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En la máquina de escribirnos

Qué bonita pieza me acabo de leer en el New Yorker, "The Typing Life", de Joan Acocella, una reseña de un libro sobre la máquina de escribir: The Iron Whim: A Fragmented History of Typewriting (Cornell UP), por Darren Wershler-Henry. Este autor estudia el "discurso" de la mecanografía como algo distinto de la plumigrafía o boligrafía. Según él (en la línea macluhaniana, supongo, aunque se remite más a Derrida, Foucault o Baudrillard), la tecnología transforma la escritura que de ella sale. Aparte de McLuhan o a Walter Ong, me ha recordado al Hugh Kenner de The Mechanical Muse. Vamos, que la tesis de D.W-H. es que los escritores mecanógrafos (Nietzsche o Mark Twain entre los primeros) escribían como si fuese al dictado... de la musa mecánica, será. Henry James dictaba a una mecanógrafa, lo cual lleva a que Acocella se interrogue sobre si la relación entre la complejidad del estilo de James y la nueva tecnología es tan directa como eso... desde luego, la composición oral parece que debería llevar a más simplicidad, a menos que sostengamos que la musa mecánica ya está totalmente interiorizada y que nos afecta por la misma presencia del instrumento.

Describe Acocella muy bien el fílin de la mecanografía, la manera en que la máquina estructura el proceso de trabajo, con su mecánica de carro, metralla de tecleo, salto de línea (¡rrrraaaaas!) y hoja nueva—a ajustarla bien recta—y trae recuerdos a quienes usábamos esa caduca tecnología en tiempos. Aún tenemos alguna máquina de escribir archivada por algún armario.... pero no la volveremos a usar, parece. Yo empecé mi carrera de escritor profesional a mano (claro) y a máquina; en un par de años o tres pasé de la máquina manual a la eléctrica, a la electrónica, y al procesador de texto, el primer Mac que tuve, a mediados de los ochenta (los PCs anteriores los había rechazado por lo feo del texto en la pantalla: blanco sobre negro, o verde sobre negro, puaj...).

Oímos hablar en esta pieza del origen del teclado QWERTY, de los chimpancés que inventan versos de Shakespeare apretando teclas, a una escala de probabilidad que recuerda a la Biblioteca de Babel; de máquinas de escribir tirolesas hechas de madera, de Jack Kerouac drogado y su ataque mecanográfico a un rollo continuo de papel... Según Acocella, todo ha cambiado con el ordenador: a pesar de los parecidos, nuestra relación con el teclado es ahora una caricia, y no una pelea a puñetazos. (Aún recuerdo, en los ochenta, época de transición, los viajes que le arreaba la gente al teclado de los ordenadores, creyendo que estaban ante una Olivetti... y, al revés, la flojera que hace presa de nuestros dedos si intentamos ahora volver a escribir a máquina).

¿Cambia la tecnología nuestra relación con el texto? Por supuesto... pero no sólo directamente y de la manera más visible. La cambia transformando los géneros, convenciones, y el tipo de texto que se hace posible pensar. Es decir, que la cambia desde dentro; la musa mecánica nos transforma la cabeza, el software interno, no sólo el hardware de los hierros o dedos que hacen efectivamente el texto. La limpieza inmaculada de una hoja impresa a ordenador.... de repente éramos todos expertos mecanógrafos profesionales. Qué chapuceros parecen ahora los documentos mecanografiados cuando los encontramos. A cambio, dicen, está la chapuza del contenido, menos cuidado y fácilmente improvisado antes de pasar a la tecnología: véase por ejemplo este blog, o mejor otro cualquiera. Lo que aparece en la pantalla no es ni será nunca una obra, es un work in progress, o un ensayo permanente. Esa fluidez también transforma los géneros, y si los blogs no son muy cuidadosos, a cambio son inmediatos, e interactivos. La máquina de escribir pasa a ser la máquina de escribirnos. Que es donde estamos ahora—los dos, ¿eh? Al menos en teoría.

Y, en todo caso, la relación entre instrumento, escritura, lectura, publicación, recepción y respuesta, es tan inmediata que esto hace cambiar la escritura desde dentro. Aunque nadie nos escriba, nos escribimos a nosotros mismos—como cuando me entretenía yo a los quince años, ante el bloc de notas, practicando escritura automática, y sacando a la consciencia lo que aún estaba sin terminar de pensar.

Retroalimentación anticipada


 

Paranoia panóptica reticular

A falta de disponer de un panóptico universal, un Aleph o un ansible, una mirilla omnisciente, o una bola de cristal o algo así.... cosa imposible... qué más quisiéramos que  nuestro blog fuese un panóptico invertido, donde todo el mundo nos leyese y estuviese pendiente de nuestros escritos y discurrires vitales. Como la cinosura de todas las webcams del mundo, e imán de paso para la cornucopia publicística de Google. Por suerte tampoco ese deseo nos conceden los dioses, y no tenemos que rogar, de momento, que nos libren del toque dorado y el tocado a juego.

Pero a veces me siento observado.

Si digo que sería una pesadilla llevar un blog muy leído, no es sólo por la experiencia ajena, sino por ligeras alteraciones que produce en la experiencia cotidiana incluso este modesto e inmodesto blog (supuestamente el 95 más leído de Aragón según Alianzo: oye, no está mal entre un millón de posibles blogueros). Vamos, que algunos me leen, y para eso escribo. Y hasta me leen algunos de mi perímetro social presencial, y también para eso escribo, también, aunque no sólo para eso.

Y me refiero a que sí produce una cierta sensación de paranoia no tanto el que me lean, sino el no saber si la gente con la que me cruzo me ha leído o no. Algunos me lo comentan, hasta ahora favorablemente. También me llegan ecos de opiniones desfavorables, claro ("está loco", etc.)—pero esos son indirectos. Mis vecinos presenciales, con poquísimas excepciones, si bien algunos a veces me leen, no comentan nunca en el blog (de hecho no comenta casi nadie, pero vamos, menos que nadie mis conocidos). Creo, vamos: nunca se sabe, como no te dediques a rastrear IPs y maniobras aburridas de esas. En fin, que nunca sabes si es de dominio común lo que acabas de poner en la red o no. Conversas con alguien y no sabes si le estás contando una novedad o repitiéndole un digesto de tu último post. Que finge no haber leído.

Quizá utilicen esa información privilegiada para manipular mi mente. Crearme asociaciones de ideas, que luego convertiré en futuros artículos. Es como cuando te mira un gato, nunca sabes si te está controlando.

Abro el periódico de la Universidad, y ahí aparecen datos de mis últimos paseos por el monte, con Ivo. Hay una sección especial, "De la vida de José Angel García Landa". Otro día, la noticia de que he reventado un sillón en casa. No sé si esto le pasa a todo el mundo. Hay algún reportero que me sigue; hoy todos somos el Hermano Mayor, o hasta el Gran Hermano. ¿Leerán mis alumnos estas chuminadas? ¿Cómo saberlo? Quizá continúe la conversación en el Messenger, en mis tiempos hablábamos bastante de los profesores, y hasta tenían mote algunos; hoy sin duda todo esto deja traza digital. Quizá hasta nos graben con la cámara del móvil mientras damos clase, y los datos pasen a diversas pantallas gigantes, en sitios lejanos. No parará la paranoia, esto va a ir a más.

 Apofenia.

Debería encriptar el blog, o volver al diario en clave, como Pepys, el blog es el diario de la señorita pepis en comparación con un buen diario secreto en clave. Con candado. Escrito en caracteres góticos. Los años que estuve yo escribiendo en cursiva gótica, ahora que me acuerdo.

Tal como está el tema, alguien toma notas de las cosas que digo y hago, sin duda. Es como un detective que te sigue los pasos, un rastreador de rastros en red como el Case de Neuromante.  Hay un archivo sobre mí, que va engordando. Esperan la ocasión propicia, sin duda. Quizá me sigan hasta por la calle, cuando termino de postear, o geolocalizando mi móvil. Necesito un retrovisor. Hay en alguna parte un gráfico complejo de los ordenadores que utilizo; los datos se van acumulando en una base y un programa los analiza impasible, como Dios tomando nota en su pizarrín:

God's philosophical and so can wait
for the blasphemer and the reprobate —
He calmly chalks their crimes up on His slate.

 

—In that immortal copy
The conscience of us all
Can read without its glasses
On revelation's wall.



El del blog

Hypermedia Selves

Organiza la sección de narrativa de la Poetics and Linguistics Association un congreso sobre "Narración y Multimodalidad" en el que se prometen oír cosas muy interesantes. (Conference at the School of English, U of Birmingham: Narrative and Multimodality - 27th-28th April, 2007).

Repesco de su web ( List of Abstracts) el resumen un artículo especialmente interesante de Paul J. Thibault sobre los blogs y la representación de la identidad, a cotejar con el libro Viviane Serfaty que reseñé: The Mirror and the Veil: An Overview of American Online Diaries and Blogs. Aquí está la reseña en versión completa, y aquí en PDF la versión recortada que apareció en Atlantis. También en mi sección temática sobre blogs trato a veces yo temas similares. Creo que voy a abrir aquí una vanity section sobre autoanálisis de este blog...  El tema de la narratividad que toca Thibault también me ha traído a vueltas últimamente, pero aún no me he puesto a analizar en detalle la narratividad específica de los blogs. En este abstract hay un buen comienzo:

Paul J. Thibault, Agder University College, Kristiansand, Norway
HYPERMEDIA Selves and Hypermodal Stories: Narrativity, agency and meaning-making in personal blogs

People create stories to make sense of their lives to themselves and others (Bruner 2001, Harré 2001). In their self-narratives, people reflect on and transform their personal experience through the emergent meanings that they create and discover along the trajectory of the narrative. Narratives are situated and reflexive: they are tied to the perspectives and values of the selves who narrate their lives and they enact a form of reflexive or second-order consciousness that interacts with first-order consciousness of what is experienced and in this way the second level experiences the experiencing as a knowing self. Narratives are also characterised by their power to connect the heterogeneity of events experienced, activities participated in and meanings made into an overall sense of unity that gives a sense of wholeness and continuity to one's life.

Hypermedia meaning-making practices strongly foreground cross-scalar and cross-modal linkages in the creation of a hypertext trajectory in ways that disrupt this (always constructed) sense of wholeness and continuity. Hypermedia narratives of the self in personal blogs foreground the movement of the self between different institutional places and contexts and their associated meanings and practices. The technological affordances of the Internet and hypermedia and the new kinds of meanings and practices that have emerged through the reorganization of precursor technologies, media, practices and meanings have made this possible. Through their hypermedia traversals (Lemke 2002) or trajectories (Baldry and Thibault 2006: chap. 3), bloggers connect meanings, media and semiotic modalities from potentially many different persons, activities, contexts and places and weave them into the temporal trajectory of their self-narratives. In doing so, they enact and represent themselves and their relations with others in cyber space. In the process, they foreground the tensions, inconsistencies and contradictions between different contexts, different media, different institutions, and their associated activities, meanings and voices. They accordingly draw attention to the manner in which the strong insulation of contexts 'in' separate times and places, along with the concomitant separation of their meanings, roles and activities, obscures these same contradictions.

In this paper, I will look at the ways in which the hypermedia traversals of bloggers across diverse institutional times, places and activities emphasise the construction of multiple identities and multiple communities of practice by virtue of the way in which agents move between multiple and parallel activities and contexts which place very different demands on the self. The narrative construction of the 'self' in personal blogs thus involves horizontal movements between various activities and their participants. I will also look at the kinds of social spaces that are produced in and through the meaning-making practices of personal blogs, the hypermedia trajectories created, the forms of multimodal semiotic integration that emerge, the forms of embodiment that agents in the virtual space of the web enact and the ways in which they represent this space to themselves and others.

Some relevant questions: How do 'real' physical space, cognized (represented, symbolized) space and cyber space interact? How do agents position themselves in this nexus of spatial relations? How does cyberspace transform our familiar spatial orientations yet remain tied to them? What kind of alternative forms of place and embodiment are created in the personal narratives of bloggers? A key area to be explored here are the forms of multimodal interdiscursivity whereby the hypermedia traversals of bloggers construct relationships between different genres and semiotic modalities – linguistic and non-linguistic – in ways which enable bloggers to both enact and represent diverse social identities and to resist others. In the case of hypermedia web-based genres like personal blogs, this form of analysis requires the tools of multimodal discourse analysis in order to analyse the ways in which diverse semiotic modalities are coordinated in the enacting and representing of the narratives of the self which bloggers create. Recent work on multimodal text and discourse analysis (e.g. Kress and Van Leeuwen 2001; Lemke 2002; O'Halloran 2004; O'Toole 1994; Thibault 2000, 2004, 2006; Baldry and Thibault 2006) will inform this perspective and will be used to analyse a number of examples of personal blogs and other hypermedia self-narratives.

References

Baldry, Anthony and Thibault, Paul J. (2006). Multimodal Transcription and Text Analysis: A multimedia toolkit and coursebook. Foreword by Jay Lemke. London and Oakville, CT: Equinox.

Bruner, Jerome 2001. 'Self-making and world-making'. In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.), Narrative and Identity. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 25-37.

Harré, Rom 2001. 'Metaphysics and narrative: singularities and multiplicities of self'. In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.), Narrative and Identity. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 59-73.

Kress, Gunther, Van Leeuwen, Theo (2001). Multimodal Discourse: The modes and media of contemporary communication. London: Arnold.
Lemke, Jay L. (2002). 'Travels in hypermodality'. Visual Communication, 1(3), 299-325.

O'Halloran, Kay (2004). "Visual semiosis in film". In Kay O"Halloran (ed.), Multimodal Discourse Analysis: Systemic Functional Perspectives. London and New York, Continuum, pp. 109-130.

O'Toole, Michael (1994). The Language of Displayed Art. London: Leicester University Press.

Thibault, Paul (2000). 'The multimodal transcription of a television advertisement: theory and practice'. In Anthony Baldry (ed.), Multimodality and Multimediality in the Distance Learning Age. Campobasso, Palladino Editore, pp. 311-385.

Thibault, Paul J. (2004). Agency and Consciousness in Discourse: Self-other dynamics as a complex system. London and New York: Continuum.
Thibault, Paul J. (2006). 'Multimodal Meanings and Trajectories: or Some Reflections on Hypertextual Stories, Place, Embodiment, and Agency in CyberSpace'. Guest lecture, Università di Trieste, 28-11-2006.

El obsceno blog

Things Fall Apart

(Domingo 11 de febrero de 2007)

Este fin de semana está Blogia que no rula; menos mal que el blog de notas (este mes titulado "Self-Fashion") me ha vuelto a funcionar. Está demostrado que en esto de los blogs hace falta tener un repuesto... y hasta ahora no he tenido que usar el tercer blog de seguridad que me abrí en Blogger, pero quién sabe. Hay bastantes veces que uno de los dos que uso no funciona, sólo es cuestión de tiempo hasta que coincidan los dos.

Más valoración de la situación: los comentarios parecen haberse reducido, definitivamente, a un mínimo. El personal se anima, como mucho, a llevarme la contraria en algún tema polémico. Con lo cual, si sigo publicando esto, es por amor al monólogo: la conversación es claramente insuficiente y desde luego no compensa el esfuerzo. Cuestión visitas: subieron (inexplicablemente para mí) hasta mantenerse en casi unas mil diarias en noviembre pasado, y de repente, sin que yo hiciese nada espectacular ni a favor ni en contra, declinaron hasta la décima parte; últimamente hay un leve repunte.

Hoy hablaban de los japoneses sin vida social que se lo organizan todo en línea y no vivien más que en la red. Je, tendrían que venir por este rincón tranquilo de la web... se iban a hacer el harakiri, pero ya. Y, a pesar de los famosos miles de blogs por minuto, la gente que yo conozco sigue sin abrirse un blog. A veces ni contestan al correo, vamos. Esto se va a quedar en algo parecido a lo de los radiotelegrafistas aficionados. Demasiadas posibilidades para el cuerpo (social). 

Índices de locuacidad




Anonimato, veronimia y pseudonimia

(Sábado 10 de febrero de 2007)
 
Un comentario en Journal LittéRéticulaire sobre el status de identidad del autor en los blogs. Se proponen allí tres tipos de situación identitaria:

- Anonimato, caracterizado por querer establecer una disociación total entre identidad real e identidad en red.
- Veronimia, o sea, el uso de la identidad real en la red: voluntad de establecer una continuidad o no disociación entre identidad virtual y real.
- Pseudonimia, el uso de una identidad identificable en la red, en relación variable o modulable con la identidad real. Tanto la pseudonimia como el anonimato pueden usarse para amalgamar varias identidades reales.

Algunos critican al autor por taxonomizar lo intaxonomizable. Yo le pongo este comentario:

Moi par contre j'aime bien les taxonomies, si on les utilise come points de répère, et non pas comme des compartiments étanches. Chaque blog (à l'occurrence chaque lecture de blog) se situe quelque part entre les trois statuts identitaires. Ainsi, on peut utiliser son vrai nom mais sans adresse géographique, ou seulement dans notre capacité professionnelle, ou justement à l'envers... Le degrè d'interaction avec un cercle de blogueurs proches géographiquement, ou professionnellement, ou thématiquement, ainsi que leurs statuts à eux, ont aussi des conséquences... bref, chaque blog est unique, mais il y a bien sûr des façons de mesurer et de définir cette originalité. L'activité publique dans d'autres médias est aussi une donnée importante. Ou la solidité, l'activité ailleurs en ligne et la stabilité relative du pseudonyme... etc.

Parece que los dos polos son: 1) el anonimato absoluto (página monomedia, sobre un tema impersonal y aislada de todo otro discurso identificable como proviniente del mismo autor o autores—un extremo por tanto no alcanzable en los blogs), y 2) el uso intenso, continuo, personal, multitemático y multimedia de una identidad bien conocida además fuera de la red, y situada explícitamente en parámetros familiares, profesionales, geográficos... El terreno de enmedio está ocupado por diversos grados de ocultamiento parcial, medialización variable, pseudonimia, discreción, etc.

Yo me sitúo cerca del polo (2), al que no llego sin embargo, por falta de presencia en otros medios, falta de intensidad multimediática (no pongo podcasts de mis canciones en la ducha) y débil interacción con el público. Pero bueno, como parece que es el que de más cerca me toca, pongo aquí el comentario de Berlol sobre quienes eligen el veronimato ("onym@t ou véronym@t" que lo llama):

1. Le choix de l'onym@t revient à ne pas vouloir faire de différence ou de séparation identitaire entre le soi virtuel et le soi réel (ce qui n'empêche pas des différences de style, de thème, etc.). Il consiste aussi à ne pas craindre les interférences entre virtuel et réel. Il peut être motivé par l'engagement (artistique, théorique, politique ou autre), la recherche (ou le maintien) de notoriété d'un individu ou de visibilité d'une œuvre ou d'un travail, le désir d'influence ou de pouvoir, même symbolique, à plus grande échelle par le virtuel.

Pues eso será... Si "no temo" las interferencias entre lo real y lo virtual, es en todo caso porque creo que la realidad es en gran medida realidad virtual, y que la realidad virtual es, en realidad, totalmente real.

El obsceno blog

El blog invisible

(Sábado 3 de febrero de 2007)

Bueno, es que a mí me pasan unas cosas con la Entrerred, y con el Tejido Que Cubre El Mundo, que espero que no les pasen a quienes los inventaron. O sí, mejor que les pasen, a ver si incluyen una sección sobre Gremlins en los manuales. La última: se me ha vuelto invisible el blog, no Vanity Fea sino el Blog de Notas, que me elaboro yo en plan manuscrito y cuelgo en esta dirección, donde normalmente se lee:

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/blog.html

Bien, pues si pinchas en la dirección en cuestión, llegarás a una página invisible. No a una página inexistente, porque no te dice eso de Mensaje de Error 404: Página no encontrada que te dirá si, por ejemplo, quitas la última letra de la dirección y lo dejas en .htm, o pones "bof.html" en lugar de "blog.html" —no, la página está, pero es invisible. Te sale una página en blanco, cosa inaudita en Internet y que no verás, aparte de mi blog, más que en algún servidor zen. Ni anuncios tiene, vamos. Y por supuesto, el original que yo cuelgo no está en blanco, pone lo mismo que en este blog. Cualquier otra página de ese servidor se ve, por ejemplo mi página inicial:

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/index.html

Y lo mismo si en lugar de "index" escribes "enlaces", o "bibliography", etc. La única página que se ha vuelto invisible (pero está, la veo en el servidor con el Fetch, y la cambio, y la actualizo, y sigue sin verse) es el blog.html —

¿Por qué? Y, sobre todo, ¿por qué a mí? No dudo que el problema le fascinaría a Tim Berners-Lee, o a David Sifry, o a cualquiera de estos mataos geniales de la web. Pero a mí me despierta más irritación que curiosidad intelectual. ¿Soluciones, alguien?

(Bueno, se ha resuelto el problema, si no solucionado el misterio, cambiando el programa de diseño, NVU, por otro nuevo. Algo se habría changado, y dejaba los documentos en blanco al colgarlos...).


HTMysteries

Ensayando el blog

Estoy leyéndome la antología de Robert Atwan The Best American Essays (Nueva York: Houghton Mifflin, 2004), antología de antologías ensayísticas publicadas desde 1986. Me interesaba especialmente la introducción de Atwan, y su antología de los prologuistas que escriben sobre qué es un ensayo. Sobre todo por el parentesco entre la forma del ensayo y la de la anotación de blog. En mi caso: en otros hay menos parecido. Así que aquí comento algunas ideas de estos ensayos sobre el ensayo.

Nace el ensayo cuando Montaigne se dedica en la segunda mitad del siglo XVI a experimentar con un tipo nuevo de prosa. "Impaciente con la filosofía formal y la disquisición académica, pronto encontró una manera de crear un discurso más personal y flexible" (1)—y viendo que el resultado escapaba a moldes genéricos previos y tenía un cierto carácter de improvisación, los llamó ensayos. Eran ensayos "personales, tentativos, altamente digresivos y totalmente asistemáticos en su acercamiento a un tema" (2). Atwan distingue hoy entre ensayos formales (artículos de revista) e informales (ensayos personales).  Los blogs aún no entran en esta perspectiva, por lo que veo, aunque Atwan sí se pregunta si la cultura digital dará lugar a nuevas formas del ensayo (ya lo estaba dando mientras escribía).

"Los ensayistas tienden a ser personales, reflexivos, andan a su ritmo; los escritores de artículos ("articulistas" solían llamarse) normalmente se quedan cerca de los hechos, raramente se van del 'asunto' y rara vez interrumpen el flujo de información con opiniones o reflexiones personales" (3). Y los artículos suelen ir sobre un asunto concreto de actualidad (son más efímeros) mientras que el ensayo personal deriva hacia temas más generales y perennes, menos noticiosos. A Atwan le va (dada la naturaleza de su antología) el ensayo personal: es "la cualidad personal de la escritura lo que en última instancia hace que un fragmento de prosa sea un ensayo" (4). Lo personal puede ficcionalizarse: "yo" es un pronombre muy complejo, y el "yo" del ensayista oscila entre una persona real y un personaje creado.

Hay una relación entre ensayo y memoria/autobiografía, dice Atwan. (Y diario, podríamos añadir aún con más razón. El ensayo periódico de Addison y Steele, prototipo de la columna periodística, añade una dimensión temporal al ensayo que, situándolo en una secuencia y un calendario, lo asemeja al diario íntimo personal, y al artículo del bloguero, tenga éste o no una dimensión de diario personal). Con la dimensión personal, memoria o diario, viene el peligro del egocentrismo y protagonismo exagerado del escritor. "Y, como protagonistas principales, cómo podemos resistir la tendencia a ocupar el centro del escenario, y evitar considerarnos dotados de mayor sensibilidad, valores más refinados, una autoridad moral superior y especialmente poderes de retrospección más agudos que ningún otro miembro de nuestro casting de personajes secundarios?" (7). El narcisismo amenaza con deteriorar nuestra escritura personal. Recomendación de Atwan:

La solución requiere un régimen saludable de auto-escepticismo, y respeto hacia la incertidumbre. Aunque la primera persona del singular puede abundar, debería ser un "yo" ricamente complejo y mutable, nunca uno que designe una entidad conocida de modo fiable y completamente estática. En algunas de las mejores memorias y ensayos personales, los escritores son misterios para sí mismos y la obra deviene la representación de la sorpresa y el descubrimiento de uno mismo. Estos elementos hacen que la "escritura de la vida" continúe siendo escritura viva, mientras un "yo" misterioso conversa con otro "yo" igualmente misterioso". (8)

El proceso de escritura debería progresar no según un esquema de introducción, desarrollo, conclusión a un tema prefijado y pre-conocido, sino en medio de la incertidumbre, "probando ideas y posiciones, escribiendo mientras se está en un estado de incertidumbre, de no saber" (9). (Claro que esta incertidumbre puede ser irritante para el lector. Muchas veces en la revisión se conserva el elemento justo de incertidumbre: una incertidumbre construida y retóricamente eficaz, diría yo). El ensayista puede no llegar a una conclusión intelectualmente sólida, divagar continuamente sin llegar a certidumbres o coherencias. Se han desarrollado correctores de ensayos automatizados con fines educativos (E-rater) pero estos sistemas, si bien pueden corregir aspectos gramaticales o estilísticos muy formales, no pueden valorar un ensayo auténticamente creativo.

Un ensayo creativo tiene un elemento de riesgo para Atwan (esto me recuerda a la manera en que Toolan teorizaba el riesgo para el hablante al usar el lenguaje de modo comunicativo creativo, en Total Speech). Riesgo de enfrentarse a la incertidumbre en la propia vida, y poder escribir sobre ello. Temas vulgares, intratables, poco prometedores, incómodos, son un reto para el ensayista. Riesgo y determinación, a nivel personal y creativo.

Observa Atwan que durante gran parte del siglo XX el ensayo se volvió literario: una reliquia victoriana, en tono afable ilustrado y acomodado, y vuelto hacia la propia literatura. Pero el ensayo ha ido a más, y hoy puede competir en complejidad temática e interés formal y lingüístico con la mejor poesía o ficción narrativa. Es curioso cómo hay acontecimientos públicos que parecen inspirar y retar a los ensayistas: ¿será una forma que también muestra la tensión de la esfera pública? (En ese caso, es de prever que será con una atención especial a cómo se vive desde la experiencia personal). En cuanto al ensayo en el siglo XXI... como digo, Atwan no habla de blogs. Tampoco parece consciente de la manera en que Internet aporta una dimensión radicalmente nueva al ensayismo, al poner en contacto inmediato al ensayista y sus lectores.

Sí se preocupa, aun dando la bienvenida a la cultura digital, por el ritmo acelerado que parece imprimir a la textualidad. Proliferan los textos, tenemos acceso inmediato a ellos, y eso no favorece la lectura reposada. Tenemos los textos, pero nos impacienta leerlos.

Montaigne inventó el ensayo poco después de la invención de la imprenta: una cosa lleva a la otra, dice Atwan. La biblioteca personal, posibilitada por la imprenta, lleva a la costumbre (intertextualizante—Montaigne es intertextual al cuadrado) de hojear ( browsing, navegar por la red intertextual): "Montaigne equipped his home office with one of the earliest book-lined studies, where he loved to spend his time browsing" (16). "An idea took hold; he began to write just the way he read. His medium became his message, and the personal essay was born" (17).

(¿Montaigne, el primer escrilector? Bien, pues una transformación de esta navegación textual, y de esta interacción con otros escritores (amén de con los lectores) es lo que supone la linkteratura. Si la inmediatez y la improvisación, la conexión de ideas sobre la marcha, dieron lugar al ensayo, ¿a qué no está dando lugar la textualidad y multimedialidad electrónica, la nueva navegación global e inmediata? A una transformación de la escritura, de la literatura, de la interacción y de la consciencia.  Hace poco escribía yo sobre el origen de la consciencia en la internalización de la interacción comunicativa: de hecho acabo de revisar y completar el artículo que empecé hace unos días, y que puede encontrarse aquí: "Interacción internalizada: El desarrollo especular del lenguaje y del orden simbólico").
 
¿Modifican los blogs la consciencia? Es el tema de este post de IfBook. (Vía Tecnocidanos). La idea básica es la ya conocida de los teorizadores de los medios de comunicación, McLuhan y Ong: que el medio es el mensaje, y que las tecnologías de la palabra se interiorizan, dando lugar a nuevas formas de conceptualización y de elaboración cognitiva.  El autor ve en los blogs una oralización de la escritura, y cita a alguien que se queja de que la lectura de blogs acaba con su reflexión lectora, con su introspección... para verse pillados en una cultura oral y diálogo inmediato; no en un producto terminado, sino en una propuesta que terminan de hacer los otros con sus comentarios. Qué suerte, serán los que tienen comentarios. A mí me ayudan los blogs a pensar, pero es por la ligereza de la forma, que invita a conexiones poco trabajadas (y quizá poco fundamentadas) entre distintas áreas de la experiencia. Y quizá también pensando en la interacción posible (porque la efectiva como digo es bastante escasa). En ese sentido sí veo en los blogs, con su cronología marcada por el ritmo de publicación, su forma que invita a enlazar, a volver a retomar un tema, a intercambiar perspectivas... los veo, digo, como una escritura en proceso muy interesante para el bloguero mismo y para el teorizador de los blogs: no siempre para el sufrido lector que como siempre pasará a otra cosa si no encuentra YA lo que busca... y antes aquí que en un libro que ha pagado para leer y que ocupa espacio en su casa, dos razones de peso para creer que tiene más peso que un blog. (Y hay tanta insoportable levedad sin embargo...).

Los blogs y la consciencia in fieri. Un tema a desarrollar, quizá aquí, quizá en un futuro (como estamos in fieri, no lo puedo asegurar). Sí me interesa seguir comentándolos en relación al ensayo como forma procesual, siguiendo las reflexiones recogidas en el libro de Atwan. Léase blog donde pone ensayo, y ensayo donde pone blog. Los intercambiaré gratuitamente en las citas (inexactas por tanto) que traduzco... a ver qué dicen. Ninguno habla de blogs.

- Qué es un blog. O qué no es. Opinón y hecho, ombligo y cerebro, análisis y polémica, confesión y reportaje, persuasión y provocacion... para Justin Kaplan. Dice que lo que sabemos es que no es poesía, y que no es ficción. (O sí...)

- A Jamaica Kincaid no le gusta tener opiniones fijas, y por eso le gustan más las opiniones de los demás que las suyas, que la limitan. O eso dice. En todo caso, por eso le gustan los ensayos, por el contacto con otras ideas y opiniones.

- ¿Un ensayo ideal? Para Alan Lightman, debe estar en movimiento, viajar, no quedarse a donde parece que va, sino explorar.

- El post como objeto. Lo que más lo define, como al ensayo para Ian Frazier, es que es algo que tiene su forma definida, que empieza y acaba, y es manejable, un objeto circunscrito. Aun si es más virtual que una redacción en una hoja de papel.

- Pero el ensayo en el blog también es acción, como dice Frazier. La acción de escribir, la idea que va tomando forma y de repente pide expresión, y hasta que no sale no te quedas tranquilo, esa combinación de paciencia con impaciencia súbita por decir.

- Y vaya de lo que vaya un blog, aun de temas distantes e impersonales... en gran medida va del sujeto escritor. (Joseph Epstein).

- Diversidad. Los viejos temas sobre los que se escribía se han multiplicado. Todo es tema para un post.

- Y al igual que hay (poemas, novelas) ensayos memorables, hay artículos de blog que son memorables.  En ellos el lenguaje no es sólo el medio de comunicación: es lo comunicado (Joyce Carol Oates)—el intercambio comunicativo, irrepetible y memorable, los vuelve únicos. (La mayoría no lo son, por supuesto. Como la mayoría de los libros, ensayos, poemas).

- El autor debe estar presente (quizá invisible) por todo, ser la energía que subyace al ensayo. Como decía Thoreau, todo lo que decimos está en primera persona. (Justin Kaplan).

- "Como un poema, un ensayo auténtico está hecho de lenguaje y carácter y tono emocional y temperamento y valor que se le echa, y azar" (Cynthia Ozick).

- Ensayos frente a artículos: El artículo está atado a su fecha de nacimiento. "Un ensayo desafía a su fecha de nacimiento, y a la nuestra también" (Cynthia Ozick).

- La voz del ensayista... "El ensayista influyente es alguien que tiene un sentimiento agudo de lo que no se ha dicho (adecuadamente), algo de lo que habría que hablar (pero de modo diferente)." (Susan Sontag).

Vaya, es que me voy olvidando de cambiar "ensayo" por "blog"... ¿Por qué? Pues porque una anotación de blog que no tiene algo de ensayo es sólo eso, una anotación de blog. Cuando es las dos cosas vale más.

- El estilo conversacional: teorizado por Hazlitt para el ensayo en "Familiar Style" (1827), nos dice Joseph Epstein. (La vuelta a la oralidad conversacional en la escritura, es eterna y recurrente. De cuántas maneras no se habrá hecho, cuántas distancias no habrá tomado cuidadosamente dentro de un acercamiento. Skaz, román paladino. En los blogs, un capítulo más).

- El ensayo como diálogo. (Toma, y el blog ni te digo...):  "Un ensayo logrado (...) devuelve al lector un pensamiento, un recuerdo, una emoción enriquecida por la experiencia de otro". Puede confirmar o desmentir la propia sensación, pero en todo caso empieza a pertenecer también al lector (Kathleen Norris).

- Atractivos de la autoblografía: "El tema interesa a la mayoría de los escritores. La investigación no requiere normalmente viajes ni llamadas telefónicas ni horas de biblioteca. La empresa parece fácil" (Tracy Kidder).

- El público del ensayista y bloguero. "El ensayista no se para a identificar el terreno común; no escribirá 'Picasso, el gran pintor español que vivió mucho tiempo en Francia...' (Elizabeth Hardwick) —Aquí se salta a decir inmediatamente lo que le interesa, de la manera como le interesa. Tiene esto algo de autocomunicación. No sé qué voy a decir hasta que lo digo. Pero es una autocomunicación mediada por red. Si a este acicate a la expresión, de autointeracción, le sumamos las nuevas modalidades de interacción con gente real... sí, los blogs modifican la consciencia, tanto como la escritura ensayística o más.

Posibilidades ilimitadas de ensayo.

Qué aporta tu post

Yo actualizo más que tú

Tampoco es por presumir, pero es que mi blog es de los más actualizados que veo por el entorno. Tanto que le he enviado una nota al Blog Ciudadano del ayuntamiento de Zaragoza, que agrega un buen número de blogs zaragozanos, pues en su lista de "Blogs más actualizados" hay varios que se actualizan menos que el mío. Y hasta hay alguno que parece abandonado. Así que les he dicho que pongan la lista en condiciones, o la quiten. O que me pongan a mí ahí, vamos. El mérito, para los que nos lo curramos, ¿no? Además yo pingueo siempre a este blog, o sea que no será por falta de dedicación y echarle fe.

Y lástima que no hagan listas por blogs que añaden más cantidad de texto, porque ahí sí que me llevaba yo la palma, creo. Aunque ya se sabe que en los blogs eso de escribir posts "largos" es un demérito. 

Otro agregador aragonés, Planeta Aragón, también funciona bastante fuleramente. La mitad de las veces no respeta el orden cronológico y junta en fila todos los posts recientes de un blog determinado. Este "planeta" de Blogdigger tiene la ventaja de ser automático, pero a cambio va con cierto retraso y bueno, de esas maneras. Lástima, porque estos agregadores con criterios geográficos son (potencialmente) muy interesantes. Pero para eso tendrán que ser fiables.


PS: Me contesta Roberto Abizanda que en tanto se automatiza el sistema, funciona por puro pingueo. En ese caso, hay algún pingo que pinguea más de lo que actualiza.

Hablando de actualizar, no sólo he actualizado este post, sino también he alargado mi primer post de este año, éste sobre Más consciencia... aparte de diversas Post-datas y posts-posts por aquí y allá.

Pido un ascenso