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Vanity Fea

Personales

Dentista. Autocrítica. Identidad.

He ido a la dentista, a la que no visitaba desde el milenio pasado. He entrado sin mal de dientes, y he salido con mal de dientes y malas noticias. También he visto imágenes de mis dientes computerizadas, sometidas a tratamiento digital, proyectadas en pantallas diversas, en ordenadores, en televisores... pero los tornos (zzzzssswisssshhhhh! zzzzzwissssh!) siguen siendo lo que eran, y los dientes ni eso. Con el cuerpo angélico del blog no pasan estas cosas. Yo me transmigro. Hoy que me busquen en Por la Boca Muere el Pez (y tanto que sí...)

De puenting

hemos estado en Roda de Isábena, un pueblo con una veintena de habitantes y una catedral románica, en los confines de la provincia de Huesca, ya cerca de Lérida, en plan casa rural (plan muy recomendable si viajas con tres críos). El valle del Isábena ni siquiera es muy turístico, tan alejado de todas partes, y bastante seco y despoblado, aunque eso sí el paisaje es a veces espectacular. Se pregunta uno, de todas maneras, qué pintaría un obispo en Roda de Isábena... ¿quizá mandaban allí a los teólogos de la liberación medievales? Hasta hice un intento de bañarme en un embalse... y estaba aún más fría que en el recuerdo de la última vez. Pero cuando ya desistía me tuve que meter de verdad, a por el jersey de un nene que había tirado el viendo al pantano. Luego hemos ido por una supuesta carretera nacional transpirenaica, hecha "a coste cero" hace unos quince años por el procedimiento de juntar con un rotulador en el mapa una docena de carreteras comarcales; aparte sólo se gastaron los carteles donde pone "carretera nacional". Bueno, algún trozo están mejorando ahora, más vale. Tras muchas curvas Oscar dice "estoy maleado", y antes de que nos malee más paramos en un lado; el maleado directamente salta a un prado, coge flores y le da un ramo a la mami. En Biescas nos juntamos con un montón de familia y conocimos al pequeño Nolan, última adquisición, recién aterrizado en el planeta. A Ivo aún le llegó un regalo de cumpleaños, un vehículo anfibio teledirigido por el que perdía saliva, y que ya ha estado probando, muy a su gusto, en la fuente de la plaza de los Sitios esta mañana (hoy los niños no tienen cole).

Pero los niños mayores sí. En clase hemos estado comentando un relato de Jack London de 1912, The Scarlet Plague, donde cuenta la pandemia que prácticamente acabará con la población mundial en 2012, siendo presidente de los EEUU Morgan V, elegido por el Consejo de Magnates. Bueno, en algunas cosas no andaba desencaminado Jack, puesto que ya vamos por Bush II. Esperemos que falle en lo de la peste escarlata.

Y me he enterado de que el Rector no firmó la carta de apoyo a los estudios de Filología Inglesa. Arguyendo que las cartas no surten efectos prácticos, que lo que cuenta son las votaciones. Que son secretas. Que el Rector apoyará la titulación, pero no por escrito. De palabra. Y en la votación secreta.

Qué hacer, qué hacer

Estoy todavía pocho, con el cóctel de viruses/alergias indefinibles que me tienen acatarrado y flojeando/blogueando sin ir a la Universidad; el jueves y el viernes no tengo clase y no se me echa mucho en falta por allí. Trabajo no me falta en casa. Me acabo de dar cuenta de que debería actualizar la página web de la asignatura de comentario de textos, para indicar a los alumnos el trabajo de la semana que viene. Hale, ya está hecho. También me espera, por cierto, una buena sesión de corregir redacciones de los alumnos, para poderlas devolver la semana que viene.
Aparte, le estoy dando hoy la última lectura a un artículo recién retitulado "Rereading(,) Narrative(,) Identity(,) and Interaction", que aparecerá en un libro que editan Beatriz y una colega del Departamento de Filosofía de la UNED, Mª Carmen López Sáenz, y que publicará la editorial Peter Lang. Ayer me decía una colega que ha estado en un congreso virtual (por internet, vamos); yo creo que también voy a hacer un libro virtual, más virtual que electrónico, quiero decir. Pensaba reelaborar mis últimas publicaciones que van sobre el tema de la retrospección narrativa y sus consecuencias críticas; igual lo acabo haciendo con vistas a ponerlo entre dos tapas quiero decir, pero de momento lo voy a recopilar virtualmente en forma de página web. Iré poniendo enlaces a las partes accesibles, o indicaciones de cómo hacerse con las no accesibles, e iré haciendo la introducción poco a poco. Hale, aquí está. Lo haré en inglés, claro, porque todas las publicaciones que reunirá están en inglés. O no tan claro: quizá traducirlo sea una manera práctica de redondearlas, actualizarlas y variarlas. En traducción el título quedaría así: Retrospección / Retroacción: La dimensión narrativa de la crítica literaria. O bien, título alternativo: Objetos en el retrovisor: Dinámica retroactiva en la crítica. Otra cosa será terminar de redondearlo, de escribir la introducción... de traducirlo, je,... y si es preciso de publicarlo en papel. Lo último me parece lo más prescindible. O igual me sirve todo de excusa para darlo por suficientemente hecho y pasar a otra cosa. Claro que el peligro está en acabar haciendo artículos o libros virtuales, como esos comentarios de Borges sobre libros inexistentes, o libros que podrían escribirse, si hubiese "world enough and time."

Voy recopilando ideas para la conferencia sobre Internet y literatura. La última, esta representación de Internet a modo de red neural que he encontrado en un blog vecino, este mapa de Internet a modo de red neural que he encontrado en un blog vecino, Nada es nunca nada. Viene de una página que se dedica a hacer mapas de Internet, The Opte Project, (los diferentes colores son diferentes dominios allí explicados con una clave). Supongo que Google será una de las galaxias que se ven más brillantes, y Yahoo otra. Pero somos un puntito perdido en la inmensidad, nosotros y toda la red galáctica, "un punto de luz" que decía Aute.

Journals y Blogs

A Amsterdam no he ido nunca, aunque tengo a veces familia allí, y aunque he publicado un par de cosas allí. Ahora acaba de salir el primer número del Amsterdam International Electronic Journal of Cultural Narratology http://cf.hum.uva.nl/narratology/ (elaborado en el Centro de Ánalisis Cultural de la Universidad de Amsterdam. Lo dirigen Wolf Schmid y Willem G. Weststeijn y el "director ejecutivo" es Dennis Eoffe (de la Universidad de Amsterdam). A mí me pusieron en el Consejo de Redacción, hasta ahora sólo de florero, pero espero que pronto me pongan a trabajar en algo. Hay una muy notable presencia de eslavistas y eslavos; con algunos navegadores no pueden leerse las letras cirílicas que abundan mucho aquí.

También me ha escrito Michael Toolan sugiriéndome que envíe algo al Journal of Literary Semantics, cosa que haré en cuanto tenga algo adecuado listo. (Y si).

Ójala tuviese la capacidad de producción de algunos de mis colegas, ya que ahora no me faltan oportunidades de publicación, pero no es el caso. Y de momento prefiero explorar el tipo de escritura que dan de sí los blogs, donde se emplean unos protocolos comunicativos que nada tienen que ver con los tradicionales de una revista académica. No digo que en exclusiva, pero ahora estoy más por ver qué da de sí este medio que por seguir escribiendo artículos académicos convencionales. Una cosa curiosa: el blog no excluye el artículo académico (lo puedo colgar aquí al lado si quiero, y no sé si lo leerá más o menos gente que en una revista). Mientras que la publicación académica sí excluye en general el bloguismo. De ahí parece deducirse que el bloguismo es más amplio y flexible, pero sería engañosa la conclusión. Hay cosas que si no las escribes para una revista académica, sencillamente no las escribes.

(Vaya, me acaba de llegar una carta muy encouraging de una colega de otra universidad, eso anima; hep- are you still there? Smile, the screen’s watching you, through a glass, darkly. Que no, que es broma. Pasa al revés: soy yo quien está visible desde el exterior: "Uncurtaining the night, I’d let dark glass / Hang all the furniture above the grass" – and there’s an in-joke for you).

Who's Who in the What?

Hoy me llega el volumen que me encargué, a precio rebajado, de Who’sWho in the World, publicación en la que aparecemos tanto Ratzinger como yo. A veces alimento un poco el ego con estas cosas de la vanity press, pero me corto, porque si no ya figuraría en los Prominent Intellectuals of the 21st Century, en Names That Matter, en el Pseudo-Who’sWho, tendría mi nombre grabado en placa de madera, recordatorio en bronce personalizado, etc. etc.; pero por el Jusju me dejé tentar, la carne es flaca (en mi caso es un decir). Lo manosean bastante en la última novela de Javier Marías, supuestamente sale allí la biografía de Peter Wheeler, uno de los personajes principales, aunque he comprobado que no sale Peter Wheeler, ni Javier Marías. (Aunque sí García Márquez, justo detrás de mí). Igual era otra edición... o igual es pura ficción lo que cuenta Marías, eso y la mitad de lo que aparece dentro del Who’sWho.

Habemus sobrino

Es cierto, ha nacido un sobrinito, ¡esperemos que no lo llamen Benedicto! De momento no sabemos cómo se llama, sólo que es un poco de Biescas, un poco de Holanda, un poco de Jaca y bueno, él decidirá más adelante de dónde más. Y que ha empezado con buen pie, sin dar todo el mal que son capaces de dar así de entrada, o más bien de salida... Enhorabuena al pequeño, a los papás/mamás, y a todos los que nos toca!

De un limbo a otro

Hoy cuelgo en la red, aquí, otro extracto del baúl de los recuerdos, una memoria sobre teoría narrativa que hice hace unos quince años, y que se había quedado en el estante a donde van las memorias de los proyectos de investigación. Ahora, en cambio, ya está a disposición del público impaciente que no podía pasar sin ella. Los estantes de Internet siempre son menos polvorientos que los de los sótanos de los archivos universitarios, o dondequiera que vayan a parar esas memorias... Hoy era San Isidoro, patrono de nuestra Facultad, pero no lo he celebrado yendo a la fiesta académica; vaya, apenas me ha dado tiempo de darme un paseíto al lado del Ebro, by the rivers. Todo el día en casa pondiendo hiperenlaces para hacer legible la dichosa memoria sobre Narrative Theory, y aún está en estado bastante crudo. Y no es que la vaya a reescribir, por supuesto; ahí irán mis ideas sobre narratología de hace quince años, for what they are worth. Algún punto de coincidencia habrá con las actuales, malo sería que no...

Recurso al diario

Cuando no sepas qué poner en un post, pues a poner lo que has hecho. Bueno, se supone que un blog es un diario, ¿no? jill/txt sugiere que pongamos hasta las camas que hacemos y los platos que lavamos, aunque hasta ahí no llego, y de hecho confesaré que hoy ni una ni otro. Sí que he deshecho la cama a media tarde, que estaba planchao y me echado una siesta no de padrenuestro pijama y orinal que pedía Cela, pero sí al menos de ronquidos. Sera la astenia, la maldita primavera. Por la mañana analizamos en clase, en gran detalle, cómo se cuenta en un texto de Renacimiento la historia de unos asesinos en serie que utilizaban una cama-trampa para sus crímenes. Por la tarde, otra clase, de teoría literaria, donde disertamos a propósito de un texto de Sartre sobre por qué escribir – buena pregunta. Supongo que la respuesta es que también es una pasión inútil.

Con Álvaro transformamos grados, minutos y segundos; con Ivo leemos El Lobo Florindo y algo de francés. Oscar juega con un CD-ROM. Hoy es el primer día que el pequeño Oscar se ha ido solo por el mundo, a visitar a un amigo, se lo ha trabajado a pulso hasta que lo han invitado, está feliz y contento de llegar al colegio y ver a su colega Sergio. Ya tiene su mundillo, y cuando piensas que hace un año no sabía casi ni hablar.

Otras cosas hechas: hago bibliografías electrónicas; me llegan cartas, hago fotocopias e imprimo archivos, leo mensajes sms en el móvil, apunto comentarios en algún blog que otro, aparte del mío, compruebo el contestador del teléfono fijo (nada), oigo CDs y cassettes, y radios, y televisores, estoy hipermediatizado; hasta hago algunas rayas con un bolígrafo. Manejo fotografías. Coches. Ascensores. Documentos PDF. Escribo imeils a una bibliotecaria. Le recomiendo el cuento de Donald Barthelme "Critique de la Vie Quotidienne". Lo encontraréis en Sixty Stories– y no se os ocurra dejar sin leer las otras cincuenta y nueve.

(PS: Vaya, si es que estoy malucho, con un clásico trancazo. Ya decía yo que la siesta de ayer...)