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Vanity Fea

Personales

Nel golden mezzo

Este día está todavía in medias res, y me resisto a contarlo todo ab ovo gemino, porque no me pasa por ahí. Casi prefiero la estructura de un cuento de Donald Barthelme, es decir, una colección de observaciones y viñetas inconexas que reflejan con desencanto e ironía lo que es nuestra vida postpóstuma. Por ejemplo, hoy se me podía ver, e incluso fotografiar, dándole un mordisco a una máquina de Rayos X, y después leyendo un cartel: "No abandone esta sala: vendremos a por Vd." Al fondo de un pasillo se ve una mano con un paquetito amarillo que pone "Felicidades" (El focalizador es Pibo. El regalo no es mío, la mano sí). Dos sres. bajitos conversan: "Ivo eres un gusano" - "Ahora te voy a hicnotizar". Recibo un mensaje de correo electrónico de la Agencia Tributaria: me llama cuatrero, y me da un algo de pronto. Otro mensaje electrónico me felicita parodiando a Marilyn felicitando a Kennedy. Discuto con una alumna las condicionantes biográficas y psicológicas del cuento "Observaciones secretas de la chica-cabra": ¿por qué la observadora se identifica con la chica-cabra? ¿Por qué nosotros nos identificamos con ella? (¿Y por qué no se deduce que nos identificamos con la chica-cabra?). También entran en la discusión los hábitos financieros de Oliver Goldsmith, que era un gastador. Yo por mi parte me he autorregalado una colección de 21 discos de Juliette Gréco. Decía Ritzer que el shopping mall es el centro espiritual de la sociedad macdonaldizada, pero la McDonaldización ya está superada, la sociedad va camino de su Amazonización. Goldsmith habría chafado allí su Visa Gold, de tenerla. Juliette no tiene veinte años, pero en los 20+1 discos de su carrera desde los años 40 a los dos miles aparece forever young. Ajusto los cuatro retrovisores de la moto para que mirando sin enfocar la vista ofrezcan una imagen continua- "en retrovisión", pienso, "en retrovisión". Carefree highway, let me slip away on you. Pego carteles con furia por el campus, por acabar pronto, convocando a la manifestación de esta tarde; anuncio su fracaso anticipado por la World Wide Web. También hago octavillas, con vagas acusaciones y quejas contra diversas instancias académicas.- "Dónde está la guillotina?" - "¡Que no te sirve, que no caben cabezas!" Un gusano... "un gusano maligno acaba de infectar su ordenador" - pero no es Ivo. Sí me ha desafiando Ivo la guitarra: pero la afino, y trun trun trun, canto "Faut faire avec", del difunto Bécaud, extraída en unos segundos de la red como un pececillo. En una hoja de papel de la Escuela Graduada de Biescas, que esperó años en blanco en el baúl de los recuerdos, ha aparecido una figura extraña. "¿Qué es esto? ¿un paramecio?" - "Sí. Papá, tenemos un legalo." - "Lo he hecho yo". - "Y yo le he puesto la pegatina." (El regalo es un libro de Gino Galuppini, Acorazados de todo el mundo. Elegimos el Indomptable , el Jaureguiberry y el West Virginia). Vuelvo a la guitarra: "Country Roads". Seis chinos rodean una borla de alfileres, imposible saber la escala a la que esto está representado. Tampoco es fácil saber quién no paga nunca en la frase: "pero es que no paga nunca, de verdad. Es una cosa de cabeza". Aquí falta información. En todo caso, después de mucho hablar sobre el tema, me levanto y pago yo, "bueno, pago yo esta vez, no vaya a ser una indirecta la conversación que llevábamos". Otros dicen que pago demasiado, como Goldsmith, o Asem, the Man-Hater: este caso sugiere que a veces los efectos son contraproducentes, que es mejor seguir el golden mean (el tacaño de oro); pero siempre y en cualquier caso somos nuestra primera inversión, aunque a veces por caminos inescrutables. "Otro legalito". "Es que es tu cumpleaños, por eso te damos legalos". "Oh, genial, lo compré yo hace años. Viaje al Centro de la Tierra. No tiene nada que ver con Julio Verne" - "Felitz... felicidad. A que son bonitos tus legalos. A que te gustan." - "Por qué no nos enseñas tu esqueleto, papá." Por carta me han felicitado el director de El Corte Inglés y una amiga de Agen que telefonea a unas 200 personas cada día (luego me escribe). Ah, mi maestra de la Escuela Graduada de Biescas ha pintado un cuadro con una vista de Alquézar, y me lo ha regalado. Recuerdo cuando subía yo hacia Alquézar desde el Vero, qué añicos... a este paso no sé si termino de escalar la cumbre de este día.

Un chino con Mao

28 de mayo

Hoy pasamos el día con Adrián y luego con su madre Marisol, que me trae el primer regalo de cumpleaños de este año, ahora que estoy yo preparando la depre: un cuadro pintado por su tía María Antonia, antigua maestra mía en Biescas (¡¡gracias!!). Es curioso que la casualidad hizo que Marisol, que pasaba los veranos en Biescas en el piso de encima de donde yo vivía, fue a parar treinta años después a vivir al piso de encima del que yo vivía en Zaragoza.

Por la tarde me pego una panzada corrigiendo redacciones mientras los nenes ven una película supuestamente basada en Viaje al Centro de la Tierra pero que no tiene nada que ver con la historia de Julio Verne. Salen dinosaurios, eso sí, suficiente para que al trío le guste. Luego se quedan con la tía y me parece que ven en la tele una de Dark Vader, hoy van servidos.

Mientras, nos vamos de cena con unos amigos a un chino chino, es decir, donde van a cenar los chinos cuando cierran su restaurante chino o su tienda de todo a cien; está allí hacia el final del Paseo de Calanda, en una calle a un lado, donde antes había un local y todavía está el cartel de Ar@nda.Y en efecto, era el chino ligeramente distinto de los otros, tampoco exageradamente: había ensalada de medusas, fiambre de lenguas de pato, perro no sé, no pregunté. Sí había un poster con Mao Zedong, antes Tsé Tung, cosa inaudita en los chinos de dragones y budas, y había vídeos musicales chinos, con el equivalente a La Marchenera o Agua, Azucarillos y Aguardiente en versión china...

Dentista. Autocrítica. Identidad.

He ido a la dentista, a la que no visitaba desde el milenio pasado. He entrado sin mal de dientes, y he salido con mal de dientes y malas noticias. También he visto imágenes de mis dientes computerizadas, sometidas a tratamiento digital, proyectadas en pantallas diversas, en ordenadores, en televisores... pero los tornos (zzzzssswisssshhhhh! zzzzzwissssh!) siguen siendo lo que eran, y los dientes ni eso. Con el cuerpo angélico del blog no pasan estas cosas. Yo me transmigro. Hoy que me busquen en Por la Boca Muere el Pez (y tanto que sí...)

De puenting

hemos estado en Roda de Isábena, un pueblo con una veintena de habitantes y una catedral románica, en los confines de la provincia de Huesca, ya cerca de Lérida, en plan casa rural (plan muy recomendable si viajas con tres críos). El valle del Isábena ni siquiera es muy turístico, tan alejado de todas partes, y bastante seco y despoblado, aunque eso sí el paisaje es a veces espectacular. Se pregunta uno, de todas maneras, qué pintaría un obispo en Roda de Isábena... ¿quizá mandaban allí a los teólogos de la liberación medievales? Hasta hice un intento de bañarme en un embalse... y estaba aún más fría que en el recuerdo de la última vez. Pero cuando ya desistía me tuve que meter de verdad, a por el jersey de un nene que había tirado el viendo al pantano. Luego hemos ido por una supuesta carretera nacional transpirenaica, hecha "a coste cero" hace unos quince años por el procedimiento de juntar con un rotulador en el mapa una docena de carreteras comarcales; aparte sólo se gastaron los carteles donde pone "carretera nacional". Bueno, algún trozo están mejorando ahora, más vale. Tras muchas curvas Oscar dice "estoy maleado", y antes de que nos malee más paramos en un lado; el maleado directamente salta a un prado, coge flores y le da un ramo a la mami. En Biescas nos juntamos con un montón de familia y conocimos al pequeño Nolan, última adquisición, recién aterrizado en el planeta. A Ivo aún le llegó un regalo de cumpleaños, un vehículo anfibio teledirigido por el que perdía saliva, y que ya ha estado probando, muy a su gusto, en la fuente de la plaza de los Sitios esta mañana (hoy los niños no tienen cole).

Pero los niños mayores sí. En clase hemos estado comentando un relato de Jack London de 1912, The Scarlet Plague, donde cuenta la pandemia que prácticamente acabará con la población mundial en 2012, siendo presidente de los EEUU Morgan V, elegido por el Consejo de Magnates. Bueno, en algunas cosas no andaba desencaminado Jack, puesto que ya vamos por Bush II. Esperemos que falle en lo de la peste escarlata.

Y me he enterado de que el Rector no firmó la carta de apoyo a los estudios de Filología Inglesa. Arguyendo que las cartas no surten efectos prácticos, que lo que cuenta son las votaciones. Que son secretas. Que el Rector apoyará la titulación, pero no por escrito. De palabra. Y en la votación secreta.

Qué hacer, qué hacer

Estoy todavía pocho, con el cóctel de viruses/alergias indefinibles que me tienen acatarrado y flojeando/blogueando sin ir a la Universidad; el jueves y el viernes no tengo clase y no se me echa mucho en falta por allí. Trabajo no me falta en casa. Me acabo de dar cuenta de que debería actualizar la página web de la asignatura de comentario de textos, para indicar a los alumnos el trabajo de la semana que viene. Hale, ya está hecho. También me espera, por cierto, una buena sesión de corregir redacciones de los alumnos, para poderlas devolver la semana que viene.
Aparte, le estoy dando hoy la última lectura a un artículo recién retitulado "Rereading(,) Narrative(,) Identity(,) and Interaction", que aparecerá en un libro que editan Beatriz y una colega del Departamento de Filosofía de la UNED, Mª Carmen López Sáenz, y que publicará la editorial Peter Lang. Ayer me decía una colega que ha estado en un congreso virtual (por internet, vamos); yo creo que también voy a hacer un libro virtual, más virtual que electrónico, quiero decir. Pensaba reelaborar mis últimas publicaciones que van sobre el tema de la retrospección narrativa y sus consecuencias críticas; igual lo acabo haciendo con vistas a ponerlo entre dos tapas quiero decir, pero de momento lo voy a recopilar virtualmente en forma de página web. Iré poniendo enlaces a las partes accesibles, o indicaciones de cómo hacerse con las no accesibles, e iré haciendo la introducción poco a poco. Hale, aquí está. Lo haré en inglés, claro, porque todas las publicaciones que reunirá están en inglés. O no tan claro: quizá traducirlo sea una manera práctica de redondearlas, actualizarlas y variarlas. En traducción el título quedaría así: Retrospección / Retroacción: La dimensión narrativa de la crítica literaria. O bien, título alternativo: Objetos en el retrovisor: Dinámica retroactiva en la crítica. Otra cosa será terminar de redondearlo, de escribir la introducción... de traducirlo, je,... y si es preciso de publicarlo en papel. Lo último me parece lo más prescindible. O igual me sirve todo de excusa para darlo por suficientemente hecho y pasar a otra cosa. Claro que el peligro está en acabar haciendo artículos o libros virtuales, como esos comentarios de Borges sobre libros inexistentes, o libros que podrían escribirse, si hubiese "world enough and time."

Voy recopilando ideas para la conferencia sobre Internet y literatura. La última, esta representación de Internet a modo de red neural que he encontrado en un blog vecino, este mapa de Internet a modo de red neural que he encontrado en un blog vecino, Nada es nunca nada. Viene de una página que se dedica a hacer mapas de Internet, The Opte Project, (los diferentes colores son diferentes dominios allí explicados con una clave). Supongo que Google será una de las galaxias que se ven más brillantes, y Yahoo otra. Pero somos un puntito perdido en la inmensidad, nosotros y toda la red galáctica, "un punto de luz" que decía Aute.

Journals y Blogs

A Amsterdam no he ido nunca, aunque tengo a veces familia allí, y aunque he publicado un par de cosas allí. Ahora acaba de salir el primer número del Amsterdam International Electronic Journal of Cultural Narratology http://cf.hum.uva.nl/narratology/ (elaborado en el Centro de Ánalisis Cultural de la Universidad de Amsterdam. Lo dirigen Wolf Schmid y Willem G. Weststeijn y el "director ejecutivo" es Dennis Eoffe (de la Universidad de Amsterdam). A mí me pusieron en el Consejo de Redacción, hasta ahora sólo de florero, pero espero que pronto me pongan a trabajar en algo. Hay una muy notable presencia de eslavistas y eslavos; con algunos navegadores no pueden leerse las letras cirílicas que abundan mucho aquí.

También me ha escrito Michael Toolan sugiriéndome que envíe algo al Journal of Literary Semantics, cosa que haré en cuanto tenga algo adecuado listo. (Y si).

Ójala tuviese la capacidad de producción de algunos de mis colegas, ya que ahora no me faltan oportunidades de publicación, pero no es el caso. Y de momento prefiero explorar el tipo de escritura que dan de sí los blogs, donde se emplean unos protocolos comunicativos que nada tienen que ver con los tradicionales de una revista académica. No digo que en exclusiva, pero ahora estoy más por ver qué da de sí este medio que por seguir escribiendo artículos académicos convencionales. Una cosa curiosa: el blog no excluye el artículo académico (lo puedo colgar aquí al lado si quiero, y no sé si lo leerá más o menos gente que en una revista). Mientras que la publicación académica sí excluye en general el bloguismo. De ahí parece deducirse que el bloguismo es más amplio y flexible, pero sería engañosa la conclusión. Hay cosas que si no las escribes para una revista académica, sencillamente no las escribes.

(Vaya, me acaba de llegar una carta muy encouraging de una colega de otra universidad, eso anima; hep- are you still there? Smile, the screen’s watching you, through a glass, darkly. Que no, que es broma. Pasa al revés: soy yo quien está visible desde el exterior: "Uncurtaining the night, I’d let dark glass / Hang all the furniture above the grass" – and there’s an in-joke for you).

Who's Who in the What?

Hoy me llega el volumen que me encargué, a precio rebajado, de Who’sWho in the World, publicación en la que aparecemos tanto Ratzinger como yo. A veces alimento un poco el ego con estas cosas de la vanity press, pero me corto, porque si no ya figuraría en los Prominent Intellectuals of the 21st Century, en Names That Matter, en el Pseudo-Who’sWho, tendría mi nombre grabado en placa de madera, recordatorio en bronce personalizado, etc. etc.; pero por el Jusju me dejé tentar, la carne es flaca (en mi caso es un decir). Lo manosean bastante en la última novela de Javier Marías, supuestamente sale allí la biografía de Peter Wheeler, uno de los personajes principales, aunque he comprobado que no sale Peter Wheeler, ni Javier Marías. (Aunque sí García Márquez, justo detrás de mí). Igual era otra edición... o igual es pura ficción lo que cuenta Marías, eso y la mitad de lo que aparece dentro del Who’sWho.

Habemus sobrino

Es cierto, ha nacido un sobrinito, ¡esperemos que no lo llamen Benedicto! De momento no sabemos cómo se llama, sólo que es un poco de Biescas, un poco de Holanda, un poco de Jaca y bueno, él decidirá más adelante de dónde más. Y que ha empezado con buen pie, sin dar todo el mal que son capaces de dar así de entrada, o más bien de salida... Enhorabuena al pequeño, a los papás/mamás, y a todos los que nos toca!