Blogia
Vanity Fea

Internet

El contenido ya no tiene valor

El contenido ya no tiene valor, y no me refiero sólo al mío. Es una presentación de Martin Lessard, "Le contenu n'a plus de valeur." Por decirlo de modo maximalista, claro. Lo que importa en la nueva ecología mediática de las redes sociales es el acto de compartirlo y quién lo comparte.

Una noción a relacionar con Marshall McLuhan (lo de "el medio es el mensaje") y con lo que comentábamos aquí sobre la (socio)lógica de la atención y sobre el marco que es más importante que el cuadro que enmarca.

El efecto Mateo y la calidad retroactiva

Captchas y Crowdsourcing

Presentación de ReCaptcha, un sistema para digitalizar libros utilizando captchas introducidos por cientos de miles de personas, y de Duolingo, un sistema para traducir Internet con información extraída de gente haciendo ejercicios de aprendizaje de idiomas.

 

Gimme the Initial Spark—and the Noise of Connections

Gimme the initial spark—and the noise of connections


My commentary to a LinkedIn post by Stuart Nager, "The Initial Spark"—on crea
sinapsistivity in the hypermediated and multitasking Age of the Web:

So the initial spark of creativity is bound to come now in quite a different informational ecology, and surrounded by interruptions and cybernoise. I find this post interesting and well put, it is quite attentive to the distinctive quality of t
he present-day experience and conditions of writing. For myself, I tend to believe that the initial spark of creativity is favoured by the unexpected connectiveness of multimedia noise—doing half the work of connection for your brain, in a way— but then who knows, perhaps it's a matter of different kinds of brains and other people are numbed by excess noise. Anyway, to look at an additional side of the question, it occurs to me that although we're multimedial now, and we're interrupted constantly, this has always been the case (not in the same way I grant, but think of the Person from Porlock). We are always already multimedial, if only because our body is from the start the original multimedia machine, and an interface for the interaction of different and incommensurable senses (as pointed out by Berkeley in his Essay towards a New Theory of Vision). But I digress. You made me think of an article by Leah Marcus in The Renaissance Computer, "The Silence of the Archive and the Noise of Cyberspace" - what she argued is that our association of writing and silence, the internal train of thought, etc., is a modern development, a product of the age of print. And that the noise of cyberspace may restore to us a more multifarious-hypermedial-interactional (and bodily) relationship to writing and thinking. As is the case here.

Once written, I add as hyperlinks the initial connections which suggested themselves as I wrote the commentary—and others that popped up along the way as I rewrote it and linked it here. For instance, this reflection on the notion of connecting the seemingly unconnected is... somehow connected to the discussion.

Literatura y Cibercultura II


Sitio de citas

Sitio de citas


muchos dedosAcabo de enterarme de que existe la página de "mis citas" en Google Scholar. Incluye unos interesantes índices de impacto—poco tengo yo, la verdad, en índices o en número de citas.

For the record, estos son mis índices de citas hoy:
Citations: 279 (159 desde 2006)
h-index: 4 (4 desde 2006)
i10-index: 2 (2 desde 2006)

El primer índice se define así: el índice h es el número más grande tal que h publicaciones tienen al menos h citas.
Y el i10-index se refiere al número de publicaciones con más de 10 citas.

Falta otro índice que coteje la cantidad de artículos frente a la cantidad de citas: habrá quien tenga mas citas que publicaciones, igual que yo tengo más artículos que citas.

No sé si la solución para levantar el índice será autocitarme aún más, igual como que no.

Atención a la atención


Lévi-Strauss sobre Internet

lunes 14 de noviembre de 2011

Lévi-Strauss sobre Internet

Y sobre el futuro del mundo—hablando en 1972, cuando la Web y Facebook y la telefonía móvil universal aún estaban en el lejano futuro, a veinte o treinta años de distancia. Sus opiniones no las presento yo (ni él) como modélicas ni autorizadas, sólo como la sensación que le produce la aceleración material e intelectual del siglo XX.  Esta es la parte 6 de una entrevista en el canal de filosofía de YouTube A Parte Rei. Gracias a Olga por recomendármela.

La entrevista (francés, subtitulada en español) empieza aquí.  Y a continuación transcribo sus opiniones sobre el futuro y sobre el "Museo Imaginario" que es Internet—más imaginario aún en 1972.




(Parte 6, minuto 3.46)— El 27 de julio de 1972, la entrevista acababa con una pregunta sobre el porvenir:


Ese es el tema sobre el que, teniendo la sensación de haber estado equivocándome siempre en el pasado, me abstendré cuidadosamente de hacer previsiones con el futuro. Pero en fin, no puedo decir que me sienta particularmente a gusto en el siglo en el que el azar me ha hecho nacer, y que la manera en que está evolucionando no me hace pensar que, si no yo mismo, al menos mis descendientes, se sentirán en él más a gusto que yo. Ya lo hemos hablado dos o tres veces. Me parece que en un mundo que tiende a volverse superpoblado incluso en lugares en los que no lo está, porque la densidad misma de la población se ve multiplicada por la aceleración de los medios físicos de comunicación, y de los medios intelectuales de comunicación... esto, en fin, hace que tendamos a convertirnos cada vez más en consumidores bulímicos de las riquezas que nos rodean, ya se trate de riquezas concretas del universo, que destruimos al consumirlas, o riquezas intelectuales, que absorbemos con una intensidad, una rapidez, mucho más grandes que la velocidad e intensidad con las que conseguimos renovarlas. De hecho, necesitamos siempre un museo imaginario, y el hecho de que esta expresión haya nacido en nuestro tiempo es significativa—que nos haga falta tener a cada segundo, a disposición nuestra, todo el capital intelectual que la humanidad ha acabado produciendo en toda su amplitud, y desde su origen, y que apenas nos baste para nuestras necesidades... me parece inquietante para un futuro que, en fin, en la perspectiva en la que me sitúo, exigiría un equilibrio mucho mayor entre, digamos, la comunicación y la no comunicación, que ha sido la constante de las grandes épocas creadoras. Nos planteamos continuamente establecer mejores comunicaciones entre los hombres... cuando quizá una cierta sordera sea fecunda desde el punto de vista de la auténtica creación. Las grandes épocas han sido aquéllas en las que los hombres se comunicaban lo suficiente como para poder fecundarse recíprocamente, y en las que a la vez la comunicación se veía frenada, ralentizada de forma lo bastante sustancial como para que pudiese sacarse pleno provecho de las ventajas de la comunicación propiamente dicha. En fin, que un mundo en el que a las cartas les costaba varias semanas llegar era quizá un mundo mejor equilibrado que el mundo en el que habitamos ahora.

Una opinión ésta que quizá infravalore el potencial creativo de la interconexión multiplicada, de la ubicuidad, y de la instantaneidad. Y sin embargo, quién le negará a Lévi-Strauss que Internet recalienta al mundo, y también que estamos noqueados aún, y quizá para siempre, con un jet-lag intelectual, bajo the shock of the new?
El Museo Imaginario al que se refiere Lévi-Strauss, y en el que está ahora, tiene en todo caso sus ventajas. Nos permite ver, cuando queramos, esta entrevista con Lévi-Strauss. Y nos permite tener las obras de los siglos con la biblioteca universal, e incluso ver y oír a tantos de nuestros coetáneos ilustres, a los grandes pensadores del siglo XX y del XXI, en la Televisión Universal. ¿Que quieres ver a Chomsky en debate con Michel Foucault? You name it.
Me quedo, en cualquier caso, otra entrevista con Lévi-Strauss, quince años después, a los 90 años.

An Apocalypse of Total Communication  


¿Son sombras lo que aquí vemos?

¿Son sombras lo que aquí vemos?


¿Son sombras lo que aquí vemos?

¿Y pueden las sombras gustar?
Los gozos no son sino sombras,
Proyección de cuerpos imaginados,
Transformados en lo que creemos
Con las figuras que aparentan.
 
Pero rápidos se van los gozossbr 1
Expresados por las sombras,
No son gozos cuando duran,
Su pasar es su mejor…
—Luce alegría la gloria
en un destello, y adiós.
 
Devorad, ojos hambrientos,
las maravillas que veis,
cazándolas de golpe al vuelo,
sin cazar para tener:
Que tras cerrarse el telón
Siga la obra el corazón.


(Samuel Daniel, 1610)




Are they shadows that we see?
And can shadows pleasure give?
Pleasures only shadows be
Cast by bodies we conceive,
     And are made the things we deem,
     In those figures which they seem.
But these pleasures vanish fast,
Which by shadows are expressed:
Pleasures are not, if they last;
In their passing is their best
     Glory is most bright and gay
     In a flash, and so away.
Feed apace then greedy eyes
On the wonder you behold.
Take it sudden as it flies,
Though you take it not to hold;
     When your eyes have done their part,
     Thought must length it in the heart.



Comentario en "Sombras"


Poco a poco se va hiperhipertextualizando el texto

Poco a poco se va hiperhipertextualizando el texto


 Google sigue promocionando y desarrollando su navegador Chrome. Siendo de Google, tiene como característica especial algunas funcionalidades de búsqueda que explican aquí. Entre otras: sinapsis


Google también comenta una serie de trucos más avanzados relacionados con la barra de direcciones de Chrome. Uno de ellos permite seleccionar términos en la web y arrastrarlos a la barra del buscador, lo que hará que automáticamente Chrome muestre los resultados de búsqueda de los términos en Google.
 
   Otra opción es buscar palabras o frases con el menú del botón derecho del ratón. "Resalta una palabra o una frase, pincha en el botón derecho del ratón y selecciona la opción ’buscar ese texto’. La búsqueda se realizará automáticamente".

Poco a poco se van acercando los diseñadores de navegadores a la sugerencia que les hacía yo en este artículo: "Hiperhipertexto: Hipertextualizar todo el texto". No porque me hayan leído, claro, sino porque la sugerencia era y sigue siendo buena: consiste, básicamente, en integrar navegador y buscador, convirtiendo el propio texto mostrado en pantalla en los términos de búsqueda, o sea, accionarlo para convertirlo en un hipertexto que enlace mediante el navegador a los resultados de búsqueda óptimos. La web del New York Times primero, y Firefox también, dieron algunos pasitos en esa dirección hace unos años; de eso hablé en "Hipertextualización total automatizada".  En el futuro veremos más pasos en esa dirección, supongo.

Ahora Google Chrome va integrando en uno (ya iba siendo hora) la barra de navegación web y el cuadro de búsqueda. Y caen también en la cuenta de que gran parte de los textos de búsquedas a realizar no hace falta teclearlos, porque están ya en la pantalla, en la propia página que se está leyendo.

Más sobre hipertextos y sobre el apocalipsis del conexionismo universal puede leerse en "Linkterature: From Word to Web".


La red de Arachne: Mitografía intertextual

La red de Arachne: Mitografía intertextual

Reseño aquí el capítulo "Arachne's Web: Intertextual Mythography and the Renaissance Actaeon", de Sarah Annes Brown, publicado en el libro de estudios mediáticos retrofuturistas The Renaissance Computer: Knowledge Technology in the First Age of Print (ed. Neil Rhodes y Jonathan Sawday, 2000). Según su propio resumen,

"El ensayo de Sarah Annes Brown trata sobre la metáfora de la 'red' o 'telaraña' (ver también los ensayos de Sawday y Rhodes). Arguye que la metáfora de la tela de araña se despliega originalmente en las diversas respuestas renacentistas a las Metamorfosis de Ovidio. Los diversos "hilos" textuales se entretejían, se yuxtaponían y se contrastaban en las enciclopedias de mitología que se convirtieron en fuentes de exploración tanto artística como poética en la primera era moderna. Sin embargo, muchas de estas glosas, insospechadas para Ovidio, tienden a simplificar en exceso la compleja red de conectividad sugestiva que desvela el propio texto. Para una respuesta más matizada a Ovidio, Brown sugiere que nos dirijamos a los poetas, en particular a Spenser y a Jonson. Muestra cómo el lector renacentista habría encontrado, en las obras de estos poetas, una respuesta textual a las complejidades de Ovidio que se asemeja llamativamente a la función que en tiempos posteriores tendrían los enlaces hipertextuales." (120; traducciones mías).

Un ensayo, por tanto, que asocia intertextualidad e hipertextualidad—y sobre esta cuestión tengo que remitir a mi propio ensayo "Linkterature: From Word to Web"


Enfatiza la autora la noción del trayecto de lectura, seguido de un enlace inter/hiper/textual a otro, siendo el propio Ovidio quien estimula la noción de posibles variantes o asociaciones, por ejemplo en el relato de Arachne—o el de Acteón:


"El final abierto del relato [de Acteón] lo convierte en un vehículo particularmente significativo para discutir las prácticas hipertextuales en el Renacimiento; el trayecto que elijamos tomar entre los muchos elementos de la world wide web renacentista referidos de algún modo a Acteón, determinará—o reflejará—nuestra propia manera de responder al ambivalente relato de la muerte del cazador en las Metamorfosis" (122).


 Analiza la autora distintas alusiones y variantes de la historia de Acteón en Spenser y en Jonson, en el contexto de la compleja tradición clásica que servía al Renacimiento como sistema de referencias y alusiones. Ejemplifica así la idea central de su ensayo, a saber, que


"cada texto renacentista puede considerarse como un nodo individual en el seno de una red intertextual, que invita al lector a ramificarse por un gran número de 'sitios de la red'—comentarios, grabados, emblemas, canciones y poemas—pero sin necesidad de pulsar el botón de un ratón" (128).


La idea central es la capacidad de finura alusiva y de sugerencia que se halla en la cultura clásica compartida por los humanistas—y es recuperabla por lecturas críticas hoy que siguen el trayecto de una línea de asociaciones específica.


"Aunque la matriz del mito es sólo una de las muchas entradas al docuverso renacentista, las Metamorfosis de Ovidio parece un portal especialmente adecuado, porque además de tener una estructura fluida y abierta, presenta un universo en el que la identidad personal es múltiple y fracturada, en el que todas las fronteras, y no sólo las textuales, son radicalmente inestables" (132).


Saberes nacionales e internacionales