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Vanity Fea

Personales

Doble sesión de teatro

Doble sesión de teatro

Mañana por la noche me voy a ver Hamlet en el Teatro Principal; y el sábado noche veremos La Tempestad. La misma compañía, con Marisa Paredes, pone las dos obras en escena. ¿Alguien se apunta?

Aprovecho para recuperar del archivo un post reciente que tiene que ver con algunos sea-changes de Hamlet y Ofelia:

Hamlet se ahoga, y renace

Lunes que es un martes

Y menuda serie vamos a tener de semanas sin lunes... vamos, que ni diseñadas genéticamente salían mejor. Pues he empezado el día y el bimestre comentando en clase este poema de Yeats; y por la tarde otra clasecilla sobre hermenéutica y fenomenología literarias. Como novedades web, me he abierto una cuenta de GMail, invitado por Mister Pompilo. Así que a la dirección de correo que figura arriba podéis sumarle (a ver esas agendas) esta: garcialanda(arroba)gmail.com. Y ya puestos también me he conectado la búsqueda personalizada de Google... un paso más quizá en el proceso de encerrarse cada uno en su propio mundo por el cual maduramos, nos volvemos egoístas, desarrollamos un carácter, nos parecemos cada vez más a nosotros mismos, o a aquello en lo que temíamos que podíamos llegar a convertirnos, o a nuestra propia caricatura. Bueno, exagero: se puede desconectar la búsqueda personalizada (lo otro no).

Y, côté ego (¿hay otro?) me he enterado hoy de que en la Scottish Studies Review 6.2 (otoño 2005) salió una reseña muy positiva del libro de Luis de Juan Postmodernist Strategies in Alasdair Gray’s LANARK: A LIFE IN 4 BOOKS. (Frankfurt: Peter Lang, 2003), basado en la tesis doctoral que hizo con mi dirección. La reseña es de Gavin Miller, profesor de la Universidad de Edinburgo a quien ninguno de los dos tenemos el gusto de conocer, o sea que no es de esas reseñas "con truco.." Aunque como buen reseñista le critica algunas cuestiones, "such objections should not obscure the immense value of this book. Postmodernist Strategies in Alasdair Gray’s Lanark raises the bar in Scottish literary criticism"; lo considera "an essential purchase for libraries and researchers" que presenta un "striking close reading" de la obra de Alasdair Gray, "with clarity and insight"; un libro del cual "critics of Scottish literature have long been in need of". Enhorabuena, pues, al director de tesis del reseñado, que soy yo. Y oops, al reseñado también, enhorabuena. Porque a pesar de mi autobombo, el libro lo escribió él.... íntegramente.

 

Masajeador de egos

Inversión

Me acabo de apuntar a la Santa Hermandad del Refugio con un donativo de 200 euros anuales (menos la desgravación, supongo). El Evangelio nos advierte contra este tipo de "generosidades" (Mateo 6,3) diciendo claramente: "Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda". O era la otra mano.

 

Who’s Who in the What?

Restlessness

Voy a la FNAC. Miro los iPods - I wish I could buy one, pero nunca es el momento. Y what’s the point, igual perdía la gracia entonces el aparatito, desencanto from the eye of the beholder. Y tampoco me iba a proporcionar a mí "calm of mind, all passion spent". (¿Quizá luego un brazalete con GPS, why not?). Y sin embargo me encantaría comprarlo... Restlessness.

 

Hipercomunicados y aislados

Macperson

No digo el poeta de Ossian, o sea James Macpherson, sino yo mismo. Hace cinco minutos se me podía ver por la Plaza España acarreando mi nuevo ordenata, un iMac de veinte pulgadas Intel Core Duo, con el que me las prometo muy felices. Hasta tiene webcam incorporada a la pantalla (bueno, digo a la pantalla, pero es que es todo pantalla, no tiene mueble auxiliar de esos para debajo de la mesa). Así que bonito bonito, esperemos que me dé mejor resultado que este PowerBook G4 en el que escribo esto, que está todo desgastado y despintado a lo ciberpunk, con cinta aislante por las esquinas, y no me piratea adecuadamente los cedés, parece infiltrado por un virus de la sgae. Pero lo dicho, sigo siendo maquero, aunque no precisamente por convencimientos religiosos.

Pues el ordenador está ya instalado, y muy bonito, de un blanco iMaculado, según Alvaro; pero ya estoy en plena batalla de las compatibilidades, o mejor dicho, incompatibilidades. Me parece que me tendré que despedir de Classic; por lo menos este iMac esconde muy bien la manera, si la hay, de cómo utilizar las aplicaciones de sistemas anteriores. Así que ahora ando buscando un nuevo editor de páginas web para mi blog (el viejo PageMill ya pasó a la historia parece). Ay, pesadilla...

Pero de momento nos subimos a los nenes a Biescas, a que les dé un poco el aire. A mí tampoco me vendrá mal, después de probar tanto programa nuevo y tanto gestor de descarga. 

Interiorizando el medio

Pilindrín en portada

Pilindrín en portada

Este finde hemos visto a mucha familia y amigos: Alfon y Pili, Eva y Oscar, JMC & associates, Chusa... y me he puesto morado de hacer fotos. Lo malo es que tengo el Flickr a tope con las últimas que he puesto, así que no he podido subir a la red ninguna de momento. Pero aquí hay al menos una de Pilindrín, que como indica la ilustración de París, está a la espera de la cigüeña. Ya les hemos dicho que se vayan despidiendo de la vida pasada, porque los nenes te suponen una revolución en la personalidad y en los hábitos. Redescubres la noche, entre otras cosas, pero no como la recordabas... ¡ánimo!

Ah, y este lunes no es lunes, que estamos de vacaciones toda la semana, y nos hemos dedicado a vaguear a la pata la llana como hemos querido.... Igual hasta nos subimos a Biescas un par de días.

What the Dickens...!

Tenemos feria del libro viejo en Zaragoza, casi a pie de casa; y buscando buscando me compro La Gaya Ciencia, de Nietzsche, la Historia de la literatura norteamericana de Marc Saporta, Literatura norteamericana actual de Cándido Pérez Gállego, Félix Martín y Leopoldo Mateo; Estructuras de la novela actual de Mariano Baquero Goyanes, la Ilíada y la Odisea de Homero, la Historia social de la literatura española de Carlos Blanco Aguinaga et al., El brick del diablo de Emilio Salgari, El barco de la muerte de B. Traven, La realidad histórica de España de Américo Castro, De la connaissance historique de H.-I. Marrou, y los Ensayos de Lingüística General de Jakobson. Y, last but not least... nada menos que una primera edición de The Pickwick Papers, de Dickens (Londres: Chapman and Hall, 1837). Me cuesta mis euros, pero... qué jolines.

 

Por cierto, o no por cierto, he añadido más fotos a la red.



German interlude

Estos días estoy con invitados a bordo; ayer por la tarde de cháchara con un catedrático alemán que me encontré en el Departamento, y luego se vino conmigo hasta el aeropuerto a buscar a una pareja de Professoren que vienen a un curso de doctorado y a un congreso; dentro de un ratito empieza la primera sesión. Luego los instalé en el Colegio Cerbuna, donde pasé yo mis años de carrera, y nos fuimos a cenar por allí. De milagro di con el camino al aeropuerto, que me lo han cambiado totalmente con una enorme superficie de naves comerciales donde sólo había descampado; de hecho acabé en el aeropuerto militar por error... Y así acabamos hasta altas horas divagando y discutiendo, supongo, diversos efectos de la globalización y de la reforma de Bolonia.

Lo más raro del día fue darme de narices con Moni-k al salir en el portal, justo cuando pasaba por delante de casa y estaba pensando en no llamar... serves her right.

Y hoy sesión intensiva de clases de doctorado, con mis alemanes, sobre los desarrollos recientes de la narratología... hasta me habían incluido (noblesse oblige) en uno de los subapartados, con aquel libro que publicamos hace diez años, la mitad de nada. El catedrático alemán, Ansgar, lleva una vida ajetreadísima, de proyectos e impresos y solicitudes, direcciones de instituto y de series académicas y de revistas, volando de congreso en congreso, dirección simultánea de muchísimas tesis a modo de Karpov jugando partidas múltiples... Uf. Es la dinámica perfecta en la que podemos acabar si somos competentes en esto de la competitividad que quieren fomentar ahora. Pero yo no puedo. Ni puedo ni quiero. O viceversa, que hoy estoy modesto: ni quiero ni puedo. Mañana tienen otra sesión extra-larga de doctorado, y luego me despido un par de días de mis invitados. Por cierto que los alumnos están desaparecidos mayormente, lástima, pero qué se le va a hacer. Sólo tenemos una pequeña audiencia de profesores aficionados a la narratología, pero... a los alumnos no se les puede cazar con red, ¿no?

Y tras una buena sesión de Gäste y otra de New Historicism en clase, me he vuelto a casa a ver si veía un rato a los nenes, que no los veo desde anteayer prácticamente. Y el pobre Álvaro está aún peor, parece salido de una película de terror con granos como judías por toda la cara, más la crema; un cuadro. No quiere que le haga fotos; esperemos que los granos no pasen a la posteridad a pesar de no ser fotografiados...

Por cierto, que la que está hecha un cristo también es la casa. Le están reformando la fachada, o sea que tenemos un andamio lleno de operarios montándolo que pasan por delante de las ventanas de las maneras más inesperadas. Lo malo es que se han pasado un pelín al clavar el andamio y nos han atravesado la fachada con un hierro. Bueno, más se perdió en Troya. De momento.