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Indicios de calidad y torbellinos de información

Bueno, pues tras estudiar mis indicios de calidad, citas, reseñas, etc., necesarios para obtener El Tramo, por fin opto por seleccionar estas publicaciones, pocas pueden ser las elegidas...

José Angel García Landa (Universidad de Zaragoza)  – Evaluación CNEAI 2006 (periodo evaluado: 2000-2005).
INDICIOS DE CALIDAD de los cinco trabajos incluidos en el currículum abreviado.

1. Artículo "The Poetics of Subliminal Awareness: Re-reading Intention and Narrative Structure in Vladimir Nabokov's 'Christmas Story'".
La revista EJES: European Journal of English Studies es la publicación oficial de la European Society for the Study of English (ESSE), la sociedad oficial de anglistas europea, que agrupa a las diversas asociaciones nacionales, incluyendo a la asociación de anglistas españoles, AEDEAN, como puede verse en su sitio web.
http://www.essenglish.org/ejes.html
EJES es una revista académica del máximo prestigio internacional en el área, completamente referenciada para asegurar la calidad de sus publicaciones, como puede verse en el sitio web de la misma; está publicada para ESSE por la prestigiosa editorial académica Routledge (grupo Taylor and Francis):
http://www.tandf.co.uk/journals/titles/13825577.asp
Mi artículo ha sido referenciado en Estetica: Una Bibliografia Internazionale, publicada por la Sociedad Italiana de Estética: http://www.siestetica.it/biblio.php?char=full&frame=content&anno=2004
También está distribuido en red por la British Library:
http://direct.bl.uk/bld/PlaceOrder.do?UIN=154763843&ETOC=RN&from=searchengine

2. Capítulo de libro: "Overhearing Narrative."
La editorial Walter de Gruyter (Berlín y Nueva York) es una editorial de referencia internacional en el campo de la lingüística y el análisis del discurso. La serie "Narratologia" está especializada en teoría de la narración, con participación de las principales autoridades mundiales en el campo.
Información sobre el volumen The Dynamics of Narrative Form: Studies in Anglo-American Narratology, en la página web del mismo en la editorial:
http://www.degruyter.com/rs/bookSingle.cfm?id=IS-3110183145-1&fg=LI&l=E

Mi capítulo ha recibido una valoración extremadamente favorable del destacado narratólogo Didier Coste, en un importante artículo-reseña del volumen: "Le récit comme forme-mouvement." (Reseña de The Dynamics of Narrative Form. Ed. John Pier), en Fabula 7.5 (24 Oct. 2006):
http://www.fabula.org/revue/document1641.php
El volumen también ha sido reseñado por Joanna Gavins, "The Year's Work in Stylistics 2004: Old Dogs, New Tricks." Language and Literature 14.4 (Nov. 2005): 397-408. Edición en red:
http://lal.sagepub.com/cgi/content/refs/14/4/397

3. Artículo: "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman."
BELL: Belgian English Language and Literature es una revista académica de Filología Inglesa que cumple todos los requisitos relativos a consejo editorial, reseñas anónimas, control de endogamia, etc. contemplados en esta convocatoria, según puede verse en su página web:
http://www.ulb.ac.be/philo/baahe/BELL2004.html
Es la revista oficial de la asociación belga de anglistas universitarios, BAAHE (http://www.baahe.be/),

El artículo también ha aparecido traducido al español, en un volumen de filosofía hermenéutica editado por un grupo de investigación especializado en el tema: José Ángel García Landa, "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." En Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica. Ed. Teresa Oñate y Zubía, Cristina García Santos and Miguel Ángel Quintana Paz. Con el grupo de investigación "Grupo de Investigaciones estético-políticas Palimpsestos". Facultad de Filosofía, UNED. Madrid: Dykinson, 2005. 679-88. Información sobre el libro: http://www.uma.es/gadamer/OnateI.htm
También es recogido el artículo en bibliografías especializadas, como la Bibliografía sobre Gadamer:
http://www.uma.es/gadamer/Bbl-esp.htm

En el prólogo a "Hans-Georg Gadamer: El Lógos de la era hermenéutica", volumen nº 20 de la revista filosófica   Endoxa (UNED, Madrid, 2005), la Dra. Teresa Oñate alaba la "excelencia académica" de mi artículo y otros incluidos en el volumen.

4. Capítulo de libro. "Catastrophism and Hindsight: Narrative Hermeneutics in Biology and in Historiography."
El volumen Beyond Borders ha aparecido en la serie Anglistische Forschungen, de la universidad de Heidelberg, posiblemente la serie de Filología más prestigiosa entre las publicadas en Europa.
Ha recibido varias reseñas, todas favorables, entre ellas:
Crews, Brian. Reseña de Beyond Borders: Re-Defining Generic and Ontological Boundaries. Ed. Ramón Plo-Alastrué and María Jesús Martínez-Alfaro. Atlantis 25.1 (June 2003): 133-39. (En red: http://www.atlantisjournal.org/Papers/25_1/133-140_Crews.pdf).
Gómez Acosta, Marta, y Juan Ignacio Oliva. Reseña de Beyond Borders: Re-defining Generic and Ontological Boundaries. Ed. Ramón Plo-Alastrué and María Jesús Martínez-Alfaro. Revista de Filología de la Universidad de La Laguna 22 (2004): 342-44. (Información: http://webpages.ull.es/users/rfull/rfull-22.htm).
Martín, Sara. Rev. of Beyond Borders: Re-defining Generic and Ontological Boundaries. Ed. Ramón Plo-Alastrué and María Jesús Martínez-Alfaro. Anglistik 15.1 ( March 2004): 184-187. (Información: http://www.anglistenverband.de/2004_1.php).
Esta última reseña destaca particularmente mi capítulo por su interés en el conjunto del volumen.


5. Capítulo de libro. "Adaptation, Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V."
Es un estudio seleccionado a resultas de una convocatoria abierta anunciada internacionalmente para un volumen sobre adaptación, y publicado en la editorial académica internacional Rodopi (Amsterdam y Nueva York).
Hay en curso reseñas del volumen Books in Motion, así Beatriz Oria,  reseña de Books in Motion. Adaptation, Intertextuality, Authorship. Mireia Aragay (ed.) Amsterdam and New York: Rodopi, 2005”. Miscelánea: A Journal of English and American Studies (2006).

Mi capítulo ha sido destacado con mención especialmente favorable en un artículo bibliográfico escrito por dos especialistas shakespeareanos:
Ton Hoenselaars y Paul Franssen. "Update on the Shakespeare Industry." Staple of News 11 (July 2006).
http://shakespeare.let.uu.nl/staple11.htm

 Tengo alguna otra reseña por allí, pero hélàs, es sobre otras publicaciones que no presento. Mi célebre bibliografía online por fin no la he puesto, por temor a la cuadrícula legal, que aunque ahora sí deja lugar a formatos no impresos, sigue considerando únicamente como objeto de evaluación "libros", "capítulos de libro", "artículos" y "patentes". Es patente que mi bibliografía no es ninguna de estas cosas, y que por estar en mi web sigue teniendo un aire de autopublicación. Aunque me la hayan publicado también en Oxford, y tenga numerosos enlaces (de la Biblioteca del Congreso USA, de la Encyclopeadia Britannica, de la Linguist List, del MIT, de la Universidad de Oxford, de la de París, de la de Manchester, de Google, blabla...), y aunque me lleve muchos años de trabajo—me temo que para sexenios no cubica.

En realidad, lo que más llama la atención es la escasez de eco, de respuesta y diálogo de tanta publicación académica, y la desproporción de tan poco diálogo (cita, referencia, reseña etc.) con el esfuerzo que cuesta prepararlas. Es como para retirarse, o como para pasarse a un medio más interactivo, los blogs, pongamos, de no ser porque mi blog también carece de conversación, y produce una curiosa sensación de "ah de la vida, nadie me responde". 

Si tu artículo, por bueno que sea, no está en una revista recogida por el Citation Index (como no lo están la mitad de nuestra especialidad, o más)—pues ya es peor. Y en realidad es dificilísimo lograr que alguien te cite. Con lo cual se justificaría el sistema de las citas... de no ser porque, visto lo difícil que es, muchas citas son "amañadas" entre grupos de simpatizantes directamente en microsociedades de mutuo apoyo o cita recíproca. A veces explícitamente. Más frecuentemente, estas estrategias son producto de una pacto de silencio entre caballeros (y damas también): si te cito, es un punto para mí, me debes una, aunque no lo mencionaremos.  Una cita, o una invitación, o ya veremos. Esto se piensa y se hace, pero no se dice, faltaría más. En cuanto a los que tienen muuuchas citas, con frecuencia son resultado no sólo de la calidad, que también sucede y no lo voy a negar, sino de los torbellinos de información que se crean en cualquier comunidad cuando ésta se vuelve inabarcable. Como nadie puede leer todo lo que se publica en su campo, no digo ya todo, no se puede leer ni la centésima parte, hacen falta puntos de referencia para la discusión, y éstos se crean tanto por gravitación natural de la calidad como por circunstancias azarosas y poco medibles. Al igual que hacen falta famosos que no sean famosos por nada en las revistas del corazón, también hacen falta estos torbellinos de información en las disciplinas... aunque muchas veces su contribución es más divulgativa, o aun contraproducente por lo que tiene de ideas recibidas, que auténticamente creadora. Son referencias reconocibles para orientar una discusión, y ese es su auténtico valor. Que también será un valor, supongo. Pero premiando las citas también se premia el azar, no sólo la calidad.

El mayor valor que tienen las citas y otros criterios cuantificables... es, precisamente, que son cuantificables. Y que no se requiere entrar a opinar directamente sobre la calidad que supuestamente es lo que se está evaluando. Evaluación sin evaluación. Y esa mensurabilidad a piñón fijo y sin valoración añadida es lo que quiere, o necesita, quien recibe el embolado de evaluar diez mil publicaciones. 

Hale, pues ahí van los papeles, y si no me cae el sexenio, que le den bola. Es una evaluación hecha con criterios bastante cuadriculados, que si bien puede dar lugar a resultados aproximados a vista de pájaro, también produce grandes injusticias y arbitrariedades. Y además se utiliza a nivel local para dar lugar a rencillas y acogotamientos; es un argumento, el del sexenio, utilizable en manipulaciones diversas cuando resulta oportuno introducirlo para los que Tienen. En fin, que aunque tengo "varios" sexenios, firmé un manifiesto contra ellos, o contra el uso que les da la Administración para crear cuerpos de funcionarios evanescentes, y atacar un principio legal que reza así: "Los Profesores Titulares y Catedráticos tienen plena capacidad docente e investigadora"...  Hasta le envié una queja al Defensor del Pueblo, vamos. Protestando por la manera en que se saca de madre un complemento salarial. Demasiado valor administrativo se le da, y simbólico ya ni te cuento. Una auténtica zanahoria para que trote la emulación universitaria.

¡Aunque espero que no se me tenga en cuenta el haber protestado contra el uso de los sexenios, y no se piensen ahora que no lo quiero!

Incitación al ombliguismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anxietas Honorum

Anxietas Honorum

He estado hoy un buen rato recopilando (en plan autoloa y autobombo) las citas y reseñas que se han hecho sobre mis publicaciones recientes, no sólo para agrandar mi ego sino para pedir un sexenio (un tramo, un complemento salarial) que alivie mi precaria situación económica. Bueno, no es que haya encontrado muchas citas ni reseñas que no tuviese ya controladas. Y entre col y col, me he reído un buen rato con este artículo de José Carlos Bermejo, "Anxietas Honorum et Delirium Administrativum: Una pandemia académica en el Mundo Occidental", que va sobre la curriculitis aguda y el carrierismo competitivo y el workoholismo y la pasión por los índices oficiales de calidad. Cierto es que sufro en parte de esta anxietas honorum, pero casos más agudos, ay, hay. De congresitis y jetsetitis y comisionitis aguda desde luego no peco, más bien al revés. Yo he ventilado más mis ansiedades últimamente por este lado bloguístico y ajeno a la calidad con marchamo, y así me va a ir, supongo. Eso si no localizo algunas citas más en la Casa de Citas...

Como en el caso de tantos, la persona que más me cita soy yo mismo. Lo cual es justificable, y hasta divertido, en un blog, vanitas vanitatum, pero tiene menos gracia en el mundo de la academia. ¿Debería proponer una teoría chocante y de fácil refutación, para que me citen aunque sea para mal?

En realidad, tampoco me va a solucionar la vida un complemento que me den: más me valdría seguir la estrategia contraria y recortar gastos. Los complementos y sexenios estos van dirigidos a alimentar la anxietas honorum por cuatro perras, y tener a todo el mundo circulando y compitiendo y vigilándose mutuamente mientras el Estado se ahorra una subida de sueldo para ponernos al nivel de los fontaneros. Y los proyectos de investigación, lo mismo: son pseudo-subidas de sueldo, que te gastas en libros para currar, en congresos, en hoteles, en servicios de apoyo a la investigación—y con eso nos entretenemos y nos picamos unos a otros los mal pagados funcionarios. Como un convento de monjes envidiosos es la universidad, murmurando a ver a quién le dejarán leer la epístola hoy. Divide y vencerás: con el personal en este estado de ansiedad terminal, cuatro zanahorias y arreglado.

I+D+I OT

Pars pro toto

Tengo que elegir de entre mis publicaciones "más académicas" de los últimos seis años (publicaciones hechas en lugares conocidos, revistas o editoriales de prestigio, con índice de impacto, reseñadas, etc etc) sólo cinco, para que las mire el evaluador de la CNEAI (Comisión Nacional para la Evaluación de la Actividad Investigadora), y si hay suerte y entro en el cupo, me den un complemento salarial por mérito investigador. Estas son las más presenteibol que tengo de acuerdo a esos criterios (hay más aquí), y creo que las cinco elegidas van a ser las que pongo en negro. Lástima de lo demás que he escrito, el próximo sexenio escribiré sólo cinco cosas. ¿Se supondrá que las cinco que presento son representativas de lo que hago, de media? ¿O más bien que las demás son prescindibles?
  

— "El formalismo crítico académico durante las vanguardias." En Historia de la teoría y la crítica literarias en Estados Unidos. Ed. Ricardo Miguel Alfonso. Madrid: Verbum, 2001. 160-98.

 — "Recent Literary Theory and Criticism in Spanish Anglistics: Some Observations on Its Institutional Context and Practices." Links and Letters 8 (2001): "English Studies in Spain: Aspects of Literature and Culture." Bellaterra: Universitat Autònoma de Barcelona, Servei de Publicacions, 2002. 11-26.

 

— Reseña de Torpid Smoke: The Stories of Vladimir Nabokov. Ed. Steven G. Kellman and Irving Malin. Miscelánea 24 (2001- pub. 2003): 169-73.

 — "Catastrophism and Hindsight: Narrative Hermeneutics in Biology and in Historiography." En Beyond Borders: Redefining Generic and Ontological Boundaries. Ed. Ramón Plo-Alastrue and María Jesús Martínez-Alfaro. (Anglistische Forschungen, 303). Heidelberg: Winter, 2002. 105-119.

— Reseña de Literature as Communication: The Foundations of Mediating Criticism. Por Roger D. Sell. Miscelánea 25 (Language and Linguistics Issue, 2002, pub. en 2003). 183-88.

— Reseña de Mediating Criticism: Literary Education Humanized. Por Roger Sell. Language and Literature 12.3 (2003): 283-85.

— "The Poetics of Subliminal Awareness: Re-reading Intention and Narrative Structure in Nabokov's 'Christmas Story'." European Journal of English Studies 8.1 (2004): 27-48.

— "An Apocalypse of Total Communication: Utopian and Dystopian Perspectives in Star Maker (1937) and The Matrix (1999)." En Memory, Imagination and Desire in Contemporary Anglo-American Literature and Film. Ed. Constanza del Río-Álvaro y Luis Miguel García-Mainar. (Anglistische Forschungen, 337). Heidelberg: Winter, 2004. 253-68.

— "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." BELL (Belgian English Language and Literature) ns 2 (2004):  155-66. (Número especial, "The Language/Literature Interface).

— "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." En Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica. Ed. Teresa Oñate y Zubía, Cristina García Santos y Miguel Ángel Quintana Paz.  Madrid: Dykinson, 2005. 679-88.

 "Overhearing Narrative." En The Dynamics of Narrative Form: Studies in Anglo-American Narratology. Ed. John Pier. (Narratologia: Contributions to Narrative Theory / Beiträge zur Erzähltheorie, 4). Berlin y Nueva York: Walter de Gruyter, 2004. 191-214.

— "Hindsight, Intertextuality, and Interpretation: A Symbol in Nabokov's 'Christmas'." Symbolism: An International Annual of Critical Aesthetics (New York: AMS Press), 5 (2005): 267-94.

A Bibliography of Literary Theory and Criticism.   10ª ed (2005). Oxford: Oxford Text Archive (Oxford University / Arts and Humanities Data Service), 2005.

— "Adaptation, Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V." En Books in Motion: Adaptation, Intertextuality, Authorship. Ed. Mireia Aragay. (Contemporary Cinema, 2). Amsterdam and New York: Rodopi, 2005. 181-99.

— Reseña de Children's Literature as Communication: The ChiLPA Project. Ed. Roger Sell. Language and Literature 14.2 (2005):  205-8.

— Reseña de We, the "Other Victorians": Considering the Heritage of 19th-Century Thought.  Ed. Silvia Caporale Bizzini. Atlantis 27.1 (June 2005): 111-15.

— Reseña de The Mirror and the Veil: An Overview of American Online Diaries and Blogs. Por Viviane Serfaty. Atlantis 27.1 (June 2005): 117-22.

 — "Rereading(,) Narrative(,) Identity(,) and Interaction." En Interculturalism: Between Identity and Diversity. Ed. Beatriz Penas Ibáñez y Mª Carmen López Sáenz. Bern: Peter Lang, 2006. 207-26.

 Ah, y por cierto, hoy me han pagado derechos "de reproducción" (asistida, supongo) de mis obras españolas. 52 euros para tres años. Oye, entre esto y el peldaño salarial que igual me dan, ¿quién dice que no se podría uno sacar un buen sobresueldo con nuestras publicaciones académicas? Más que con los blogs, desde luego, que todo lo que aquí escribo cuenta cero a efectos oficiales y encima no está publicado.

Royalties en esterlinas

 

 

 

 

 

 

 

 

Si la ley no lo prohíbe explícitamente... estamos cubiertos

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza ha aprobado el nuevo Doctorado en Estudios Ingleses. Pero no es cosa para celebrar, al menos no del todo, porque ese programa instituye criterios abusivos, que han sido objeto de recurso.  El Vicerrector de Ordenación Académica nos aseguró a los recurrentes que se investigaría con mucho cuidado la legalidad del procedimiento, que se respondería al recurso, y que se hablaría de este asunto en Consejo de Gobierno. Si se trató, mucha huella no ha dejado. Y en cuanto al recurso, aún estamos a la espera de una respuesta.

Entretanto, mal me parece que primero la Comisión de Estudios de Postgrado, y luego el Consejo de Gobierno, den su visto bueno a estos criterios sin contar con la garantía legal de que en efecto pueden hacerlo sin incurrir en prevaricación. De esta manera los órganos encargados de velar por la corrección administrativa de los procedimientos se van quitando responsabilidades o enfrentamientos desagradables de encima, que van recaer sobre las espaldas de los profesores afectados por los abusos. Malo será tener que deshacer una decisión del Consejo de Gobierno, llegado el caso. Aunque seguramente se optará por corregir las erratas legales por lo bajini, y sin que trascienda mucho, con lo cual lo mal hecho ya está mal hecho: o sea, que no sólo nuestro Consejo de Departamento, sino la Comisión de Postgrado y el Consejo de Gobierno, habrán aprobado un programa de postgrado con criterios ilegales, y ello a pesar de habérseles hecho notar por adelantado esta circunstancia. Menudo papelón: para cubrirse de gloria. (¿O estará de verdad el pleno de nuestra universidad por la labor de reservar los postgrados a los miembros de equipos de investigación financiados?).

Se demuestra además con esto que si alguien mete la pala del cristiano de entrada, ya lleva mucho terreno ganado por delante, pues ante la duda no se debate académicamente la cuestión, sino que estos cuerpos colegiados se inhiben de opinar hasta la resolución del recurso; de momento se deja hacer, se desconecta el debate, y se buscan garantías jurídicas de que la Universidad no esté actuando ilegalmente. 

Espero que aunque sea por ese triste procedimiento de remitir la decisión al Gabinete Jurídico,  la Universidad vaya bien aconsejada y opte por introducir correcciones en el programa ya aprobado. Atención, Gabinete Jurídico: este asunto va a ir a un contencioso administrativo si no se modifica; así que será mejor que esté todo atado y bien atado. Que sea legal—o sea, que sea un abuso cuya ilegalidad sea difícil de demostrar ante un tribunal.  Con sus vistos buenos, a eso están contribuyendo la Comisión de Postgrado y el Consejo de Gobierno. Por eso están viciadas estas decisiones que dan el visto bueno sin entrar a valorar el tema sometido a recurso: su aprobación de entrada puede ser utilizada luego como un criterio para apoyar la legalidad del procedimiento recurrido, ante un tribunal que procure ser respetuoso y puntilloso con los criterios internos usados por la universidad: y así, pescadilla que se muerde la cola, acaba saliendo adelante la decisión tomada por el corrillo más influyente, y no la más ajustada a derecho.

Pues si esto sale adelante, ya saben, señores profesores: impartir docencia en segundo ciclo o dirigir tesis doctorales, en las universidades públicas, puede impedírseles a los profesores que no tengan en curso un proyecto de investigación financiado por otros organismos.  Habrá que cambiar la redacción de la LOU y, para ajustarla más a la verdad, escribir ahí que "los Profesores Titulares y Catedráticos tendrán plena capacidad docente e investigadora si disponen de financiación adicional". (Con el añadido de que los proyectos del Ministerio están reservados, de modo ya totalmente explícito y descarado, a los "usuarios habituales"). Así iremos construyendo la Universidad que nos disgusta a unos, y les gusta a otros, pasito a pasito.

 

PS: Opinión enviada el lunes al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza: 

 Y ahora, el Consejo de Gobierno.

El Consejo de Gobierno considera que puede ser exigible la pertenencia a grupos de investigación financiados para poder dirigir tesis doctorales en los nuevos postgrados.

Al menos, eso es lo que se desprende de la aprobación que ha dado el Consejo de Gobierno, tras la Comisión de Estudios de Postgrado, al nuevo Doctorado en Estudios Ingleses, contra cuyos criterios de ordenación docente (exigiendo dos sexenios de investigación y la pertenencia a un proyecto financiado para poder dirigir tesis) se había interpuesto recurso.

El recurso está aún por resolver. Entretanto, la Comisión de Estudios de Postgrado y el Consejo de Gobierno han hecho suyos los criterios abusivos de este programa de postgrado, dándole el visto bueno y certificando que a su juicio sí cumple los requisitos exigidos por la Universidad (entrando así en contradicción con la normativa aprobada por el propio Consejo de Gobierno para dirección de Tesis Doctorales).

Quizá sea la manera habitual de proceder ante un asunto sometido a recurso: cerrar filas con el órgano universitario responsable de la decisión recurrida, y darle el visto bueno sin entrar a valorar la cuestión. Y que decida el Gabinete Jurídico. Pero se podría pensar que entre tantos Doctores que tiene esta Iglesia, alguno podría considerarse capacitado para opinar sobre la cuestión. Siquiera sea para rebatir la argumentación presentada por los recurrentes.

Si el Gabinete Jurídico decidiera a favor del recurso presentado, el resultado habrá sido que Comisión de Estudios de Postgrado y Consejo de Gobierno habrán aprobado un programa que no cumple los criterios. Y sin siquiera mirárselo ni discutir el asunto, pese a conocerlo.

Y si sale adelante el programa tal cual, haciendo exigible la participación en proyectos de investigación financiados... ¿no será en parte porque pasa el "filtro" automático de tantos órganos, sin que ninguno entre a opinar sobre la cuestión?

En cualquier caso, una actuación brillante. Y típica, me temo.

 

 

 

PS, años después. En efecto el asunto fue a contencioso administrativo. La Universidad eligió defender la actuación ilegal del Departamento, en lugar de corregirla, y el caso lo perdió espectacularmente, con grandes daños para la moral y coherencia del departamento. Cuando todo se podía haber hecho bien desde el principio, y si no, podía haberlo corregido quien debía, cuando debía.


¿Puede una subvención validar el título de Doctor?

 

 

 

  

 

 

The Questioner who sits so sly

O, sobre las mutuas evaluaciones de profesores y estudiantes en la Universidad....

Bueno, la semana pasada me llegaron las últimas evaluaciones del viejo sistema, basadas en las encuestas que realizaron los alumnos del curso anterior. Las despido sin gran dolor de corazón, porque siempre me han parecido mal diseñadas. De entre las cuestiones que tenían que valorar los alumnos del uno al cinco, a veces el cinco era "positivo" (muy bien) y en otras preguntas era "negativo" (muy mal), lo cual desorientaba bastante, y hacía imposible hacer una valoración global. En esas encuestas, mis resultados se han movido siempre en la mediocridad; obtenía buenas puntuaciones en cuestiones periféricas como si soy puntual, si atiendo bien en las tutorías, etc., pero en la cuestión más crucial, la eficacia y claridad de mis explicaciones…. flojo. Siempre allí la nota más baja.

Y lo mismo ha pasado con las encuestas del nuevo sistema que estrenamos este año, el sistema online, completamente automatizado para el año en curso (lo cual es de agradecer). Como digo, sigo sacando resultados mediocres en cuanto a claridad y eficacia en la transmisión de las ideas. Sí se me puntúa bien en otras cosas: por ejemplo, mi única nota unánime máxima es que soy "educado y respetuoso con los alumnos"; también tengo excelente dominio de la materia, explico bien los objetivos y criterios de la asignatura, soy bastante receptivo y dialogante (sin éxito, como se verá), soy puntual y cumplidor con las clases…

A ver, resumiendo la estructura de la nueva encuesta, está dividida en tres partes: sobre la labor del profesor, sobre la propia labor del estudiante, y un apartado de opiniones o sugerencias. Esta última parte es para redactar; en las dos primeras partes se marca de uno a cinco una serie de 25 preguntas, agrupadas en estos bloques temáticos:

a) Sobre la información facilitada por este profesor al comenzar el curso: 4'39 me ponen de promedio.
b) Sobre el cumplimiento de obligaciones del profesor: 4'85.
c) Sobre las relaciones de este profesor con el estudiante: 4'33 (Mi peor puntuación es en "promover el interés por la materia", aysss..).
d) Sobre el desarrollo de la actividad docente de este profesor, aquí bajamos: 3'57.
e) Opinión global sobre la labor docente del profesor: 3'5 (¡Eh! ¡pero si mi media de todos los apartados es más alta! "Labor docente del profesor, global": 4'05. Será que gusto más en los detalles que cogido en bloque…)

La autocrítica del alumno (sobre si asiste a clase, si se siente preparado, si considera la asignatura en sí formativa, si lleva al día la materia…): media, 3'86. Aún les gano, en su propia estimación, jeje.

Bueno, esto está basado en ocho encuestas solamente, de los 43 estudiantes que tengo en lista en esta asignatura. Sobre la opinión de los demás, mejor no contarla en media, supongo. Si no contesta, no sabe. Además considerando que este año podían hacer la encuesta quienes no aparecen nunca por clase… aún he salido bien librado.

Les comenté a los alumnos estos resultados, para que tengan una visión global del resultado (que si no creo que no la tienen). También les expliqué que en relación a los puntos flojos, de oscuridad o desorden en la explicación, tiene que haber un toma y daca, es decir, que si nunca me hacen preguntas en clase o me piden que repita algo que no se ha entendido, etc., pues que no contribuyen a controlar el nivel de claridad, que es algo necesario. Podría quizá suponerse que me dan por imposible de entrada, pero lo cierto es que no hay costumbre de hacer preguntas en la universidad, en general, y eso me parece muy malo… y, en mi experiencia, difícil de cambiar. El alumno sólo abre la boca en clase (generalizo odiosamente) cuando le asignas un trabajo obligatorio. Nunca—jamás—lo hace por iniciativa propia. Y así pues el feedback está bastante tocado del ala de entrada… porque uno puede ser dialogante, pero si sólo hay bustos escuchantes por el otro lado, el diálogo deviene en monólogo inevitablemente. Pasa como con los blogs. Pero sería injusto echarme la culpa sólo a mí.

Otro problema, claro, y este no se lo comenté tan abiertamente en clase por no herir sensibilidades, es que, naturalmente… yo llego a final de curso y me encuentro con que de cuarenta estudiantes se presentan a los exámenes veinte. El resto, autoevaluación de entrada: no quieren ni ver el examen. De los presentados, pues vienen a aprobar con notas buenas (notable o sobresaliente) una pequeñísima parte. La mayoría de las notas pues van en campana de Gauss: o sea, muchísimas entre el cuatro y el seis. Lo estadísticamente normal, vamos.

Y resulta entonces que la evaluación sobre mi conocimiento de la materia o mi capacidad de explicación la hacen en gran proporción alumnos que desconocen mayormente la materia y que tienen dificultades para seguir las explicaciones. No es que quiera desautorizar a las evaluaciones, que reflejan un punto de vista y una experiencia muy a tener en cuenta, pero también se verá que en cuanto a la validez de los resultados que más evalúan la capacidad del profesor entramos en un regressus in infinitum: el profesor no se explica suficientemente bien —¿para los alumnos de sobresaliente, o para los de suspenso? Añádase que, al ser las clases en inglés, y las obras de Shakespeare también en inglés, y tener muchos alumnos una seria dificultad con la lengua de Shakespeare… pues eso. ¿Quién evaluará a los evaluadores? Los evaluados. ¿Y a los evaluados? Los evaluadores. Como digo, me interesa conocer la opinión, y el nivel, de mis alumnos. Más discutible es que se pretenda hacer de estas encuestas una medición exacta de la calidad docente de un profesor. A menos que entendamos calidad sólo en términos de oferta y demanda, sin criterios adicionales.

Bueno, en estricta justicia, tengo que hacer una matización. Aunque se refiere a algo que creo, no algo que yo sepa ni que contemple la encuesta. Creo, digo, que de hecho son los mejores estudiantes quienes nos evalúan: que las encuestas tienden a ser respondidas por los estudiantes más competentes, informados, interesados, activos, y de mejor nivel en general. (O, si se dice de otra manera... que las encuestas no reflejan la opinión de los estudiantes, sino sólo de los mejores estudiantes). Como digo, de esto no conozco otra prueba que la intuición o el sentido común.

Lo que es en general, los estudiantes no se han interesado mucho por esta cuestión de las evaluaciones. A mí no me han hecho comentarios ni preguntas al respecto (como cuando les hablo de los sonetos de Shakespeare más o menos). También he aprovechado para sermonearles un poco sobre lo poco que participan en elecciones y órganos colegiados, y lo poco que los representan sus representantes (en mi experiencia, no asiste ningún representante de alumnos a consejos ni comisiones a los que yo asisto, y sí existen en teoría esos representantes). La LOU ha rebajado la representación de los estudiantes en los órganos universitarios: antidemocráticamente quizá, pero muy merecidamente habida cuenta (según lo que yo veo) de lo desaprovechada que estaba esa representación, y lo manipulable que es por tanto.

En cuanto a las encuestas, parecida indiferencia. Nos agradece el Vicerrector nuestra colaboración, y nos comunica lo siguiente:

Somos conscientes de que la implantación del nuevo proceso de evaluación de la actividad docente del profesorado implica un cambio cultural importante en nuestra Universidad, y que serán necesarios varios cursos para que se vaya consiguiendo una alta participación en la primera fase del proceso.

La semana pasada se dio el primer paso y más de la mitad del profesorado ha recibido al menos una encuesta en alguna de sus asignaturas/grupo. La participación de los estudiantes ha sido superior al 5%. Además, algunas de las novedades del cuestionario, tales como el punto 4, han sido bien recibidas por los estudiantes, de forma que más del 15% de las encuestas tienen este campo rellenado, lo que supone más de 1300 opiniones que el profesorado va a poder analizar y de las que muy posiblemente se concretarán cientos de pequeñas mejoras en el día a día de nuestra docencia.

Pues eso: cerca de un 5% de participación estudiantil. Al menos una encuesta rellenada por un alumno en alguna asignatura, para más de la mitad de los profesores… No es mucho, la verdad. Nuestros estudiantes deberían ponerse más las pilas, me parece, en esto y en otras cosas. No sólo los profesores.

(PS: Tras redactar esto, me voy a una jornada sobre Neurociencia. Que me sugiere ampliar este post de hace unos días).

 

 

Cuando la calidad pierde su honesto nombre

Recomiendo leer esta interesante y polémica ponencia sobre "La reciente evolución de la corrupción universitaria", presentada por José J. Erviti en el II Congreso nacional contra la corrupción y el acoso en la universidad pública española, celebrado en Madrid los días 20 y 21 de octubre de 2006.
La ponencia está en la web que está construyendo la Plataforma contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública Española.

Me gusta la consideración previa: "Quienes nos ponemos a hablar de la corrupción universitaria tenemos que reconocer que no estamos fuera o libres de ella, porque cuando la corrupción sopla a favor de uno, no se percibe como tal. Es difícil percatarse de las inercias que nos arrastran." Aunque eso no quiere decir que no haya diferencias entre pajas y vigas, ya estén en ojo ajeno o en el propio. "El régimen del bienestar", concluye Erviti, "se halla condenado a la producción masiva de inutilidades y las Universidades no escapan de esa condena, porque la dinámica de la evaluación de méritos obliga a la producción masiva de publicaciones perfectamente prescindibles, pero que, valoradas al peso o en “esa grotesca casa de citas que tiene su sede en Filadelfia" (según expresión del destacado catedrático de matemáticas D. Antonio Córdoba el pasado 4 de enero en El País), generan la “calidad” y la “excelencia” necesarias para la promoción personal, que es lo que está en juego para los autores."

Es interesante su crítica a la perversión instrumental de las evaluaciones de calidad, creando un sistema mecánico que busta autojustificarse y al fin se convierte en un fin en sí mismo. A estos métodos estandarizados de evaluación podría aplicárseles, creo, el razonamiento de Feyerabend en su tratado Contra el Método. Con la peculiaridad de que cuando se aplica un método estandarizado de evaluación a una investigación metodológicamente predeterminada, lo que obtenemos es, por una parte, un método al cuadrado (pues el método se estandarizará de modos acordes a la evaluación que se espera de él) y por otra parte una ficción formalista también al cuadrado: si el método nos da una versión cuadriculada de la realidad, la evaluación metodologizada nos llevará a una imagen de la realidad que como mínimo será cubista.

Es difícil, sin embargo, concebir cómo va a renunciar a estos sistemas de evaluación estandarizada un sistema que se ha embarcado tan deliberadamente en una búsqueda de la calidad, entendida ésta como homogeneización o estandarización de procedimientos mediante la retroalimentación evaluación/financiación, y reduciendo en última instancia la aerodinámica de la Universidad a una menor resistencia a las fuerzas del mercado (utilizando la evaluación estandarizada para diezmar las áreas menos productivas). Eso no garantiza que lo seleccionado sea necesariamente más valioso... Que se adapta mejor al medio ambiente, eso sí. Un darwinismo de la evolución en ecosistemas enrarecidos...

Kuhn y el calzador metodológico





¿Estudios oficiales o feudales?

 Nota enviada hoy al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza, y a la lista de distribución del Colectivo de Profesores de la Universidad de Zaragoza. ¿Tendrá el Consejo de Gobierno realmente la intención de sentar este precedente, haciendo depender la docencia y la capacidad para dirección de tesis, de la pertenencia a equipos de investigación? La semana que viene lo veremos.

                                                                [José Angel García Landa]: ¿Estudios oficiales o feudales?

Los criterios del Postgrado en Estudios Ingleses vulneran la normativa universitaria al exigir la pertenencia a unos equipos de investigación para impartir docencia en segundo ciclo y dirigir tesis.

La Comisión de Postgrado de la Universidad ha aprobado y sometido a información pública, entre las demás propuestas de estudios de postgrado, el programa de doctorado en Estudios Ingleses que ha presentado el departamento de Filología Inglesa y Alemana. Este programa incluye criterios abusivos y feudales, excluyendo de la dirección de tesis doctorales, así como de la docencia en el máster, a los profesores que no pertenecen a los equipos de investigación dirigidos por los proponentes. Un criterio jamás visto antes en un programa de estudios oficial.

Según la LOU, tanto catedráticos como profesores titulares de los departamentos universitarios tienen plena capacidad docente e investigadora. Parece que eso garantizaría que pueden participar en los programas de estudios oficiales sin ser excluidos de entrada por condiciones que (contradiciendo este principio) serían ilegales. Ahora bien, la memoria del plan de estudios propuesto, y ahora aprobado por la Comisión de Postgrado, incluye los siguientes requisitos para el profesorado:

Con carácter general, para ser profesor del Doctorado perteneciente al Programa de Postgrado en Estudios Ingleses se requiere un mínimo de cinco años de experiencia docente universitaria en el campo de los estudios ingleses, además de un currículo docente e investigador adecuado y suficientemente relevante en dicho campo. A ello se añaden los siguientes requisitos:

Los Profesores responsables de la dirección de tesis serán Doctores en Filología Inglesa (o equivalente), pertenecientes a un equipo de investigación reconocido y que estén desarrollando un proyecto de investigación competitivo, dentro de las líneas de investigación de este programa. Además, deberán estar en posesión de, al menos, dos tramos de investigación positivos, el más reciente evaluado en los últimos nueve años, y tener evaluaciones medias positivas en su docencia de los últimos cinco años. Excepcionalmente, podrán dirigir tesis y participar en las actividades de investigación del Programa de Doctorado aquellos miembros de los equipos de investigación consolidados del Departamento, existentes o futuros, que participen activamente en proyectos competitivos, tengan más de cuatro años y menos de doce años de antigüedad como doctores, cuenten en su currículum con un tramo de investigación positivo y evaluaciones medias positivas en su docencia de los cinco últimos años.

Bueno, les falta poner los nombres, ¿no? Y si tienen lunares.

Quizá no se comprenda plenamente el alcance de esta normativa sin leer la última convocatoria de proyectos de investigación "competitivos" del Ministerio, que deja claro que pueden solicitar proyecto los "usuarios habituales", es decir, los directores de proyecto ya financiados, y que no pueden optar a la convocatoria quienes hayan participado en equipos de investigación financiados anteriormente, si no eran los directores. Una manera, blanco sobre negro, de institucionalizar el feudalismo en la investigación.

La normativa aprobada para el doctorado en Estudios Ingleses va igualmente destinada al apoyo mutuo de los directores de los equipos de investigación y quienes les siguen, con criterios claramente feudales. Ha sido recurrida ante el Rector y ante la Comisión de Postgrado. Pero teniendo en cuenta que ésta acaba de dar su aprobación al programa (diciendo que sí cumple los criterios para la dirección de tesis y trabajos), y teniendo en cuenta que la comisión está presidida por el Rector, quizá quepa anticipar que la respuesta al recurso interpuesto será el silencio administrativo. Una solución ampliamente aplicada por las autoridades académicas, según es bien conocido, ante las denuncias de prácticas abusivas y del acoso administrativo.

Se dio a conocer el recurso contra este programa a la Comisión de Doctorado de la Universidad, competente a la hora de definir los criterios para dirección de tesis doctorales. La comisión emitió una valoración negativa sobre estos requisitos para la dirección de tesis, pues no se atienen a la normativa dictada por la propia universidad (que requiere un tramo de investigación o equivalente, y, según rezan los Estatutos, "la pertenencia a grupos no podrá ser requisito absoluto o excluyente de adjudicación de recursos para la investigación o de becas", Art. 119.4). Ahora bien, la Comisión de Doctorado de la universidad ya no es competente para aprobar estos postgrados elaborados en el marco del nuevo Real Decreto—aunque opine que no cumplen con la legalidad, y haya comunicado esa valoración al Gabinete Jurídico, al Vicerrector de Ordenación Académica, y al Rector.

De seguir adelante la aprobación de este postgrado, todo este procedimiento ignorante de la normativa universitaria se someterá a un contencioso administrativo.

José Angel García Landa
Profesor Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana
http://garciala.blogia.com


PS: Se ha enterado del caso, supongo que a través de Fírgoa, uno de los organizadores del reciente congreso sobre Corrupción y Acoso en la Universidad Pública, y me ha escrito interesándose por el tema. Estimado compañero, le contesto,

Gracias por tu interés por el caso que me mencionas y que me ha tenido ocupado estos días. Se trata, como dices, de un postgrado (de Estudios Ingleses) en el que se quiere restringir la capacidad de dirección de tesis doctoral a las personas que tengan un proyecto de investigación financiado- más en concreto, a los miembros de los proyectos dirigidos por los coordinadores del postgrado. Por suerte es, como ves, un asunto muy local, unido a la situación muy concreta de un departamento y a la personalidad y planes muy específicos de los coordinadores; no se trata (¡espero!) de que la Universidad esté planeando introducir este criterio como general. De hecho, aunque de momento les deja hacer, y hasta puede que apruebe el postgrado con estos criterios, es bastante posible que se haga corregir este punto: esto está aún investigándolo el gabinete jurídico de la Universidad (cualquiera diría que no haría falta, pero en fin, si se investiga bienvenido sea). Espero, por tanto, que el asunto no llegue a merecer vuestra atención... aunque por supuesto te agradezco que te molestes en escribirme, y puedes contar conmigo para que te dé más información en el futuro si esto siguiese adelante, que ójala no. De lo que hay hasta la fecha, puedes seguir un poquito la historia en mi blog,
http://garciala.blogia.com
 en especial en el enlace "Departamento" de la columna de la derecha. En concreto, en este artículo
http://garciala.blogia.com/2006/111602-mira-a-ver-si-lleva-el-sello.php
tienes enlaces a la memoria del postgrado, a los criterios generales sobre dirección de tesis de la Universidad, y al visto bueno que de manera un tanto por inercia le ha dado al programa en cuestión la Comisión de Estudios de Postgrado, aunque de hecho la comisión está pendiente de la resolución del gabinete jurídico sobre el recurso que presentamos, y los responsables del Rectorado al menos sí manifiestan dudas sobre la legalidad de este procedimiento.

Como te digo, es un tema que espero quede en anecdótico, aunque por supuesto la "parte contraria" (los directores de los equipos de investigación del Departamento) tienen mucha confianza en que estos criterios sí van a aprobarse para su postgrado, que consideran excepcional de todo punto.

Aprovecho para felicitaros por la organización el reciente congreso sobre corrupción y acoso en la Universidad pública, y por la labor que estáis realizando. Algunos por aquí os hemos leído con agrado (otros supongo que menos). Creo que la Red es un instrumento de primer orden para exponer las maniobras de manipulación y facilitar que estos casos se conozcan. Por cierto, sobre una cuestión sí me gustaría llamaros la atención: los criterios absolutamente personalistas y de "grupito" que han aparecido para la concesión de proyectos I+D en la última convocatoria ministerial. No soy experto en leyes, pero dudo mucho de que sean legales. Hablé sobre esto en otro artículo de mi blog:
http://garciala.blogia.com/2006/101902-esto-apesta.php

Claro que es posible que este asunto caiga fuera del ámbito de actuación de vuestra asociación. Ya hay bastante faena con el tema que habéis elegido, o que os ha elegido.

Un saludo muy cordial,
JOSE ANGEL GARCIA LANDA

Todas me las dan



Mira a ver si lleva el sello

Qué raro. Si se mira esta memoria de postgrado (PDF), dice que en este programa (oficial y de una universidad pública) sólo podrán dirigir tesis los señores que pertenezcan a unos equipos de investigación determinados. Lo cual contraviene la LOU (PDF) cuando dice (Art. 56.1) que todos los profesores titulares y catedráticos tienen plena capacidad docente e investigadora. Contraviene también la normativa interna de la Universidad de Zaragoza, que establece estos otros criterios para la dirección de tesis (nada de participación en los proyectos de investigación de los catedráticos). Contraviene los Estatutos de la Universidad (PDF), que dicen que la pertenencia a grupos de investigación no puede ser criterio excluyente (para recibir recursos de investigación—cuánto menos, supondría uno, para estar capacitado administrativamente para la docencia en programas oficiales o la dirección de tesis). Y contraviene el dictamen de la Comisión de Doctorado de la Universidad.

Que contraviene estas normas lo sabe muy bien el presidente de la Comisión de Postgrado (o sea, el Rector de la Universidad de Zaragoza, y por delegación el Vicerrector) porque se le hizo llegar un recurso contra este programa de postgrado (del cual se habla aquí).

Y sin embargo, la Comisión de Postgrado emite hoy este informe (PDF) donde puede apreciarse que todo está perfecto: informe positivo hecho con tiralíneas, y especificando en el punto clave que "¿se cumplen los criterios para dirección de tesis y trabajos?— SÍ". Pues lo siento, pero yo opino que es más bien que NO. Y no se cumple, además, la Ley Orgánica de Universidades, aunque eso no lo pregunte el cuestionario del informe.

¿Será este informe positivo de la Comisión de Postgrado una respuesta al recurso? No creo que haya de tomarse como una respuesta negativa implícita... de momento. La universidad funciona bastante a piñón fijo, y da curso a los papeles de modo cansino, sin examinar mucho el fondo de los asuntos a menos que se vea obligada a hacerlo. Es decir, si se contesta el recurso, se anulará esta decisión de la Comisión de postgrado, y la del Consejo de Gobierno también si aprueba los postgrados presentados en su próxima reunión. Entretanto, todo el mundo procura mojarse lo menos posible... y que nos gobierne la Asesoría Jurídica, que es la única que sabe de leyes.

Entiendo esta manera de proceder—digo que la entiendo, porque conozco la Universidad. Entiendo también que desde el punto de vista de los proponentes del postgrado, que creen que cumplen la legalidad (?—corramos aquí un tupido velo de duda)—se vea como el proceder más adecuado. Ahora bien, me opongo a esta manera de actuar, y al informe de la Comisión de postgrado, en tanto que firmante del recurso presentado. Pues a la espera del informe jurídico y de la posible respuesta del Rectorado al recurso, lo que hace la Comisión de Postgrado es dar por buenos los criterios de este postgrado, que incumplen las normas, informando de que a su entender sí cumplen las normas. Producen un informe que ni sabe ni contesta sobre el recurso que conocen, y que no entra a valorar los argumentos que allí se presentan. Y eso me perjudica: a mí y al buen hacer en la Universidad. Porque de optar el Rector por el silencio administrativo, resulta que aquí no ha pasado nada, ni nadie en la Universidad ha opinado nada, en los órganos relevantes, sobre el meollo del tema: a saber, si sólo han de poder dirigir tesis doctorales los doctores que estén en proyectos de investigación dirigidos por los coordinadores del postgrado. Es que dicho así suena patético y absurdo—es que lo es. No hace falta tener un doctorado en leyes para verlo. Son unos criterios para dirección de tesis que no se han visto hasta ahora ni en las tiranías orientales. Sólo les falta poner nombre y apellidos de los interesados en lugar de normas, o especificar dónde han de tener el lunar quienes aspiren dirigir tesis. Y ahora con el marchamo de Calidad que les ha endosado la Comisión de Postgrado, ¡PLAS!, —siguiente.

Desde luego, de aprobarse los postgrados a nivel de Universidad, el asunto irá a contencioso administrativo ipso facto, sin esperar a una hipotética respuesta al recurso, ni a que el silencio administrativo nos juegue la mala pasada de hacer transcurrir los plazos de recurso en los tribunales.

El tiempo que se pierde con este acoso administrativo de los corros de influencia. Atacan primero, y así atacan dos veces, y te hacen perder el tiempo deshaciendo intrigas que nunca dan lugar a una sanción. Si no tuviera yo que estar redactando recursos contra normas abusivas que nos quieren hacer tragar los poderes fácticos (catedráticos y directores de proyectos) con cuchara y cucharón, pues estaría estudiando Filología Inglesa, que es para lo que me pagan. Pero nada. Lo triste es cuando las instancias superiores prefieren dar paso libre a quien va apartando a la gente del camino a empujones y contraviniendo la normativa. Now it's the time for your tears, que decía Bob Dylan.

Esto apesta