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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008. El inglés en la reformaHace poco comentábamos la tendencia a deshacerse de las asignaturas de inglés para fines específicos en los nuevos planes de estudio, en la lucha por el Lebensraum dentro de titulaciones cortas. Es río revuelto, sin embargo. Hoy sale en El Periódico una noticia sobre las universidades catalanas donde se enfatiza la importancia del inglés en el diseño de las nuevas titulaciones (vía Ibercampus). Que tome nota nuestra comisión de planes de estudio, si decide ponerse de una vez a planificar algún estudio, y hacer sugerencias a quienes diseñan los títulos en nuestra universidad. Certificación McAdémicaCuando George Ritzer hablaba de la McDonaldizacion de la sociedad, tomaba a McDonald's como paradigma de una empresa que aplic sistemáticamente la lógica de la estandarización y la uniformización, y que se some plenamente a la dinámica del capitalismo global. Su éxito estaba asegurado, por tanto, y —también por tanto— no era una mera metáfora lo de Ritzer, sino un ejemplo y un síntoma. La sociedad se macdonaldiza con franquicias y externalizaciones de servicios, con McDentistas, McAcademias y por supuesto McDonalds, maneras de hacer y organizar que se multiplican viralmente como metástasis de clones replicantes, invadiendo todo el tejido social. Con una lógica, por supuesto, una lógica de productividad, eficacia y calidad certificada. Aunque sea calidad de comida rápida: el certificado ahí está, y el público también, que es lo que cuenta. Alguno quizá no se esperase, empero, que con la McDonaldización de la universidad que se vislumbra en el horizonte, pasase ya a ser directamente McDonald's quien expidiese las titulaciones académicas. Pues aquí está el primer paso: en el Reino Unido, McDonald's expenderá titulaciones oficiales equivalentes al bachillerato (aquí la noticia de la Deutsche Welle, vía Fírgoa). Ríanse. Que empezamos por el bachillerato, y pronto llegamos a la Universidad. De momento ya tiene la nuestra unos convenios de panificación (no de planificación) con Panishop. Así sí que sirve la Universidad a la Sociedad(le sirve hamburguesas o cruasanes), y hay imbricación con el tejido productivo. Y si resulta que también hay un alto índice de éxito académico (que lo habrá, pues aquí la eficacia es la norma, y el cliente obtiene exactamente lo que paga)—pues todos contentos, toma el título, y a freír espárragos, o hamburguesas. Menos tipo raro escribiendo tratados incomprensibles, o haciendo abstrusas ecuaciones—ese tipo de parásito social no lo encontrarán en McDonald's. Los másteres, que los subcontraten a servicios externalizados; que se encarguen ellos del contrato basura. Y con una buena dieta de McDonald's, ya verán cómo adelgaza la Universidad, ya verán. La universidad con u minúscula, en cambio, hasta en la sopa va a aparecer. Y el conflicto de las Facultades—será el retorno a las rencillas de los Campbell's y los McDonald. L'homme à la motoC'est pas une chanson autobiographique, aucun message prophétique (... j'espère!)
La Operación AguiluchoI (Me envía este artículo Miguel Santolaria, que allá por 1970 era maestro mío en Biescas. — ¡Y me acuerdo, por supuesto que me acuerdo!) ¿Te acuerdas? No quiero nombrar a nadie porque seguro que me olvido de alguien. Si acaso, lo típico de querer prolongar las risas después de apagar las luces, de ir a enredar a las habitaciones de las chicas. Pero hasta para eso tuvimos suerte. Ángel García nunca tenía sueño al principio de la noche así que a él le tocaba ir a apagar los últimos fuegos y yo me despertaba pronto por la mañana así que era el encargado de hacer sonar el tururú. Ángel Lorés era el encargado de las toses y las pesadillas de media noche. Nos levantábamos media hora antes y a las ocho: "Buenos días, chicos y chicas, arriba, perezosos, nos espera un buen desayuno y la nieve. Hace un día que peta"– y luego la música por todo el albergue, el bullicio, las risas en las duchas, un buen desayuno. Un día me dejé uno de los mejores discos (de vinilo, claro) encima del amplificador, entonces los amplificadores llevaban lámparas que desprendían calor, cuando me di cuenta por la tarde, se había combado, parecía el vals de las olas, inservible, qué disgusto. —Miguel Santolaria II 01-02-2008 LA OPERACIÓN AGUILUCHO 1973- 1977 Memorias de Angel García Pomar, Maestro Nacional y Profesor de E.G.B. de Biescas (1957-1996) ---------------- Desde mis comienzos como maestro siempre he luchado por introducir el deporte en la escuela, pero en aquellos años 50, 60 y 70 cualquier maestro que se apreciase tenía que ir a su escuela con chaqueta corbata y zapatos y así no hay manera de correr 100 m. dignamente.Grande fue mi sorpresa cuando un día de diciembre de 1972, al finalizar la tarde, vinieron unos representantes de la OJE (Organización Juvenil Española ) a proponerme una reunión para organizar la Operación Aguilucho. A decir verdad , ni ellos sabían bien en qué consistía. Aunque la Directora del Colegio era Mº Antonia Fatás. Ella los remitió a mí, pues nada era más lejano en aquellos tiempos que una mujer se ocupase de semejantes actividades. Nos citaron de nuevo, en enero de 1973, en el hotel Navarro de Panticosa, a los Alcaldes, Inspectores de Enseñanza y Maestros de los pueblos implicados ( Sallent, Lanuza, Escarrilla, Sandiniés, Tramacastilla, Piedrafita, Hoz ,El Pueyo, Panticosa y Biescas). La iniciativa partía del Consejo Superior de Deportes y, aunque entonces no nos lo explicaron, parecían querer impulsar el esquí en general, pero, principalmente, en la Estación de Panticosa que acababa de abrirse. Intervenían en la preparación: ➢ EL CONSEJO SUPERIOR DE DEPORTES (con su Director, José Casero Picurio jefe y alma de la Operación y sin el cual no hubiera tenido lugar). ➢ EL GOBERNADOR CIVIL. ➢ La O.J.E. (cuyo preparado personal resultó imprescindible). ➢ LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL (que cedía La Residencia de Panticosa). ➢ DIRECCION PROVINCIAL DE ENSEÑANZA (que autorizaba el traslado de clases y maestros). ➢ LOS MAESTROS, PADRES Y ALUMNOS (los más directamente afectados). ➢ LA ESTACION DE PANTICOSA ➢ LA ESCUELA DE ESQUI ➢ EL ALBERGUE DE EL PUEYO. (que creo dependía del S.E.U.) ➢ LOS AYUNTAMIENTOS (que contribuían proporcionalmente). La asistencia a la operación era voluntaria por parte de alumnos y profesores. Hay que pensar que el esquí era considerado más un peligro que un deporte y que muchas madres creían insensato poner a sus hijos en peligro. Así, en la mayor parte de los pueblos, quedaba una maestra que se ocupaba de los no asistentes a la operación. De Biescas, donde había dos maestros y dos maestras, fuimos los dos maestros (Miguel Santolaria y Angel García) salvo algún año que vino también [mi hermana] Angelines. Tuvimos también el apoyo de la maestra de Sandiniés. Los alumnos de Panticosa llevaban el horario de esquí, pero residían en sus casas. Los alumnos de Sallent y Lanuza residían y tenían sus clases en la Residencia de Panticosa a cargo de Mª Luz, maestra de Sallent, y la maestra de Lanuza. El resto, en el Albergue de El Pueyo de Jaca. Días antes de que empezase la Operación Aguilucho, enviamos una relación de los alumnos candidatos con la estatura y número de bota, pues a todos los asistentes se les proporcionó el equipo completo: Gorro, guantes, y gafas. Anorak, chubasquero y pantalones. Calcetines, botas, esquís y bastones. Una anécdota curiosa la tuve con el conductor de la furgoneta que traía el material que, al no estar Picurio para firmar la entrega, se negaba a dejarlo, pese a que yo me ofrecí a firmar. También se negó a descargarlo, puesto que él solo era conductor. Estaba dispuesto a regresar a Madrid con los equipos, pero finalmente me dejó descargar todo con ayuda de algunos chicos. Pese a este regalo, impensable en aquellos tiempos que se comenzaba a salir de la miseria, pudo más el miedo de las madres y los asistentes apenas superarían el 60% de los alumnos. Quiero también dejar claro que, aunque el primer año se habló de dar una subvención a los maestros colaboradores, pasaron los 5 años sin que recibiésemos nada en absoluto, aparte de la manutención y la cama. El servicio era de 24 horas al día, no más. El primer año, las clases de esquí eran por la mañana y después de comer en la cafetería de las pistas, empezaba el horario de clases. Los niños, cansados, se dormían. Los años siguientes, tras el desayuno, dábamos dos clases lectivas y con un bocadillo, a las 11 subíamos a esquiar de 12 a 3. Tras la comida, se impartían las clases que requerían menos esfuerzo. Normalmente, de lunes a viernes éramos los únicos ocupantes de la Estación. Hacia las 7 terminaban las clases y pasaban a hacer actividades con los colaboradores de la OJE (Angel Lorés, Inmaculada Suarez, Gabi y Gelo) que colaboraban con los maestros en la disciplina y cuidados de los enfermos. Tenían también, a esa hora, la visita de los padres. Tras la cena, a las 10, a la cama, rato delicado, pues no todos estaban de acuerdo ni en limpiarse los dientes ni en guardar silencio. Rara era la noche que no teníamos que atender a alguno con dolor de muelas, anginas, dolor de vientre o simplemente ganas de hacer la pascua. Cuando mejor dormían, diana. Los primeros tres años estuvimos repartidos entre Panticosa y El Pueyo, pero los últimos años empezaron a fallar los alumnos de Sallent que pensaron podían practicar el esquí en Formigal y ya nos juntamos todos en la Residencia de Panticosa para las clases, mientras que comer y dormir lo hacíamos en el Hotel Morlans y en el Hotel Vicente. En ambos nos trataron con todo cariño, especialmente si alguno estaba enfermo. Las clases de esquí eran impartidas por monitores de la EEE de Panticosa cuyo director, Angel Pueyo, fue nombrado por entonces. Recuerdo los nombres de José Mª, José Benito, Valero, Tomás , Gabriel Morlans, Lucía, Mª Carmen, Mª Josefa, a quienes después he vuelto a encontrar más de una vez en las pistas o fuera y que nos dejaron muy buenos recuerdos a profesores y alumnos. Recuerdo algún monitor más, pero he olvidado los nombres. Uno de los años un monitor francés se ocupó del grupo más destacado. Como en cualquier tipo de organización, también hubo sus momentos de tensión y sus diferencias, pero lográbamos superarlas fácilmente, pues todos teníamos el deseo unánime de que la cosa resultara y teníamos a Hilario y su esposa, encargados de la Residencia de El Pueyo, que sabían hacer unas buenas migas y contagiar a todos su buen humor. Juntos con Lorés, eran insustituibles en las veladas, carnavales y fiestas. Todos los años Lorés se encargaba de organizar una batida nocturna para cazar “gambusinos”, pero el resultado siempre fue un fracaso total. Excepto Lorés, nadie al parecer ha visto nunca un “gambusino”. Los cursillos duraban entre 4 y 6 semanas. Empezábamos a principios de febrero y recuerdo uno que terminó la víspera de San José con una fuerte nevada. Normalmente eran de lunes a viernes, pero algún año también tuvimos esquí el sábado. Uno o dos años nos mandaron de Madrid una médico, Cristina, que junto con su marido, Jorge del Amo, controlaban entre otras cosas la acetona de los chicos tras el esfuerzo. Para hacer mas propaganda del esquí, que bien lo necesitaba, se hizo el montaje de una película que luego se proyectó en el Nodo en toda España. Era curioso ver la indignación de los chicos cuando veían las botas de ganchos en lugar de las de cordones que ellos llevaban y la calidad del material, tan diferente, en el reportaje. Para completar la formación de los chicos, se organizaron, durante el verano, cursos de entrenamiento con profesores de Educación Física del Consejo Superior de Deportes. Recuerdo a Manuel de Lucas y al maratoniano Landa García entre otros. Para los chicos suponía un cambio total del panorama en aquella España en que muy pocos tenían coche y, quienes lo tenían, su viaje más largo era a Huesca para visitar un enfermo y, a ser posible, sin chicos. Pocos habían ido más allá de Sabiñánigo ó Jaca. Los cursos de verano duraban unos 15 días. Salíamos de Huesca con un autobús que quedaba a disposición para hacer excursiones por los alrededores del destino. El primero de estos cursillos fue en Alicante. Los siguientes fueron a: - Gijón ( en la Universidad Laboral). - Pontevedra - Lecároz ( los 2 últimos) En los tres últimos cursos la actividad principal era el esquí sobre hierba. Un detalle en el que reparo ahora al escribir es que prácticamente no hubo burocracia fuera de la normal de una escuela. Si la hubo, no recuerdo quién ni donde ni cuando la llevó. También pasamos ratos de tensión en algún accidente de esquí o de enfermedad de los pequeños, pero nada fue grave y todo se superó fácilmente Queríamos que aquello resultara muy bien y a todos nos dejó un recuerdo inmejorable que todavía perdura. —Angel García Pomar
La falacia de la falaciaCon los niños ya acostados, le pongo una serie de comentarios a una serie de artículos sobre el lenguaje en el blog de Víctor Gómez Pin, por ejemplo a este artículo sobre "Usos veraces del lenguaje" y usos falaces: Aunque capto la conveniencia, y utilidad, e incluso necesidad de la distinción entre usos falaces y verdaderos del lenguaje, en el uso efectivo la diferencia no siempre está tan clara como en los conceptos. Es decir, en la práctica es imposible trazar una línea nítida entre usos manipuladores y usos desveladores del lenguaje. Entre otras cosas, porque lo que es desvelamiento de la verdad para uno es manipulación para otro. ¿Quién, por ejemplo, podrá deslindar las dosis de verdades y falacias que hay en el discurso de un líder — como Zapatero, pongamos, o el Papa? Nadie observando desde arriba—nadie sin posicionarse y entrar en el debate a tomar partido. AnagramasProcedentes del... Blog de comentarioEmpieza el segundo cuatrimestre: dejo el blog de Shakespeare y empiezo el blog de Comentario de Textos - vamos, una página de apoyo a la asignatura. De momento sin comentarios—tampoco es que los use mucho nadie cuando los pongo. Aún me planteo abrir otro para otra asignatura, pero me da miedo marearme con tanto blog. De momento aquí va lo que les pongo hoy en el blog de comentario: Martes: De lo dicho en clase, recordad la importancia de organizar la lectura: - Con un horario regular y establecido, para leer tanto los textos literarios como los manuales y bibliografía secundaria que utilicéis. - Leyendo part of the time en voz alta, y con diccionario de pronunciación a mano - Dedicando muchas sesiones a lectura detallada, consultando el diccionario para cada palabra que no encontréis. Y en lo referente al comentario de textos, las dos direcciones deseables o imprescindibles en las que trabajar:- Generalizando, es decir, mostrando qué elementos tiene el texto en común con otros textos. - Individualizando: procurando asimismo formular qué es lo que lo hace peculiar, único—qué sucede en este texto que no sucede en los demás. Mañana miércoles comentaremos el poema de Sidney "Loving in Truth" - pero primero seguiremos con el poema de Edwin Morgan, Edwin Morgan "Opening the Cage": Opening the Cage 14 variations on 14 words I have nothing to say and I am saying it and that is poetry. John Cage I have to say poetry and is that nothing and am I saying it I am and I have poetry to say and is that nothing saying it I am nothing and I have poetry to say and that is saying it I that am saying poetry have nothing and it is I and to say And I say that I am to have poetry and saying it is nothing I am poetry and nothing and saying it is to say that I have To have nothing is poetry and I am saying that and I say it Poetry is saying I have nothing and I am to say that and it Saying nothing I am poetry and I have to say that and it is It is and I am and I have poetry saying say that to nothing It is saying poetry to nothing and I say I have and am that Poetry is saying I have it and I am nothing and to say that And that nothing is poetry I am saying and I have to say it Saying poetry is nothing and to that I say I am and have it El sitio web de Edwin Morgan es http://www.edwinmorgan.com A propósito del autor del dicho "I have nothing to say, and I am saying it, and that is poetry", John Cage, aquí está su famosa pieza musical "4'33''" en versión orquestal: Aunque de Cage quizá os gusten más (o quizá no) "In the Name of the Holocaust" - o "Water Walk": Martes, 05 de Febrero de 2008 23:49. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica El pánico narrativo¿Vivimos en nuestro propio relato? ¿Nos importa lo que dirán de nosotros cuando no estemos, o cuando no estamos? ¿Cuidamos nuestro personaje— lo que Goffman llamaba "face"? ¿Actuamos como si estuviésemos frente a las cámaras, o a las pantallas—aquí lo estamos—o bajo la mirada del Narrador, que ha de emitir su Juicio sobre nosotros? ¿Aceptamos vivir como vivimos, o correr los riesgos que corremos, por consideración a esa narración que somos, esa narración viviente? —Oh sí. Sí, claro—murmuró Reresby como con pereza—. Siempre hay quien se mira actuar, quien se ve a sí mismo como en una representación continua. Quien cree que habrá testigos que relatarán su generosa o ruin muerte y que eso es lo que más importa. O que se los imaginan si no puede haberlos, el ojo de Dios, el escenario universal, lo que tú quieras, todo eso. Quien cree que el mundo depende de sus relatores y los hechos de que se cuenten, aunque sea muy improbable que nadie vaya a molestarse en contarlos, o en contar esos concretos, quiero decir los de cada uno. La inmensa mayoría de las cosas sólo ocurren y no hay ni hubo nunca registro de ellas, aquello de lo que nos llega noticia es una porción infinitesimal de lo acontecido. La mayoría de las vidas, y no digamos de las muertes, nacen ya olvidadas y no dejan el menor rastro, o se hacen desconocidas al cabo de poco tiempo, unos años, unos decenios, un siglo, eso es en realidad muy poco tiempo, tú lo sabes. Piensa en las batallas, por ejemplo, en cuán importantes fueron para quienes las libraron y a veces para sus compatriotas, de cuántas no nos dice nada ni siquiera el nombre, hoy en día ignoramos hasta la guerra a la que pertenecieron, y además nos traen sin cuidado. ¿Qué significan hoy para nadie Ulundi y Beersheba, o Gravelotte y Rezonville, o Namur, o Maiwand, Paardeberg y Mafeking, o Mohacs, o Nájera—Este último lugar no lo pronunció como es debido—. Pero hay muchos que se resisten a eso, incapaces de aceptarse como insignificantes o como invisibles, me refiero a una vez muertos y convertidos en materia pasada, una vez que no están ya presentes para defender su existencia, para gritar: 'Eh, que estoy aquí. Puedo intervenir y tener influencia, hacer el bien o causar daño, salvar o afligir, y hasta toercer el curso del mundo, puesto que aún no he desaparecido'.—'Soy aún, luego es seguro que he sido', pensé, o recordé que lo había pensado mientras limpiaba la mancha roja de la escalera de Wheeler y su cerco no se borraba del todo (si es que había habido tal mancha, cada vez más lo dudaba), el esfuerzo de las cosas y de las personas por evitar que digamos: 'No, esto no ha sido, nunca lo hubo, no cruzó el mundo ni pisó la tierra, no existió y nunca ha ocurrido'—. Tú hablaste de esos individuos—prosiguió Reresby, que había ido tomando un extraño impulso, para elevarse—. No son muy distintos de Dick Dearlove, según la interpretación que de él hiciste. Padecen de horror narrativo, esa fue tu expresión si mal no recuerdo, o repugnancia. Temen que el final lo emborrone y condicione todo, un episodio tardío o último arrojando su sombra sobre cuanto vino antes, cubriéndolo y anulándolo: que nos se diga así que no eché una mano, que no me arriesgué por los otros o me sacrifiqué por los míos, piensan en los momentos más absurdos, cuando no hay nadie para contemplarlos o van a morir quienes los vean, empezando por ellos mismos. Que no se propague que fui un cobarde, un desalmado, un carroñero, un asesino, piensan sintiéndose bajo los focos, cuando nadie los enfoca, ni va a hablar jamás de ellos, por su poca importancia. Serán vivos anónimos y serán muertos anónimos. Serán como si no hubieran sido. —Se quedó callado un instante, dio un sorbo a su oporto y añadió—: Tú y yo seremos de esos, de los que no imprimen huella, dará lo mismo lo que hayamos hecho, nadie se ocupará de contarlo, ni siquiera de averiguarlo. No sé tú, pero yo no pertenezco a esa clase de sujetos, los que son como Dearlove aunque no sean celebridades sino todo lo contrario. Los que padecen el complejo K-M, según nuestra jerga, en alguna de sus modalidades. —Se paró, miró de reojo a la lumbre y agregó—: Yo sé que soy invisible, y lo seré aún más cuando esté muerto, cuando ya sólo sea materia pasada. Materia muda." Reresby, o Tupra, es un personaje de Tu rostro mañana, la última novela de Javier Marías, que he concluido ahora, disfrutándola enormemente, en esta tercera parte (Veneno, sombra y adiós) al igual que en las dos entregas anteriores (Fiebre y Lanza y Baile y sueño). Como muchos de los personajes de Marías (el narrador y protagonista, su padre, Peter Wheeler, la joven Pérez Nuix...) sus circunvoluciones cerebrales y asociaciones de ideas son apenas distinguibles de las del autor o narrador de otras novelas: Todas las almas, Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí, o Negra espalda del tiempo). No leemos a Marías para eso... No, Tupra/Reresby da voz a muchas concepciones de su autor, aunque no precisamente a sus valoraciones. La certidumbre de este personaje sobre la insignificancia de la vida, y de la memoria y el pasado, y de sus narraciones, es parte de la concepción del autor: otra parte se pasma precisamente ante la importancia infinita de la vida, y de las pasadas realidades que fueron, y de las narraciones que las mantienen en existencia—la vida, la presencia (del padre del narrador, o de su amigo Wheeler, de su esposa Luisa), un tesoro inapreciable cuando se tiene, y que depende una vez ha desaparecido, de sus narradores. Materia muda todo, excepto por la narración—de momento, pero es un momento en el que se juega nuestra existencia y todos los sentidos posibles. A la larga, todos mudos. De ahí el pánico narrativo—quizá sea una reacción exagerada, el creer que es la narración la que sustenta la realidad (aun cuando esta sigue ahí presente), o el creer que la realidad es, esencialmente una narración ("Cada cual asiste a su relato, Jack. Tú al tuyo y yo al mío" - 46). En una novela, claro que es así: la realidad de ese mundo es una realidad narrativa. Por eso la fascinación o ambivalencia de Marías ante el valor de la narración le lleva a realizar una narración inexistente: Sí, el narrador se parece a Marías en algunos aspectos; y sí, Marías ha escrito la novela que leemos (la novela, no su autobiografía)—pero apenas podemos concebir que el narrador se haya puesto realmente a escribir sus memorias en primera persona, menos a publicarlas. Quiero decir que la narración no queda motivada de modo realista, queda flotando en un limbo de virtualidad, donde a la vez tiene lugar (puesto que la leemos) y no tiene lugar (pues estas cosas jamás serán contadas a nadie por su protagonista—a sí mismo, en todo caso. Con lo cual nos convertimos nosotros en el protagonista, en ese hueco que se nos ha hecho en el relato). En la novela el pánico narrativo estaría plenamente justificado: el creer que "algún ser nos atiende en todo momento y lo sabe todo sobre nosotros y sigue nuestra trayectoria al detalle como quien sigue un relato del que somos el protagonista" (193)—pero esa ilusión teológica del mundo como una trama coherente de sentido narrativo no se ve sustanciada aquí, donde la narración se señala a sí misma como una ilusión del sentido, una ilusión de la que vivimos hasta extremos que ni sospechamos. Y de hecho el propio narrador Jack/Jacobo, menos descreído quizá que Tupra/Reresby, se deja llevar por esa ilusión de sentido, y actúa, para poder contarse su historia a sí mismo sin avergonzarse. Actúa, en el momento más espectacular, dándole una paliza al amante de su mujer, Custardoy, metiéndole miedo en el cuerpo, y amenazándolo con cortarle una mano si vuelve a maltratarla. Cierto que nada concluye hasta que la vida concluye. Y la vida, como en otras novelas de Marías, sigue su curso, una vez interrumpida la narración de este fragmento. Jacobo ve tiempo después a su enemigo o víctima, Custardoy, y lo ve desafiante, sin miedo, tal vez una promesa de venganza futura. Será otro final, que quizá llegue o quizá no—no el de esta novela. Se puede vivir con una amenaza aplazada, porque siempre puede no cumplirse, y con ello hay que contar en principio. A veces vemos lo que se avecina y aun así no hacemos caso, y quizá no sea sólo por lo que me dijo Wheeler, porque detestemos la certidumbre, porque nadie ose ya decirse o reconocerse que ve lo que ve, lo que a menudo está allí, quizá callado o quizá muy lacónico pero manifiesto; porque nadie quiera saber, y a saber de antemano, bueno, a eso se le tenga horror, horror biográfico y horror moral; porque todos prefiramos ser completos necios en sentido estricto, en el sentido latino del término que todavía recogen nuestros diccionarios: 'Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber', es decir, el que ignora a conciencia y con voluntad de ignorar, el que rehúye enterarse y abomina de aprender. 'El satisfecho insipiente', como dijo Wheeler con su pedantería que echo en falta. No, quizá sea también porque tememos malgastar la vida con nuestras preocupaciones y sospechas y nuestras visiones y alertas, y porque no se nos oculta que de todo habrá siempre un final sabido, y entonces, en el adiós, cuando seamos pasado o nuestro final avance ligero y llame ya a la puerta con insistencia, nos parecerá todo baldío e ingenuo: para qué hizo esto, dirán de ti, para qué tanta zozobra y la aceleración de su pulso, para qué aquel movimiento y aquel vuelco; y de mí dirán: por qué habló o calló y guardó tantas ausencias; para qué aquel vértigo, tantas las dudas y tal tormento, para qué dio aquellos y tantos pasos. Y de los dos dirán: por qué se enfrentaron y para qué tanto esfuerzo, para qué guerrearon en lugar de mirar y de quedarse quietos, por qué no supieron verse o seguirse viendo, y aqué tanto sueño y aquel rasguño, mi dolor, mi palabra, tu fiebre, nustro veneno y la sombra, y tantas las dudas, y tal tormento. (701) Tentado está el narrador de hacer caso a Jorge Manrique, que ante lo transitorio de la vida, declara "'Si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado'—, y exactamente lo opuesto, y entonces podremos dar lo pasado por no venido, por no venido cuanto nos ha pasado y nuestra vida entera por no habida. Y así qué importa cuanto en ella hagamos, o por qué será que nos importa tanto..." (330) Precario el mundo, y precarias sus narraciones. Precaria la relación entre la narración y el mundo—que no es de por sí narrativo. Pero narrándolo lo hacemos más nuestro, mientras dura, y mientras duramos, y mientras duran las narraciones y hay alguien que las lea, y por eso sufriremos pánico narrativo entre tanto hay cosas que narrar y dura life's fitful fever. Y tanto más pánico, quizá, cuanto más se reduzca la existencia a una narración—cada cual en su historia, que bien conoce, cada cual es su propio narrador trascendental, a falta de otro. Miércoles, 06 de Febrero de 2008 23:11. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica Un antes y un despuésDecididamente se va Rosa, que ha estado trabajando en casa con nosotros desde hace algo así como trece años. Ha encontrado un trabajo de oficina y ordenador, además en un sitio bien céntrico y bonito, así que excelente para ella. Y para nosotros, que le deseamos toda la suerte del mundo, aunque ya sentimos verla marchar, por supuestísimo (hasta hay quien va llorando por las esquinas...). En fin, que la cosa no tiene remedio—aunque nos le hemos agarrado a la pierna gritando que no se vaya, pues ya toca. La alternativa es componérnoslas solos, ahora que los críos ya no son tan críos, o eso se supone. Darles a cada uno una escoba, enseñarles a cocinar unas judías, etc.—yo lo encuentro muy educativo. Pero en fin, parece que no van a ir por ahí los tiros, y hemos empezado a sondear redes de contactos de trabajadoras del hogar—lo cual quiere decir inmigrantes. Ayer fuimos a hablar con las monjas de la esquina, que tienen un servicio de orientaciones y formaciones y colocaciones, y a ver a quién nos mandan. ¿Será rumana, ecuatoriana, colombiana, búlgara? O búlgaro, vamos, aunque creo que eso se lleva menos. Vamos pertrechados para el choque cultural. Al menos, eso nos comentan. A las monjas las tienen flaseadas las ecuatorianas con la fe que le tienen al "diosito"—que no está muy claro a veces si es Jesucristo o el machito que les pega y les da felicidad y emociones y las hace sufrir, supongo que van todos juntos a veces. En fin, que por fin la ola de la inmigración traspasa la puerta de casa; esperemos que no sea la cosa como para radiarla. El spot prohibidoNo sé si será una campaña de Amnistía Internacional para promocionarse mediante el efecto rebote de la censura... porque tampoco parece para tanto. Pero según dicen, este es el anuncio que se niegan a admitir en la televisión pública, amenazando además con multas a los medios de comunicación privados que lo emitan. ¿Será posible? Lo insertaría (con lo cual no sé si lo emito o no), pero al no ser insertable, lo enlazo, aquí: http://web.es.amnesty.org/elpoderdetuvoz/ ¿Será quizá por el uso público de la imagen de los hombres públicos? Uno pensaría que para eso están. El monopolio del inglésSalía en El País la noticia de un manifiesto de intelectuales europeos contra la hegemonía arrolladora del inglés en la Unión Europea—hegemonía arrolladora, pese a las cantidades industriales de intérpretes y traductores que mantienen, de modo voluntarista, los gobiernos, para sostener la dignidad de las lenguas nacionales. O hasta regionales, como en el caso de España. En fin, que el manifiesto propone una solución puramente voluntarista: que cada uno adopte una tercera lengua aparte de la propia (y del inglés, se entiende) sólo porque sí, por vocación de plurilingüismo. Semejante propuesta, que parece la confirmación de que algunas personas no pisan la tierra, puede interpretarse como la mejor prueba (a contrario) de que la potencia del inglés se basa en hechos y datos y experiencias muy reales, y no en buenismos idealistas o ensoñaciones de intelectuales. En Fírgoa sale la noticia, así como un dossier de noticias sobre política lingüística y lengua internacional. Claro que el título: "Normalización lingüística: todo en inglés" puede llevar a error. Sería una normalización anormal imponer el inglés de plato único, como también es anormal pretender imponer idiomas no compartidos, simplemente por el gusto a la diferencia o a las señas de identidad, o por promocionar a los de tu cuerda. Que es lo que se hace con las supuestas "normalizaciones" de puertas adentro. Otro aspecto que va adquiriendo esta "normalización" es que son títulos internacionalmente homologados lo que se va imponiendo (Cambridge, TOEFL, etc.), dejando desfasados no sólo a las escuelas de idiomas nacionales, sino a las propias enseñanzas de inglés ofertadas en los departamentos universitarios. La globalización no perdona, y el inglés es uno de sus síntomas y manifestaciones más claras. Nos llegará preempaquetado y taylorizado. (My tailor is rich). Es sintomático que hacia finales de febrero de 2008, nos comunica el Decano de nuestra Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza la creación de un Centro del Inglés Académico en la Facultad. Para apoyo a tantos profesores que deben redactar trabajos en inglés. (Y es sintomático, por otra parte, que en el pasmado Departamento de Filología Inglesa y Alemana no se nos haya comunicado nada al respecto). Enlaces de Filología Inglesa![]()
DCBLOG. Blog on English. (David Crystal). Poe. (Blog by Spanish students of English philology) Anglistik Guide (Biblioteca universitaria de Göttingen) EnglishClub.com Filología Inglesa. Wiki. (Biblioteca Universitaria de Sevilla) Yappr. Videos for Listening English practice. Otros recursos de Internet útiles para Filología Inglesa
I'm del.icio.usBuscando cosas de filología inglesa por internet para el post anterior, llego hasta del.icio.us, el gestor de favoritos de Internet por excelencia. Y, bueno, la Filología definitivamente no está entre las cosas favoritas de la red; pocos han etiquetado recursos de filología para ponerlos aquí a disposición del vecino—y esto es lo que hay: del.icio.us ("Philology"). Observo sin embargo con agrado que figura allí mi bibliografía (sólo 19 tags, snif)— y que estoy en segunda posición de esta primera página, por delante de la Wikipedia o de la American Philological Association, y sólo por detrás de mi alter eco Umberto Eco. ¿Hace falta más prueba de que la Filología está de capa caída? Bueno, también hay que decir que en las páginas siguientes hay algún otro sitio con bastantes más enlaces. El favorito filológico absoluto de la red según del.icio.us: Urban Dictionary, un sitio donde cada cual va definiendo palabras y expresiones coloquiales. Por cierto, en cuanto a índices de popularidad en la web, acabo de hacer una vanity search, y observo que Google no sabe qué hacer con mis resultados: ayer me salían, buscando "José Angel García Landa" así entre comillas, unos seis mil resultados—y hoy, 53.800. Qué poca formalidad. Those dancing days are goneUn pedazo de canción de Carla Bruni. Me encanta el coche. No en vano le dedicó un artículo Roland Barthes en Mythologies. Por pura casualidad (iba en auto-stop) llegué por primera vez a París en uno igualito. En los ochenta—esos dancing days que un día doblaron la esquina. I love me, vol. IBuscando por Toogle a ver qué imagen me asignaba, he descubierto esto que no sé si llamar caligrafía especular o palindrómica: No me consideraba yo tan simétrico—pero vaya lo que puede hacer un artista de la caligrafía. ![]() Coincidiendo ¿Debe la Iglesia opinar sobre política? A Arcadi Espada no le importa coincidir en este punto con Hitler y Goebbels, al parecer. A mí en cambio no me importa coincidir con Pío Moa. Aunque no coincida yo siempre con Moa. Ni con la Iglesia, y menos sobre las verdades fundamentales. (Y aunque en lo de Maalouf sí coincida con Espada...). El Duce enrolladitoHay que ver el spot publicitario pro-PSOE de los cantantes añosos, "Defender la alegría", que sale por ejemplo en la web de Público. Aparte que la alegría está un tanto impostada, y los colores del anuncio no acompañan mucho, pues son de negro fúnebre años 80... resulta repelente el tufo sectario y simplista que emana: PSOE= alegría, PP= tristeza y autoritarismo y "gesto agrio", según dicta la nueva consigna psocialista. Y aún más repugnante es el culto a la personalidad que destila el spot—siguiendo otras iniciativas anteriores, como la de la famosa "Zeta" de Zapatero, que tanto recuerda a la N de Napoleón, y que nos quieren poner hasta en la sopa. Ahora son las cejas de Zapatero lo que se convierte en el emblema de la campaña—y da vergüenza ajena ver a los cantantes ponerse con los dedos cejas de Zapatero al final del anuncio. Recuerdo que en Tintín, cuando viajaba a esos tristes regímenes centroeuropeos, Sildavia o Borduria, se veían cosas semejantes, pero claro, en plan parodia. Allí el dictador se llamaba Kürvi-Tasch, y se veían los bigotazos que lucía el Líder, convertidos en emblema, en todas partes: en los brazaletes de los guardias, en los ornamentos de los edificios, en los parachoques de los coches... Aquí, sin complejos ni ná, con alegría, pronto nos venderán cejas postizas. ¿Y se imagina alguien lo que se diría si saliese gente apoyando al PP y poniéndose las manos haciendo una barba para imitar a Rajoy, o si viésemos la campaña de éste ornada con erres gigantescas? Por Dios. Qué patéticos. Por cierto, se van decantando algunas posiciones programáticas en la campaña: - Jerarquía musulmana: pro PSOE - Jerarquía católica: pro PP - Velo para las niñas musulmanas autorizado en la escuela: PSOE (o al menos IU ha sido muy explícita) - Velo para las niñas musulmanas prohibido en la escuela: PP - Matrimonio para homosexuales sí: PSOE - Matrimonio para homosexuales no: PP - Garantizar el aborto libre sí, PSOE - Poner restricciones al aborto libre e introducir mayor control, PP A las que supongo que habrá que sumar las que se han ventilado abundantemente durante estos años de legislatura: - Estatuto de (camino a la) independencia para Cataluña y País Vasco sí: PSOE (y no, PP) - Negociación con terroristas y trato especial para bandas armadas sí, PSOE (y no, PP). - Mayor control a la inmigración no, PSOE; y sí, PP. Y entre uno y otro, poco donde elegir. Supongo que el PP ganará las elecciones en votos, pero que gobernará otra vez el PSOE aliándose con nacionalistas e independentistas, a seguir quemando los vagones para mantener el tren en marcha. Juno Viene siendo la película más valorada de la cartelera en Zaragoza, aunque francamente no es para tanto. Es la historia de Juno, una chica de dieciséis años que se queda embarazada y en lugar de abortar según la costumbre, decide tener el niño y dárselo a una pareja en adopción. Y sobre algunos problemas que le salen por el camino... Aunque al final termina la chica feliz y tranquila y saliendo de novietes con el padre del chico, otro chaval del instituto tan inmaduro como ella.Es una película que se nos presenta con la retórica de la película simpática, un poquito más tipo televisión que tipo cine—a veces los diálogos y situaciones recuerdan demasiado a las sitcoms en su busca de un ingenio un tanto forzado. Lo cual no deja para que sean divertidos… como Juno paseando su barriga bajo la mirada de sus compañeros de instituto, y comentando: "Estoy hecha un planeta... ¿Sabes cómo me llaman? ¡La ballena con moraleja!" Juno es una chica decidida, original, inteligente y desinhibida y también con pocos miramientos. Y tiene que tratar, según dice ella misma con "cuestiones que superan mi nivel de madurez". Al novio, Blecker, que ni siquiera era novio, sino un chaval pasmadillo con el que echó un polvete, procura no acorralarlo ni echarle más responsabilidades de las que puede llevar—que bien pocas son. Pero en fin, resulta que se gustan, y termina la película con los dos tocando felizmente un dúo de guitarra. Tanto mejor—pero el hecho de que han tenido un hijo es algo de lo que están decididos a olvidarse, con la bendición del guionista y el director. El niño mejor con la madre adoptiva, que lo estaba deseando, y no compliquemos las cosas con responsabilidades que ni quiere la chica ni está por lo visto muy capacitada para asumir. La película sugiere así quitar hierro a estas situaciones, y mostrar que hay muchas salidas posibles, sin dramatizar... aparte del aborto. Ni siquiera es que sea explícitamente antiabortista la película; lo primero que se plantea Juno es abortar, y si no lo hace no es tanto por prejuicios morales como por vibraciones—le desagradaba el olor y el ambiente de sala de espera del centro de ayuda a las mujeres. Y lo mismo le iba a dar su hijo alegremente a "una pareja de simpáticas bolleras"; por ahí no hay mayores prejuicios; y de hecho acaba el niño en una familia monoparental. El niño o la niña, que no lo sabemos porque la niña no quiere saberlo, y la película nos coloca en su simpatía y nos identifica con su punto de vista. Choca un tanto la indiferencia con que se quitan al bebé de encima—ni el menor asomo de interés ni voluntad de mostrar cariño ni nada por él (qué cosas digo). Eso queda para la madre adoptiva. En lo que se refiere a Juno, y a su padre y su madrastra—fuera, si el chaval desaparece de alguna manera, visto que la niña no quiere abortar, pues un problema menos. Y tampoco es que estén en circunstancias imposibles: tienen una niña pequeña, ¿podrían echarle una mano a Juno quizá? Pero es que ni se plantea—el nieto a tomar viento, y a perderlo de vista pero con la condición de que sea para siempre. Y mucho mejor comprarse un par de perros, que de eso sí había ganas. Al universo ético de la película esto le parece tan guay. Y en eso trancurre la película: en que Juno decide que sí quiere salir "de novietes" con el padre de su hijo—podría haber empezado por allí, claro—aunque eso no le lleva a interesarse más por el hijo que tienen. Y que, entretanto, se rompe el matrimonio que iba a adoptar al bebé, y por fin es sólo la mujer quien lo adopta—cursi, temblorosa y ansiosa madre vocacional. Esto da lugar a un episodio curioso: Juno conoce a la famila, los visita con su padre; un compositor de música para anuncios y una joven ama de casa perfeccionista-inaguantable y compulsiva del orden, histerizada por no poder tener niños. Luego los visita sola un par de veces, más de lo debido, porque al marido le mete marcha la niña (madre de "su hijo" después de todo) y eso le lleva a una crisis. Se entiende de maravilla con Juno, o eso cree él, coinciden en su sentido del humor, y al parecer ve en ella algún tipo de camino que él no tomó cuando era joven. Se siente acorralado por su esposa histérico-perfeccionista y desplazado en su propia casa, y por resumir, no quiere a su mujer; está más interesado en vivir una segunda juventud. Hasta le propone a Juno "fugarse" con ella... y ella horrorizada rechaza al viejo cuarentañero, claro, también ella prefiere volver atrás, estar en sus años y echarse a Blecker como noviete de colegio, y el futuro dirá. En fin, que el matrimonio se rompe y eso sirve para que su madrastra le eche a Juno una bronca—pues no tiene ni idea de cuál es la manera de tratar con las parejas casadas. Y es que Juno está en una edad en la que se exploran las posibilidades, y el mundo parece exageradamente reglamentado por convenciones absurdas. Hay todo un género de películas americanas (como American Beauty, o Wonder Boys, o aquella otra de la Cristina Ricci) que exploran el elemento caótico presente en los chavales y chavalas de instituto, que ven su vida como un sendero de muchas posibilidades, y esa libertad o mareo parece amenazar con extenderse a quienes les rodean, y socavar los fundamentos del orden social, reinventar la realidad, o al menos minar algunos prejuicios o maneras de tratarse sólidamente fundamentados y enraizados... En fin, una película filmada con buen humor, que quizá sea promocionada como "alternativa-antiabortista", pero que tampoco parece desde luego un canto a la responsabilidad familiar ni parental. Quien no esté maduro, parece decir, mejor que no madure, que vaya a lo suyo, que no hay prisas ni necesidad de agobiarse. Que se abstenga, y pase la vez. Y a los críos, que los cuide el que le dé por ahí y no pueda reprimirse—que la gente en general tiene otras prioridades a las que atender. Juno. Dir. Jason Reitman. Cast: Ellen Page, Jason Bateman, Jennifer Garner, Michael Cera. Dist. 20th Century Fox, 2007. Correo y gaceta de hoy(11 de febrero de 2008) Parece en vías de solución el tema del servicio doméstico, pues parece ser que mi compañera de piso va a contratar a una u otra de tres inmigrantes que se han dejado caer por aquí a hacer entrevistas: a elegir, boliviana, marroquí o rumana. Yo no he visto a ninguna aún, y casi prefiero ahorrarme estas escenas que no dejan de recordar un poco a la Nueva Orleans de 1800, allí mirándole la dentadura a la gente, y el cociente intelectual con un compás. Bueno, a mí como creo que me lo van a dar solucionado... de eso que me libro. Qué suerte poder dar trabajo a la gente. Visto así... Y además hoy me llegan buenas cosas por el correo (y no, por ejemplo, facturas del ayuntamiento por alquiler de nichos en el cementerio—que también llegan). Lo de hoy: - Un paquete de Amazon con los últimos discos de Sarah Brightman: y es que sigo comprando discos tangibles, soy un nostálgico—menos mal que también acabo de comprar cuarenta metros de estantes. Del disco de Brightman, aquí hay una canción, que ocupa poquito espacio, y tampoco mucho tiempo: - Me llega también un impreso administrativo lleno de casillas y números de referencia, oh bonito impreso impresito, que me dice que cobro un trienio más. El séptimo. Acumulando trienios a esta velocidad, los tendré que dedicar pronto al alquiler de otro subdominio más al ayuntamiento. - Una carta de un colega de la universidad de Maryland, Brian Richardson, que trabaja con gran talento en cosas de narratología parecidas a las que a mí me ocupan. Hemos venido participando en la lista de correo Narrative-L que comunica a los narratólogos del mundo; ahora me envía unas publicaciones suyas, y me expresa su buena opinión de mi trabajo. ¡Gracias! Estas cosas animan, sobre todo cuando vienen de gente cuyo trabajo admiras con un toquecillo de envidia. - Y, por fin, mi abogada me comunica que ya tiene lista la siguiente demanda que interponemos contra el alma mater por incumplimiento de sus deberes—el deber de hacer cumplir sus propias normas y resoluciones. Esto no es que sea una alegría hacerlo, pero sí por lo menos tenerlo hecho ya que se hace. El asunto es básicamente que aunque la Universidad le reconviene a nuestro departamento por aplicar normativas ilegales y ad hoc para arrinconarnos a unos cuantos profesores, y pasarse nuestros derechos y la normativa académica por el arco triunfo, pues luego el departamento no hace caso a la Superioridad—y entonces la Universidad ya se encoge de hombros. Como quien dice que qué se le va a hacer. Aquí es la tónica. Pues no, Sr. Rector Pétriz y Sr. Director Inchaurralde—no se hacen así las cosas ni se malcumplen así las normas; así que en los tribunales nos veremos. Menudo papelón le dejan al representante que envíe la universidad, si ésta ni siquiera aplica sus propias resoluciones. Hoy también se me ha podido oir hablando sobre los sonetos renacentistas en una clase y sobre perspectivas críticas, Jakobson, y el Fedro de Platón, en otra. En inglés, claro. Y también es hoy el día en el que han salido las notas de Shakespeare, justo en el límite del plazo... Me he pasado al lenguaje políticamente correcto, habida cuenta de la dominante femenina en clase. Aunque por suerte ya no hay que poner en las actas "suspensa", "aprobada", etc. Y es asimismo el día en el que afino mis dos guitarras para tocar a dúo, y le doy a Abillo la primera clase de guitarra. Tónica, subdominante, dominante.
Automatic reprint
Buscándome y buscándome por la red, a ver si me encuentro my real self de una vez, sigo descubriendo todo tipo de cosas interesantes y menos. Por ejemplo, hoy nos comunican el lanzamiento de esta red de recursos de libre acceso en universidades, Recolecta: Recolector de ciencia abierta, http: www.recolecta.net - y me falta tiempo para ver qué han recolectado de mis collected works, "¿qué hay de lo mío?". Y vaya, lo que ya sabía que hay resulta que no figura (por lo de siempre: no ha pasado filtros oficiales), y en cambio sí encuentro copias o "ediciones" alternativas de varios viejos artículos míos: Martes, 12 de Febrero de 2008 21:04. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica La BeatrizMe estoy leyendo "Central Park" de Walter Benjamin, sobre Baudelaire. Que al decir de Benjamin soñaba con nubes cuando soñaba con la posibilidad de una existencia espiritual. Y por tanto, en los poemas sobre nubes, "the desecration of clouds (La Beatrice) is the most frightful". También terrible, supongo, porque ratifica la visión que, según sospecha el poeta, el público tiene de él, como monigote patético, impostor y poseur—poseur ante sí mismo, implícitamente—y lo hace a la vista del tal público. Miércoles, 13 de Febrero de 2008 12:20. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica Time PieceThe everlasting universe of things Flows through the mind, and rolls its rapid waves, Now dark -- now glittering -- now reflecting gloom -- Now lending splendour, where from secret springs The source of human thought its tribute brings Of waters -- with a sound but half its own... P.B. Shelley (—Just watch this watch!) Web 2.0 en la uniEl punto de vista de Jordi Adell, de la Universidad Jaume I. Donde si le hemos de creer todo quisque utiliza ya Moodle para dar clase: De acuerdo en algunas cosas—en bastantes—Pero también creo que lo que se hace en las aulas tiene también su propia entidad, y que no tiene por qué ser público ni tampoco ir orientado hacia el público en general. ¡Ni a los propios medios empleados, no vayamos a perdernos en ellos, por interesantes que sean! Sino que hay que atender, antes y ahora, y siempre, a la especificidad de la materia que se quiere aprender, ante todo. Por ejemplo, aprender historia—no aprender a corregir un artículo de historia en la Wikipedia. Que puede ser una actividad interesante, pero es todo lo más un ejercicio práctico de apoyo a una materia que tiene que tener una estructuración más sustancial. Por otra parte: ¿de dónde van a salir todas esas horas de control y planificación adicionales de los profesores? ¿De su voluntarismo? O, más creíble—dedicarán los profesores menos tiempo a su propia formación y lecturas, menos ponencias (menos el que le paguen por eso), menos mantenerse al día de un modo panorámico, etc., y más currete práctico de corregir trabajos y preparar materiales y procedimientos electrónicos para docencia? Que Internet ocupa poco lugar, pero mucho tiempo. Así que supongo que por un lado se ganará y por otro se perderá, con esta reorientación. PS: La web 2.0 puede definirse como la nueva fase de la escritura (electrónica), el nuevo paradigma que destrona definitivamente a la imprenta y abre una nueva fase de la escritura (y de la multimedialidad, claro). La fase en la que todos publican, y además con posibilidad de interacción y asociación cómoda y manejable. Manejable... dentro del orden que imponen los números, los enormes números a los que se puede acceder. Sobre publicación, literatura e internet me estoy llevando una conversación en Mi Literaturas. Futuro GreaseUn divertido vídeo de TV3, sobre las intrigas subterráneas (es un decir) del PP. Y aquí el original, para quien no se acuerde...
Tecnologías del textoLos clérigos y las nuevas tecnologías... Aquí un vídeo sobre el tratamiento de textos en portátil laptop hacia el año 1008. En la universidad se ve bastante de esto todavía. Googleprinteado En pocos libros aparezco en Google Books. Pero alguno cae. Y hasta encuentro allí algún artículo mío que no tenía en la red, como la introducción a este libro sobre representaciones de la diferencia sexual, Gender, I-deology: Essays on Theory, Fiction and Film. O como "Overhearing Narrative" en The Dynamics of Narrative Form. La manera que tienen de respetar los derechos de autor estos de Google Books es saltarse alguna página de vez en cuando (o sea que respetan los derechos cargándose la secuencia de ideas...). No colgaba yo estas cosas por respeto a la editorial, pero si Google que no pinta nada puede colgar el 90%, bien podré yo colgar el 100%—aunque me persiga la editorial, o el editor, o Google, o la SGAE, o yo mismo, que nunca me alcanzo por mucho que me persiga.El Sótano de las GolondrinasUna sima para quienes tengan la tentación del abismo. En mi pueblo también hay cuevas tremebundas, pero no invitan tanto a tirarse dentro. Para ésta hay que ir a México, pero gracias al documental de la BBC podemos hacer una visita rápida. Vía Fogonazos, mi sitio favorito para extravagancias, rarezas y curiosidades. Syndetic SolutionsAún no había visto esta reseña online, distribuida por Syndetic Solutions, del libro sobre narratología que coedité en tiempos con Susana Onega; y eso que la tenía desde hace años en la misma biblioteca de mi universidad. Creo que es de J. F. O'Malley, y que en la versión impresa que apareció en Choice no se eliminaba mi nombre tan inoportunamente. Los segundos firmantes de los libros en colaboración somos siempre unos pobres diablos. Según Google Academic citan en 31 libros a Onega:Narratology:an introduction. En cuanto al libro mismo, ya pensaba que había encontrado una edición con libre acceso en la red aquí, en Questia Media, pero nada, a las pocas páginas de cada capítulo te piden que te registres y apoquiñes. Hombre, con un poquito de arte se puede leer en red, a través de búsquedas y demás... pero en realidad nadie hace esas cosas. Y así aún me siguen llegando cuatro duros de royalties de este libro que salió hace doce años—aunque no me forraré. Veo que en Amazon no te dejan mirar dentro (como hacen a veces), y que está en 127 dólares nuevo, 55 usado. ¡Se ha revalorizado, vamos : >! Brisa sin aire
Rodando hacia Biescas escuchábamos esta canción de Cecilia. Con el efecto de la retrospección parece, observo, que la cantante esté hablando proféticamente de su existencia precaria—reducida ya a una voz grabada, y marcada para siempre por la muerte temprana. Endogamia y corrupciónCuando los universitarios hablamos de la endogamia académica ha de ser no sólo como víctimas de ella sino también como beneficiarios. Porque la endogamia es el agua en la que flotamos, el medio ambiente en el que nos movemos y la ley física (es decir, ley que actúa aunque no esté escrita) que rige el movimiento de los cuerpos y de las almas en la academia. Esta semana le dedicaba El Mundo un cuasi-monográfico en su suplemento Campus. Léase por ejemplo este artículo sobre el toma y daca universitario, hoy por tí mañana por mí, de José Buendía, o este otro sobre la mezcla de méritos y amiguismo que requiere la promoción. El título pone bien el dedo en la llaga: "Endogamia académica, ese sutil eufemismo de corrupción". Porque no de otra cosa hablamos: de valorar un currículum o un ejercicio en cero o diez según sople el viento, o de pasar a un amigo o "socio" de la casa por delante de un desconocido sean cuales sean los méritos de uno y de otro. O la costumbre de seguir el turno riguroso de antigüedad para la promoción, ignorando los méritos. O la costumbre igualmente extendida de saltarse ese turno (la gramática parda por detrás de la gramática parda, vamos) si se cuenta con apoyos suficientes, y también al margen de los méritos. Porque la ley no escrita no es tanto, como se dice en estos artículos, "promocionar al candidato de la casa", cuanto promocionar al candidato que decidan las fuerzas vivas de la casa—normalmente encarnadas en el catedrático más directamente implicado, que presidirá el tribunal a modo de señor feudal. Interesará en principio, claro, promocionar al vasallo de turno de la casa (el caso más habitual). Si se le elige por encima de un candidato más capacitado, gana puntos por humanidad el catedrático que "se ha batido el cobre" o se ha puesto en evidencia por un candidato cuya auténtica valía pasa desapercibida para ojos extraños, y sólo conocen los de casa—aunque es gran promesa futura, y en cualquier caso tanto mayor será la gratitud eterna debida cuando precaria e insegura la categoría del vasallo promocionado. Así yo he oído en mi universidad frases—literales, digo—del tenor de "yo no puedo oponerme a lo que haga, es que le debo la plaza", o "sí, estoy de acuerdo contigo, pero es que le debo obediencia", o "el departamento le pertenece". Con seguidores así, claro, no hay color, y normalmente el candidato externo lo tendrá muy crudo. Pero también puede interesar importar a un nuevo miembro asociado de fuera. Que estará agradecido de entrada al ver lo "limpios" que son en esta universidad, o cómo se ha hecho una excepción a la regla con él, o se le han abierto las puertas de buena gana al club. O puede interesar dejar la plaza vacante hasta nueva orden—como sucedió por ejemplo en mi malhadada oposición a cátedras, en la que no faltábamos candidatos de la casa precisamente. En ese caso la plaza se dejó vacante en un proceso precipitado y abundante en irregularidades. Pero de todos los candidatos, eliminados por la vía rápida en el primer ejercicio, sólo yo envié recursos y denuncias al Rector. Que contestó con silencio administrativo, para mayor estabilidad del sistema. Porque hay otra ley que se expone en estos reportajes de El Mundo: la omertà o pacto de silencio. Pacto tácito, faltaría más. El que mueve la boca no sale en la foto. Sólo hay un camino realmente seguro para la promoción: no ofender, no salirse del tiesto, hacer méritos de pasillo, esperar señales. Y lejos de denunciar injusticias o mangoneos, mejor establecer las alianzas pertinentes, y los comportamientos de sumisión requeridos, para ponerse en la cola y ser el Elegido cuando dictaminen las fuerzas vivas. No se puede apelar a las leyes escritas, porque ofenden a las no escritas. Y no se puede apelar a las no escritas, porque varían en su redacción invisible o en su aplicación según los intereses coyunturales de quien esté al mando. Vamos, una receta para perpetuar el feudalismo más enquistado. Y para criar en las universidades carne de fascismo estructural—en el que las reglas de oro son la búsqueda de círculos de protección mutua (lo que antes se llamaba cátedras y ahora se llama "equipos de investigación"), la sumisión acrítica a las decisiones de los protectores, y el respeto prudente a los poderes fácticos. El punto en boca es lo primero y lo último que hay que saber, en el templo del Saber. Amélie NothombA veces se dedica uno a ver vídeos de Amélie Nothomb entrevistada en un palimpsesto catalo-francés. Cátalo: Quién fuese popular como ella... Igual empiezo por comprarme el gorro, que siempre ayuda. Retrospective prospections (Archaeologies of the self)
And we are in hell, and a part of us is always in hell, walled-up, as we are, in the world of evil intentions. (Bachelard, 1969: 217) …where there is a wound there is a subject: die Wunde! die Wunde! says Parsifal, thereby becoming 'himself'; and the deeper the wound, at the body's centre (at the 'heart'), the more the subject becomes the subject. (Barthes, A Lover's Discourse, 1982: 434)
But we who live in prison, and in whose lives there is no event but sorrow, have to measure time by throbs of pain, and the record of bitter moments. We have nothing else to think of. ([Epistola...] 884)
Suffering—curious as it may sound to you—is the means by which we exist, because it is the only means by which we become conscious of existing; and the remembrance of suffering in the past is necessary to us as the warrant, the evidence, of our continued identity. Between myself and the memory of joy lies a gulf no less deep than that between myslf and joy in its actuality. Had our life together been as the world fancied it to be, one simply of pleasure, profligacy and laughter, I would not be able to recall a single passage in it. It is because it was full of moments and days tragic, bitter, sinister in their warnings, dull or dreadful in their monotonous scenes and unseemly violences, that I can see or hear each separate incident in its detail, can indeed see or hear little else. (884)
So much in this place do men live by pain that my friendship with you, in the way through which I am forced to remember it, appears to me always as a prelude consonant with those varying modes of anguish which each day I have to realise; nay more, to necessitate them even; as though my life, whatever it had seemed to myself and others, had all the while been a real Symphony of Sorrow, passing through its rhythmically-linked movements to its certain resolution, with that inevitableness that in Art characterises the treatment of every great theme. (884).
Of course all this is foreshadowed and prefigured in my art. Some of it is in "The Happy Prince": some of it in "The Young King,"… a great deal of it is hidden away in the note of Doom that like a purple thread runs through the gold cloth of Dorian Gray. In "The Critic as Artist" it is set forth in many colours: in The Soul of Man it is written down simply and in letters too easy to read: it is one of the refrains whose recurring motifs make Salome so like a piece of music and bind it together as a ballad: in the prose-poem of the man who from the bronze of the image of the "Pleasure that liveth for a Moment" has to make the image of the "Sorrow that abideth for Ever" it is incarnate. It could not have been otherwise. (922)
Do not be afraid of the past. If people tell you that it is irrevocable, do not believe them.The past, the present and the future are but one moment in the sight of God, in whose sight we should try to live. Time and space, succession and extension, are merely accidental conditions of Thought. The imagination can transcend them, and move in a free sphere of ideal existences. (956)
"Where others," says Blake, "See but the Dawn coming over the hill, I see the sons of God shouting for joy." What seemed to the world and to myself my future I lost irretrievably when I let myself be taunted into taking the action against your father… What lies before me is my past. I have got to make myself look on that with different eyes, to make the world look on it with different eyes… This I cannot do by ignoring it, or slighting it, or praising it, or denying it. It is only to be done fully by accepting it as an inevitable part of the evolution of my life and character… (957)
How far I am away from the true temper of soul, this letter in its changing, uncertain moods, its scorn and bitterness, its aspirations and its failure to realise those aspirations, shows you quite clearly. But do not forget in what a terrible school I am sitting at my task. And incomplete, imperfect, as I am, yet from me you may have still much to gain. (957)
[...]
Múltiples lectores implícitos El lector implícito es un concepto que normalmente se atribuye a Wolfgang Iser, que escribió un libro con ese título (Der Implizite Leser, 1974), pero que en realidad puede tener una historia más antigua. Mucho tiene que decir al respecto por ejemplo la Rhetoric of Fiction de Wayne Booth (1961), que además de teorizar al autor implícito, también le busca un correlato implícito, aunque lo llama "mock reader" o lector de pega. Igual que Walker Gibson, que escribió un artículo interesantísimo sobre el tema ("Authors, Speakers, Readers, and Mock Readers") ya en 1950. Martes, 19 de Febrero de 2008 15:34. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica Camisas pardasPongo abajo un comunicado del Foro Ermua que condena a los revientamítines que estamos viendo estos días, y responsabiliza indirectamente de ellos a la política no sólo de tolerancia sino de aliento del Gobierno, que favorece el acoso y la exclusión del espacio público de quienes se dedican a la oposición política. Tendencias éstas más que feas e impresentables políticamente hablando, y frecuentemente de una bajeza moral vomitiva en los responsables socialistas o nacionalistas que primero se niegan a condenar estas actuaciones de sus acólitos, y luego culpan de las mismas a las víctimas, porque sus ideas supuestamente generan crispación. Anda ya.... Habría que verlos qué declaraciones harían si en sus mítines entrasen bandas de falangistas uniformados, por ejemplo, a empujar a los oradores o a tirarles los papeles— o a darles de leches directamente. Muestran los socialistas una vara de medir monstruosamente diferente para los otros y para sí: para los otros cualquier maltrato es de recibo, al parecer, porque son crispadores; en cambio, ellos está fuera de toda duda que serán tratados con extremada pulcritud. ¿Que ha sido abucheado también el presidente del gobierno? Normal, con las políticas que lleva adelante es lo menos que puede esperar. Y el poder ha de estar dispuesto a recibir críticas. Que yo sepa no se le ha zarandeado ni se le han arrojado objetos ni se le ha impedido acceder a sus mítines. El derecho a abuchear es sagrado, y nadie es un camisa parda por abuchear. Máxime si abuchea al gobierno. La oposición no está tomando decisiones, por tanto tiene más derecho a ser escuchada que a ser abucheada: allí ya hay un margen para la actuación de cada cual. Pero la agresión comienza cuando se impide el paso por la fuerza, cuando se crea un clima incierto de posible violencia, cuando se pasa del espacio público a invadir espacios reservados por otros para sus actos políticos. Esos actos y esos espacios deberían ser respetados por los opositores por una higiene democrática elemental. Es cuando se pasa de la crítica a los empujones cuando aparecen los camisas pardas: normalmente con pañuelo palestino y chándal, en estos casos, que los detalles del uniforme y correajes son lo de menos. Y encima tienen los bemoles estos matones de gritar "¡fachas, fachas!" a quienes van a exponer civilizadamente sus ideas. Hay que joderse. Realmente, hay que joderse. En las universidades catalanas y vascas ya viene siendo tradición que mientras se escucha con respeto y atención a cualquier conferenciante batasuno o filoterrorista que vaya a soltar sus sandeces, sin que ningún "facha" le vaya a increpar, resulta que los críticos del gobierno o del nacionalismo se ven acorralados, insultados, zarandeados, intimidados, y cualquier día llega la cosa a las palizas. Esto es más propio de los paramilitares hitlerianos o mussolinianos, o de los filoetarras batasunos, que de nada que queramos ver extenderse por aquí. En la Zaragoza hubo un feo episodio de ese estilo hace un par de años, pero por lo general en esta universidad aún hay respeto y cordura. Esperemos que siga así. Una experiencia de matonismo político sí que tuve yo en otro caso, con ocasión de una huelga. Unica vez en mi memoria que he visto la Facultad cerrada a la fuerza por un grupo de matones. (Por otra parte sin que a ningún responsable pareciese llamarle la atención, ni fuese cosa de escándalo o digna de una protesta). Los piquetes "informativos" resulta que no eran informativos, sino que aparte de encadenar puertas y estropear cerraduras (como es habitual en muchas huelgas por mayor bien del socialismo) se dedicaban, como suelen hacer en estos casos, a intimidar, a abuchear a quien se acercaba al campus. Y si no les hacías caso, plantaban una barricada delante de la puerta, se te echaban encima, te agarraban y te tiraban para atrás a empujones y por la fuerza. Como me hicieron a mí. ¿Razonar con ellos, preguntarles en qué idea de la sociedad o de la libertad basaban ese comportamiento? Como dirigirse a una manada de chimpancés borrachos. De Comisiones Obreras eran, por cierto, un ilustre piquete que para mí le ha quitado mucha credibilidad a ese sindicato. ¿Abucheos de piquetes airados? A mí que me canten misa. Pero que me dejen pasar, si paso de ellos. ¿Empujones, bloqueos e invasiones indebidas de espacios reservados? ¿Diálogo político a patadas y puñetazos? Eso es otra cosa. Eso ya es es sindicalismo gangsteril, matonismo totalitario, y fascismo propiamente dicho. Ayer, hoy, y siempre; aquí y en Munich. Como si el fascista levanta los dos puños a la vez, lo mismo me da. A estos no los trago, y por supuesto no los votaré jamás. Comunicado de prensa del Foro Ermua: El Foro Ermua responsabiliza a la política del Gobierno de las agresiones a María San Gil, a Dolors Nadal y a Rosa Díez El Foro Ermua condena las agresiones que han sufrido en los últimos días María San Gil en Santiago de Compostela, Dolors Nadal en Barcelona y Rosa Díez en Madrid así como responsabiliza a la política del Gobierno de Rodríguez Zapatero de haber creado el clima adecuado para que se produzcan esta clase de hechos lamentables mediante una política de claudicación ante los radicalismos nacionalistas y de sintonía con la extrema izquierda de la que ahora estamos recogiendo unos frutos que atentan directamente contra la convivencia democrática. Dichos frutos se están produciendo tanto en el plano institucional —el agresivo cuestionamiento de la Nación y del modelo de Estado, la ruptura de todos los consensos de la Transición, el Estatut, las amenazas de referendos ilegales y anticonstitucionales en el País Vasco y Cataluña &— como en la calle, en la vida diaria de los ciudadanos, en los actos de las vísperas electorales. No se pueden disociar ambos planos. Los desafíos a legalidad democrática en el plano institucional son causantes de los desafíos en la vida civil y de las agresiones físicas. La política de concesión al totalitarismo y a los modos antidemocráticos que ha guiado toda la Legislatura sólo ha traído más expresiones antidemocráticas y más totalitarismo. Es la legitimación de esos valores totalitarios, de los extremismos secesionistas o los de una izquierda radicalizada y cómplice con sus intereses desestabilizadores, así como la consiguiente deslegitimación y estigmatización tanto de las víctimas del terrorismo como de la ciudadanía amenazada y moderada la que ha traído a este período preelectoral una "tensión" inadmisible que no es sólo achacable a la actual táctica electoralista de Rodríguez Zapatero de "tensionar" la campaña. A la tensión improvisada de hoy se añade la que empezó a crearse con las promesas al mundo totalitario. Asimismo el Foro Ermua acusa al Gobierno de extender por toda España la peor cultura incivil del nacionalismo vasco y recuerda que esta tensión que hoy vivimos ya estaba expresa en la patada que sufrió Antonio Aguirre a la entrada del Palacio de Justicia de Bilbao por un afiliado del PNV. El Foro Ermua hace responsables de la "tensión" y de las agresiones que han sufrido en los últimos días tres mujeres que son dignísimas representantes de dos partidos políticos a la cultura de la intolerancia y del "cordón sanitario" a los demócratas explicitado en el incívico Pacto del Tinell contra el PP así como a los representantes del PSOE que impidieron que se condenara la agresión a Aguirre en el Ayuntamiento de Bilbao, en el Parlamento Vasco y en el Congreso de Diputados dando carta blanca a estos comportamientos gravemente antidemocráticos. El Foro Ermua recuerda asimismo que esa cultura del "todo vale" contra el adversario político es la que ha practicado el PSOE para llegar al poder y la que expresó el propio José Blanco cuando se negó ante los medios de comunicación a condenar la agresión a Aguirre "porque no era socialista" , afirmación falsa además de mezquina porque en ese momento Aguirre seguía perteneciendo al PSE-EE. ObitUn obituario me sugiere hacer un colega: ha muerto Alain Robbe-Grillet. Este es un obituario que aparece en The Guardian. Va firmado por Douglas Johnson, pero debió quedar incompleto. De él llamo la atención sobre el último párrafo: "This obituary has been revised and updated since the obituary writer's own death" —No sé ni cómo me animo a escribir la palabra "obituario". Regalando músicaAún estamos a tiempo de regalar música, antes de que todo el mundo tenga toda la música ya (en YouTube por ejemplo), antes de que no se pueda regalar música sino sólo un objeto molesto que ocupa sitio en casa. Antes de que regalar música sólo sea subrayarte algo que ya tenías y que no te has mirado, volverte a regalar algo que ya tenías—con lo cual el gesto parece que apunta más a tu ignorancia o descuido que a una voluntad de regalarte algo—cuando ya tengas toda la música, regalarte algo será en realidad exigirte tiempo: toma, moléstate en escuchar esto, hazlo por mí (vaya regalo, entonces eres tú quien está regalándome su tiempo, o su atención). En realidad siempre ya pasa esto, sólo que cada vez más—pronto será un feo gesto eso de regalarle música a nadie, o pasarle un enlace de internet envuelto y con una cintita: "Toma, escucha esto". Savina Yannatou tiene su propio canal en YouTube. Cualquier día me abro yo uno. De momento, éste es mi canal musical, con el que me apaño. O, para quienes gusten del francés, este otro. Con los blogs, quien no tiene su cadena de televisión particular, será porque no quiere. ¿Que no generamos mucho contenido propio? Oye, menos da una piedra. Tampoco lo hace TVE, ni YouTube. Y de hecho siempre hemos sido cada uno una cadena de contenidos ambulante y con dos patas, emitiendo nuestras aficiones y recomendaciones y gustos. Ahora, que tener público para estas músicas que emitimos, ahí ya hablamos de otra cosa... hoc opus, hic labor est. Eso ya lo saben hasta las grandes cadenas. Zaragozando y tarareandoNo hacemos otra cosa. Tampoco Rosa Zaragoza, cuando canta "La Tarara." Puestos a tararear, viene a la cabeza hoy esa zarzuela (me olvido cuál es) de "Marinela, Marinela con su triste cantinela": — que aún no había visto a la rumana que viene a trabajar a casa, Marinela ella, y bien maja chica—o señora—y eficaz que es. Aunque no tararea mientras trabaja, no parece tampoco nada triste. JabberwockyEsto es más siniestro que Alicia... Viernes, 22 de Febrero de 2008 11:40. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica EleccionesEsto de las elecciones es un ploblema en todo el mundo menos en China, donde hay partido único y saben bien ya a quién votar, y además toman ginseng para no andar desmotivados. Aquí la variedad nos desmotiva, visto lo que ofrece el panorama, variedad de aparatos del Partido y liderazgos carismáticos sin carisma. Cuando no se trata de cenutrios y mangantes sin más. Pero ¿hay que desesperar? ¿Está tomada toda la Galia? Pues claro que sí, esto no cambia de un día para otro, tomada está y seguirá tomada. Y sin embargo: no—un pequeño pueblo resiste todavía al invasor. Así que mejor que exponer mi programa político, os envío a la web de UPD, que son el partido que voy a votar—ni de izquierdas (de esas) ni de derechas (de las otras) ni de centro—porque unos tipos tan marginales y anticorriente no pueden ser de centro, al menos hasta que saquen representación parlamentaria. Sensatos y antiextremistas sí que son, eso los centra; aunque se queden en la periferia. Mi previsión es que volverá a salir Zapatero el vendedor de humo embotellado, y que no nos pase nada. Pero más útil que votar al PP me parece intentar propiciar que se asiente un nuevo partido de ámbito nacional, y que tenga las ideas claras en contra de los nacionalismos y periferismos chorras que se están apoderando de la política. Regeneración, vamos; al menos en la medida en que sea posible porque la inercia hará que este partido sea pequeñito al principio, me temo. Pero oyéndoles, debería ir a más la cosa. El programa completo puede consultarse en su web. Copio aquí algunas de sus propuestas sobre la Universidad, tema que me toca de cerca: Programa Electoral 2008 EDUCACIÓN - Universidad 1 - La Universidad española pasa hoy por uno de los momentos más críticos de su yalarga historia de crisis. Casi ninguna universidad española figura en la lista de las 300 más importantes en el mundo. El descenso continuado de estudiantes, iniciado hace casi 10 años, con el consiguiente déficit de financiación y la previsible desaparición de titulaciones e incluso de centros enteros en las numerosas universidades creadas en los años ochenta, el nivel decreciente de preparación científica con que las nuevas promociones de estudiantes acceden a ella, el envejecimiento y estancamiento de su plantilla docente, que hace casi imposible que accedan al profesorado nuevas generaciones de investigadores con brillante curriculum, son algunos de los factores sociales que inciden en la actual situación de inquietud y zozobra permanentes en que la Universidad está sumida. Pero ninguno de ellos es comparable al desconcierto generalizado que en todos los estamentos universitarios han introducido los constantes cambios legislativos y las reformas de las reformas impuestas en los últimos años. Las disputas políticas entre los dos grandes partidos, con la distorsión que siempre añaden los partidos nacionalistas, han sometido a la Universidad, no sólo a un vaivén legislativo inadmisible, sino a un ritmo frenético en la implantación de las reformas que han impedido el necesario debate público sobre unos cambios que afectan a lo más esencial de su estructura y de su misión. 2 - Un efecto muy negativo de este proceso es la proliferación galopante de una burocracia excesiva y paralizante, con la imposición de cada vez más labores administrativas al estamento docente, que debe dedicar gran parte de su tiempo y esfuerzos a cumplimentar todo tipo de documentos e informes inútiles por redundantes o puramente absurdos: desde currículos que se triplican para diferentes organismos sin la menor coordinación entre ellos, hasta comisiones de nuevos planes de estudios y de evaluación interna sin utilidad conocida. Se imponen objetivos totalmente ajenos a las tradiciones y misión social de la universidad, marginando la salvaguarda y transmisión de ciertos corpus académicos, para someter la enseñanza e investigación a unos criterios de rentabilidad y rendimiento económico inmediato incluso antagónicos con el sentido de muchas carreras científicas y humanísticas, indispensables aunque no sean las más demandadas por el mercado laboral. 3 - Bajo la coartada de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior se está produciendo, sin suficiente debate dentro y fuera de la Universidad, una transformación de la estructura y el enfoque de la actividad universitaria que exige debate y reflexión. Es muy posible que, dada la inercia habitual de todos los estamentos universitarios, todo quede en una pura superestructura que no afecte a la vida real de la docencia. Por eso UPyD llama a participar en todos los ámbitos en ese imprescindible debate, a fin de aprovechar la oportunidad de que, por fin, la universidad pueda entrar en un proceso de cambio, que mejore realmente su actividad y logre el reconocimiento y valoración sociales de los que hoy carece. Debate todavía más importante porque las actuales formas de participación han conducido a un alto grado de politización de la universidad, consecuencia del creciente poder de sindicatos vinculados a los partidos tradicionales. En lugar de criterios de excelencia, se están aplicando criterios de sumisión y seguimiento de las consignas políticamente correctas. Esta ingerencia es una de las raíces del problema de la baja calidad de la enseñanza universitaria española. 4 - La integración de España en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se ha constituido, en lo que llevamos de siglo, en el eje de la vida institucional de la universidad. Pero la falta completa de orientación sobre cómo hay que llevarla a cabo y cuáles son las metas concretas que se proponen ha sido una constante del proceso. Tener durante más de un año trabajando a comisiones de decanos y especialistas en la elaboración de catálogos de titulaciones y de libros blancos sobre los contenidos de los títulos, para luego decidir que no hay catálogo de títulos y que cada universidad haga lo que le parezca, denota una frivolidad e improvisación inadmisibles. Medidas tan delirantes como implantar el posgrado antes de que se conozca el contenido de los títulos de grado indica que la Universidad lleva años dependiendo de Ministerios sin criterio y con un llamativo grado de irresponsabilidad, ante los que el universitario medio no reacciona en la medida necesaria. Consideramos que la burocratización de los partidos tradicionales, exportada a la Universidad a través de los ministerios y otros órganos gubernamentales, está en el origen del problema. En otras palabras, la falta de democracia interna en los partidos políticos tradicionales transmitida a las instituciones, resuelta con dosis crecientes de sumisión burocrática cada vez más irracional, está dañando gravemente a la institución universitaria. DIAGNÓSTICO 1 - La integración en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) no exige modificar por completo el sistema universitario ni en lo que afecta a la estructura y contenido de los títulos ni en los métodos de enseñanza. Se ha engañado interesadamente al universitario español con la supuesta e inevitable necesidad de reorganizar enteramente la vida docente, haciéndola cada vez más semejante a las formas fracasadas de la Enseñanza Secundaria. Dada la experiencia de cambios constantes que la Universidad tiene sobre sí, semejantes pronósticos solo engendran el escepticismo y la indiferencia que hoy se extienden irrefrenables por las aulas. 2 - La recomendación europea de que los títulos de grado tengan un valor específico para el mercado laboral no implica que las exigencias del mercado de trabajo hayan de ser un criterio determinante del contenido de las enseñanzas universitarias. Sin embargo, para los directores de la política universitaria en España, de izquierdas y derechas, la vieja idea del “servicio de la Universidad a la sociedad” significa hoy casi exclusivamente “satisfacer las cambiantes necesidades de empleo de las empresas”. La carrera en pos de “nuevas titulaciones” obedece a ese único designio. Pero la Universidad sirve a la sociedad ofreciendo creación y transmisión de conocimientos, programas de trabajo sólidos y contrastados, formación cultural de alto nivel, para los que ya casi no queda más espacio social que la universidad. 3 - El cambio que la Universidad necesita hay que buscarlo en la renovación de sus estructuras y en los controles de calidad para que ejerza realmente su labor, no esperarlo todo de la adaptación al mercado. La tendencia a convertirla en una Escuela de Formación Profesional según el modelo de las Escuelas de Negocios es contraria a la tradición europea y reduce la misión social de la Universidad. 4 - La universidad debe convertirse en el elemento rector del proceso de evaluación de la producción científica y cultural, como ha sucedido en EE.UU. y ha sido la principal causa de su hegemonía científica y cultural. 5 - La adopción del crédito europeo para favorecer la elogiable movilidad del estudiantado y la homogeneidad de los estudios, ni requiere ni autoriza el patrón pedagógico uniforme que se está imponiendo en España –no en otros países- y que conduce de manera férrea la reforma universitaria. Nos encontramos ante la paradoja insostenible de que, mientras se abandona toda posibilidad de determinar mínimos comunes de contenido científico a los planes de estudio, se establece una rígida metodología técnico-pedagógica, instituida en verdadera jerga burocrática, perceptible en todos los documentos oficiales, desde decretos hasta simples formularios. Es esa rígida concepción pedagógica de la reforma lo único verdaderamente común en todo el territorio nacional. PROPUESTAS 1 - Establecer, en diálogo con las Universidades, un catálogo oficial de titulaciones, cuyos contenidos, con las variaciones imprescindibles, sean determinados por comisiones de expertos en los diversos ámbitos científicos. Si la pretensión fundamental es establecer parámetros objetivos homogéneos para favorecer la movilidad y el intercambio, son los campos científicos concretos de trabajo y su nivel lo que permite ponderar la equiparación. Rechazamos que los criterios para “verificar” la validez de una titulación sean puramente formales, burocráticos y pedagógicos. El Ministerio de Educación tiene que asumir su responsabilidad y afrontar los problemas. El temor a la presión nacionalista no puede justificar esa dejación. 2 - Los planes de estudio se diseñarán de acuerdo con el contenido objetivo de los ámbitos de conocimiento respectivos en su estado actual. La inmediata empleabilidad del titulado no puede ser el criterio primario que rija todo. Las Agencias de Acreditación no deben imponer como criterio de calidad de una titulación la financiación externa empresarial, o el número de profesionales no universitarios en su plantilla de profesores. Estos criterios, en cualquier caso, no deben extenderse por igual a todas las titulaciones universitarias. 3 - La relación con la empresa debe, en cambio, fomentarse al máximo en el ámbito de la investigación y de los períodos de prácticas. 4 – Liberar la reforma del esquema pedagógico que prima habilidades, competencias y destrezas sobre la adquisición de conocimientos objetivos. Es falso, contra lo que se da a entender, que el espacio europeo de educación superior exija esa pedagogía vacía y huera, que ya ha demostrado en la enseñanza primaria su incapacidad (¿hay una destreza más elemental que comprender lo que se lee? Y sin embargo el fracaso de tal pedagogía para adquirirla es sobrecogedor). Por ello, es imprescindible delimitar el contenido exacto del crédito europeo y sus equivalencias con el crédito actual, lo que no requiere directrices pedagógicas determinadas. 5 - Aprovechar el cambio introducido por el crédito europeo que centra el cómputo de horas en el trabajo del estudiante para superar inercias básicas como la preponderancia en la práctica docente de la clase magistral y el aprendizaje de apuntes, introducir cuantas formas docentes y de trabajo del estudiante sean necesarias para mejorar el rendimiento a partir de la experiencia real de la docencia, y aumentar el nivel de exigencia a los alumnos y profesores estableciendo los controles necesarios. 6 - Dado que el crédito europeo exige una dedicación exclusiva al estudio, garantizar un sistema de becas y créditos suficiente que permita al estudiante emplear realmente en su trabajo las horas que el crédito exige. 7 - Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación 7.1 - Tanto la LOU como su reciente reforma han dado un papel decisivo a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación en la función de evaluar la docencia, la investigación y la validez de las titulaciones, estableciendo así una especie de correctivo de la autonomía de las universidades. Las autonomías se han apresurado, naturalmente, a establecer las suyas. Nada tenemos contra la idea de un control exterior de la actividad universitaria. Por el contrario, creemos que tiene, además, que reforzarse el control interior y la evaluación por parte de las Universidades de su propia labor, actualmente casi inexistente. La experiencia habida hasta el momento muestra, sin embargo, que el traslado de las responsabilidades de control y evaluación desde el Ministerio de Educación y las consejerías autonómicas a las mencionadas agencias, si bien ha organizado con mayor efectividad los procedimientos, ha producido dos efectos claramente perversos: a) - Por ser entidades completamente ajenas a la estructura normal de Universidades y administración política, resultan inaccesibles al universitario medio, que se limita a ser sujeto pasivo de directrices emanadas de un ente remoto y opaco. b) - Su rápida proliferación ha dado lugar al establecimiento de una nueva casta, una tecnoburocracia de “especialistas en evaluación”, cada vez más alejada de lo que pretende evaluar, la docencia y la investigación reales. Es esta nueva tecnocracia la que realmente impera en la Universidad y a la que se someten sin rebozo todos los estamentos universitarios, que adoptan miméticamente su lenguaje convencional y esotérico, sin el que hoy parece imposible emprender cualquier acción significativa. ¿Quién vigila a los vigilantes? ¿Qué grado de control social, político y universitario se prevé para las Agencias de Acreditación? 7.2 - UPyD propone el establecimiento de procedimientos para que la comunidad universitaria, a la vez que se somete sin recato al control externo, pueda, a su vez, exigir responsabilidades y participar en la elaboración de los criterios por los cuales va a ser enjuiciada su labor y en la selección del personal de las agencias. La selección debe seguir en cualquier caso criterios de excelencia libres de ingerencias partidistas y burocráticas. (...) No se puede esperar coincidencia total con el programa de ningún partido político, quizá, que ha de surgir de posturas consensuadas y puntos de vista diferentes. Pero esto lo firmaba yo. Para voto útil, votar a quien te convence y te parece gente razonable. Aunque sea para estar en la eterna minoría. Narratologia en casa del herreroAsí sin acento, "Narratologia", se llama la serie sobre teoría narrativa publicada por Walter de Gruyter, en Berlín y Nueva York. Bueno, el nombre completo es "Narratologia: Contributions to Narrative Theory / Beiträge zur Erzähltheorie". Supongo que acabará de salir o estará a punto el volumen doce, que largo tiempo me ha costado preparar en coedición con John Pier, y que se titula Theorizing Narrativity. Esta es su página web. Y observo que después de tanto concentrarme en este libro, se me ha olvidado incluirlo en mi propia bibliografía (—cuchillo de palo). Bueno, solucionado... Sábado, 23 de Febrero de 2008 10:48. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica Escribir bienSigo participando, a ritmo lento, en los foros de Mi Literaturas: por ejemplo, sobre el tema de cómo escribir bien o desarrollar una buena escritura. A cuenta de una entrevista de Doris Lessing donde distingue entre el arte de escribir y el arte de simplemente llenar páginas, debato con "lobosluna", profesor chileno. lobosluna: Las palabras de Doris Lessing causaron mucha polémica en su momento, pero es algo con lo que definitivamente concuerdo. Escribir, literariamente hablando, no es un acto de mera inspiración, aunque esta juegue un rol muy importante en el acto literario. En un mundo donde la creación literaria pareciera debatirse entre el uso adecuado de la lengua y su versatilidad, y la mera invención, entonces es importante entrar en el debate de la buena escritura... me parece. Jose Angel: Buena escritura, OK, pero el tema en realidad es "buena para qué" o "buena para quién." Doris Lessing le disgusta a muchos. Por ejemplo al importantísimo crítico Harold Bloom. A otros les gusta. A mí, a ratos (escribí esto sobre una de sus novelas recientes). Lo que no cabe duda es que a Doris Lessing su trabajo o su estilo le ha valido para ganar el premio Nobel de literatura. Eso es una consagración importante. Y sin embargo hay escritores geniales que jamás han ganado el Nobel mientras que se ha dado a comparativas mediocridades. Y los escritores de "más éxito", los que más venden, tampoco son normalmente los mejores considerados por la crítica más elaborada. Así que... escribir "bien" es escribir con éxito "para alguien"; hay muchos álguienes y muchos tipos de apreciación, y no tienen mucho que ver entre sí. Pero premios, buenas críticas, ventas masivas (o satisfactorias) y comentarios favorables de tu círculo de conocidos son los principales indicadores de si lo estás haciendo bien en algún sentido. O el propio convencimiento, contra toda prueba y evidencia- JA, JA!!! Respuesta de lobosluna: Nunca he leído a Doris Lessing, sin duda lo haré. Pero el punto no es Doris Lessing y a quién le gusta o no. Lo que me llamó la atención fue precisamente lo que dice en esta charla sobre el escribir y la crítica que hace a los muchos que creen que escribir significa tomar un lápiz y tirar líneas le guste a quien le guste. El gusto personal o de otros no decide necesariamente qué es bueno y qué es malo en literatura. Por lo mismo creo que debe haber un parámetro para definir lo que es escribir mal o bien, literariamente hablando, y marco lo de LITERARIAMENTE. Si no existiera ese parámetro no tendría ningún sentido hablar de "grandes escritores". Y eso que todo dependa del gusto de cada uno o de la propia crítica es algo que pone a la literatura y a la escritura al nivel de los productos de los shoppings o del mero gusto culinario, y eso para mí es muy difícil de aceptar, considerando el aprecio que siento por lo literario. Y viendo esta clase de parámetro con que se mide a la literatura y la creación literaria entiendo porqué las librerías se llenan de porquerías escritas por personas que en su vida han tomado un libro (actores, divas de esto o de lo otro, gente de la farándula, etc., etc.) y que se conviertan en superventas. En una cultura que ya ha perdido el parámetro de calidad literario, o está convencida que lo de la calidad literaria depende meramente de "gustos", no es extraño ese tipo de comportamiento. Luego, nosotros mismos que justificamos este tipo de parámetros nos quejamos muchos de la basura que aparece en las librerías y la gente que la compra a montones, pero con ese criterio lo único que hacemos es constribuir a ese comportamiento. ¿Sabes que creo en realidad? Para tanto "escritorcillo", como dice una amiga, que anda suelto o que se inicia, es más fácil creer que la literatura es pura subjetividad, porque así es más fácil para él o ella no tener que mirarse y hacer la crítica correspondiente a su propia forma de escribir, o mejor, hacer como que no escucha las críticas fundadas de su forma de escribir y justificar su mala escritura escudándose en eso de la "subjetividad" y los gustos de cada uno. Cierto, cuando se empieza no se empieza escribiendo nunca bien (con excepciones geniales pero pocas), y hay que iniciar de alguna forma, claro, pero lo más importante para el que escribe es ser radicalmente crítico consigo mismo y tener claro que sí hay mala escritura y buena. A menos, claro, que quiera reducir la literatura a un mero pasatiempo y a un producto de shopping cualquiera; esa es la valoración que se la da aquí en la red en la mayoría de los casos, por eso la ponen en la categoría de OCIO Y ENTRETENIMIENTO, y por supuesto, a la gran mayoría le conviene creer que eso es la literatura, así no le tienen que dar explicaciones a nadie para empezar a escribir lo que se les ocurre y llamarlo "literatura". Respuesta de JoseAngel: Pero no salimos de lo mismo, Lobosluna. Dices escribir "bien", pero insisto, ¿"bien" para quién? Porque "bien" así en abstracto, autocalificado, "bien" inscrito en el cielo o en la naturaleza de las cosas, no existe. "Bien" es "bien" para alguien. Y es obvio que los superventas que criticas escriben "bien" para alguien, si bien no para tí. Entonces, lo que tienes que comentar es qué es "bien" para tí (otros bienes otros los comentarán)— o, si no estás de acuerdo con mi razonamiento, por qué crees que lo que tú dices que está "bien" está "bien" objetivamente, y habría de estarlo (o mejor digo, "lo está") para todos, objetivamente, indiscutiblemente. O, puesto de otra manera, por qué tu "subjetividad" (lo que a tí te parece bueno) es una objetividad, señal certera de calidad, y otras cosas en cambio no... Respuesta de lobosluna: Jamás he dicho que mi subjetividad sea una señal certera de calidad, ni que sea "la objetividad", si entramos en la discusión de qué es subjetivo u objetivo nos perderíamos en una discusión sin sentido y nos evadiríamos del tema central. Porque si lo que está "bien" para cada uno está bien, entonces ni siquiera las reglas morales tendrían sentido, y alguien que comente crímenes y le parece bien estaría bien, según él. No, lo que yo digo es precisamente que esa forma de pensar significa que consideremos como buena cualquier cosa que nos parece buena, entonces cualquier criterio que aspire aunque sea a la mínima objetividad se perdería. El "escribir bien" al que yo me refiero no apunta a una subjetividad, no es "para un quien", esa idea es precisamente la que mata toda posibilidad de ser crítico frente a la cuestión literaria. ¿Cómo podrías dar siquiera tu opinión si esa opinión sólo es válida para ti? No vale la pena opinar ni hacer crítica de nada en un mundo en que predomina la subjetividad y todo criterio se reduce para un "quien". Cierto, el criterio subjetivo predomina en muchas de nuestras opiniones, y la objetividad absoluta no existe, pero debe haber criterios mínimos de objetividad en muchas cuestiones, y una de esas cuestiones es la cuestión de la calidad literaria. Cuando se trata de meros gustos personales no tiene sentido hablar de "calidad". ¿Quién va a decidir si mi gusto por el helado de frutilla no es mejor que tu gusto a lo mejor por el helado de píña? Ahí no cabe el criterio de calidad, ni de objetividad, porque en situaciones como esa sí cabe la absoluta subjetividad, nadie puede decirte que está bien o mal tu gusto por un sabor u otro, puede tratar de hacerlo pero no tiene derecho y su crítica tiene la validez de mera opinión, puedes aceptarla o no, da lo mismo. Pero cuando se trata de algo como la literatura, ¿tú aceptarías realmente que se la tratase con los mismo parámetros que tu gusto por el sabor de los helados? Eso es lo que yo no puedo admitir. Y más allá si yo creo tener la razón o tú crees tenerla, porque esto iría más allá de las meras creencias que podamos tener cada uno. ¿Realmente la literatura deber ser tratada a ese nivel y aceptar que cualquier opinión es válida en el tema de la escritura literaria y que prime solamente la subjetividad de cada uno? Entonces, según eso, cualquier cosas es buena en literatura, porque si le preguntas a alguien sobre su propia escritura, dudo, salvo contadas excepciones, que te digan que encuentra que su escritura está mal. Entonces, ¿todos somos buenos escritores según nuestro propio criterio? Respuesta de JoseAngel: A ver... No, no todos somos buenos escritores según nuestro propio criterio. Según ese criterio, algunos somos muy malos, otros muy buenos. Quizá encuentres tantos que se consideren malos como que se consideren buenos (no entre los que buscan autopromocionarse, claro, ahí abundan más los que tienen buena opinión de sí mismos, justificada o no). Lo del helado de frutilla y de piña, sirve el ejemplo para un crítico literario, pero vete tú a discutir con expertos en repostería: también te dirían que te guste o no tal helado, su Calidad es muy superior a tal otro que a mí, en mi ignorancia gastronómica, me parece igual de rico. Siempre hay círculos de entendidos. Y no, yo tampoco creo que todas las opiniones valgan igual: pero eso es porque yo pertenezco a uno de esos círculos (no porque no pertenezca a ninguno). Todos los criterios son criterios, y todos otorgan valor, pero algunos criterios son (para nuestro criterio, que siempre está ubicado) mejores que otros. Por eso no puedes admitir (ni yo) que todas las obras valgan lo mismo, ni todos los juicios sobre ellas sean igual de juiciosos o atinados. Pero... tu juicio será sin embargo juzgado, tanto por los entendidos que reconoces como por los ignorantes que desprecias. Y muchos lo declararán poco atinado, no te quepa la menor duda. Ante eso, ¿qué queda? Primero, concurrir en gustos y juicios con quienes tengan criterios y percepciones semejantes. Segundo, ir cambiando, ir formándose, en contacto con otros juicios y otras opiniones que antes no compartíamos, leyendo obras que antes no disfrutábamos y aprendiendo a disfrutarlas... aunque no hay nada garantizado. En cualquier caso, creo que el terreno más firme (para uno mismo) se pisa cuando logras extraer de cada obra lo que da de sí no sólo gracias a ella, sino también gracias a la calidad de tu mirada crítica. No hay dos personas que vean lo mismo en un libro. Así que el interés que logres extraer de él depende en gran medida del libro, sí, pero también de lo que a él aporte tu lectura o interpretación. Esto también hace que la "calidad" se relativice un tanto... ¡aunque no la pierdo de vista por completo! Respuesta de lobosluna: Muy bien. Llegamos a un acuerdo, me parece, y eso es lo que me importaba. El tema de que no se pierda de vista la calidad literaria. Tienes razón cuando dices que al leer un libro entra la subjetividad en juego. Claro, incluso en su creación entre en juego. Lo que ha puesto en riesgo, sobre todo hoy en día en esta cutura de jolgorio masificado de "cualquier opinión es válida" (que se confunde, creo yo, con el "derecho a opinar", que sí es valido, pero no es igual que la "validez" de una opinión, porque eso merece un "fundamento" por lo menos medianamente objetivo), lo que ha puesto en riesgo el tema literario y su calidad es creer precisamente que cualquier opinión es válida. El tema del helado es un mero ejemplo, no quise ser ofensivo con lo culinario, use el término "culinario", que también es un arte en cierta medida y donde también priman criterios de calidad, obviamente, fue una mala elección del término. Pero en lo de los helados sí lo tomo como ejemplo, y me refiero a helados de esos que compra el común denominador, donde sólo el gusto personal prima y nada más, y está bien que sirva como ejemplo sólo para un "crítico literario" porque de eso se trata el tema, de literatura, no de respostería, tampoco hay que confundir los términos, de hecho por eso lo usé. Bueno, en consonancia con la literatura, cierto que no todas las opiniones son válidas y que todo es criticable. Pero que si lo va a ser que lo sea con fundamentos literarios. La literatura no se inventó ayer, tiene una larga historia, y no nace con el "mero escribir". Se inventó la "escritura", pero la "escritura literaria" nace más acá de la simple invención de la escritura o la capacidad de escribir, por eso distingo en la pregunta arriba entre el "escribir bien" y el "escribir por escribir". Con el escribir bien me refiero al escribir bien literariamente hablando. ¿Los parámetros? Están dados por la historia de la literatura y por la experiencia que da el leer y el escribir críticamente. No te digo que no hay escritores críticos de su misma escritura, los hay, pero también hay quien se pone a escribir a diestra y siniestra y se declara escritor o declara su escrito como literatura, como si se pusiera una chaqueta que decidió comprar en un centro comercial. Eso es lo que cuestiono. Y el tema tampoco tiene que ver creo con sólo "círculos de entendidos", a veces esos círculos no siempre encuentran su norte literariamente hablando, los críticos literarios de hoy en día tienen tanto de críticos como de reporteros de la farándula. Por eso la palabra "litetura" ha entrado fácilmente en el vaivén de las modas y de la supuesta "superventa". No todos los que venden son malos escritores, ni todos los que no venden nada son buenos, y viceversa. El tema aquí creo que está planteado: hay mala y buena escritura literaria. No todo es válido, pero es en este punto donde la cosa se ponde difícil y álguida precisamente: ¿quién va a tener el valor de decirlo y enfrentar todo el torrente de masividad que hoy dice lo contrario? No sé si yo. Pero sé que muchos que sí son escuchados masivamente han comenzado. Doris Lessing es una. Más allá del gusto personal por ella o no. Si muchos declaran poco atinado lo que digo, bienvenido sea, siempre y cuando lo hagan reflexivamente y planteando sus ideas bien fundamentadas en el terreno de lo literario, y tengan un criterio medianamente válido. Las contradicciones en un discurso caen por sí solas, no es necesario ser un experto para sacarlas a la luz, ni esperar encontrar criterios caídos del cielo, ni siquiera criterios "expertos" para decidir lo que es bueno o malo en literatura, incluso en los criterios de expertos hay que ser cuidadosos. Por lo mismo, porque la literatura rebosa de subjetividad es porque corre el riesgo de convertirse en el comodín de esta fiesta masiva de la red donde tanto blog suma y sigue. No estoy en contra de la libertad de opinión ni de expresión (y aunque estuviera de qué valdría), no, todo lo contrario. Pero tampoco estoy de acuerdo que "libertad de expresión" sea sinónimo de "calidad de expresión". Lo importante aquí es que coincidimos en algo, que era lo que me importaba. Que el lector y la opinión propia hace que el criterio de calidad se relativice un tanto, en eso te doy la razón, pero que eso signifique que no haya un criterio de calidad medianamente objetivo en literatura y que todo haya que relativizarlo en base a la propia opinión personal solamente, eso me cuesta más concederlo tratándose del ámbito literario o del arte en general. Una vez de acuerdo en este punto, ¿será que nos atreveremos a tratar de responder si lo importante es "escribir bien" o "escribir por escribir" en Literatura? Respuesta de JoseAngel: Bueno, como en todas partes hay algunos puntos que compartimos y otros no. Por ejemplo, sigo sin ver claro en qué fundas tu criterio "objetivista", al margen de tu subjetividad, si tú mismo dices que incluso con los "expertos" hay que ser cuidadoso (y concurro, hay que ser cuidadoso siempre...). Dices que en la historia pasada, la tradición literaria, etc.… pero ésta cambia, lo que no valía anteayer valía ayer, y quizá no valga hoy. Matizo antes de que me matices: cosas permanecen, sí, pero muchas cambian. Y lo válido hoy hay que juzgarlo con criterios de hoy, no con los de ayer, porque sencillamente ya no son los nuestros. Podemos aprender de ellos, aceptarlos en gran o en pequeña medida... pero siempre nuestra valoración depende de un juicio presente, nunca de criterios previamente establecidos a los que podamos acudir. Y terminas, "¿será que nos atreveremos a tratar de responder si lo importante es "escribir bien" o "escribir por escribir" en Literatura?" — Bueno, eso sólo puede tener una respuesta en principio, es pregunta retórica: lo importante es "escribir bien". Pero sin embargo: cuántos creyeron que escribían bien o lo intentaron y no era tal (no es tal para nuestro juicio); y hasta algunos creyeron que escribían por escribir, literatura alimenticia o emborronamiento de páginas, y luego eso ha sido leído con gran atención y disfrute por otros. Creo que como criterios medianamente objetivables no podemos sino recurrir a los indicadores de calidad: premios, ventas, eco y respeto entre los colegas de la profesión de las letras, crítica especializada (del círculo que sea) con la que concurrimos, e instituciones culturalmente respetables - enseñanzas, academias, etc. O en los blogs que mencionas, número de visitas, de comentarios, valoración de críticos respetados, etc. Son distintos indicadores, como digo; quizá sea que tú das más valor a unos que a otros (por ejemplo más a la consagración en las instituciones educativas que a los números de ventas)- o combinarlos de una u otra manera— lo cual es perfectamente legítimo. Pero todos estos criterios tienen una cierta objetividad en el sentido de que indican la opinión de muchos, no de uno solo. Respuesta de lobosluna: Muy cierto lo que dices. Y ahora sí vamos al punto. Mi criterio objetivista, que sí lo es (no necesariamente objetivo, porque siempre es cuestionable eso), va por el lado precisamente de ese margen de criterio que aún hoy, a pesar de que los criterios cambien, siguen considerando a las grandes obras de la literatura como grandes obras. Esas grandes obras han traspasado y su calidad literaria y cultural se ha impuesto incluso a los cambios de criterios de las épocas. ¿Qué tienen que las hizo mantenerse a pesar de ello? Eso que tienen y que las convierte en grandes obras a pesar del cambio de criterio estético y literario, eso es lo que tienen de "objetivamente literario" en cuanto a calidad literaria, y en eso es en lo que hay que hincar el diente a la hora de hablar del escribrir bien literariamente hablando. Pero las contradicciones dentro de este enjambre subjetivista que es nuestra cultura están a la vista. ¿Cómo es posible que el criterio de ventas sea un parámetro de calidad literaria, o uno de ellos siquiera, cuando vemos que libros que no tienen nada de literario son superventas? Un libro puede ser cuestionado literariamene hablando, pero aún dentro de ese cuestionamiento debe moverse dentro de un rango mínimo de calidad literaria. El que masivamente se compre o se lea algo (y con esto hago referencia a la venta de libros, como a la lectura de blogs, porque tienen que ver con un asunto de masividad y no de criterio de calidad de ningún tipo), no es parámetro de calidad literaria necesariamente porque eso sería reconocer que los programas basura, yendo un poco a la televisión, porque son vistos por mucha gente, tienen una cierta calidad. Y es muy difícil guiarse por ese parámetro en muchas circunstancias, viendo que la masividad de algo, que es absolutamente chabacano muchas veces, no lo hace para nada digno de calidad. Eso nunca va a quitar que algo bueno pueda ser masivo, porque puede ocurrir. El tema es el criterio de separación entre mera masividad y calidad. No confundirlos. Esa confusión ha hecho creer a muchos, a pie juntillas, incluidos editores, críticos, etc. que ese puede ser un criterio de valoración válida para la obra literaria. ¿Y cómo no si les conviene económicamente, e incluso mediáticamente? Eso les ayuda a tener poder económico o mediático. Es cierto que uno nunca está seguro si escribe bien o no, esa permanente incertidumbre lo único que hace es reforzar la teoría de que es imprescindible hacer la pregunta de ¿QUIÉN ESCRIBE BIEN? o ¿QUÉ ES LA BUENA ESCRITURA? en sentido literario, porque el riesgo de error es enorme y puede uno equivocarse fácilmente en su apreciación, sobre todo de sí mismo. Sobre los demás también puede equivocar la apreciación, seguro que sí, pero que eso sirva de excusa para dejar en manos del criterio masivo de las ventas, de la cantidad de veces visitas que tiene un blog, etc. el tema de la calidad literaria porque simplemente es muy difícil decidir objetivamente qué texto literario es bueno o malo, eso es algo que los que amamos la literatura y nos negamos a que la traten como un "producto más del mercado" (y el criterio del mercado es la "cantidad" y no necesariamente la calidad) no toleramos fácilmente, y cualquier persona que aprecia de alguna manera la belleza del lenguaje literario tampoco debería aceptarla de buenas a primeras y como lo más "natural". En cuanto a los premios literarios como criterio de calidad, bueno, hay un montón de premios que son dados por criterios muy poco literarios, y eso se sabe. Tú me dirás que esta dificultad de configurar un parámetro medianamente objetivo sobre la calidad literaria es lo que hace que tengamos que recurrir a esos otros parámetros, muchas veces "extraliterarios", pero eso no es la excusa para, sino precisamente esa dificultad es la que nos debe urgir para intentar entablar la discusión sobre la calidad literaria, porque corre el riesgo, por su misma dificultad de objetivación (en lo que concuerdo), de convertirse en un mamarracho más al capricho de la masividad cuantitativa de esta época. Que haya dificultad en objetivar el juicio sobre la calidad literaria no quiere decir que no deba haber ninguna clase de objetividad en ese juicio, o por lo menos el esfuerzo de tratar de construirla, tomando en cuenta tanto los parámetros culturales de la tradición como los continuos cambios actuales. Muchos han tratado de construir esa objetividad en la calidad literaria en la historia de nuestra cultura, escritores, filósofos, etc., ¿seremos tan arrogantes para suponer que sabían menos que lo que puede suponer nuestra tan defendida subjetividad? Además, la literatura tiene que ver con muchas otras cosas en cuanto a calidad: calidad gramtical, poética en la construcción de figuras, de redacción, tono, ritmo, etc., etc. No es necesario ser un experto en literatura para esto. Los expertos en literatura muchas veces han ayudado a matar la literatura en lugar de contribuir, no todos, pero si muchos, y cuando digo expertos no hablo de los grandes escritores o filósofos, sino de los llamados "críticos literarios", con honrosas excepciones siempre. Si fuera necesario ser un experto, una persona sin ninguna formación literaria no se conmovería ante una poesía, ni sería capaz de ver su belleza, y son capaces. Y sí, le doy más valor al tema literario en cuanto a la consagración de instituciones educativas, no siendo eso lo único, porque si no es una institución educativa en la que se ha puesto la confianza de formar culturalmente a una persona, la que ha de guardar este tesoro que es la literatura, ¿quién será entonces? ¿El criterio de "cantidad" (cuántos libros se vendieron, cuántas visitas tiene mi blog, etc., etc.)? ¿El criterio de un jurado predispuesto muchas veces y con inclinaciones e intereses propios? ¿El "crítico" que quiere un impacto mediático rápido y por eso escupe sus supuestos análisis de una obra que con suerte entiende tal vez, para así llamar la atención y subir las visitas a su página o a su columna? Honestamente me cuesta quedarme con esos criterios tan pobres. Y aún cuando la llamada objetividad en el criterio sobre la calidad literaria nunca se logra del todo, siempre habrá, repito, ese margen que hace que una obra literaria perdure en el tiempo y atraviese generaciones a pesar del cambio. Eso fue lo que llamaron muchos la "esencia de la literatura" en el más puro sentido platónico, porque la esencia es lo que se mantiene a pesar de todos los cambios. ¿Se trata de negar el cambio como Platón? No, nunca tan poco realista, pero se trata de que a pesar del cambio y la subjetividad algo debe haber de objetivo en el criterio usado para juzgar la calidad literaria, sino tanta obra no hubiera sobrevivido al tiempo. Y si bien muchos no nos consideremos dignos de siquiera intuir cuál es esa esencia, eso no nos da derecho a suponer que no somos dignos de intentarlo, o que por ella, por la literatura, no merezca la pena intentarlo, y por lo mismo, dejarle la literatura y sus criterios de calidad a esta masividad cuantitativa que la ha convertido en un mero "producto de mercado". Si ciertos criterios tienen una cierta objetividad en el sentido que indican la opinión de muchos, como tú dices, lamento decir que "la opinión de muchos" tantas veces en la historia ha demostrado su falta de objetividad y ha destruido mucho más que ha construido: ¿no fue la opinión de muchos alemanes lo que hizo surgir el nacismo y sus fatales consecuencias? ¿No demuestra eso que la opinión de muchos no siempre puede tomarse como criterio para graficar la "calidad" de las acciones o de las opiniones? Porque eso refiere a la "cantidad", un criterio puramente númerico nacido en esta cultura economicista, y no a un criterio de "calidad". Respuesta de JoseAngel: Pues creo que definitivamente sí eres un tanto idealista, y hasta puede que platónico y todo, losbosluna. Porque colocas esa esencia literaria como algo que está objetivamente en algunas obras, y que ha de ser reconocido de modo objetivo. Y la experiencia te dirá que no es así. Coge un autor "de calidad" medianamente consagrado hoy, pongamos Javier Marías. Personas cultísimas y leídisimas y cuyo criterio respetas en muchos otros aspectos pueden decirte sin embargo que lo encuentran insufrible e irrelevante. Como ese, todos. Cervantes mismo; Azorín, Cela, qué sé yo. Ni siquiera los autores que respetas como indiscutibles se considerarían posiblemente indiscutibles entre sí. En fin, que la calidad no está en la obra en sí sin más, ni en el puro subjetivismo; insisto en que es un consenso entre diversas opiniones; a las autorizadas o que tú consideras relevantes para considerar una obra "de calidad", ¿quién más las consagra? Pues otras opiniones; sistemas de comunicación social, rituales culturales, etc. Pero todo consenso es variable y precario, jamás unánime; las alianzas y consensos críticos cambian, toda calidad es borrosa (fuzzy, diríamos). Doris Lessing, cumbre de las letras para algunos, mediocridad encumbrada para otros. Que los manuales de historia literaria contengan unos nombres sí y otros no es un hecho que tiene que ver con muchas cosas aparte de la calidad intrínseca de esas obras. ¿Que la tienen? Claro que te lo reconozco, yo soy de ese club de opiniones, soy profesor de literatura. No hay instrumental para reconocer la calidad literaria, porque ésta es circunstancial, comunicativa y multidimensional. Clarín es genial para algunas cosas, pero leído ante la cámara de un televisor no funciona, allí tiene más atractivo, más calidad mediática, la telebasura. Es un ejemplo extremo, sí, pero en última instancia todo es contextual. Y la lista de clásicos pasados se va acortando a medida que tenemos que añadir los nuevos que van saliendo, la memoria es corta y no da para tanto. Nada tiene calidad para siempre y en toda circunstancia. Respuesta de lobosluna: Tienes razón en lo que dices. Nunca sería tan poco realista para no admitir que así es y ha sido considerada muchas veces la literatura y el tema de su calidad o qué es bueno o malo en ella. Pero insisto en que si se confunden "opinión" (y en eso cualquiera puede opinar lo que se le antoje de cualquiera) con "criterio literario", entonces la literaruta termina siendo pasto del mercado simplemente. Desde el punto de vista de la opinión se puede opinar que Doris Lessing es una porquería, lo mismo que Cervantes, pero desde el punto de vista de la calidad literaria nadie podría decir, sin caer en un mero subjetivismo u opinión visceral, que Doris Lessing o Cervantes no tienen calidad literaria. A mí no me gusta El Quijote, pero no voy a negar que literariamente su construcción literaria es genial, y no sólo por lo que dice la historia, aunque esto influya siempre un poco. Yo separo mi mera opinión de la calidad literaria de una obra, hay obras lentas, eso tiene que ver con el ritmo interno de la obra, pero no puedo decir que todas las obras que no me gustan están mal escritas. ¿Dirán los detractores de la Lessing, o diremos los detractores de El Quijote que una y otro "escriben mal" (y ese es el punto en discusión) sólo porque no los aguantamos? Para mí eso no sería muy justo con el trabajo literario que muestran esas obras, y lo tienen seguramente, a mí me consta que El Quijote lo tiene, muy que no me guste. Con respecto al idealismo, sí, probablemente soy idealista; en una cultura tan pragmática y mercantil como la nuestra eso podría considerarse casi un insulto, pero yo lo considero un verdadero triunfo. También es cierto que no hay instrumental para conocer la calidad literaria, y no podría haberlo, porque cuando se trata de creación la instrumentalización sale sobrando, le pondría límites a la creación. Pero eso no quiere decir que porque eso sea así, la literatura deba quedar a expensas del voto de la mayoría y del criterio cuantitativo, y la mera opinión subjetiva del que se le ocurra decir algo o escribir algo. Tienen derecho a decirlo, cierto, pueden opinar que no les gusta o que les gusta mucho, sí, por supuesto, pero eso no puede decidir la calidad literaria. Hay un montón de personas que compran libros para sus estanterías y para lucirlos sin nunca leerlos, ¿considerarías que esa compra es un buen criterio para decidir que la obra es de calidad, cuando gran parte de esa gente ni siquiera a abierto un libro? A mí me parece triste. Deja a la literatura a la altura del ofertazo. En cuanto a la historia de la literatura, bueno, la historia selecciona en cierta medida, conciente o inconcientemente las obras que permanecen y unas permanecen muchas veces por casualidades coyunturales, cierto, eso no lo niego, pero para que permanezcan, además de lo conyuntural o el mero subjetivismo histórico, que hay también, tiene que sostenerla una cierta calidad literaria para que siga provocando en los lectores que vienen aquello que probablemente las ha hecho lo que son. Si no fuera así, muchas de las obras que quedaron en el silencio en su propia época no hubieran podido subsistir pasada esa época. Lo que las rescató del olvido fue lo que provocó en las generaciones posteriores, y eso tiene que ver con algo que contiene la obra y que no es atribuible al mero subjetivismo histórico o la opinión de un crítico. Esto sólo quiere decir una cosa, según entiendo, que en una época una obra puede ser mal juzgada, cierto, o un criterio puede prevalecer sobre otro, pero aún así ese mal juicio buscaba un objetivo: la calidad literaria. No siempre fueron brillantes ni justos esos juicios, ni lo son algunos, ni lo serán otros, pero sí tenían claro algo que se olvida cada día más por estos días, que la literatura y la calidad del escribir bien no se transan por un mero subjetivismo y no se confunden con la mera opinión, aún cuando todos tengan derecho de opinar. Así también todos tenemos derecho de escribir, claro, pero no todos los que escribimos escribimos bien, por lo tanto no se le puede llamar literatura a todo lo que se escribe. No voy en contra del derecho que tienen todos de opinar, no voy en contra del derecho que tienen todos de querer escribir y soñar con ser escritores y hacer sus críticas si cabe, pero me niego a aceptar que es "derecho a" se confunda con un criterio literario aceptable de buenas a primeras, porque entonces no vale la pena el análisis literario, o la creación literaria, o las grandes obras literarias, ¿para qué hacer la distinción si en cualquier momento va a caer por los suelos? Y si los que trabajamos con la literatura ya hemos aceptado irremediablemente (y marco lo de irremediable) que esta realidad sea así, porque es, eso jamás lo negaré (lo que no acepto es la irremediabilidad del asunto), entonces la literatura y la calidad literaria no es defendible bajo ningún punto de vista, por lo tanto cada vez que hemos hablado de las "grandes obras literarias" hemos mentido. Respuesta de JoseAngel No creo que hayamos mentido, todo los más habremos incurrido en alguna falsedad, desde el punto de vista de alguien... No desde el nuestro, claro, que nuestro propio criterio, mediado con el de las personas e instituciones que respetamos, cuidará de que en efecto sean grandes obras las que consideramos grandes obras. Como te pasa a tí con el Quijote, que no te gusta, pero reconoces su categoría aparte de tu mero disfrute, categoría medida con parámetros que para tí tienen valor. Por ejemplo, pongamos, su carácter de monumento cultural, sin ir más lejos. O los análisis críticos que hayan hecho personas cuyo talento respetas, y que muestran la complejidad e inteligencia de esta obra. Estos análisis pueden llevarte a apreciar el Quijote (aparte del respeto a su monumentalidad) de un modo por así decirlo indirecto, o cuando menos, si disfrutas de esos análisis críticos, aprecias el Quijote como la obra que los ha hecho posibles—no hay que subestimar la manera en que la crítica contribuye a nuestro disfrute elaborado de la literatura, ni la manera en que la literatura contribuye a nuestro disfrute elaborado de las obras críticas. Bien, pues dicho todo esto hay que reconocer que el Quijote queda sin embargo un poco disminuido en tu panteón literario en comparación con el mío (por ejemplo)—y eso con todo el reconocimiento aledaño que le quieras poner, criterios objetivables y al margen de tu gusto, etc. Porque para un juicio crítico dado, ni gran trabajo, ni gran elaboración ni gran complejidad ni gran significación cultural pueden asegurar que una obra esté lo bastante viva de por sí como para llegar a ser llamada gran literatura—dado que lo primero que tiene que hacer la gran literatura es ser disfrutada y admirada con pasmo, no ser respetada como icono cultural. Quería subrayar también que como verás no he defendido criterios subjetivistas, sino que (reconociendo que existe la subjetividad, y actúa continuamente) reconozco que son precisamente los criterios más objetivos, o intersubjetivos si se prefiere, los que sirven para determinar de un modo socialmente comprensible lo que son la excelencia o el éxito (dos conceptos que tampoco confundo...). Por mi parte yo aprecio más la excelencia creativa que el mero éxito de ventas, claro, y a la hora de decidir qué quiero leer me influye relativamente poco el que algo se haya vendido mucho o no. Aunque conste que lo considero un criterio orientativo, siempre dentro de un tipo dado de libro (así, pongamos, considero que La Catedral del Mar puede ser un buen libro dentro de su género, visto lo que se ha vendido, pero es un género que me interesa menos que otros, así que quizá no llegue a leer este libro nunca). Pero volviendo a la excelencia creativa, ¿cómo me oriento "objetivamente" para determinarla? ¿Más allá de mi propio gusto, digo? Bien, pues me atengo sobre todo al juicio de las mentes excelentes. Los propios escritores que aprecio remiten en sus obras (intertextualmente) a otros libros; se refuerzan o recomiendan entre sí—no a ciegas, sino de acuerdo a determinados criterios que yo valoro a mi vez. Así hay libros que son recordados por otros libros posteriores, y aumentan así de paso su valor comunicativo, se van volviendo más imprescindibles. Otros son enriquecidos por la crítica, sobre todo por la gran crítica, que ignora a la mayoría de las obras, que van pasando al olvido sin dejar discusión tras de sí. Es este diálogo interno de la literatura consigo misma (incluyendo dentro de sí a la crítica inteligente, como parte esencial) lo que es para mí el indicador objetivo más fiable de la excelencia literaria. Claro que esto tiene el inconveniente que para obras recientes (volvamos a Javier Marías, por ejemplo, aunque éste ya figura en la Historia y Crítica de la Literatura Española de Rico, que recoge muchos juicios críticos influyentes) no hay criterio tan seguro, hay todavía poco diálogo consistente, hay eso sí mucho debate y barullo donde se mezcla la promoción interesada o la publicidad, o los hilos tirados por círculos de amigos y de apoyo mutuo... Hay muchas obras que intentan sobrevivir a esta fase y pasar a una pequeña consagración cultural, pero por necesidad muy pocos lo conseguirán. Y la lectura crítica apreciativa pasará a ocuparse mayormente de los supervivientes, que deberán su pervivencia a un torbellino comunicativo, un complejo indeterminable de excelencia y de azar. Vae victis! (PS - También comento una foto que aparece en Apostillas—a cuenta de un artículo sobre Camara Lucida de Barthes. También en la fotografía colaboran el tema, el fotógrafo, y el comentador). Sábado, 23 de Febrero de 2008 15:53. José Ángel García Landa Enlace permanente. Literatura y crítica Asalto a Unizar 2008Actualizando hoy aquel blog/post sobre "Blogs en la Facultad": Inauguro aquí una temática que espero alcance pronto éxito y no se convierta en ritual periódico anual. Se trata de lograr que las webs oficiales de la universidad de Zaragoza incluyan enlaces a "otras webs" de la comunidad universitaria, siquiera sea en un apartado marginal y anecdótico. Hay que intentar que los enlaces vayan en los dos sentidos, para el mayor desarrollo de una comunidad comunicativa a través de la red. Comenzaré enviando al Rincón de Opinión de la Universidad y a la Facultad de Filosofía y Letras, y quizá a algún representante en Consejo de Gobierno, una propuesta en este sentido. Algo así como esta opinión que voy a colgar en la web de la universidad... si puedo: Petición de un mayor uso y presencia pública de las tecnologías de la información y la comunicación en la Universidad. El uso que hace la universidad de los nuevos medios es insuficiente, y no sólo por desconocimiento de los mismos por parte del personal y estudiantes. Es la propia estructura de la red de la universidad la que no favorece el uso de estos medios—algo que debería ser objeto de atención y remedio por parte de los responsables de estos servicios, empezando al nivel del Rectorado. Quizá el problema proceda en parte de las dificultades que se encuentran para modificar la red universitaria. No existe un sistema centralizado, ágil y eficaz para hacerlo. Como ejemplo, la web de nuestro departamento lleva años paralizada, sin que exista apenas posibilidad de introducir una noticia o un enlace. Proporciona información desfasada o errónea sobre actividades, cargos, personal... apareciendo en ella hasta profesores jubilados y difuntos. Últimamente se ha hablado de recurrir a una empresa externa que la rediseñe, pero es dudoso que el resultado final vaya a ser más ágil a la hora de introducir cambios. El Servicio de Informática y Comunicaciones de la Universidad no se responsabiliza de las webs de los departamentos y centros, con lo cual el resultado es caótico, dependiente únicamente del voluntarismo, que en muchos casos no existe. Los administrativos de los departamentos no consideran que entre en sus competencias el atender a estos servicios; los profesores no saben o no quieren, o no tienen por qué. Acaba por no ser responsabilidad de nadie— ¡visto que no lo es ni del propio servicio de informática y comunicaciones! La eficacia, por no hablar de la imagen pública de la universidad, se resiente. No encuentro intuitivo el diseño de la página web de la Universidad. A veces, para llegar a una página donde por ejemplo se consulten las nóminas del profesorado, hay que atravesar un laberinto sin salida—el mapa de enlaces no es intuitivo. Sí está bien que se remita ya desde la primera página de la web de la universidad a las webs de departamentos y centros—si éstos tuvieran sus redes en condiciones. Pero esto es en muchos casos una asignatura pendiente. No hay acceso fácil y directo de la propia red a otras redes, temáticamente organizadas—por ejemplo, las páginas web de los equipos y proyectos de investigación, o los foros organizados por los estudiantes en torno a un centro, cuando los haya, o las páginas personales del personal o incluso de los estudiantes. Quizá algunos piensen que todo estos sería ofrecer demasiada información, que no se necesita tanta. En particular, que no es papel de la red universitaria el enlazar a otras redes de su propia comunidad, y que es mejor (más académico, quizá, en el sentido de ofrecer una mayor apariencia de "seriedad") mantener a la red universitaria aislada de otras redes que la habitan o atraviesan (foros, blogs, páginas web personales, etc.). Es mi opinión, sin embargo, que todo lo que favorezca la información y comunicación, la accesibilidad, y potencie el conocimiento de la existencia de estos medios resulta en un bien mayor para la finalidad real de la universidad, que no es ofrecer imágenes de seriedad académica sino facilitar la generación y difusión del conocimiento. ¿Qué hubieran hecho otras generaciones más creativas, o menos timoratas—si las ha habido—con medios de comunicación tan poderosos, tan magníficos, como los que tenemos? ¿No es acaso miope o irresponsable tenerlos funcionando bajo mínimos? Hay que potenciar el acceso libre a través de la red de la universidad a la producción científica de la misma. Un tema tan básico y a la vez tan complejo que no hago aquí sino apuntarlo. Una universidad pública debería ofrecer más acceso público a sus enseñanzas, productos y proyectos, a través de la vía más directa posible: su red de información y comunicaciones. Demasiado esfuerzo se dedica a redes cerradas, accesos limitados y claves, y más se debería dedicar a abrir y dinamizar las comunicaciones universitarias consigo misma y con el resto de la sociedad. Veo que funcionan de modo aceptable como difusión de información lo que son las listas de correo, aunque quizá se esté abusando de este sistema para comunicar cada día al personal muchas actividades que sólo en realidad importan a un mínima parte. Tenemos demasiado correo basura, y me refiero al "correo basura institucional", información excesiva o invasiva por parte de la propia universidad, aunque bienvenido sea ya que parecen ser las listas de distribución el sistema favorecido para la difusión de información. Yo sin embargo he tenido algún problema para difundir mensajes a través de estas listas cuando me ha interesado (y quizá sea bueno para no sobrecargarlas aún más, reconozco). Faltan medios interactivos de información en cada centro, en cada departamento. Una herramienta como el Rincón de Opinión está infrautilizada. Baste ver el pequeño número de temas tratados, y que una buena proporción soy yo mismo quien los introduce, sin mucho eco por otra parte. ¿Es normal que se opine tan poco en una Universidad, en un foro que para empezar es tan limitado, y sometido a censura previa? Todavía no se ha atendido ni respondido a mis solicitudes de que el Rincón de Opinión cumpla lo establecido por el Consejo de Gobierno: que tenga administradores (y que se sepa quienes son), que tenga normas de uso, que tenga acceso público en Internet. Hay mucho trabajo por hacer en esta universidad para dinamizar sus comunicaciones. Tengo una propuesta concreta: que en la web de la Universidad (y las de cada centro a su vez) se introduzca un apartado de enlaces a "Redes universitarias"—redes que sean tanto sugeridas por la propia comunidad universitaria, como localizadas por el responsable del servicio. Foros de estudiantes, blogs temáticos, sitios de sindicatos, páginas personales de profesores, webs de proyectos, de grupos de intereses... No es mucho, pero es algo. Y no debería hacer falta presentar un proyecto de investigación millonario y largas memorias para llevarlo a cabo. Sólo hace falta la voluntad de hacerlo, puesto que las herramientas las tenemos—y la responsabilidad también. PS: Bien, dicho y hecho, he enviado este texto al Rincón de Opinión, al asesor del Rector para nuevas tecnologías, y al Decano de mi centro. A éste con este mensaje: Ilmo Sr. Decano: He enviado al Rincón de Opinión de la Universidad, así como al asesor del Rector para nuevas tecnologías, una sugerencia de mejora de la red de nuestra universidad. La adjunto aquí en cuanto que V.I. es en última instancia el responsable de estas cuestiones a nivel de nuestra Facultad. En lo tocante a la web de nuestra Facultad, estimo que debería potenciarse la sección de noticias, dando allí cuenta de las actividades que tienen lugar en el centro. Pero para esto es necesario un responsable localizable de este servicio, y una actualización ágil, cosa que se echa mucho en falta actualmente. Son incontables además los documentos y materiales de interés que podrían hacerse accesibles a través de la página de la Facultad— empezando por las Actas de la Junta de Facultad, algo que se empezó a hacer sin continuidad. Desearía subrayar asimismo la necesidad de que exista en la Facultad un espacio en red interactivo, un foro o blog, que pueda servir de lugar de información y feedback sobre numerosas cuestiones que ahora mismo no disponen de un espacio donde puedan ser debatidas aparte de los pasillos y cafeterías, o reuniones en lugares y momentos determinados a las que no todo el mundo puede asistir. Mejorar las comunicaciones de nuestra facultad, para ponerlas sin más al nivel de lo que hay en la calle y al alcance de todo el mundo que tenga un ordenador, es imprescindible para que este centro mantenga el dinamismo y función social que debería tener. Zaragoza, 25 de febrero de 2008 Jose Angel Garcia Landa Departamento de Filologia Inglesa y Alemana .... Y ahora a ver si hay algún eco o respuesta. EnvenenamientosNo sabía yo que mi madre había conocido a su abuela, lo cierto es que ni había pensado en el tema. Pero sí la conoció, sí, hasta estuvo una temporada con los abuelos viviendo durante los años difíciles de la guerra. El otro día nos hablaba mi madre por primera vez de algunas cosas que sucedieron esos años. Las cosas que obligan a hacer las guerras, dejar la tierra de uno, separar familias. Tener los críos danzando de aquí para allá, con quien pudiesen estar. Mi madre, con los abuelos primero, luego se hizo cargo de ella mi tía Felisa y se la llevó a casa del cura de Borrés. Como las dos se llamaban Felisa, a mi madre al final se le quedó de nombre Dolores. Dolorines. Y allí creció, viendo a veces a su madre que trabajaba en Jaca de lavandera, y que andaba los quince kilómetros cuando podía para irla a ver. También en Jaca alguna vez, comiendo en el Asilo Social con su hermano, que se indignaba de la calidad de la comida (¡mira, mamá! ¡Chorizo de burro nos dan!). Pero era gratis, y había que sacar de donde se pudiera... Los dos mayores se pusieron aprendices sin poder estudiar, ya en el primer momento cuando mi abuela se fue a San Sebastián a servir a una casa, el primer puesto que encontró al tener que irse del pueblo. La pequeña se quedó con ella, y acabaría siendo francesa, pues a los pocos años cruzaría la frontera de estrangis con la abuela y el tío Victor, recién salido de la cárcel, cuando escaparon para reunirse en Francia con mi abuelo. Este había tenido que salir por piernas de Sigüés al principio de la guerra, y cruzó la frontera huyendo de una pandilla de Alzados—no recuerdo si requetés o falangistas. Y quedó mi abuela sola con cuatro críos a su cargo, sin poder apenas mantenerse, y en un ambiente hostil, rodeada de enemigos. Intentó seguir en el pueblo, donde tenía sus tierras y su casa, pero resultó imposible. A veces los vecinos la amedrentaban, dando golpes y voces en la puerta, o entraban en casa y buscaban por las habitaciones tirando cosas al suelo. Una vez se pusieron ella y todos los críos malísimos de golpe. Y el médico del pueblo, buena persona, le dijo, "Mire, señora Aurelia, esto es que les han echado algo en el azúcar. Lo mejor es que se vayan a vivir a otro sitio. Aquí no pueden seguir." Y allí se quedó la casa, que fue malvendida años después, las tierras abandonadas y perdidas. Y cada cual por su lado: a San Sebastián, a Jaca, a casa del cura, a Francia... A salir adelante como buenamente pudieron, a fuerza de esfuerzo y estudio y trabajo de muchos años. Comunicado de prensa del Foro ErmuaEL FORO ERMUA ANTE LAS ELECCIONES DEL 9 DE MARZO El resultado electoral del 9 de marzo debe permitir avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, en la que los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión. Para ello es necesario un gran pacto de Estado PP - PSOE que permita acometer las reformas —incluidas la reforma constitucional y de la Ley electoral— que eliminen el exceso de poder del nacionalismo y corrijan las disfunciones que han provocado treinta años de permanente cesión ante los partidos nacionalistas. Para conseguir este objetivo es necesario que el proyecto de Rodríguez Zapatero y los nacionalistas no sea revalidado en las urnas. Bilbao, 26 de febrero de 2008 Las próximas Elecciones Generales van a tener una inusual trascendencia para el futuro de España. Es imprescindible que se tome conciencia de que en ellas los ciudadanos decidiremos cuestiones básicas más propias de unas elecciones a Cortes constituyentes que de unas elecciones ordinarias. En realidad el 9 de marzo no votaremos sólo a un partido sino que nos pronunciaremos: a) A favor o en contra de que se avance en una modificación en la estructura del Estado en la que las autonomías pasen a convertirse en naciones, entidades nacionales o cualquier otro eufemismo que venga a significar que la auténtica capacidad de decisión y los sentimientos de solidaridad, pertenencia y lealtad se desplacen de España hacia las diferentes regiones. b) A favor o en contra de que se produzca una centrifugación del Estado, que reduciendo aún más sus competencias y el presupuesto que gestiona (que ya en 2004 se limitaba, descontada SS y deuda pública, a un 20% del gasto público total), pase a ser una entidad residual, sin posibilidad de llevar a cabo políticas eficaces y unitarias y que sólo sirva para tratar de coordinar los diecisiete "entes nacionales" en los que recaerá, aún más que a día de hoy, el poder real. c) A favor o en contra de que se rompa la unidad del mercado laboral, del derecho civil, del cuerpo de notarios y registradores, del poder judicial, de la presencia internacional de España, etc., creándose órganos de gobierno y representación y normativa básica propia y diferenciada de cada autonomía en todos estos campos. d) A favor o en contra de que España deje de ser un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad y de solidaridad, permitiendo profundizar en la desaparición del español de la educación y de la Administración de determinadas comunidades, creando derechos fundamentales diferentes en cada autonomía y terminando con el reparto consensuado y solidario del presupuesto general del Estado que será sustituido por la negociación bilateral del Estado con cada autonomía, basado en criterios incompatibles entre sí y determinado por la necesidad de apoyo parlamentario de los partidos nacionalistas y el poder de los diferentes barones regionales de los partidos nacionales. e) A favor o en contra de que se mantenga abierta la puerta a la negociación política con los terroristas. f) A favor o en contra de que todo ello se haga por imposición, sin consenso entre los dos grandes partidos nacionales y sin consenso entre los españoles, y movidos por el chantaje permanente del nacionalismo identitario y el terrorismo de ETA. En definitiva, el 9 de marzo debemos decidir si refrendamos la continuación del proyecto político iniciado en 2004 por Rodríguez Zapatero para alterar radicalmente la estructura del Estado en el sentido impuesto por los partidos nacionalistas. La posición del Foro Ermua es rotundamente opuesta. Nosotros defendemos la necesidad de mostrar en las urnas un rechazo claro a ese proyecto y apostar por: a) La recuperación de los consensos básicos entre los dos grandes partidos nacionales, cerrando la puerta a cualquier negociación con ETA y limitando drásticamente la influencia en el diseño de España de unos nacionalismos que de manera expresa y pública buscan la secesión de sus autonomías y, por tanto, la desmembración del país. b) La consecución de un pacto de Estado entre el PP y el PSOE para acometer reformas estructurales de profundidad, incluida la reforma constitucional y la reforma de la Ley electoral, que permitan la recuperación de competencias básicas del Estado, eliminen el exceso de poder que tienen los partidos nacionalistas y que vengan a corregir las disfunciones que treinta años de permanente cesión ante el nacionalismo han provocado. El objetivo es avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, donde todo el mundo pueda utilizar el español y educarse en su lengua materna, donde el Estado central tenga capacidad para acometer políticas unitarias eficaces, donde exista un sistema educativo común, donde las decisiones sobre lo que nos afecta a todos se tomen entre todos, donde no se levanten difusas barreras a la libertad de movimiento y donde los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión. Como presupuesto previo para conseguir estos objetivos: que el proyecto de Rodríguez Zapatero y de los partidos nacionalistas sea derrotado por los españoles. *** Sintonizando con USA¡... con lo difícil que era antes, oyendo en Biescas en onda corta The Voice of America, o (ya en Zaragoza) la emisora de la base aérea americana, antes de que la quitaran! Bueno, luego hacia 1990 llegaron las parabólicas y la CNN, y ahora con Internet sintonizamos mucho más a gusto lo que nos apetezca escuchar de allí. Por ejemplo, hoy, este discurso de Chomsky en Democracy Now sobre los USA y la guerra de Irak... que ahí también están en campaña. Hay audio, vídeo, y transcripción. Excelente ocasión de ver y oír al lingüista que no tiene pelos en la lengua. La sustancia del asunto: que habría que juzgar a quienes decidieron emprender las guerras de Afganistán e Irak. Pero que es muy improbable que eso suceda, visto el carácter de ley del embudo que tiene la ley internacional. Y que en esas circunstancias no es extraño que se acuse a Occidente de no ver ciertas vigas oculares. Y, otras cosas que se dicen en USA con las que sintonizo: también con vídeo y sonido, discusiones narratológicas en lo que es (¡por fin!) el primer blog temático y especializado y montado en serio sobre teoría de la narración que encuentro, el Project Narrative Weblog, de la Universidad de Ohio. Lo de Carla Bruni También tengo opiniones que escribir sobre lo de Carla Bruni. Lo primero, me parece una irresponsabilidad por parte de Sarkozy, eso de ligar tanto. Y salir en las revistas del corazón, además: siendo presidente, podría prohibirles que publicasen nada sobre él. Se le ve demasiado contento, demasiado. Pero vamos a Carla Bruni. No da el tipo de primera dama. Ha tenido una profesión deshonrosa, como es la de modelo, haciendo posturitas y enseñando el culo por ahí. Una primera dama no debería ser tan guapa. Pero qué digo, si además ni siquiera es tan guapa, está un poco escasa de carnes. Mi tipo desde luego no es, en lo que a mí respecta, no voy con mujeres así; a quien le guste pues le gustará, pero tanto como para primera dama... ¿Que sale bien en alguna foto? Pues será que está posando, a mí a veces también me sacan bien. Y seguro que de algo se opera, a mí que no me vengan. Que no me parece natural, que no. Y la mirada la tiene un pelín fría. ¿Que últimamente iba de cantante? Pues también por ahí falla y no da la talla: tampoco tiene voz para cantar; donde esté Caballé, o incluso Sonsoles... yo con una voz como la de la Bruni no vendo ni un disco—y ya teníamos a Jane Birkin en esa línea cuchicheadora. Es redundante todo el asunto: ¿para qué Carla Bruni? No le veo nada. Hay muchas chicas así en los calendarios, a patadas. Bueno, chica... es un decir, porque seguro que los cuarenta no los cumplirá dos veces. Es más añosa de lo que parece. Ni siquiera es francesa—un presidente francés como Sarkozy debería tener una esposa francesa. Mal, mal, mal, mal...Narratologying
Estoy empezando a dejar mis primeros comentarios en el Narratology Weblog de Oujaiou, por ejemplo a este artículo sobre las lecturas críticas historicistas, las formalistas, y las popular-emocionales. Acatar—y atacar
Nuestro Tribunal Constitucional, como la mayoría de los más altos órganos del poder de la nación, parece estar compuesto en gran medida por vagos y maleantes—al menos a tiempo parcial. Tener criterios elásticos y ceguera selectiva, saber olisquear por dónde soplan los vientos, y ser capaz de tragar inmensas ruedas de molino sin inmutarse, y véndérselas a los demás con la mayor impasibilidad—tales parecen ser los principales requisitos para llegar a Gran Prohombre y Supremo Experto en estos órganos. Arte cetáceoQuienes no conocemos a los delfines nos sorprendemos constantemente de las cosas que son capaces de hacer. De hecho, yo creo que hasta quienes creen conocerlos bien se llevan sorpresas de vez en cuando. Uno piensa, por ejemplo, que los delfines de los acuarios hacen juegos y acrobacias por obtener una recompensa—por mucho que se vea que se lo pasan en grande. Pero viendo estos delfines jugar con los aros de burbujas, queda claro que lo hacen por el puro deleite en la forma y en la actividad en sí—vamos, que según los criterios de Kant serían unos puros artistas. De una forma de arte efímero propia de los delfines, seguramente—pues deben llevar haciendo cosas de estas bastante más tiempo que los artistas del tabaco. Más sobre argumentos kantianos, y seres cuasi-angélicos, en mi comentario al blog de Víctor Gómez Pin. Homi-cidios normales
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José Ángel García Landa (Biescas y Zaragoza) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "Algo hay en el formato mismo de los blogs que estimula un desarrollo casi canceroso de nuestro ego" (John Hiler) Archivos
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