerrector:

Vista la memoria de Grado de Estudios Ingleses sometida a información pública, a los abajo firmantes, Profesores Titulares de Universidad del Departamento de Filología Inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras, nos cumple presentar las siguientes alegaciones como propuestas de enmienda.


1) Con respecto al punto 2.3 sobre "procedimientos de consulta utilizados" (p. 123 del PDF), la memoria dice bien que la consulta " se ha abierto al resto del Departamento, designando Grupos de trabajo entre el Profesorado de Filología Inglesa con docencia en los dos Másteres y el Doctorado".
Ahora bien, en el mismo párrafo incurre en contradicción al decir que " Lo que se presenta aquí es, por lo tanto, resultado de un trabajo en equipo en el que han participado los miembros del cuerpo docente e investigador hasta ahora encargado de impartir la licenciatura de Filología Inglesa".
En nuestro Departamento hay una parte significativa de los encargados de impartir la Licenciatura de Filología Inglesa que no pertenecen a los grupos de investigación ni imparten docencia en postgrado. En concreto, la Dra. Penas abajo firmante, siendo coordinadora de la Sección de Lingüística del Departamento, jamás ha sido citada a reuniones ni consultada para la elaboración de esta memoria, con las consecuencias que se exponen en el punto 2. Habría que cambiar la redacción a "Lo que se presenta aquí es, por lo tanto, resultado de un trabajo en equipo en el que han participado miembros del cuerpo docente e investigador hasta ahora encargado de impartir la licenciatura de Filología Inglesa" —suprimiendo el artículo "los".


2) Con respecto a la distribución de materias del plan de estudios (punto 5.3, "Descripción detallada de los módulos o materias de enseñanza-aprendizaje de que consta el plan de estudios", p. 36 y ss. del PDF).

Se echa de ver, en comparación con la actual Licenciatura en Filología Inglesa utilizada como término de comparación constante, que en la propuesta de Grado de Estudios Ingleses ha aumentado notablemente, y de modo injustificado, la proporción dedicada a estudios culturales, a cine y a literatura inglesa y norteamericana. Se observará fácilmente que de las cinco líneas de fuerza del Grado, tres son de literatura y estudios culturales, y dos de lengua y lingüística. En la titulación actual, la proporción es del 50%. Este cambio de proporción no se explica en ningún momento en la memoria, y sólo puede entenderse como una atención especial a los intereses de los grupos de investigación dominantes del departamento. Subrayamos que en modo alguno responden a los intereses docentes del Grado. 

Por ejemplo, la presencia de asignaturas como "Literatura irlandesa", o la duplicación de asignaturas de "Comentario de textos audiovisuales", añadidas a las de comentario de textos literarios y teoría literaria, puede dar idea del sesgo impartido a este grado. Recalcamos que la justificación primaria que hace la memoria del interés social de estos estudios viene dada por la importancia de la lengua inglesa, no por los méritos (con ser importantes) de la literatura en lengua inglesa.  La inmensa mayoría de las salidas profesionales citadas en la memoria van asociadas al conocimiento de la lengua inglesa, y no específicamente de su literatura o del cine americano—ámbitos más especializados y propios de un máster.

Proponemos que se subsane esta carencia o sesgo con la introducción de las siguientes asignaturas:

- Sociolingüistica de la lengua inglesa
- Análisis crítico del discurso en lengua inglesa
- Géneros del discurso no literario en lengua inglesa
- Herramientas informáticas para el estudio de la lengua inglesa


3) Con respecto al criterio 9 de la memoria de verificación (punto 9.1.7,  pags. 107-108 del PDF). Citamos:

Del mismo modo, la Comisión de Ordenación docente velará la calidad del plan de estudios a
través del seguimiento de la actividad investigadora del profesorado. Para ello, se dispone de
información actualizada de la actividad investigadora de los miembros del departamento en
proyectos de investigación del Plan Nacional I+D, así como en proyectos autonómicos. Esta
información está disponible en las siguientes páginas web:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/investigacion.htm
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/innovacion.htm
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/gruposDGA.htm
Asimismo la información actualizada de los grupos de investigación del Gobierno de Aragón se
encuentra en la siguiente página web: https://gestiona.unizar.es/webvrinv/buscargrupo.jsp


Se observará que la redacción del texto equipara "actividad investigadora del profesorado" con "actividad investigadora del profesorado en el marco de un proyecto de investigación". Esto excluye toda la investigación realizada fuera de este marco. Recuérdese que según los Estatutos de la Universidad de Zaragoza, el apoyo a la investigación en grupos se hará sin menoscabo de la investigación individual. Hacemos notar que las referidas páginas web del Departamento adolecen del mismo defecto, ya que allí se incluye sólo la mención de los proyectos de investigación en curso.
Proponemos que la redacción de la memoria subsane este defecto, incluyendo además de las páginas web de referencia de los proyectos de investigación, las de los investigadores individuales, modificando el texto como sigue:

"Para ello, se dispone de información actualizada de la actividad investigadora de los miembros del departamento en diversas páginas web, tanto de investigadores individuales como de miembros de proyectos de investigación del Plan Nacional I+D, y de proyectos autonómicos.

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/investigacion.htm
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/innovacion.htm
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/gruposDGA.htm"


—añadiendo las referencias a las páginas web disponibles del profesorado. Damos como ejemplo las nuestras, que deberían figurar allí:

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/personal/profesorado/garcialan/garcialan.htm
http://unizar.academia.edu/BeatrizPenasIbáñez



4) Con respecto a la figura Coordinadora de la Titulación (punto 9.1.4, página 103), donde dice " El mandato del Coordinador(a) será de cuatro años, prorrogable en periodos de igual duración y con un límite de dos mandatos completos consecutivos, entendiendo por mandato completo cuando su duración sea la de todo el periodo de mandato de la dirección que propuso su nombramiento",

—no se entiende la excepción añadida al final, y parece que una simple dimisión a tiempo daría lugar a un número indefinido de mandatos. Por lo cual proponemos que el texto diga:

" El mandato del Coordinador(a) será de cuatro años, prorrogable en periodos de igual duración y con un límite de dos mandatos consecutivos".


Zaragoza, 3 de septiembre de 2009

Fdo:   José Ángel García Landa,  Beatriz Penas Ibáñez

Va tomando forma el Grado