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Filosofía

Haciendo la cuenta

miércoles, 3 de julio de 2013

Haciendo la cuenta


Explicando la explicación

 

¿QUÉ ES EXPLICAR? según Mario Bunge:

"Contrariamente a la tesis empirista, ni los datos ni el conocimiento de regularidades (leyes) bastan: para entender lo que ocurre hay que procurar explicar lo que se ha observado o medido. Y explicar es conjeturar o poner al descubierto mecanismos, casi todos ellos imperceptibles. Esto es, precisamente, lo que hicieron los sucesores de Vesalius en el curso del siglo siguiente: inauguraron la fisiología, la cirugía científica, la biofísica, la bioquímica y la epidemiología".
(Mario Bunge, Filosofía para médicos, Gedisa 2012).





Y según JAGL:

Yo diría que explicar es establecer correlaciones entre fenómenos individuales en el marco de una teoría general que permite relacionarlos, identificar sus causas y predecir su comportamiento, integrándolos en un sistema de relaciones—es decir, percibir estructura donde antes sólo había datos aislados.


Tiene esta noción de explicación una dimensión interesante retrospectiva—relaciones existentes anteriormente pero vistas retroactivamente—que en parte la comenté, a cuenta del concepto de consiliencia, en "Consiliencia y retrospección."

Mi propia explicación de la explicación se basa en establecer relaciones y traducir uno a otro ámbitos de la experiencia y del lenguaje, no sólo en descubrir mecanismos imperceptibles de las cosas. Es cierto que no todas estas explicaciones son científicas, pero tampoco propongo un concepto de conocimiento racional restringido al de ciencia experimental.



Tres enfoques de los problemas científicos: globalista, individualista y sistémico


Hannah Arendt. Grandes pensadores del siglo XX.

viernes, 28 de junio de 2013

[4] Hannah Arendt. Grandes pensadores del siglo XX

El registro completo de las operaciones mentales

lunes, 17 de junio de 2013

El registro completo de las operaciones mentales

Mendilow (Time and the Novel, p. 114) cita esta especulación de Stendhal:

Supposons qu'un sténographe pût se rendre invisible et se tenir tout un jour à côté de M. Petiet, qu'il écrivît tout ce qu'il dirait, qu'il notât tous ses gestes, il est évident qu'un excellent acteur muni de ce procès-verbal pourrait nous reproduire M. Petiet tel qu'il a été ce jour-là . . . Il y aurait un autre procès-verbal de la même journée bien plus intéressant, ce serait celui que nous donnerait un deu qui aurait tenu un compte parafaitement exact de toutes les opérations de sa tête et de sonâme. C'est-à-dire de ses pensées et de ses désirs dans l'ordre avec lequel ils se sont mutuellement subis ou causés.


(Stendhal, Pensées, Filosofia Nova, 
written 1804, ed. Le Divan, 1931, 
vol. 2, pp. 179-180).


Para Mendilow, esta noción supone una anticipación interesante de los desarrollos de la novela moderna, la corriente de conciencia y el monólogo interior, los cuales describe así:

There are two other ways of preserving the directness of dialogue without sacrificing the advantages attendant on the omniscience of the author. These are the mental soliloquy in its developed form—the interior monologue, and the stream of consciousness. At the verbal level of consciousness they are almost as old as the novel itself, but a new turn was given to them by Meredith in Rhoda Fleming and was developed to its furthest limits by Henry James. The attempt to suggest the workings of the lower strata of the mind was first made in England by Dorothy Richardson, and she was closely followed by Joyce. These two were not satisfied with depicting the ratiocionation of the mind for which a fair degree of verbal equivalence can be found. Rather they aimed at evoking the sub-verbal levels of consciousnesss by breaking up the fixed categories of linguistic forms and so creating the effect of unbroken continuity. Since them, Virginia Woolf, Faulkner and a host of others have taken up these solipsistic techniques. They constitute, as it were, the picture-frame play transferred to a mental plane; we see a mind open to view and watch its inner processes at work. Eugene O'Neill has in fact tried to apply this technique to the drama, where it provides a modern variant of the soliloquy and aside of earlier drama. The basic convention of the omniscient author is not eliminated, but on the contrary is exploited to an evern greater degree. The principle of selection likewise still operates, though it aims at being far less arbitrary. Similarly, the translation of mental processes into verbal forms still obtains, though the language is so unusual.
     One explanation of the vividness that this technique is capable of achieving lies in the effect of presentness produced by the fact that such wirting is in the present tense; it gains thereby in immediacy what it loses for most readers by its use of private and esoteric forms of expression, associations and symbols which hinder easy identification with the protagonist. (Time and the Novel 112-13).


Sobre Joyce como observador de la mente, puede verse este ensayo de John Horgan, "A Bloomsday Appreciation of Ulysses by James Joyce, Greatest Mind Scientist Ever."

"Joyce was not a theorist of mind but he was an exceptional observer of it, far more so than any scientist. He helped us become more aware of our awareness."
Mendilow, al contrario que Stendhal, no cree en la posibilidad de un registro completo de los procesos mentales o emocionales. Escribiendo en 1952, después de Hartmann y después de Freud, ya sabe que la consciencia es sólo la punta del iceberg de los procesos inconscientes de la mente. Los novelistas imitan con su transcripción verbal no el conjunto de los procesos mentales, sino sólo de los procesos de atención consciente—la atención es enormemente potenciada por el lenguaje—y en menor medida los elementos preconscientes o subliminales,

Aquí hay una charla de Daniel Dennett sobre la consciencia, en la que propone lo que llama su "teoría de la consciencia como fama":

(DANIEL DENNETT: VIDEOCONFERENCIA)


Quizá se podría llamar más adecuadamente la teoría de la consciencia como retrospección reflexiva. La cuestión es que la consciencia reflexiva de algo, así podríamos traducir awareness en el sentido más fuerte, cuando no es mera percepción consciente, sino atención a esa reflexión consciente—esa consciencia reflexiva, dice Dennett, es algo que se crea mediante una retroalimentación o lazo retroactivo. El tiempo consciente es de esta manera totalmente diferente del tiempo de la percepción subliminal, y lleva siempre un ligero desfase.

El fenómeno consciente por tanto se crea en una especie de tiempo gobernado por el círculo hermenéutico, y se genera como fenómeno antes de llegar a ser consciente; sólo por esa retroalimentación y permanencia, lo que Dennett llama la "fama" de la consciencia, llega a ocupar un lugar prominente en la atención, o más bien a generar esa atención consciente como tal. Una analogía que usa Dennett es la de la especiación. Hay también una relación algo paradójica entre especiación y retrospección—es un tema del que yo he escrito alguna cosa, por ejemplo en este artículo sobre el evolucionismo de Darwin y de Gustavo Bueno—con razonamientos algo parecidos a los de Dennett. En fin, que el momento de especiación se genera retroactivamente, como toda una serie de fenómenos históricos e interpretativos que siguen esta curiosa temporalidad gobernada por la retrospección. Ver más sobre esta retroactividad aquí ("En el retrovisor").


Otra de las cosas interesantes que dice Dennett es que no hay una frontera clara entre lo consciente y lo preconsciente o inconsciente. La consciencia es un fenómeno emergente, que vivimos "en primera persona", de modo particular en la experiencia subjetiva de las diversas modalidades de atención. Pero al descomponerla, lo que encontramos no es, precisamente, consciencia, sino sólo las señales que, organizadas del modo esencialmente narrativo y retrospectivo que describe Dennett, dan lugar a la experiencia consciente.

Por eso es por lo que los novelistas no pueden representar la consciencia como tal, sino sólo una especie de simulación o ficcionalización de la misma. Ya comenzando por el hecho mismo de que en la narrativa psicológica, la percepción se verbaliza—en el cine puede darse una aproximación más cercana, con una mezcla de imágenes visuales perceptuales y memorísticas, y pensamiento verbalizado o parcialmente verbalizado. Aunque es un experimento más bien infrecuente, a no ser en pasajes breves de sueños o de inmersión momentánea en la mente de un personaje.

Sea como sea, tanto el cine como la ficción son, como dice Horgan del Ulises de Joyce, un ejercicio de atención reflexiva sobre la consciencia, que la convierte en una especie de hiperconciencia. Al igual que el lenguaje estructura el pensamiento y potencia la atención, la representación experimental de los procesos de consciencia es de por sí una experiencia única para la consciencia. La novela psicológica, o el cine psicológico, abren los ojos a la atención sobre nuestra experiencia de vivir como una consciencia en flujo y una atención variable que pasa como un proyector luminoso de un aspecto a otro del paisaje barroco interior, y del exterior, resaltándolos y llevándonos al siguiente momento de ese tiempo interior construido casi como un telefilm producido, dirigido y emitido en directo.



Atención, motivación, percepción e interpretación

Antropologizándome

viernes, 14 de junio de 2013


A photo on Flickr

Antropologizándome

Termino por este curso una larga sesión de actualización de mi currículum, poniendo al día mis publicaciones reaparecidas en varias revistas electrónicas de las publicadas por la Social Science Research Network. En concreto, aparece un artículo mío sobre Teoría de la Mente en un par de revistas de antropología (cognitiva y ecológica), en otras dos de filosofía, y en esta revista de ciencia cognitiva, editada por Mark Turner, uno de los cracks del cognitivismo:
ssrn humancognit
Aquí el abstract, y luego pongo las clasificaciones en eJournals:

In "The Human Story: A New History of Mankind's Evolution" (2004) the evolutionary psychologist Robin Dunbar speculates on the development of some mental abilities exclusive to humans as they evolved from pre-human species. His account somewhat limits the role of language, and the main emphasis falls on another phenomenon associated to humanization: the development of so-called Theory of Mind, a term current in contemporary evolutionary psychology which covers some of the ground of what is called intersubjectivity in phenomenological philosophical traditions. In this paper I will argue that the theory of Theory of Mind needs further refining, and further dialogue with relevant disciplines of the humanities, in order to take into account the complex semiotics of human experience and communication.


 

Hierarchically Minded: Levels of Intentionality and Mind Reading

Reference Info: Homenaje A Francisco Gutiérrez Díez, Rafael Monroy, ed., Murcia, 2013

http://papers.ssrn.com/abstract=2250379 

eJournal ClassificationsDate
AARN Subject Matter eJournals
             
April 15, 2013
AARN Subject Matter eJournals
             
April 15, 2013
CSN Subject Matter eJournals
             
April 15, 2013. Distributed in Human Cognition in Evolution & Development eJournal
Vol 5, Issue 14, May 06, 2013 
PRN Subject Matter eJournals
             
April 15, 2013. Distributed in Philosophy of Mind eJournal
Vol 6, Issue 16, April 23, 2013 
PRN Subject Matter eJournals
             
April 15, 2013. Distributed in Continental Philosophy eJournal
Vol 6, Issue 13, April 22, 2013 



Hay una versión primitiva en español, más breve, aquí:
Jerárquica mente (Niveles de intencionalidad y lectura mental)

El español como lengua de pensamiento

martes, 4 de junio de 2013

Laura Nuño de la Rosa, Teoría de la evolución y teleología

jueves, 16 de mayo de 2013

Laura Nuño de la Rosa, Teoría de la evolución y teleología

El debate sobre el aborto a la luz de la idea de teleología

jueves, 16 de mayo de 2013