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Retropost: Tradición, Traición

sábado, 2 de abril de 2016

Retropost #804 (10 de marzo de 2006): Tradición, traición

 


(Apostilla a una apostilla de Magda sobre la tradición..., un tanto crítica con Gadamer:)

Totalmente de acuerdo contigo y con Jio sobre lo de "las tradiciones" y el énfasis en el presente y el futuro antes que en "la tradición" singular y el pasado. Tradiciones hay muchas, y hay que procurar encontrar las que de verdad nos van, y potenciar las mejores, no se vayan a perder esas tradiciones... Aunque habla de "la tradición" y no de "las tradiciones", me gusta mucho esta frase de Mahler:

"La tradición no consiste en adorar cenizas, sino en mantener viva la llama".


(El lunes, por cierto, comentaremos en clase de crítica literaria "Tradition and the individual talent", de T. S. Eliot. Una mente muy gadameriana, que también propugnó un concepto un tanto monolítico de la tradición).


(Ah, y sobre el título de este post, y aparte de quienes se olvidan de las tradiciones que deberían recordar. La tradición tiene en común con la traducción que siempre requiere adaptar un sentido recibido a un nuevo lenguaje, contexto y prioridades).


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Retropost - Contra el fracaso escolar: La vía rápida

Retropost #803 (9 de marzo de 2006): Contra el fracaso escolar: La vía rápida

 

Hay en Fírgoa un interesante dossier de Alfonso García Tobío sobre los "Suspensos" en la universidad.

Y creo que aún se va a volver más interesante con el tiempo, el dossier y el debate sobre los suspensos universitarios. Parte de la reforma universitaria consiste en convertir la universidad en una máquina bien engrasada que procese rápidamente el "input" estudiantil produciendo un "output" de licenciados sin material sobrante que contamine el medio ambiente. Allí están los modelos de Europa, donde para empezar estudia carrera menos proporción de la población, por cierto; pero al parecer todos terminan la carrera en tiempo récord y sin problemas. Aquí no. Y eso que tienen un montón de convocatorias, en una proporción desconocida en muchos otros sistemas universitarios.

Empiezan a saltar a la prensa noticias sobre rectorados presionando directamente a los profesores para que aprueben a más alumnos; incluso hay alguna universidad que planea introducir entre los índices de rendimiento y eficacia del profesor el número de alumnos aprobados. No aprobados por otros: ¡aprobados por él mismo! Vamos, esto es de traca, si no fuera porque entra tan de lleno en la lógica de los tiempos. O sea, que si quiero subir espectacularmente la calidad de mi docencia, sólo tengo que dar aprobado general a final de curso: todos aprueban, ergo misión cumplida, y profesor excelente, q.e.d.

Ya nos han avisado desde el Rectorado que con la convergencia al Espacio Europeo de Educación Superior se va a acabar eso de los estudiantes que alargan su carrera durante años. Ahora todos la acabarán en el tiempo requerido. Lo que no nos han dicho es cómo vamos a llegar a esa feliz situación. Sí sabemos que no será suspendiendo a los alumnos incapaces de terminar la carrera, y también se intuye que no va a ser por el procedimiento de una selección previa más estricta. Podemos descartar un súbito incremento por decreto ley de la capacidad intelectual o de trabajo del estudiante medio. Sólo queda entonces una vía, creo: la reducción general de requisitos y de nivel, que conduzca al aprobado general.
Le comento a una colega esto del autoaprobado-misión cumplida y me dice lo siguiente: "Qué vergüenza. Pero no te preocupes, que no lo pondrán por escrito. Todo por presión ambiental. Lo que quieren es apretar pero sin decir nada claro. ¿No agradecerías tú, como funcionario, que te dijesen, Señores, a partir de ahora, se aprueba con cuatro, o con tres, no con cinco. Que vienen las universidades privadas empujando por detrás y se nos llevan el dinero, y las públicas no estamos aquí para retrasar al alumno, sino para titularlo rápidamente. El cliente siempre tiene razón, y si ha pagado tiene derecho a su título. Así que apruébenme como mínimo a dos tercios de la lista".

Pero no. Los rectorados utilizarán diversas triquiñuelas y estrategias, llegando quizá a descararse hasta dar bonificaciones por aprobado, y amonestar a los más suspendedores. Lo que no creo que lleguen a hacer es indicar por norma un porcentaje mínimo de alumnos que deben salir aprobados de una asignatura. No creo que lo hagan porque convertirlo en norma ya supondría falsear el sistema hasta tal punto que no sería una política sostenible. (Aunque ya he hablado: al tiempo. Parece mentira tener que estar especulando seriamente sobre estos asuntos). Seguiría, inmediatamente, la presión entre los estudiantes a ver quién estudia menos, para rebajar el nivel de esfuerzo requerido. De hecho ya existe, en el estado actual de cosas, una presión ambiental muy fuerte sobre los buenos estudiantes para que no se manifiesten, para que no tiren del nivel de la clase para arriba -- y sobre los profesores para que aprueben a una proporción "razonable" de alumnos. Sólo les faltaba ya al club de la última fila, siempre mayoritario, el apoyo oficial y normativo de los rectorados.

La justicia y coherencia en la evaluación supone un equilibrio muy difícil y precario entre, por una parte, las expectativas y principios a priori sobre la disciplina o materia, los niveles deseables o mínimos alcanzables, y, por otra la realidad de unas circunstancias, una clase y un profesor en un momento dado. Si a ese equilibrio le ponemos en la balanza el dedo del rectorado, poco de bueno puede salir de allí. Casi acabaríamos antes poniendo la fotocopiadora de títulos en la plaza, o en la fábrica, y hagan cola, y vamos a hacer caja, a ver qué título es más demandado, y viva la libre competencia de las titulaciones.


En última instancia, y siguiendo la lógica de estos criterios, no hay más que una evaluación válida: la del empresario que te contrata al final de tus estudios. Igual podíamos suprimir tanta enseñanza y tanta academia, como decía Ivan Ilich, y mandar a todo el mundo de aprendiz directamente. Gratis. Y al que apruebe, contrato basura.

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Retropost: Varicela pibal

Retropost #802 (9 de marzo de 2006): Varicela pibal



Tenemos al Pibo con varicela, prometiéndoselas muy felices porque no va a ir al cole en diez días... Hoy hemos ido a la clínica; ya iré poniendo noticias aquí si se producen. Lo difícil va a ser mantener la cuarentena dentro de casa, porque sus hermanos no han pasado la varicela. Pronóstico: la van a pasar enseguida.

 

Varicela

 

PS: Escenas de la cuarentena:
- Ivo sentado en el suelo del pasillo, asomándose por una rendija de la puerta del cuarto donde sus hermanos están viendo la tele, a ver si pilla algo.
- "Oscar, sal de ese cuarto, que voy a entrar yo. Pero sal por esta puerta. Ahora no, Oscar, que te veo."


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Communicative Structure of the Word

Communicative Structure of the Word


Citan mi bibliografía en este artículo:

Otegen, Nuraly, and Ziyadam Abduljanova Indira Rgizbaeva. "Communicative Structure of the Word." Procedia - Social and Behavioral Sciences 114 (21 Feb. 2014): 551-8. (4th World Conference on Psychology, Counseling and Guidance). Online at Science Direct.* http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1877042813053858 2016

No sé cómo lo harán, al estar yo ahora en casa y no en la Universidad, pero me dice Elsevier que "You have been recognized as a Guest User".


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Un anciano en el Paseo

Un anciano en el Paseo

 

 

 

Un anciano en el Paseo

Retropost: Me enlazan en Harvard

Retropost #801 (8 de marzo de 2006): Me enlazan en Harvard



Vaya, bonito enlace veo que me han puesto en Harvard, junto a otros recursos electrónicos para Filología:

Harvard College Library: RLL Research: Research Guide for Romance Studies

Y lo que más me gusta es la buena compañía con quien me ponen: con la eBrary, con la completísima Voice of the Shuttle, con la carísima base de datos LION: Literature Online, con la Johns Hopkins Guide to Literary Theory and Criticism, con la Oxford Reference Online Premium Collection, con ÉCLAT de la Universidad de Pennsylvania, con Literary Resources on the Net de Rutgers.... y muy poquitos más.
zombie mona lisaVoy a ver si hay champán en el fondo la nevera...
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 PS: Otros enlaces que encuentro que me ponen en la Universidad de Harvard, en años subsiguientes:

Harvard College Library: Library and Internet Research Guide
http://hcl.harvard.edu/research/guides/literature/intres.html
2006-07-2
Harvard University (Research Guide for Comparative Literature). 
http://www.fas.harvard.edu/~complit/library_news3.htm
Harvard University (Widener Library) 
http://hcl.harvard.edu/widener/services/research/literature/intres.html

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Y años después, han suprimido todas esas páginas y referencias. Todo fluye, y los enlaces no duran más que unos pocos años.

Me enlazan en Brown University


 

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Domenico Modugno - Vecchio frack (subtitulado)

Domenico Modugno - Vecchio frack (subtitulado)





"Poco" irónico

Retropost #800 (8 de marzo de 2006): "Poco" irónico

 

"¡Poco elegante que estás con chándal y tacones!" Evidentemente, la frase significa, literalmente, "estás muy elegante con chándal y tacones" (otra cosa es que se diga con ironía o no). Aquí "poco" es sinónimo del adverbio modificador de adjetivos "bien". Esta acepción de "bien" sí está recogida en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española; el "poco" observo que no está ni allí ni en el Diccionario Panhispánico de Dudas.

En cierto modo es una ironía gramaticalizada: "poco elegante" por "bien elegante" o "muy elegante". La gramaticalización de "poco" se demuestra, por ejemplo, por el hecho de que admite fácilmente una re-ironización: así, "¡Poco elegante que estás con chándal y tacones!" en según qué circunstancias se entiende fácilmente como "estás poco elegante con chándal y tacones".

No hay tropos en el diccionario, claro. Y, sin embargo, apenas hay otra cosa en él.


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